lunes, 27 de febrero de 2012

DEL BAJO APRECIO DE SÍ MISMO


Autor: Beato Tomás de Kempis

Todos los hombres, naturalmente, desean saber; mas ¿qué aprovecha la ciencia, sin el temor de Dios? Por cierto, mejor es el rústico humilde que a Dios sirve, que el soberbio filósofo que, dejando de conocerse, considera el curso del cielo. El que bien se conoce, tienese por vil, y no se deleita en alabanzas humanas. Si yo supiera cuanto hay en el mundo y no estubiera en caridad, ¿Que me aprovecharia delante de Dios, que me juzgará según mis obras?

No tengas deseo demasiado de saber, porque en ello se halla grande estorbo y engaño. Los letrados gustan de ser vistos y tenidos por tales. Muchas cosas hay que, el saberlas, poco o nada aprovecha al alma; y muy loco es el que en otras cosas entiende, sino en las que tocan a la salvación. Las muchas palabras no hartan el alma; mas la buena vida le da refrigerio, y la pura, conciencia causa gran confianza en Dios.

Cuanto más y mejor entiendes, tanto más gravemente serás juzgado si no vivieres santamente. Por eso no te ensalces por alguna de las artes o ciencias; mas teme del conocimiento que de ella se te ha dado. Si te parece que sabes mucho y entiendes muy bien, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras. No quieras saber cosas altas (Ron., 11, 21); mas confiesa tu ignorancia. ¿Por qué te quieres tener en más que otro, hallándose muchos más doctos y sabios en la Ley que tú? Si quieres saber y aprender algo provechosamente, desea que no te conozcan ni te estimen.

EI verdadero conocimiento y desprecio de sí mismo es altísima y doctísima lección. Gran sabiduría y perfección es sentir siempre bien y grandes cosas de otros, y tenerse y reputarse en nada. Si vieres a alguno pecar públicamente o cometer culpas graves, no te debes juzgar por mejor, porque no sabes cuánto podrás perseverar en el bien. Todos somos flacos; mas tú a nadie tengas por más flaco que a ti.

IMITACIÓN DE CRISTO
Tomás de kempis

viernes, 24 de febrero de 2012

MILAGROS Y PRODIGIOS DEL SANTO ESCAPULARIO DEL CARMEN - 8


EL GALÁN DE LA LLAMA AZUL

He aquí una historia fidedigna en la que figura el santo cura de Ars, San Juan Bautista Vianney, y una doncellita que fuera más tarde ferviente religiosa.

Su antiguo y venerado cura es quien contó esta verídica relación, al que nos la dejara escrita. Antes de entrar en religión dicha doncella fuese a ver al santo cura de Ars, para hacer con él confesión general. Este le preguntó al confesarla: “Usted debe acordarse bien, hija mía, de cierto baile al cual asistió hace poco tiempo. En ese baile encontró usted un joven desconocido de todos, pero de modales distinguidos, que fue casi el héroe de la fiesta.

“Sí, padre mío, es cierto.

“Y usted hubiese querido que la invitase a bailar, y estaba usted llena de celos y de despecho al ver que prefería a las demás y que nunca se dirigía a usted para nada.

“En efecto, padre; así era.

“¿Y no recuerda usted que al salir el galán creyó usted ver en la puerta y precisamente bajo sus pies dos llamitas azules, que desde luego tomó usted por una mera ilusión de sus ojos, engañados por la luz y la oscuridad?

“Todo, todo es verdad, padre mío.

“Pues bien, hija mía, ese joven era el demonio, el mismo Lucifer en persona. Aquellas con quienes bailara se hallan en estado de condenación. Y, ¿sabe usted por qué no fue invitada por él?... Pues fue precisamente por el Santo Escapulario del Carmen que usted llevaba puesto y que por devoción a María conservaba como una defensa contra sus asechanzas.”

Hijas de la Virgen: Huelga deciros la impresión que causó esta revelación a la persona de quien hablamos, y podéis inferir fácilmente de este relato que la pureza debe evitar todas las ocasiones peligrosas y cuan útil es para conservarse puras la protección de la que es Reina y Madre de las Vírgenes. (Nyssen).

Leyendo este notable ejemplo viene a la memoria la revelación que tuviera el venerable terciario Carmelita Francisco de Yepes, al cual, según refiere el P.Claus, le fue revelado que los demonios padecen tormento vehementísimos porque ven que el Santo Escapulario se lleva por todos y en todas partes.

Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O. C.

miércoles, 22 de febrero de 2012

VIAJE DE BENEDICTO XVI A CUBA


Por Armando F. Valladares

El próximo 26 de marzo S.S. Benedicto XVI llegará a la isla-cárcel de Cuba para una visita de tres días. El dictador Raúl Castro prometió que el Pontífice será recibido con "afecto" y "respeto"; y se apresuró a anunciar el indulto de 2.900 presos, de los cuales solamente 7 son presos políticos. Por su parte, el portavoz de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, declaró que Benedicto XVI "desea mucho" conocer Cuba y que ese viaje será "ciertamente" uno de los principales acontecimientos de 2012.

Es explicable que el anuncio de la visita papal a un país subyugado por un régimen comunista, especialmente cruel y represivo, que acaba de cumplir 53 interminables años, despierte sentimientos de esperanza en el sentido de que contribuya a obtener la libertad de 11 millones de cubanos.

No obstante, similares expectativas se abrieron en 1998 por ocasión del viaje a Cuba de S.S. Juan Pablo II; pero el régimen supo capitalizar publicitariamente la visita, lo cual contribuyó para que los jerarcas comunistas continuasen en el poder. Esa constatación provocó en no pocos defensores de la libertad, contrarios al socialismo, una desilusión y un sentimiento de frustración que se prolongan hasta hoy.

En estos momentos, la natural preocupación de muchos cubanos, de la isla y del destierro, es que una situación similar pueda repetirse con este segundo viaje de un Pontífice a Cuba. El propio secretario de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), monseñor José Félix Pérez Riera, reconoció que el viaje de Benedicto XVI podrá traer para el desdichado pueblo cubano un "respiro de libertad", pero se apresuró a descartar consecuencias políticas de la visita papal. Los Pastores cubanos se han encargado de mantener, durante las últimas décadas, una lamentable y persistente política de colaboración con los Lobos que oprimen al rebaño.

Esa natural preocupación de numerosos cubanos se ve confirmada por el hecho de que, ante la perspectiva del viaje papal, el régimen esté anunciando cambios "cosméticos" que impresionan a ciertos ingenuos o desconocedores de la realidad cubana, pero que en el fondo no modifican la naturaleza criminal del régimen.

Hasta hace pocos días existía, por ejemplo, la expectativa de que el gobierno comunista levantara o atenuase la severa prohibición de entrar y salir libremente de la isla, lo cual configura uno de los motivos por los cuales Cuba continúa siendo una isla-cárcel. Pero el propio Raúl Castro acaba de aplazar esa perspectiva de flexibilización, reconociendo en la más reciente sesión de la Asamblea Nacional que no puede ceder en ese punto medular porque con él está indisociablemente en juego "el destino de la Revolución".

