sábado, 30 de junio de 2012

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS SOBRE EL JUICIO PARTICULAR (AUDIO)


Audio de Radio Cristiandad

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DE LOS DESEOS DESORDENADOS


Cuantas veces desea el hombre desordenadamente alguna cosa, luego pierde el sosiego. El soberbio y el avariento nunca están quietos; el pobre y el humilde de espíritu viven en mucha paz. El hombre que no es perfectamente mortificado en sí, presto es tentado y vencido de cosas pequeñas y viles. El flaco de espíritu y que aún está inclinado a lo animal y sensible, con dificultad se puede abstener totalmente de los deseos terrenos. Y cuando se abstiene recibe muchas veces tristeza, y se enoja presto si alguno le contradice. 

Pero si alcanza lo que desea, siente luego pesadumbre por el remordimiento de la conciencia; porque siguió a su apetito, el cual nada aprovecha, para alcanzar la paz que busca. En resistir, pues, a las pasiones se halla la, verdadera paz del corazón, y no en seguirlas. No hay, pues, paz en el corazón del hombre carnal, ni del que se entrega a lo exterior, sino en el que es fervoroso y espiritual. 

IMITACIÓN DE CRISTO
Tomás de Kempis

jueves, 28 de junio de 2012

CHINA HA ASESINADO A 400 MILLONES DE NIÑOS POR LA POLÍTICA DEL "HIJO ÚNICO"

Un aborto forzoso a los siete meses de embarazo, para cumplir la política del “hijo único”, ha provocado una fuerte indignación en China.  

Los funcionarios que ordenaron dicha interrupción del estado de buena esperanza, han sido arrestados después de que la madre colgara en Internet una espeluznante imagen del feto, totalmente cubierto de sangre, yaciendo junto a ella en la cama del hospital, donde estuvo ingresada Feng Jianmei, la mujer de 27 años obligada a interrumpir el embarazo. En China, para controlar la superpoblación, se han asesinado a través del aborto, unos 400 millones de niños.

El Royal College of Psychiatrists, preclara institución profesional de psiquiatría de Inglaterra, ha otorgado un significativo cambio en sus indicaciones sobre el vínculo entre aborto y salud mental.

“La interrupción voluntaria del embarazo” lleva a un peligro significativo para la salud mental de las mujeres y aconseja que se oriente sobre estas inseguridades a quienes pretenden abortar. Se exhorta a la edición de publicaciones que comenten los trances de desesperanza después de un aborto, pues “no puede haber consentimiento informado, si no se suministra una información adecuada”.

En el año 2007 la actriz Emma Beck, una joven intérprete británica de 30 años, llevaba una gestación de mellizos y abortó. Al poco tiempo se suicidó -apareció colgada-, aliviándose al dejar a sus parientes una patética carta: “La vida es un infierno para mí, yo nunca debería haber abortado, habría sido una buena madre. Quiero estar con mis bebés, necesitan de mí más que nadie”.

Por otra parte, el erudito Peter Saunders, secretario general del Christian Medical Fellowship, aseveró: “¿Cómo puede un médico justificar ahora un aborto por razones de salud mental, motivo que se invoca para más del 90% de los más de 200.000 abortos anuales que se practican en Gran Bretaña?”.

En nuestro país, según informes del IPF, hemos saltado de 9.000 abortos en 1985, a los cerca de 120.000 en el pasado año. Con esta cantidad se evalúa que, diariamente, más de 300 chiquillos no verán la luminaria del día, por lo que se ha rebasado el millón cien mil abortos desde que se legitimó la aplicación del aborto. Esto significa que cada 4,8 segundos se comete un asesinato. Actualmente uno de cada seis embarazos termina en aborto.

“Una sociedad que presume de sus políticas sociales debería proteger más a los indefensos ya que la defensa de la vida es 'una obligación moral' que las administraciones públicas deben apoyar”, afirmó Francisco Gil Hellín.

Clemente Ferrer

Fuente: Hispanidad

FÁTIMA, ROMA, MOSCÚ (XIV)


Advertencias a diferentes estados

Fátima, Roma, Moscú, por el Padre Gérard Mura.
Audio de Radio Cristiandad.

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miércoles, 27 de junio de 2012

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN EJEMPLOS - 7


LA BATALLA DE LEPANTO SE GANO POR EL
REZO DEL SANTO ROSARIO

La Historia nos suministra abundantes ejemplos de la solicitud de María en socorrer a los cristianos cuando se hallan en peligro. Referiremos, entre otros, la victoria que los cristianos obtuvieron contra los Turcos, por su protección. Después que esos enemigos de Jesucristo habían triunfado en muchos combates, pasaron al filo de la espada a veinte mil cristianos, en sólo la ciudad de Nicosia, desollando y mutilando un gran número de ellos. No satisfechos con semejantes crueldades, amenazaron con el exterminio a la Cristiandad entera. ¿Qué fuerzas serán poderosas para contener a esos formidables invasores? El Papa Pío V, que a la sazón gobernaba la Iglesia, se esforzó en unir en una santa liga a los príncipes cristianos: exhórteles a armarse contra el enemigo común; pero sólo el Rey de España, Felipe II, el Duque de Saboya, Manuel Filiberto, y algunos otros príncipes italianos, secundaron la voz del Vicario de Jesucristo.

