viernes, 7 de enero de 2011

MILAGRO EUCARÍSTICO DE BOLSENA

Un sacerdote de Praga, encontrándose de viaje por Italia, celebró la Misa en la Basílica de Bolsena. En el momento de la consagración sucedió un Prodigio: La Hostia se transformó en carne. Este Milagro sostuvo la fe del sacerdote que dudaba de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Las Sagradas Especies fueron inmediatamente inspeccionadas por el Papa Urbano IV y por Santo Tomás de Aquino. El Pontífice decidió extender a toda la Iglesia Universal la fiesta del Corpus Domini para que este excelso y venerable Sacramento fuese para todos un peculiar e insigne memorial del extraordinario amor de Dios por nosotros.