En materia de libertad religiosa, el régimen alardea, y los Pastores aplauden, que la Constitución cubana "reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa" (artículo 55). Pero poco o nada se habla sobre la existencia del artículo 62 de la propia Constitución que se encarga de retirar aquello que en apariencia se acaba de conceder. En efecto, el referido artículo advierte que "ninguna de las libertades" constitucionales puede ejercerse "ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisión del pueblo (sic) cubano de construir el socialismo y el comunismo". Y se añade, en una amenaza explícita, constantemente llevada a la práctica, que "la infracción de este principio es punible".

El régimen está dispuesto a tolerar solamente un tipo de religiosidad que tenga efectos anestésicos sobre las conciencias, una religiosidad que no deje al descubierto que el comunismo es una doctrina diametralmente contraria a los Mandamientos de la Ley de Dios.

Esa preocupación de cubanos de dentro y fuera de la isla con las perspectivas del viaje papal se ve reafirmada delante de las palabras con las cuales Benedicto XVI recibió las cartas credenciales del actual embajador cubano ante la Santa Sede. El Pontífice llegó a elogiar el "internacionalismo" cubano, que en realidad fue el instrumento responsable por tanta sangre y lágrimas derramadas en América Latina y África. En la ocasión, el Pontífice destacó como ejemplos de los pretendidos beneficios del internacionalismo cubano la "alfabetización" y la "salud". No obstante, tal como la propia Constitución cubana lo reconoce, y los hechos lo comprueban, esos tan publicitados logros no son sino dos tenazas satánicas de control psicológico, mental y social de niños, jóvenes y adultos en Cuba y en otros países donde han sido aplicadas.

Por fin, esa preocupación se intensifica si se considera el procastrismo demostrado por el Cardenal Tarcisio Bertone, actual Secretario de Estado de la Santa Sede, durante tres viajes a la isla-cárcel, el primero de ellos en cuanto Arzobispo de Génova, y los dos más recientes en su condición de Secretario de Estado. Ya en su primer viaje a la isla-cárcel, el Cardenal Bertone, después de una larga entrevista con Fidel Castro, tejió loas a la "notable lucidez" del tirano, expresó su convicción de que en él habría "crecido el respeto por la religión" y el "aprecio por la Iglesia", y remató, contrariando todas las evidencias, que en la isla-cárcel "la apertura ya es total".

Quiera la Providencia evitar cualquier instrumentación de la visita por parte de los actuales jerarcas del comunismo cubano. A propósito del próximo viaje de Benedicto XVI a Cuba, son estas las primeras reflexiones, sinceras y respetuosas que ofrezco a los lectores.

En cuanto fiel católico cubano, creo que tengo no solamente el derecho, sino la obligación de conciencia de dar a conocer estas consideraciones. Ya lo he dicho, y lo reitero en esta nueva coyuntura de la vida de la Iglesia y de Cuba, que se aproxima.

Tengo un compromiso con aquellos jóvenes mártires católicos que murieron en el "paredón" de la siniestra prisión de La Cabaña gritando "¡Viva Cristo Rey! !Abajo el comunismo!", verdaderas proclamas de fe, de heroismo y de martirio que aún resuenan en mis oídos, y en los oídos de tantos ex presos políticos sobrevivientes de La Cabaña, como si fuera hoy.

Tengo, sí, un compromiso de honra con mis amigos asesinados en la prisiones castristas; con la lucha por la libertad de mi Patria; con la Historia; y, por encima de todo, con Dios y con la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.

Referencias:

Enviado por P. Cardozo

martes, 21 de febrero de 2012

FALSAS APARICIONES EN MEDJUGORGE

Publicado en la revista "Roma aeterna" nº 97, Buenos Aires, y en la revista Tradición Católica nº 27, (Abril 1987).

Tenemos ante nosotros el exhaustivo estudio que ha realizado frére Michel de la sainte trinité (1), sobre los acontecimientos que han tenido lugar en esta localidad ubicada en la antigua Monarquía Austrohúngara, en las regiones que hoy se denominan Yugoslavia, en Herzegovina,donde población habla croata. Desde junio de 1981 se suceden en aquel lugar unos fenómenos que han congregado grandes multitudes. Las multitudes creen que se aparece allí la misma Madre de Dios. Las apariciones son combatidas por el obispo de Mostar, monseñor Zanic, diocesano del lugar, con argumentos lógicos y convincentes, pero las mismas reciben la defensa entusiasta de frailes franciscanos vinculados al carismatismo pentecostalista. Se cuentan más de mil apariciones.

Las mismas presentan une extraño sabor ecuménico, declarando la aparición (según los videntes la Santísima Virgen):
“el Papa debería considerarse como el Padre de todos los pueblos y no solamente de los cristianos. Que propague incansablemente el mensaje de la paz y del amor a todos los hombres” (2). Esta fue también la posición de eclesiásticos favorables a Medjugorje dice monseñor Koksa, vicario general de Zagreb, que lo que acontece sirve “para demostrar el milagro de amor y de fraternidad entre católicos y ortodoxos (cismáticos) de las distintas regiones de Yugoslavia y con los musulmanes de la regiones periféricas”(3). El arzobispo de Split, mos. Franic, es aún más categórico: “El papel de Medjugorje lo veo sobretodo en este acercamiento con los hermanos de las otras iglesias, con los hermanos ortodoxos, los musulmanes y hasta con los hermanos marxistas”(4).

Sigue la pretendida “Virgen de Medjugorje” expresando opiniones ecumenistas,
“los creyentes… se separan demasiado de los ortodoxos y de los musulmanes, lo que no es bueno”(...) “No creéis si no respetáis las otras religiones, musulmana y serbia. No sois cristianos si no los respetáis”(5). Esta vez es HEREJIA FORMAL. No es cierto que nuestra Fe Católica exija “respetar” las religiones falsas, que NO sirven para la salvación. ¿Cómo se compagina este “respeto” con la obligación de predicar el Evangelio, denunciando los errores de las religiones falsas, también de las musulmana y de la serbia, para que todos entren a la Iglesia Católica? Dijo nuestro Señor Jesucristo: “El que creyere y se bautizare, se salvará; pero el que no creyere, se condenará”. Sigue la aparición: “hay que respetar la religión de cada uno, preservar la vuestra para vosotros y vuestros hijos”(6) ¿No desaconseja esta frase la predicación no es esto un desaliento para las misiones, no se opone a la Tradición Católica?

¿La fe, la esperanza y la caridad no dan, acaso, a cada seguidor auténtico de Nuestro Señor un espíritu misionero?

Relata Frere Michel de la Sainte trinite una cantidad de contradicciones y mentiras en que han incurrido los videntes, y deja consignada la aparente dirección que reciben de los sacerdotes franciscanos carismáticos opuestos al obispo de Mostar. Todo esto no es óbice para que maximos exponentes de la "línea media", arzobispos, obispos y sacerdotes, se alineen detrás de Medjugorje, aún cuando el obispo diocesano le es notoriamente contrario. El padre Laurentin, conocido comentarista religioso, es el gran difusor de estas pretendidas revelaciones.