Entonces, Pío V, viendo las fuerzas de los cristianos tan inferiores a las de los infieles, de manera que la victoria, humanamente hablando, hubiera sido imposible, pone toda su confianza en María. Ordena públicas plegarias en toda la Cristiandad: y, lleno de fe, espera el socorro de esta celestial Madre. Enseguida recomienda a todos los generales de la armada cristiana que despidan a todos los hombres de mala vida, y que a los que queden bajo sus órdenes les exija una irreprochable conducta y una perfecta devoción a María. Los combatientes, después de haberse confesado todos, recibido la sagrada Comunión y la bendición papal, se pusieron en marcha contra el enemigo, bajo la égida de la Reina del Cielo.

El ocho de octubre, las dos flotas se encuentran frente a frente en el golfo de Lepanto. Eran las cuatro de la tarde. Las trompetas dan la señal del combate; y los cristianos, al grito de Viva María, se arrojan contra los infieles. Ya hace una hora que se baten con encarnizamiento de una y otra parte, y la victoria está indecisa, cuando he aquí que el generalísimo de la Armada turca cae muerto. De repente los bárbaros caen en el estupor, y la confusión les hace emprender la fuga; sus navíos son tomados al abordaje, arrollados o incendiados, y su derrota es completa. En pocas horas los turcos han perdido treinta mil hombres, doscientos veinticuatro navíos y cuatrocientos veintisiete cañones. Este golpe aplastó el poder musulmán y marcó la era de su decadencia.  


Todos reconocieron que esta prodigiosa victoria fue debida a la protección de María, la que en aquel mismo momento se había dignado revelarlo, por medio de una visión celestial, a su siervo Pío V; quien, en testimonio de gratitud, decretó añadir a las Letanías de la Santísima Virgen, llamadas Lauretanas, la invocación: Auxilium christianorum, ora pro nobis.

(Novena a María Auxiliadora. – San Juan Bosco) 

DICHOS DE SANTOS - 12


El que siempre tiene el infierno delante, no caerá en el:
como al contrario no le evitara el que le desprecia.  

San Juan Crisóstomo 

martes, 26 de junio de 2012

FÁTIMA, ROMA, MOSCÚ (XIII)


Primera parte del tercer secreto

Fátima, Roma, Moscú, por el Padre Gérard Mura.
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lunes, 25 de junio de 2012

LETANÍA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


Canto Gregoriano de Benedictine Nuns


Kyrie, eléison.
Kyrie, eléison.
Christe, eléison.
Christe, eléison.
Kyrie, eléison.
Kyrie, eléison.

Christe, audi nos.
Christe, audi nos.
Christe, exáudi nos.
Christe, exáudi nos.

Pater de caelis, Deus, miserére nobis.
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére nobis.
Spiritus Sancte Deus,miserére nobis.
Sancta Trinitas, unus Deus, miserére nobis.  

Cor Jesu, Filii Patris aeterni, miserére nobis.  
Cor Jesu, in sinu Vírginis Matris a Spíritu Sancto formátum, miserére nobis.  
Cor Jesu, Verbo Dei substantiáliter unítum, miserére nobis.
Cor Jesu, majestatátis infinitae, miserére nobis.  
Cor Jesu, Templum Dei sanctum, miserére nobis.  
Cor Jesu, Tabernáculum Altíssimi, miserére nobis.  
Cor Jesu, domus Dei et porta coeli, miserére nobis.  
Cor Jesu, fornax ardens caritátis, miserére nobis.  
Cor Jesu, justítiae et amóris receptáculum, miserére nobis.  
Cor Jesu, bonitáte et amóre plenum, miserére nobis.  
Cor Jesu,virtútum ómniun abyssus, miserére nobis.  
Cor Jesu, omni laude digníssimun, miserére nobis.  
Cor Jesu, rex et centrum ómnium córdium, miserére nobis.  
Cor Jesu, in quo sunt omnes thresáuri sapiéntiae et scióntiae, miserére nobis.  
Cor Jesu, in quo hábitat omnis plenitúdo divinitatis, miserére nobis. Cor Jesu, in quo Pater sibi bene complácuit, miserére nobis.  
Cor Jesu, de cujus plenitúdine omnes nos accépimus, miserére nobis.  
Cor Jesu, desidérium cóllium aeternórum, miserére nobis.  
Cor Jesu, pátiens el multae misericórdiae, miserére nobis.  
Cor Jesu, dives in omnes qui ínvocant Te, miserére nobis.  
Cor Jesu, fons vitae et sanctitátis, miserére nobis.  
Cor Jesu, propitiátio pro peccátis nostris, miserére nobis.  
Cor Jesu, saturátum oppróbriis, miserére nobis.  
Cor Jesu, attrítum propter scélera nostra, miserére nobis.  
Cor Jesu, usque ad mortem obédiens factum, miserére nobis.  
Cor Jesu, láncea perforátum, miserére nobis.  
Cor Jesu, fons totíus consolatiónis, miserére nobis.  
Cor Jesu, vita et resurréctio nostra, miserére nobis.  
Cor Jesu, pax et reconciliátio nostra, miserére nobis.  
Cor Jesu, víctima peccatórum, miserére nobis.  
Cor Jesu, salus in Te sperántium, miserére nobis.  
Cor Jesu, spes in Te moriéntium, miserére nobis.  
Cor Jesu, delíciae sanctórum ómnium, miserére nobis  