Difiere también Medjugorje de Lourdes y de Fátima en la aprobación calurosa que manifiesta por el Papa reinanté. La simpatía efusiva que pasamos a consignar está ausente de las mencionadas apariciones VERDADERAS, aunque las mismas hayan ocurrido cuando no existía problema alguno vinculado con la fe en la actuación de los Pontífices. Se percibe en Medjugorje un aliento a la política ecumenista emprendida por Juan Pablo II, CONTRA toda la Tradición Católica, CONTRA toda la práctica de veinte siglos cristianos. Cuenta uno de los que dice ver a nuestra Señora:
“ella se dirigió hacia un gran retrato del Papa Juan Pablo II al cual dio un beso, con cara sonriente”(7). Otro participante de las visiones afirma: “Nuestra señora abrazó al Papa”(8).

El 19 de abril de 1983 la “Virgen de Medjugorje” dicta a una de las videntes una “consagración al Corazón Inmaculado”. En la misma se lee:
“OH mi Madre (…) te amo infinitamente, (…) Te ruego por tu amor infinito de darme tu gracia, a fin que pueda amar a todo hombre como Tu amaste a Jesucristo. Te ruego, a fin que me des la gracia de ser misericordiosa hacia Ti (…) Y si por casualidad perdiera la gracia, te pido que me la devuelvas”(9).

Esta “consagración” es aberrante y HERETICA. Sólo Dios Nuestro Señor es infinito. El amor infinito es el amor divino exclusivamente. El querer amar a todo hombre como la Santísima virgen ama a Jesucristo es un absurdo. Es querer igualarse a la Madre de Dios. El pedir la gracia para ser misericordiosa con la Virgen María, es un insulto hacia Ella, pues misericordia significa dar el corazón al miserable. Finalmente nadie pierde la gracia por casualidad, sino por un pecado mortal, al que consiente libremente y con pleno discernimiento.

Todas estas manifestaciones CONTRARIAS a la fe Católica se ven mezcladas con actos de piedad tradicionales; se reza el rosario. De ahí la confusión que producen y el engaño que logran. Se ven multitudes en oración, lo que no deja de impresionar, y los que no tienen en cuenta las reglas de discernimiento de espíritus consagradas en la Iglesia durante siglos encuentran que están ante una manifestación del cielo. Sin embargo, como demuestra Frere Michel de la Sainte Trinité, en un estudio detallado, con un acopio de información impresionante, consignando todas las fuentes de las que toma sus datos, ES IMPOSIBLE que Medjugorje venga de lo Alto.

¿Hacia una nueva religión carismática?

Nos hemos referido a Medjugorje porque se trata de un fenómeno con difusión gigantesca, parece que el mayor de todos de los que se dan en la actualidad. Las revistas conservadoras del mundo entero le hacen eco y propaganda. El 8 de diciembre de 1984, don Gobi, fundador del “Movimiento Sacerdotal Mariano”., quién publicó, bajo el título: “La Virgen a sus hijos predilectos, los sacerdotes”, un libro en el cual relata mensajes que dice haber recibido de Nuestra Señora, está en Medjugorje, y recibe un apoyo de la virgen” para su movimiento(10). Numerosos dirigentes laicos de la derecha conciliar también son medjugorjistas. El concurso popular multitudinario y la concurrencia de miembros de la aristocracia refuerzan aún más a Medjugorje. El arzobispo Franic, adalid de las apariciones, aplaude a los Focolari y a los carismáticos. El mismo cardenal Ratzinger hizo el elogio de estos movimientos en el libro: “Reportaje sobre la Fe”.

Frente al materialismo progresista se configura un espiritualismo de mal cuño, en que se ubican miembros distinguidísimos del ala derecha del aparato conciliar. De ahí la extrema peligrosidad del falsos marianismo aparicionista. Lleva a los buenos, a los que quieren seguir en la Fe y en la piedad de siempre, por caminos errados, supersticiosos.

Las autoridades comunistas dejan llegar a las peregrinaciones y no impiden las aglomeraciones en el lugar. Estamos ante una manifestación de “coexistencia pacífica”. El obispo de Mostar, con criterio razonable, se muestra preocupado:
“¿Qué pasará si, como lo creo, la excitación emocional alrededor de Medjugorje se calma para dar lugar a la desilusión? Los comunistas concluirán que Lourdes, Fátima, Cristo y toda la Fe Católica no tienen más valor que Medjugorje. Esto sería el descrédito garantizado para la autoridad de la Iglesia”(11). Agregamos y si en el mundo se empieza a comprobar que las numerosas apariciones de las que se habla no vienen del Cielo, ¿no pasará algo parecido, y no solo entre los comunistas? ¿No serán juzgados los católicos como agentes supersticiosas, que creen en fábulas y cosas extrañas, siendo esto un nuevo motivo de apostasía?

Notas:

(1) Contre-réforme Catholique, nº 223, junio 1986, pág. 5 a 36. Nos guiamos en el presente capítulo por el estudio citado. Su autor es un investigador ilustre de manifetaciones sobrenaturales, habiendo publicado, no hace mucho, un tratado, en tres tomos sobre los hechos, relativos a Fátima. Ha escrito también sobre fenómenos de carismatismo actual.

(2) Op. cit. pág. 8

(3) Op. cit. pág. 9

(4) Op. cit. pág. 25

(5) Op. cit. pág. 12

(6) San Marcos, 16,16

(7) Op. cit. pág. 12

(8) Op. cit. pág. 8

(9) Op. cit. pág. 15

(10) Op. cit. pág. 13

(11) Op. cit. pág. 24

(12) Op. cit. pág. 31

lunes, 20 de febrero de 2012

CARTA ABIERTA DE DON GILBERT CHESTERTON A DON ALBERTO RUIZ GALLARDÓN


No es que el ministro de Justicia del Gobierno del Partido Popular pretenda ser una termita, especializada en disolver toda aquella institución partido o gobierno en el que se inserta –y se inserta mucho-: le sale de suyo, es su naturaleza.

La semana política que concluye ha estado marcada en España por la modernidad pepera, en especial por los altos cargos peperos “de alma laica” y, pasando de lo genérico a lo concreto, por la reclamación del homomonio o matrimonio homosexual. Ya saben fue un invento de Zapatero, todo un vanguardista, pero ahora el PP, en su mejor tono de derecha pagana -o sea, de “alma laica”, como creo haber dicho antes- quiere hacerlo suyo.

A lo largo de la semana, uno tras otro, todos los progres del PP han ido reclamando el mantenimiento del gaymonio, siguiendo la gran estela de mister Gallardón.

Pero el problema no es el gaymonio sino el cacao mental que anida en las mentes peperas sobre la familia, que es mucho más que la deriva sodomita. Por eso, don Alberto, como líder de las almas laicas, le trascribo una serie de ideas que pueden resultarle de lo más útil. Pero antes una aclaración chestertoniana: “Me han pedido que escriba algo sobre el matrimonio y el pensamiento moderno. Tal vez fuera más apropiado escribir sobre el matrimonio y la ausencia moderna de pensamiento”.

Empecemos:

1.El sexo es un instinto que produce una institución. Y si es algo positivo y no negativo, noble y no ruin, creador y no destructor, es porque produce esa institución llamada familia. El sexo es la puerta de esa casa pero la casa es mucho más grande que la puerta.

2.La expresión amor libre es una contradicción en dos palabras porque la naturaleza del amor es atarse a sí mismo y la institución del matrimonio no hace otra cosa que respetar la decisión de dos personas libres. Tomando en serio su palabra.

3.La relación entre esposos, entre padres e hijos, no puede ser disuelta por un mero arrebato sentimental. Una institución no equivale a una emoción.

4.Si los casados pueden divorciarse por incompatibilidad de caracteres no comprendo por qué no se han divorciado todos. Cualquier hombre y cualquier mujer tienen caracteres incompatibles.

5.Quejarme de que sólo puedo casarme una vez es como quejarme de que sólo puedo nacer una vez.

6.No puedo admitir una utopía que no permita la libertad que más estimo: la libertad de obligarme.

7.No valdría la pena comprometerse en una apuesta, si no hubiera obligación de respetarla. Los peligros y recompensas de una aventura han de ser reales si queremos que la aventura sea real. Si juro fidelidad ha de caer sobre mí la maldición en caso de infidelidad… o no tiene ningún sentido hacer promesas.

Señor Gallardón: afortunadamente para él, en tiempos de Chesterton la sodomía era lo que siempre ha sido: un mundo antinatural y tenebroso que se consentía con una sonrisa de conmiseración. Elevar la relación anal monflorita a la categoría de matrimonio nos lleva a un mundo oscuro que exige volver a empezar. Más que nada para enterarnos, no ya de lo que es el matrimonio o la familia sino de lo que es el sexo. Porque oiga, introducir el pene en el ano, no puede ser la puerta a un matrimonio o a una familia: es sólo una enorme cochinada enormemente sublimada.

Eulogio López

Fuente: Hispanidad

BISBET BIS - TARANCÓN


No sé si el bisbet Novell tiene gabinete de prensa y/o manager de publicidad, pero si lo tuviera bien se merece un aumento de sueldo, porque en menos de dos semanas ha consegudio sacar al bisbet de Solsona tres o cuatro veces en titulares de prensa. Vean:

Novell defiende la existencia de la nación catalana

Que Cataluña es una nación no es una tesis, es una realidad

Lo de rebajarse el sueldo ha sido un pelotazo, un puntazo. Además lo explica bien, en ese articulete-nota que publica La Razón (por cierto muy poco 'espiritual', con apenas una referencia cristiana indirecta). Lo que no me gusta es la forma en que cuentan la noticia en el Vatican Insider: Por no decir 'obispo de España' o 'español' se refieren a Novell como 'obispo ibérico', como el jamón. No sé si habrá sido ocurrencia del periodista o sugerencia de algún informador catalanista, como Novell, tan emperrado en subrayar la nacionalidad de su Solsona y alrededores.

Pero lo que más me alarma de esta - da la impresión - bien orquestada campaña publicitaria del bisbet solsonés, es la caracterización que se le atribuye en este otro titular:

Novell, el nuevo Tarancón de Solsona

Da tremare, que dicen los italianos: Para echarse a temblar. Primeramente por la mitificación de Tarancón y el taranconismo, un efecto lamentable mitad producto de la nostalgia de los curas des-católicos de los 60-70, mitad creación-recurso del periodismo estereotipificador; en segundo lugar por esta misma re-creación re-personalizada en el bisbet Novell, que tiene en común con Tarancón que ahora es bisbe de Solsona como en sus días lo fue Don Vicente Enrique. Por cierto que el obispo de Solsona fue el mejor Tarancón: Consciente del tráuma criminal de la 2ª República y la persecución religiosa desencadenada contra la Iglesia y los católicos, nada que ver con el Tarancón que desvarió en politicón afín a las izquierdas de los 70-80.

Si aquel Tarancón crecido durante la decrepitud de Franco y el franquismo tuviera que reaparecer en figura actual que le representase, sería por nuestros pecados, como castigo eclesial, no como premio gracioso. En este sentido, me pregunto qué pecados estaremos purgando o vamos a purgar con la jerarquia adveniente, de la que Novell parece ser el mascarón de proa. Aunque, según se desprende de sus locuaces comparecencias ante los medios, él se considere obispo de la nación catalana, a lo sumo 'obispo ibérico', nunca 'obispo español'.

Lo más inquietante para mí (que soy muy sensible a estas inquietudes) es la identificación perfilada que ha surgido hace poco, esa del 'obispo-conservador-creativo', que para mí que es un fiasco, una impostación sin sustancia, muy preocupante, según entiendo, porque lo que se quiere describir con esa neo-nomenclatura es, ni más ni menos, un juanpablismo puro y duro, mondo y lirondo. Me extraña que no se advierta, siendo tan evidente.

Si el entusiamo del neo-cardenal neoyorquino Dolan es en estos días el parto de los montes (antes del parto), el descubrimiento de Novell es un relumbrón de flash de magnesio, con humo y todo (por cierto, la foto de cabecera, la del clergyman gris y el bollo de pan, merecería articulete aparte).



Pero parece ser que eso es lo que se quiere: Líderes entusiasmantes, prelados de jmjs y movidas, de portada de prensa, fotos empáticas y gestos populares.

Hay que estar muy ciego, ser un gran mentecato (o un refinado pérfido) para soñar con otra era taranconista...y sus consecuencias. Y lo mismo digo sobre el juanpablismo, cuyos efectos estamos padeciendo (aunque otros, todavía, parece que lo disfrutan).

No comprendo que se quiera más de lo mismo (salvo que la voluntad de los postulantes se haya degenerado tanto como parece traslucirse).

El síndrome Novell-Tarancón, de haberlo, al fin y al cabo, es un endemismo. Lo temible sería que el caso local/regional se convirtiera en pandemia católico-universal.

¡El Señor nos libre!


p.s. Otra píldora de Novell, que he encontrado casualmente:
Jesús hoy sería un ‘indignado’ más

+T.

Fuente: Ex Orbe

sábado, 18 de febrero de 2012

AES SE CONCENTRÓ ANTE LA GALERÍA EN LA QUE SE EXPONEN LAS FOTOGRAFÍAS BLASFEMAS


Pedimos respeto para nuestras creencias

17/02/2012 Madrid Alternativa Española se concentró ante la galería en la que se exponen las fotografías del "artista" Labruce que mezclan la simbología católica con escenas sexuales para ofrecer una visión blasfema que constituye una ofensa a las creencias de los católicos.

Numerosos medios de comunicación cubrieron la protesta. Al final de la misma intervino el Secretario General de AES, Rafael López-Diéguez quien afirmó que estaban "dolorosamente hartos, profundamente indignados, cansados de ver como sin reacción de quienes debieran convocar a los católicos a defender pacíficamente su fe, a dar testimonio público del hastío que nos causan los ataques, cada vez más viles y miserables de quienes, amparándose en una falsa libertad de expresión, hacen befa y mofa de lo que para nosotros es sagrado, salimos a la calle para protestar, para decir basta, y lo hacemos aquí delante del lugar donde se expone ese conjunto de imágenes aberrantes que sólo desde la estupidez progresista que nos asfixia se pueden denominar arte".