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, Parce nobis Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, Exáudi nos Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, Miserére nobis.

V. Jesu, mitis et húmilis corde.
R. Fac cor nostrum secúndum cor tuum.

Oremus.
Omnípotens sempitérne Deus, réspice in Cor dilectíssimi Filii tui, et in laudes et satisfactiónes, quas in nómine peccatórum tibi persólvit, iísque misericórdiam tuam peténtibus tu véniam concéde placátus, in nómine ejúsdem Fílii tui Jesu Christi: Qui tecum vivit et regnat in sáecula saeculórum. 
R. Amen


Español

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.

Oh Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Oh Dios Hijo, Redentor de mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, que sois un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, Hijo del Padre eterno, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, unido substancialmente al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de infinita majestad, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, Templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, ardiente hoguera de caridad, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, santuario de justicia y amor, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, en el cual se hallan todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en el cual reside toda plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, objeto de las complacencias del Padre, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, cuya plenitud se derrama sobre todos nosotros, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, deseo de los collados eternos, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, liberal con todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, ten piedad de nosotros. Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, colmado de oprobios, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, atravesado por una lanza, ten piedad de nosotros. Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, nuestra paz y reconciliación, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, víctima de los pecados, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, salvación de los que esperan en Tí, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, esperanza en los que mueren en Tí, ten piedad de nosotros.  
Corazón de Jesús, delicias de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, óyenos Señor.  
Cordero de Dios, Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

V. Jesús, manso y humilde de corazón.
R. Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oración

Omnipotente y sepiterno Dios, mira el Corazón de tu amadisimo Hijo y las alabanzas y satisfacciones que te da en nombre de los pecadores, y aplacado por sus divinos homenajes, perdona a los que imploran su divina clemencia, en nombre de este mismo Jesucristo, tu Hijo, que, siendo Dios, contigo vive y reina en unión del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amen.

sábado, 23 de junio de 2012

LE DESTRONARON (VII)


 JESUCRISTO ¿REY DE LAS REPUBLICAS? 

La mayoría no hace la verdad, es la
verdad que debe hacer la mayoría. 

Me queda mucho por decir sobre el liberalismo. Pero querría hacer comprender bien que no son opiniones personales las que propongo. Por eso presento documentos de los Papas y no sentimientos personales, que se atribuirían fácilmente a una primitiva formación recibida en el Seminario Francés de Roma. El Padre Le Floch, que era entonces el superior, ha tenido en efecto una reputación muy marcada de tradicionalista. Se dirá entonces de mí: “¡Fue influenciado por lo que se le dijo en el seminario!” Y bien, no niego esa influencia, más aún, agradezco todos los días a Dios el haberme dado como superior y maestro al Padre Le Floch. Se lo acusó entonces de hacer política; ¡y Dios sabe que es todo lo contrario de un crimen, el hacer la política de Jesucristo y suscitar hombres políticos que usen todoslos medios legítimos, incluso legales, para expulsar de la sociedad a los enemigos de Nuestro Señor Jesucristo!(1) En realidad el Padre Le Floch jamás se metió en la política, ni siquiera en el peor momento del complot tramado contra la Acción Francesa(2) y de la crisis subsiguiente, mientras era yo seminarista. 

En cambio, de lo que el Padre Le Floch sí nos hablaba constantemente, era del peligro del modernismo, del movimiento “Le Sillon”, del liberalismo. Basándose sobre las encíclicas de los Papas, el Padre Le Floch llegó a forjar en nosotros una convicción firme, sólidamente apuntalada, fundada en la doctrina inmutable de la Iglesia, sobre el peligro de esos errores. Deseo comunicar esta misma convicción como una antorcha que se transmite a la posteridad, como una luz que preservará de esos errores que reinan hoy más que nunca in ipsis Ecclesiae venis et visceribus, en las venas mismas y las entrañas de la Iglesia, como decía San Pío X.