El Secretario General de AES se pregunto por la razón de estos ataques, "¿por qué esos valientes actores, travestis y cantantes se brindan gustosos al ataque y la ofensa a los católicos y no lo hacen con otras religiones?

La razón es sencilla porque el catolicismo constituye una de nuestras señas de identidad; porque el catolicismo es la última barrera, el último obstáculo ideológico que impide que el torrente de los bárbaros penetre; que el nuevo orden moral -el desorden moral- se imponga; que el programa de ingeniería social que se oculta bajo la atrayente idea del progresismo, defendido y expandido por la izquierda y tolerado, cuando no apoyado, por la derecha, consiga vencer las resistencias que aún mantenemos como colectividad e individualidad. Para que ese proyecto de ingeniería social, que busca la destrucción de la familia, conculcar el derecho a la vida, eliminar la Moral objetiva pero también imponer como valores sociales comunes el hedonismo y el materialismo, para que ese proyecto se imponga -repito- es necesario destruir al último enemigo, el catolicismo".

La concentración se disolvió sin incidentes pese a que algunas personas salieron de la galería exhibiendo fotos de desnudos.

viernes, 17 de febrero de 2012

LA VIRGEN DE GUADALUPE - PELÍCULA



Duración: 83 minutos.
Pais: México.
Año: 1976.
Director: Alfredo Salazar.
Guión: Alfredo Salazar (Basada en una narración de: Rev. Carlos M. Heredia S.J.)
Fotografía: José Ortiz Ramos.
Música: Gustavo C. Carrillon.
Reparto: Valentin Trujillo, Fernando Allende, Angelica Chain, Dacia Gonzalez, Enrique Lucero.
Productora: Cinematográfica Calderón S.A.

SINOPSIS
En esta extraordinaria película religiosa se relata con detalle la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego a principios del siglo XVI.

Esta historia nos hace revivir los momentos donde los conquistadores españoles luchaban tenazmente con lo que quedaba del Imperio Azteca, siendo la conversión de los nativos a la religión católica el requisito para ser súbdito de la Corona española, Juan Diego, un nativo cristianizado, se convierte en el portador del mensaje de la Virgen de Guadalupe...

DEBEMOS OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES

“El veneno de todas las perversiones del espíritu moderno es el liberalismo tantísimas veces condenado por los Papas con los términos más enérgicos. Los que deseen expurgar su espíritu de este ambiente y preservarse de él, lean atentamente los buenos libros en los cuales se respira aquel buen aire saludable del cristianismo, y en especial entre ellos “la ilusión liberal” de Louis Veuillot” (Mons. Marcel Le Fefebvre). Este libro del gran polemista católico, amigo de Donoso Cortés, es de 1866. Es probablemente la más perfecta refutación del liberalismo que se haya escrito. Veuillot lo ha visto todo, lo ha entendido todo. Reproducimos a continuación el capitulo XXI del libro.

La primera palabra de mayor libertad que haya sido pronunciada por una boca mortal, el primer acto de mayor libertad que el género humano haya visto ejecutar, fue cuando dos pobres judíos, los apóstoles Pedro y Juan, proclamaron el deber de obedecer a Dios antes que a los hombres, y continuaron difundiendo la enseñanza que el error y la persecución, bajo mascaras de justicia y de prudencia, querían suprimir. (Hechos de los Apóstoles, IV, 19-20) Quien sigue este ejemplo es libre, libre de falsos juicios, libre de falsas prudencias; entra en la ciudad impenetrable; su pensamiento, librado de los bajos terrores, es substraído al imperio de la muerte; pone a cubierto de la esclavitud a todos aquellos a quienes puede persuadir.

Pero es necesario observar dos cosas.

Primeramente, es te acto de libertad que hacen los apóstoles con respecto a las potencias de la tierra, es al mismo tiempo un gran homenaje de sumisión que hacen con respecto a Dios, y ellos no son tan fuertes contra el mundo sino porque obedecen a Dios.

En un discurso pronunciado en el congreso de Malinas, discurso elocuente, muy celebre entre los católicos liberales, se hace remontar la libertad de conciencia a este primero famoso NON POSSUMUS, se dice que allí fue creada y promulgada. Todo lo contrario, según la justa nota de un publicista inglés
(1), es ese día, es por ese NON POSSUMUS que la conciencia humana conoce y acepta el freno de una ley inmutable. No era un principio de libertad liberal que San Pedro evocaba: proclamaba el deber imperecedero, irrevocable, impuesto por Dios que le obligaba a predicar la Revelación. El no anunciaba pues al mundo la emancipación liberal de la conciencia: El, por el contrario, cargaba la conciencia con el glorioso peso de dar testimonio de la verdad; él la emancipaba de los hombres, no de Dios. Podía pedir a los paganos, de parte de Dios, la libertad para los cristianos; el no daba ciertamente ni soñaba dar a los cristianos licencia para elevar el error al nivel de la verdad, de manera que ellos debiesen un día tratar de igual a igual, y que la verdad considerara al error como soberano de derecho divino en tal lugar, con tal que fuese ella misma tolerada o soberana en otro lugar. ¿Y qué respuestas sabría dar entonces esta verdad humillada y diminuida a los sofismas sin número del error? (2)
En segundo lugar, esta liberadora, esta verdad única, la Iglesia sola tiene la misión de enseñarla y ella no persuade de ello más que a las almas llenas de Jesucristo.

Donde Jesucristo no es conocido, el hombre obedece al hombre y le obedece absolutamente; donde el conocimiento de Jesucristo se borra, la verdad bajo, la libertad sufre un eclipse, la vieja tiranía recupera y extiende sus antiguas fronteras. Cuando la Iglesia no pueda enseñar a Jesucristo todo entero, cuando los pueblos no comprendan que es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres, cuando no se eleve la voz para confesar la verdad sin disfraz y sin disminución, entonces la libertad habrá abandonado la tierra. Entonces la historia humana estará cerca de su fin.

Sin embargo, en tanto quede un solo hombre de fe perfecta, aquél será libre del yugo universal, tendrá en sus manos su destino y el del mundo; el mundo no existirá más que para la santificación de este último. Y si este último también apostase, si él dijese al anticristo, no que él tienen razón en perseguir a Dios, sino solamente que le es permitido no emplear su fuerza para hacer reinar a Dios, esa sería su sentencia y la del mundo que pronunciaría el apostata. No dando ya la tierra a la verdad divina la confesión y la adoración que le es debida, Dios retirará su sol. Privado del contrapeso de la obediencia y de la oración, la blasfemia no subirá al cielo, pero parecerá enseguida. De suyo recaerá en el pozo del abismo.
Louis Veuillot

Traducido del francés: “L´illusion liberale”
Editorial DISMAS, Rue Arsene Matton, 19.
B-1302 –DION VALMONT (BELGICA)

(1) Las relaciones del Cristianismo con la Sociedad civil, por Edouard Lucas, discurso pronunciado en la Academia Católica de Londres, y publicado por Monseñor Manning.