De ahí que poco importa, por ejemplo, mi pensamiento político personal sobre el régimen que más conviene a Francia. Además los hechos hablan por sí mismos: lo que la monarquía francesa no había logrado hacer, la democracia lo ha realizado: cinco revoluciones sangrientas (1789, 1830, 1848, 1870, 1945), cuatro invasiones extranjeras (1815, 1870, 1914, 1940), dos despojos de la Iglesia, expulsiones de las órdenes religiosas, supresiones de escuelas católicas, laicización de las instituciones (1789 y 1901), etc... Sin embargo, dirán algunos, el Papa León XIII pidió el “Ralliement”(3) de los católicos franceses al régimen republicano(4) (lo que, entre paréntesis, provocó una catástrofe política y religiosa). Otros critican este acto de León XIII, calificándolo, así como a su autor, de liberal. No creo que León XIII fuera un liberal, ni, menos aún, un demócrata. No; creyó simplemente suscitar una buena combinación política para el bien de la religión en Francia; pero está claro que olvidaba el origen y la constitución irremediablemente liberal, masónica y anticatólica de la democracia francesa. 

La ideología democrática

Nacida del postulado liberal del individuo-rey, la ideología democrática se construye entonces lógicamente; los individuos pasan al estado social por un pacto convencional: el “contrato social”, que es, dice Rousseau, una “alienación total de cada asociado, con todos sus derechos, respecto a toda la comunidad”. De allí vienen: 

– la necesaria soberanía popular: el pueblo es necesariamente soberano, tiene el poder sólo de sí mismo y lo conserva, incluso después de haber elegido a sus gobernantes.

– la ilegitimidad de todo régimen que no tiene por base la soberanía popular o cuyos gobernantes aseguren recibir el poder de Dios.  

De allí, como consecuencia práctica:

– la lucha para el establecimiento universal de la democracia.

– la “cruzada de las democracias”, contra todo régimen que hace referencia a la autoridad divina, calificado entonces de régimen “sacral” y “absolutista”. En relación a esto, el tratado de Versalles de 1919, que suprimía las últimas monarquías verdaderamente cristianas, fue una victoria liberal y, en especial, masónica(5)

– el reino político de las mayorías, que se supone expresan la sacrosanta e infalible voluntad general. 

Frente a ese democratismo que penetra ahora la Iglesia con la colegialidad, suelo repetir que la mayoría no hace la verdad. ¿Qué puede ser construido sólidamente fuera de la verdad y de la verdadera justicia hacia Dios y hacia el prójimo? 

Condenación de la ideología democrática por los Papas

Los Papas no han cesado de condenar esta ideología democrática. León XIII lo ha hecho ex profeso en su encíclica Diuturnum Illud que ya he mencionado. 

“Muchos modernos, siguiendo las pisadas de aquéllos, que en el siglo anterior se dieron el nombre de filósofos, dicen que toda potestad viene del pueblo; por lo cual, los que ejercen la autoridad civil, no la ejercen como suya, sino como otorgada por el pueblo; con esta norma, la misma voluntad del pueblo, que delegó la potestad, puede revocar su acuerdo.

Los católicos discrepan de esta opinión al derivar de Dios como de su principio natural y necesario, el derecho de mandar. 

“Importa que anotemos aquí que los que han de gobernar las repúblicas, pueden en algunos casos ser elegidos por la voluntad y juicio de la multitud, sin que a ello se oponga ni le repugne la doctrina católica. Con esa elección se designa ciertamente al gobernante, mas no se confieren los derechos de gobierno, ni se le da la autoridad, sino que se establece quién la ha de ejercer.”(6) 

Por lo tanto toda autoridad viene de Dios, ¡incluso en democracia! Toda autoridad viene de Dios. Esta es una verdad revelada y León XIII la establece sólidamente por la Sagrada Escritura, la tradición de los Padres, y finalmente, por la razón: una autoridad que emana sólo del pueblo, no tendría fuerza para obligar en conciencia, bajo pena de pecado(7)

“Ningún hombre tiene en sí o por sí la facultad de obligar en conciencia la voluntad libre de los demás con los vínculos de tal autoridad. Únicamente tiene esta potestad Dios Creador y Legislador de todas las cosas: los que esta potestad ejercen, deben necesariamente ejercerla como comunicada por Dios.”(8) 

Finalmente, León XIII muestra la falsedad del contrato social de Rousseau, que es el fundamento de la ideología democrática contemporánea.

La Iglesia no condena al régimen democrático

Quiero señalar ahora que no toda democracia es liberal. Una cosa es la ideología democrática, y otra, el régimen democrático; la Iglesia condena la ideología, pero no el régimen, que es propiamente la participación del pueblo en el poder.