(2) “Condenamos aquella opinión errónea, en extremo perniciosa a la Iglesia Católica y a la salud de las almas, llamada por Gregorio XVI, nuestro predecesor de f.m., locura, esto es que “la libertad de conciencias y de cultos es un derecho propio de cada hombre, que todo Estado bien constituido debe proclamar y garantizar como ley fundamental”. Pío IX, Cuanta Cura, 8 dic. 1864. Así lo enseño la Iglesia hasta el VaticanoII.


Nota:
Este texto merece ser leído una y otra vez. ¿No es acaso una profecía delo que pasa hoy día, y la más hermosa justificación de la actitud de todos los católicos que rechazan todavía “la ilusión liberal” de la iglesia postconciliar? Pío IX llego llego a decir de esta libro que expresa perfectamente y en todo sus propias ideas, León XIII llamo a Louis Veuillot “un Padre seglar de la Iglesia”. G.D.


Tomado de la Revista: Tradición Católica nº 27 - Abril 1987.

jueves, 16 de febrero de 2012

SALIR HACIA DENTRO- LA VENERABLE SOR CONSUELO EN VISIÓN ACTUAL

Reflejo de la vida de Sor Consuelo Utrilla Lozano desde una perspectiva actual.

miércoles, 15 de febrero de 2012

AES CONTRA LA BLASFEMIA

Alternativa Española convoca, para el próximo 17 de Febrero una manifestación en protesta por la exposición blasfema "Obscenity".

El próximo
viernes 17 de Febrero, a las 19:30 horas AES convoca una manifestación autorizada que tendrá lugar frente a la sala "La Fresh Gallery" situada en la calle Conde de Aranda, 5 de Madrid.

Esta concentración se realiza en protesta por la exposición "Obscenity", que muestra imágenes irreverentes y ofensivas a las creencias cristianas y la Fe católica, y por ello en claro acto de blasfemia.




AES, en defensa de nuestras raices cristianas

lunes, 13 de febrero de 2012

NUEVO OBISPO DE TARBES-LOURDES, AFÍN A LA TRADICIÓN


S.E.R. Mons. Nicolas Brouwet, nuevo obispo de Tarbes - Lourdes


Informa Rorate Caeli que el nuevo obispo de Tarbes-Lourdes, la diócesis en la que ocurrieron las apariciones de la Santísima Virgen a Santa Bernardita, es un hombre afín a la Tradición. De muy buena disposición hacia el culto tradicional que él mismo lo celebra, como atestigua la fotografía. Esto fue durante su gestión como auxiliar de la diócesis de Nanterre, destino que deja para hacerse cargo de la titularidad de Tarbes.



Mons. Brouwet confesando durante la peregrinación tradicionalista Paris - Chartres



Una bendición para Francia y para la tierra de la Inmaculada Concepción. Un ejemplo para el clero.
Muchas gracias al Santo Padre por esta elección.



sábado, 11 de febrero de 2012

ENGAÑOS QUE EL ENEMIGO SUGIERE AL PECADOR

Autor: San Alfonso Mª Ligorio

PUNTO 1

Imaginemos que un joven, reo de pecados graves, se ha confesado y recuperado la divina gracia. El demonio nuevamente le tienta para que reincida en sus pecados. Resiste aún el joven; mas pronto vacila por los engaños que el enemigo le sugiere. “¡Oh hermano mío! –le diré–, ¿qué quieres hacer? ¿Deseas perder por una vil satisfacción esa excelsa gracia de Dios, que has reconquistado, y cuyo valor excede al del mundo entero? ¿Vas a firmar tú mismo tu sentencia de muerte eterna, condenándote a padecer para siempre en el infierno?” “No –me responderá–, no quiero condenarme, sino salvar mi alma. Aunque hiciere ese pecado, le confesaré luego...” Ved el primer engaño del tentador. ¡Confesarse después! ¡Pero entre tanto se pierde el alma!

Dime: si tuvieses en la mano una hermosa joya de altísimo precio, ¿la arrojarías al río, diciendo: mañana la buscaré con cuidado y espero encontrarla? Pues en tu mano tienes esa joya riquísima de tu alma, que Jesucristo compró con su Sangre; la arrojas voluntariamente al infierno, pues al pecar quedas condenado, y dices que la recobrarás por la confesión.

Pero ¿y si no la recobras? Para recuperarla es menester verdadero arrepentimiento, que es un don de Dios, y Dios puede no concedértelo. ¿Y si llega la muerte y te arrebata el tiempo de confesarte?

Aseguras que no dejarás pasar ni una semana sin confesar tus culpas. ¿Y quién ha ofrecido darte esa semana? Dices que te confesarás mañana. ¿Y quién te promete ese día? El día de mañana –dice San Agustín– no te le ha prometido Dios; tal vez te le concederá, tal vez no, como acaeció a muchos, que fueron sanos de noche a dormir en sus camas y amanecieron muertos. ¡A cuántos, en el acto mismo de pecar, hizo morir el Señor, y los mandó al infierno! Y si hiciese lo propio contigo, ¿cómo podrías remediar tu eterna perdición?

Persuádete, pues, de que con ese engaño de decir “después me confesaré”, el demonio ha llevado al infierno millares y millares de almas. Porque difícilmente se hallará pecador tan desesperado que quiera condenarse a sí mismo. Todos, al pecar, pecan con esperanza de reconciliarse después con Dios. Por eso tantos infelices se han condenado y hecho imposible su remedio.

Quizá digas que no podrás resistir a la tentación que se te ofrece. Este es el segundo engaño que te sugiere el enemigo, haciéndote creer que no tienes fuerza para combatir y vencer tus pasiones. En primer lugar, menester es que sepas que, como dice el Apóstol (2 Co. 10, 13): Dios es fiel y no permite que seamos tentados con violencia superior a nuestro poder.

Además, si ahora no confías en resistir, ¿cómo tienes esperanza de lograrlo después, cuando el enemigo no cese de inducirte a nuevos pecados y sea para ti más fuerte que antes y tú más débil? Si piensas que no puedes ahora extinguir esa llama, ¿cómo crees que la apagarás luego, cuando sea mucho más violenta?... Afirmas que Dios te ayudará. Mas su auxilio poderoso te le da ya ahora; ¿por qué no quieres valerte de él para resistir? ¿Esperas, acaso, que Dios ha de aumentarte su auxilio y su gracia cuando tú hayas acrecentado tus culpas?

Y si deseas mayor socorro y fuerzas, ¿por qué no se los pides a Dios? ¿Dudas, tal vez, de la fidelidad del Señor, que prometió conceder lo que se le pidiere? (Mt. 7, 7). Dios no olvida sus promesas. Acude a Él y te dará la fuerza que necesitas para resistir a la tentación. Dios, como nos dice el Concilio de Trento, no manda cosas imposibles.

Al dar el precepto, quiere que hagamos lo que pudiéremos, con el auxilio actual que nos comunica; y si este auxilio no nos bastare para resistir, nos exhorta a que se lo pidamos mayor, que pidiéndole como se debe, nos lo concederá (Ses. 6, c. 13).