Ya Santo Tomás justificaba la legitimidad del régimen democrático:

“Que todos tengan una cierta parte en el gobierno, ayuda a que sea conservada la paz del pueblo; a todos les gusta tal organización; y vigilan para conservarla, como dice Aristóteles en el libro II de su Política.”(9) 

Sin preferir la democracia, el Doctor común estima que el mejor régimen político es concretamente una monarquía en la cual todos los ciudadanos tienen cierta participación en el poder, por ejemplo, eligiendo a aquellos que han de gobernar a las órdenes del monarca; es, dice Santo Tomás, “un régimen que alía bien la monarquía, la aristocracia y la democracia”(10)

La monarquía francesa del Antiguo Régimen, como muchas otras, era más o menos de esa clase, a pesar de lo que digan los liberales; existía entonces entre el monarca y la multitud de súbditos todo un orden y una jerarquía de múltiples cuerpos intermedios, que sabían hacer valer sus pareceres competentes ante la autoridad.

La Iglesia católica no impone preferencia por tal o cual régimen; admite que los pueblos elijan la forma de gobierno más adaptada a su genio propio y a las circunstancias:

“Nada impide que la Iglesia apruebe el gobierno de uno solo o de muchos, con tal que sea justo y tienda al bien común. Por eso, salva la justicia, no se prohíbe a los pueblos el que adopten aquel sistema de gobierno que sea más apto y conveniente a su carácter o a los institutos y costumbres de sus antepasados.”(11) 

¿Qué es una democracia no liberal?

Confieso que una democracia no liberal es una especie rara, hoy desaparecida, pero tampoco es enteramente una quimera, como lo prueba la república de Cristo Rey, aquella del Ecuador de García Moreno en el siglo pasado.

He aquí entonces las características de una democracia no liberal:

1. Primer Principio: El principio de la soberanía popular: en primer lugar, se limita al régimen democrático, y respeta la legitimidad de la monarquía. Además, es radicalmente diferente de aquel de la democracia rousseauniana: el poder reside en el pueblo sí, pero ni original ni definitivamente: es de Dios que viene el poder al pueblo, de Dios Autor de la naturaleza social del hombre, y no de los individuos-reyes. Y una vez que los gobernantes son elegidos por el pueblo, este último no conserva el ejercicio de la soberanía(12)

Primera consecuencia: no gobierna una multitud amorfa de individuos sino el pueblo en cuerpos constituidos: los jefes de familia (quienes podrán legislar directamente en Estados muy pequeños, como p. ej. el de Appenzell en Suiza), los paisanos y comerciantes, industriales y obreros, grandes y pequeños propietarios, militares y magistrados, religiosos, sacerdotes y obispos, es, como dice Mons. de Ségur, “la nación con todas sus fuerzas vivas, constituida en una representación seria y capaz de expresar sus votos por sus verdaderos representantes y de ejercer libremente sus derechos”(13). Pío XII a su vez distingue bien el pueblo y la masa: 

“Pueblo y multitud amorfa, o, como suele decirse, ‘masa’, son dos conceptos completamente diferentes. El pueblo vive y se mueve con vida propia; la masa es de por sí inerte y no puede ser movida sino del exterior. El pueblo vive de la plenitud de la vida de los hombres que lo integran, cada uno de los cuales en su propio puesto y modo particular es una persona consciente de su propia responsabilidad y de sus propias convicciones. La masa, por el contrario, espera un impulso del exterior, es fácil instrumento en manos de cualquiera que conozca sus instintos e impresiones, y está pronta a seguir hoy una bandera y mañana otra.”(14) 

Segunda consecuencia: Los gobernantes elegidos, incluso si se los llama, como dice Santo Tomás, “vicarios de la multitud”, lo son solamente en el sentido de que hacen en su lugar lo que ella no puede hacer por sí misma, a saber, gobernar. Pero el poder les viene de Dios “de quien toda paternidad en el cielo y sobre la tierra recibe su nombre” (Ef. 3, 15). Los gobernantes son por lo tanto responsables de sus actos primero ante Dios, del cual son los ministros, y secundariamente ante el pueblo, por cuyo bien común gobiernan.

2. Segundo principio: Los derechos de Dios (y los de su Iglesia, en una nación católica) son puestos como fundamento de la constitución. El decálogo es entonces el inspirador de toda la legislación.

Primera consecuencia: la “voluntad general” es nula si va contra los derechos de Dios. La mayoría no “hace” la verdad, ella debe mantenerse en la verdad, bajo pena de una perversión de la democracia. Pío XII subraya con razón el peligro inherente al régimen democrático, y contra el cual la constitución debe reaccionar: el peligro de despersonalización, de masificación y de manipulación de la multitud por grupos de presión y mayorías artificiales. 

Segunda consecuencia: la democracia no es laica, sino abiertamente cristiana y católica. Se conforma a la doctrina social de la Iglesia en lo concerniente a la propiedad privada, el principio de subsidiariedad, y a la educación, dejándola al cuidado de la Iglesia y de los padres, etc...

Resumiendo: la democracia, no menos que otro régimen, debe realizar el reino social de Nuestro Señor Jesucristo. La democracia debe también tener un Rey: Jesucristo.  