PUNTO 2

Dices que el Señor es Dios de misericordia. Aquí se oculta el tercer engaño, comunísimo entre los pecadores, y por el cual no pocos se condenan. Escribe un sabio autor que más almas envía al infierno la misericordia que la justicia de Dios, porque los pecadores, confiando temerariamente en aquélla, no dejan de pecar, y se pierden.

El Señor es Dios de misericordia, ¿quién lo niega? Y sin embargo, ¡a cuántas almas manda Dios cada día a penas eternas! Es, en verdad, misericordioso, pero también es justo; y por ello se ve obligado a castigar a quien le ofende. Usa de misericordia con los que le temen (Sal. 102, 11-13).

Pero en los que le desprecian y abusan de la clemencia divina para más ofenderle, tiene que responder sólo la justicia de Dios. Y con grave motivo, porque el Señor perdona el pecado, mas no puede perdonar la voluntad de pecar.

El que peca –dice San Agustín– pensando en que se arrepentirá después de haber pecado, no es penitente, sino que hace burla y menosprecio de Dios. Además, el Apóstol nos advierte (Ga. 6, 7) que de Dios nadie se burla; ¿y qué irrisión mayor habría que ofenderle cómo y cuándo quisiéramos, y luego aspirar a la gloria?

“Pero así como Dios fue tan misericordioso conmigo en mi vida pasada, espero que lo será también en lo venidero”. Este es el cuarto engaño. De modo que porque el Señor se ha compadecido de ti hasta ahora, ¿habrá de ser siempre clemente y no te castigará jamás?... Antes bien, cuanto mayor haya sido su clemencia, tanto más debes temer que no vuelva a perdonarte, y que te castigue con rigor apenas le ofendas de nuevo. “No digáis –exclama el Eclesiástico (5, 4)– he pecado, y no he recibido castigo, porque el Altísimo, aunque es paciente, nos da lo que merecemos”.

Cuando llega su misericordia al límite que para cada pecador tiene determinado, entonces le castiga por todas las culpas que el ingrato cometió. Y la pena será tanto más dura cuanto más largo hubiere sido el tiempo en que Dios esperó al culpado, dice san Gregorio.

Si vieras, pues, hermano mío, que, a pesar de tus frecuentes ofensas a Dios, aún no has sido castigado, debes decir: “Señor, grande es mi gratitud, porque me habéis librado del infierno, que tantas veces merecí”. Considera que muchos pecadores, por culpas harto menos graves que las tuyas, se han condenado irremisiblemente, y trata además de satisfacer por tus pecados con el ejercicio de la paciencia y de otras buenas obras.

La benevolencia con que Dios te ha tratado debe animarte no sólo a dejar de ofenderle, sino a servirle y amarle siempre, ya que contigo mostró inmensa misericordia, a otros muchos negada.


PUNTO 3

“Aún soy joven... Dios se compadece de la juventud, y más tarde me entregaré a Él”. Consideremos este quinto engaño. Eres joven: ¿mas no sabes que Dios no cuenta los años, sino los pecados de cada hombre?... ¿Cuántos has cometido?... Muchos ancianos habrá que no hayan hecho ni la décima parte de los que tú hiciste. ¿Ignoras que el Señor tiene determinados el número y medida de las culpas que a cada pecador ha de perdonar?

“El Señor –dice la Escritura (2 Mac. 6, 14)– sufre con paciencia para castigar a las naciones en el colmo de sus pecados cuando viniere el día del juicio”. Lo cual significa que el Señor es paciente y sufre y espera hasta cierto límite; mas no bien se colma la medida de los pecados que a cada hombre quiere perdonar, cesa el perdón y se ejecuta el castigo, enviando de improviso la muerte al pecador en el estado de condenación en que éste se halle, o abandonándole a su pecado, que es pena peor que la misma muerte (Is., 5).

Si tenéis una tierra de labor y la cercáis con setos, y a pesar de haberla cultivado muchos años y de haber hecho en ella gastos considerables, veis que, con todo eso, no os da fruto alguno, ¿qué haréis?... Le arrancaréis el cercado y la dejaréis abandonada.

Temed que Dios no haga eso mismo con vosotros. Si seguís pecando, iréis perdiendo el remordimiento de conciencia; no pensaréis en la eternidad ni en vuestra alma; perderéis casi del todo la luz que nos guía, acabaréis por perder todo temor... Pues ya con eso quitada está la cerca que os defendía. Ya llegó el abandono de Dios.

Examinemos, en fin, el último engaño. Dices: “Verdad es que por ese pecado perderé la gracia de Dios y quedaré condenado al infierno. Puede, pues, suceder que me condeno; mas también puede acaecer que luego me confiese y me salve...”. Concedo que así pudiera ser. Quizá te salves. No soy profeta, y no me es dado asegurar con certidumbre que después de ese nuevo pecado no habrá ya para ti perdón de Dios.

Mas no me negarás que si con tantas gracias como el Señor te ha concedido todavía vuelves a ofenderle, es sumamente fácil que para siempre te pierdas. Así lo patentiza la Sagrada Escritura (Ecl. 3, 27): “El corazón obstinado mal se hallará en sus postrimerías”. “Los que proceden malignamente serán exterminados” (Sal. 36, 9). “El que siembra pecados, recogerá, al fin, penas y tormentos” (Gal. 6, 8). “Os llamé –dice Dios (Pr. 1, 24-26)– y me rechazasteis... Yo también me reiré en vuestra muerte”. “Mía es la venganza, y Yo les daré el pago a su tiempo” (Dt. 32, 35).

Así habla de los pecadores obstinados la Sagrada Escritura, y así lo exigen la razón y la justicia. Y, sin embargo, dices que, a pesar de todo, quizá te salvarás. Repetiré que no es imposible; pero ¿no es tremenda locura confiar la eterna salvación a un quizá, y a un quizá tan poco probable? ¿Es negocio éste de tan corto valer, que podemos ponerle en tan grave riesgo?

PREPARACION PARA LA MUERTE
San Alfonso Mª de Ligorio

martes, 7 de febrero de 2012

LA REBELIÓN CONTRA EL PAPA: UN CISMA SILENCIOSO


Media Iglesia de Europa y EE.UU. enfrentan abiertamente al Papa

Andrea Tornielli

Las Iglesias del norte y centro de Europa están atravesadas por vientos de rebelión. Está quien lo llama “cisma silencioso”, o quien en cambio lo minimiza. Ciertamente se trata de un fenómeno preocupante, que involucra a países de antigua tradición católica, como Austria o Bélgica.

En Bélgica, por ejemplo, más de doscientos sacerdotes, respaldados por miles de fieles, piden por escrito la admisión de los divorciados en nueva unión a la comunión, la ordenación sacerdotal de hombres casados pero también de las mujeres, así como la posibilidad para los laicos de realizar la homilía durante la Misa dominical. Lo que impresiona, en el llamamiento belga, son las firmas. Entre los firmantes hay personalidades muy visibles del catolicismo, como el rector honorario de la Universidad católica de Lovaina, Roger Dillemans; el gobernador de la provincia de Flandes occidental Paul Breyne, los anteriores miembros del Consejo pastoral inter-diocesano y algunos conocidos sacerdotes. En el llamamiento se lee: “Estamos convencidos de que, si como creyentes tomamos la palabra, los obispos escucharán y estarán listos para llevar adelante el diálogo sobre estas reformas urgentemente necesarias”.