Notas:

(1) ¡No porque los obispos izquierdistas hagan política socialista o comunista la Iglesia debe abstenerse de hacer política! La Iglesia tiene un poder, sin duda indirecto, pero real, sobre el orden temporal y sobre la vida de la sociedad. El reinado social de N.S.J.C. es una preocupación esencial de la Iglesia.

(2) Periódico y movimiento político dirigidos por Charles Maurras, L’Action Française (Acción Francesa en español) luchaba, basada en verdades naturales sanas, contra el democratismo liberal. Se la acusó falsamente de naturalismo. El Papa Pío XI, engañado, la condenó. Su sucesor, Pío XII debió levantar esta sanción. Pero el mal estaba hecho: 1926 marca en Francia una etapa decisiva en la “ocupación” de la Iglesia por la fracción liberal, llamada “católica liberal”.

(3) “Ralliement” o sea “aceptación leal”, participación, propiciada por León XIII al régimen republicano francés. Significó la quiebra del monarquismo francés y el ahogamiento de la resistencia más puramente católica [N. del T].

(4) Cf. Encíclica Au Milieu des Sollicitudes del 16 de febrero de 1892, a los obispos, cleros y fieles de Francia, en E. P., págs. 454-462.

(5) Cf. H. Le Caron, Le Plan de Domination Mondiale de la Contre-Eglise [El Plan de Dominación Mundial de la Contra-Iglesia], Fideliter, Escurolles, 1985, pág. 22.

(6) En E. P., pág. 269, N° 2-3.

(7) Podría obligar mediante la amenaza de penas, pero ¡no es así, dirá Juan XXIII en Pacem in Terris, que se promueve la búsqueda individual del bien común! La autoridad es, más que nada, una fuerza moral.

(8) Encíclica Diuturnum Illud, en E. P., pág. 270, N° 6.

(9)  I-II, cuest. 105, art. 1.

(10)  Ibid.

(11)  León XIII, Encíclica Diuturnum Illud, en E. P., pág. 269, N° 3.

(12) Cf. Diuturnum Illud, citado más arriba y en Mons. de Ségur, La Révolution (expliquée aux Jeunes Gens) [La Revolución (explicada a los Jóvenes)], Trident, París, 1989, págs. 71-73.  

(13) Op. cit. pág. 73. 

(14) Radio Mensaje de Navidad de 1944.  

LE DESTRONARON
Mons. Marcel Lefebvre

viernes, 22 de junio de 2012

MULTAN POR DISFRAZARSE CON BURKA. ¿HARÁN LO MISMO EN EL DESFILE GAY CON LOS DISFRAZADOS DE "OBISPOS" O "MONJAS"?

de Manuel Morillo

La Conselleria de Interior ha multado a 23 personas con 3.000 euros a cada una por acudir al partido entre el FC Barcelona y L´Hospitalet ataviados con burkas por considerar que cometieron una infracción grave prevista en la ley contra la violencia en el deporte, al incitar comportamientos xenófobos.


Estoy seguro, que este hecho creará “doctrina” en las intervenciones administrativas y que Cristina Cifuentes, la militante del PP, delegada del Gobierno en Madrid, ya está dando instrucciones para que las fuerzas de orden público, ante hecho análogos actúen de forma similiar.



Burlas sacrílegas en el “Desfile del Orgullo Gay”

Un amigo más realista me asegura que la delegada del gobierno del PP, con alertas o sin alertas, no va a hacer nada  

Si a uno de los colaboradores necesarios del orgullo gay, y sus manifestaciones sacrílegas año tras año, durante lustros, es decir cómplice de éstas, le premian, precisamente, con el Ministro de Justicia, ¿con el mensaje que le envía la dirección del PP por qué Cristina Cifuentes va a comportarse de otra manera?

miércoles, 20 de junio de 2012

MILAGROS EUCARÍSTICOS - 3


EL DIOS-NIÑO EN LA HOSTIA SANTA

Había en Moncada, ciudad de la provincia de valencia, un sacerdote acosado de graves escrúpulos, y sobre todo, de un vivísimo temor de no haber sido ordenado válidamente, lo cual era causa de que fuese para  él muy penoso la celebración del augusto Sacrificio. A tal punto había llegado esta duda, que había tomado ya la determinación de presentarse al señor Arzobispo para que le ordenase de nuevo. Pero Dios nuestro Señor, que atendía a sus continuas lágrimas y sacrificios, quiso librarle de este temor por medio de un hecho extraordinario.

Acaeció que a las tres misas que celebró aquel sacerdote el día de Navidad, asistió una campesina de costumbres sencillas, con una hija suya de cinco años. Después de consagrarla la Hostia, Jesucristo, que se complace en la inocencia, quiso dejarse ver de aquella niña, la cual vió en la sagrada Forma a un Niño bellísimo y exclamó:

-¡Oh madre qué niño tan hermoso que veo! ¡Oh!, que es hermoso! ¡Mírelo, madre, qué bello es!  