Como se recordará, en el 2010 – un auténtico annus horribilis para la Iglesia belga – la policía mantuvo detenida por todo un día a la entera conferencia episcopal, mientras eran abiertas las tumbas de los cardenales buscando documentos sobre la pedofilia que sólo una mente al estilo Dan Brown podía imaginar que se custodiaran en los sepulcros de los arzobispos que ya habían pasado a mejor vida. El escándalo de la pedofilia es utilizado por los firmantes del llamamiento para justificar una revisión de la norma del celibato: si bien las estadísticas han demostrado ampliamente que no hay un vínculo entre celibato y pedofilia, dado que la gran parte de estos terribles abusos tiene lugar dentro de las familias. En Buizingen, al sudeste de Bruselas, después de la muerte del viejo párroco de la iglesia de Don Bosco, para el cual no se encontró un sustituto, los parroquianos han constituido un movimiento alternativo haciendo celebrar la Misa a los laicos.
Movimientos similares están extendidos ya desde hace años en Austria, donde 329 párrocos han adherido a la así llamada “Pfarrer-Iniciative”, un “llamado a la desobediencia” en el cual se piden reformas urgentes en la Iglesia. Vale la pena recordar que precisamente en Austria, en la diócesis de Linz, se produjo uno de los incidentes que han marcado el pontificado de Benedicto XVI. En enero de 2009 el Papa había nombrado obispo auxiliar de Linz a Gehard Wagner, obligado a renunciar antes de ser consagrado porque era considerado “demasiado conservador”. Entre aquellos que pedían en voz alta su renuncia estaba un canónigo de la diócesis de Linz que no ocultaba su convivencia con una mujer.

Los firmantes del “llamado a la desobediencia” han involucrado a otros grupos de base (como “Somos Iglesia”), que desde hace años lanzan pedidos similares a la Santa Sede, es decir, la abolición de la obligación del celibato para los sacerdotes de la Iglesia latina, la comunión a los divorciados en nueva unión y el sacerdocio femenino. En las pasadas semanas los disidentes han amenazado con su intención de proceder con las “misas” celebradas por laicos en el caso de que no sean acogidas sus peticiones de ordenar sacerdotes a hombres casados y a mujeres.

Al respecto, es bueno recordar que los dos pedidos no son equivalentes en absoluto: la Iglesia católica considera el celibato de los sacerdotes un don precioso que debe ser defendido, pero admite excepciones a la opción celibataria – disciplina que tiene motivaciones también teológicos – en el caso de los sacerdotes católicos pertenecientes a las Iglesias orientales (que pueden casarse antes de la ordenación), o en el caso más reciente de los anglicanos que vuelven a la comunión con Roma. Bien distinto es el pedido de ordenación sacerdotal para las mujeres, declarada varias veces inadmisible y objeto de una específica Carta apostólica de Juan Pablo II (Ordinatio sacerdotalis, 1994), en la cual el Papa escribía: “Si bien la doctrina sobre la ordenación sacerdotal, reservada sólo a los hombres, sea conservada por la Tradición constante y universal de la Iglesia, y sea enseñada firmemente por el Magisterio en los documentos más recientes, no obstante, en nuestro tiempo y en diversos lugares se la considera discutible, o incluso se atribuye un valor meramente disciplinar a la decisión de la Iglesia de no admitir a las mujeres a tal ordenación”. “Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos, declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia”.

El pasado 6 de noviembre, los contestatarios austriacos han firmado un nuevo documento sobre la “Eucaristía en tiempo de escasez de sacerdotes”, en el cual se definen “reglas obsoletas” las que están en vigor en la Iglesia y se considera al celibato sacerdotal una “praxis tardía”. Se pide “confiar la dirección de las comunidades y la celebración de la eucaristía a hombres y mujeres casados”, y se afirma que “el camino hacia la ordenación femenina no puede ser obstaculizado por prohibiciones del Papa a que se discuta”, porque cada comunidad “tiene derecho a un guía, hombre o mujer”.

El cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, y el obispo de St. Pölten, Klaus Küng, han definido estas propuestas “una ruptura abierta con una verdad central de nuestra fe católica” y “un gran peligro”. Aunque las encuestas deben ser tomadas con pinzas y adecuadamente relativizadas, generan preocupación en el Vaticano los resultados de una encuesta promovida por la TV austríaca Orf, según la cual el 72 por ciento de los sacerdotes del país serían favorables al “llamado a la desobediencia”. El 71 por ciento querría abolir la obligación del celibato y el 55 por ciento permitir la ordenación de las mujeres. Cada día que pasa, el fantasma de un cisma se vuelve cada vez más cercano y amenazador.

Se equivocaría quien subestima estas señales, que a los italianos resultan tan lejanas. Y se equivocaría quien cree que estos fenómenos están difundidos solamente en algunas Iglesias del centro de Europa conocidas por su efervescencia e históricamente caracterizadas por la confrontación con el mundo del protestantismo. Noticias similares llegan, de hecho, también de otros países y otras latitudes. En los Estados Unidos, hay 157 sacerdotes que se manifiestan contra el Papa, pidiéndole anular la obligación del celibato y abrir a la ordenación sacerdotal de las mujeres. Mientras que, en Australia, mil fieles de la diócesis de Toowoomba, cerca de Brisbane, en el sudeste del país, han enviado a Benedicto XVI una carta para contestar la decisión hecha pública el pasado mes de mayo de remover al obispo William M. Morris, de 67 años. Monseñor Morris se había pronunciado a favor de la posibilidad de ordenación de mujeres sacerdotes y, para remedir la falta de sacerdotes, había llamado a las celebraciones a pastores protestantes. Los firmantes de la carta enviada al Vaticano piden explicaciones sobre la remoción de Morris y piden también que “nunca más un tratamiento de este tipo se repita en otras diócesis de Australia”.

La aparición de de este disenso duele al Papa, quien continuamente vuelve a llamar a la conversión, invitando a no pensar que la solución está en el cambio de las estructuras o en la adecuación de los “ministerios”. En plena tormenta post-conciliar, el 4 de junio de 1970 en Munich de Baviera, el entonces profesor Joseph Ratzinger pronunció una conferencia titulada “¿Por qué permanezco todavía en la Iglesia?”. Dijo que “la reforma, en su significado original, es un proceso espiritual muy cercano a la conversión y, en este sentido, forma parte del corazón del fenómeno cristiano; sólo a través de la conversión nos volvemos cristianos, y esto es válido para toda la vida del individuo y para toda la historia de la Iglesia”. “Si la reforma se aleja de este contexto, del esfuerzo de la conversión – concluía Ratzinger -, y si se espera la salvación sólo del cambio de los demás, de la formas y de adaptaciones al tiempo siempre nuevas”, la reforma “se convierte en una caricatura de sí misma”.

Fuente: La Bussola Quotidiana