Y mientras aquella niña se extasiaba de gozo, la madre nada veía; así lo quería Dios. La visión duró hasta que el sacerdote sumió la Hostia consagrada, y lo mismo se repitió durante la segunda y la tercera Misa.

Al divulgarse por todas partes esa maravilla, llegó a conocimiento del párroco, el cual llamó a la privilegiada niña y quiso oír de sus labios la narración del hecho. Acudió efectivamente la pequeña, y refirió, con natural y encantadora sencillez, lo que había visto, con gran contento del sacerdote, que dio por ello gracias a Dios, y pidió a aquella buena aldeana que volviese con su hija a oír su Misa. Así lo hicieron, y nuevamente se repitió la milagrosa visión.

Pero no quedó del todo tranquilo aquel sacerdote escrupuloso, porque es cosa sabida que es propio de los escrupulosos no dar fe a lo que a ellos hace referencia. Por esta causa, quiso hacer otra prueba. Tomo un día tres hostias de igual tamaño, consagró dos y, después de la comunión puso la que estaba consagrada al lado de la que no lo estaba, y, presentándolas a la niña dijo:

-¿Ves aquí al divino Niño Jesús?

Y ella, señalando con el dedo la Hostia que estaba consagrada, respondió sonriendo de alegría:

-En ésta, si, en la otra, no –añadiendo-: ¡Qué hermoso es! ¡Miradle, que bello!

No pudiendo resistir el sacerdote a tanta evidencia, colocó la Hostia consagrada en el sagrario, bendijo al Señor que se había dignado librarle de aquellas dudas, y repitió con el corazón lleno de gozo y gratitud, las palabras del viejo Simeón: Nunc dimitis servum tuum. Domine, secundum verbum tuum in pace. Habéis dejado, ¡Oh señor!, a vuestro siervo en paz, según vuestra palabra. 

(Hablan de este prodigio: Oroico Raynaldi, Anales eclésiasticos. - Juan Berni, Vida de la penitetísima Inés de Moncada).

P. Zacarias de LLorens O.F.M.
Flores Eucarísticas

FÁTIMA, ROMA, MOSCÚ (XII)


Funestas consecuencias de la desobediencia al cielo

Fátima, Roma, Moscú, por el Padre Gérard Mura.
Audio de Radio Cristiandad.

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ABERRACIONES POSTCONCILIARES: DOMINICOS BAILANDO UN TEMA DE LADY GAGA

Dominicos bailando un tema de Lady Gaga

martes, 19 de junio de 2012

FÁTIMA, ROMA, MOSCÚ (XI)


Signos de los Papas

Fátima, Roma, Moscú, por el Padre Gérard Mura.
Audio de Radio Cristiandad.

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lunes, 18 de junio de 2012

DICHOS DE SANTOS - 11


"El amor de Jesucristo me quita el gusto para todo, las criaturas no tienen atractivo alguno para mi, ni los ángeles ni los arcángeles pueden colmar las ansias de mi corazón, los rayos del sol, cuando contemplo el resplandeciente rostro de mi Amado, me parecen densas tinieblas"

"Cuando no puedo asistir a la Santa Misa, adoro el Cuerpo de Cristo con los ojos del espíritu en la oración, lo mismo que le adoro cuando le veo en la Misa."

"La ley de Cristo, que se cumple en el amor, nos obliga a procurar la salvación de las almas más que la del cuerpo"

"Mucho os ama el Creador pues os hace tantos beneficios; por eso debéis guardaros del pecado de la ingratitud y cuidar de alabar siempre a Dios"

"La cortesía es hermana de la caridad, que apaga el odio y fomenta el amor."

"Ninguna otra cosa hemos de hacer sino ser solícitos en seguir la voluntad de Dios y en agradarle en todas las cosas."

"Siempre obedientes y sujetos a los pies de la Santa Iglesia, firmes en la fe católica, guardemos la pobreza y la humildad y el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo."

"Cuanto más tentado te veas, sábete que eres más amado. Nadie debe reputarse siervo de Dios hasta tanto que pase por las tentaciones y arideces".

"Dios os salve, María, Madre de Dios. En Vos está y estuvo todo la plenitud de la gracia y todo bien."

"Amemos a Dios y adorémosle con corazón sencillo y espíritu puro, que eso busca El por encima de todo".  

"La Cruz que llevaba grabada en su corazón, a fuerza de contemplación, le rompió un día la piel, floreciéndosela en llagas".

"Ya no necesito más: conozco a Cristo pobre y crucificado".

"Dichoso quien no tiene más gozo y alegría que las palabras y obras del Señor".

San Francisco de Asís

domingo, 17 de junio de 2012

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN EJEMPLOS - 6


EL DEMONIO, DISFRAZADO DE MONA  

En las Crónicas de los Padres Capuchinos se narra que hubo en Venecia un abogado de fama que había llegado con enredos y engaños a ser hombre rico, sin verse de bueno en él otra cosa que la costumbre de rezar todos los días una oración a Nuestra Señora, la cual bastó, no obstante, para librarle de las penas eternas. 

Fue así que habiendo, por fortuna contraído amistad con un religioso ejemplar, llamado fray Mateo de Basso, logro que un día condescendiese a comer con él. Llegados a la casa, le dijo el abogado; “Padre, va a ver usted una cosa que no habrá visto nunca: tengo una mona tan hábil, que es una admiración, porque me sirve de criado, abriendo la puerta, fregando en la cocina, poniendo la mesa y haciendo todos los otros menesteres de la casa”. El capuchino contestó: “Cuidado no sea ese animal algo más que mona; hágala usted venir”. La llaman, la vuelven a llamar, la buscan por todos los rincones, y la mona no aparece. Finalmente, la encuentran en un cuarto bajo, escondida debajo de la cama, de donde no quería salir. “Vamos allá nosotros”, dijo el Padre. Fueron, y dijo el religioso: “Sal de aquí bestia infernal, y yo te mando, en nombre de Dios, digas quién eres”. A estas palabras habló la mona confesando que era el demonio, que esperaba que aquel hombre desalmado omitiese un día decir su oración a la Virgen para ahogarlo y llevar su alma al infierno, con licencia que para ello tenia de Dios. 

Al oír esto el abogado, sobrecogido y temblando, se echó a los pies del siervo de Dios, pidiéndole favor y consejo. El Padre le animó y mando al diablo irse al instante de aquella casa sin causar daño, y que sólo para señal dejase abierta una brecha en la pared. Apenas dicho esto, se oyó un estallido y se abrió en la pared un boquete que en mucho tiempo no se pudo tapar por más que se hizo, hasta que, por consejo del mismo Padre, se puso allí una imagen de bulto representando un ángel. El abogado se convirtió, y hasta la muerte se cree que perseveró el la mudanza de vida.

(San Alfonso Mª de Ligorio, en Las Glorias de  María)

sábado, 16 de junio de 2012

FÁTIMA, ROMA, MOSCÚ (X)


La segunda guerra mundial fue profetizada

Fátima, Roma, Moscú, por el Padre Gérard Mura.  
Audio de Radio Cristiandad.

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jueves, 14 de junio de 2012

ORACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS


                 Señor, hazme un instrumento de tu paz. 
                 Donde haya odio, permíteme sembrar amor; 
                 donde haya agravio, perdón; 
                 donde haya duda, fe; 
                 donde haya desesperación, esperanza; 
                 donde haya tinieblas, luz; y 
                 donde hay tristeza, alegría.  

                 Oh Divino Maestro, 
                 concédeme que no busque tanto 
                 ser consolado, como consolar; 
                 ser comprendido, como comprender; 
                 ser amado, como amar; 
                 porque es dando como recibimos; 
                 perdonando, como somos perdonados; 
                 y muriendo como nacemos a la vida eterna.  

San Francisco de Asís

MILAGROS EUCARÍSTICOS - 2


MILAGRO DE UNA PRIMERA COMUNION

Yo mismo conocí, escribe Mons. de Segur, a una niña curada por el Santísimo Sacramento, el 20 de septiembre de 1860.
Estando la pobrecita ejercitándose en la gimnasia, tuvo la desgracia de caer sobre un aparato de hierro, que le produjo una herida en el cráneo con lesión de las membranas del cerebro. Los médicos no sabían dar otra respuesta a los afligidos padres que palabras de consuelo por la irremediable pérdida de su hija.  
Sin embargo, Dionisia, que este era el nombre de la niña, no cesaba de pedir que le concediesen recibir por vez primera a Jesús sacramentado, en un Santuario de su particular devoción. –“Llévenme ustedes allá, repetía con instancia, déjenme hacer la primera Comunión, y sin duda sanaré”.  
Al fin vinieron en darle gusto, a pesar de que el médico declaró que probablemente moriría por el camino, y aunque no sucedió tan triste augurio, es indecible lo que la pobre niña padeció.  
Llegada al Santuario recibió a Jesús Sacramentado, objeto de su ardiente amor y término al cual se dirigían las más risueñas esperanzas de su alma candorosa… Todavía duraban las sagradas ceremonias cuando de pronto la niña se levantó se puso de rodillas y sintió en sí la vida y fuerzas primeras.  
Al volver a su casa salió al encuentro su afligido padre, y al verla sana y ágil como antes de la enfermedad, no acababa de dar crédito a lo que veía, ni a las voces de su hija que no cesaba de repetir con alborozo: “Papá, ya estoy curada”.
De él mismo, añade Mons. de Segur, he sabido estos pormenores, y la afortunada niña no ha notado el más leve dolor en la parte lesionada.

(Mons. Segur. La presencia real, pág. 94)