viernes, 30 de noviembre de 2012

EJEMPLOS SOBRE LA BLASFEMIA (III)

HORRIBLE BLASFEMIA EN UN VIERNES SANTO

Martinica es una isla francesa del archipiélago de las Antillas. Su capital es Saint Pierre. El Viernes Santo de 1902 gran parte de la ciudad, que tenía 25.000 habitantes, blasfemó de Dios de un modo horrendo. En una plaza pública, como burla de la muerte redentora de Jesucristo, se crucificó a un cerdo y se le enterró solemnemente. Se quería ver si al tercer día resucitaba por Pascua.

En aquel momento empezó a humear el monte Pelée, que desde 1851 estaba quieto, y catorce días después empezó una erupción como nunca se había visto. La ciudad fue completamente destruida y sepultada por el fuego y la lava.

P. Pedro Muñoz
 Iesus Christus, nº 39

jueves, 29 de noviembre de 2012

¡AL ESTILO SALESIANO!


1. Mientras tú estás en el baile, muchas almas arden en el fuego del infierno por los pecados cometidos en la danza y por causa de la danza. 

2. Muchos religiosos y personas devotas, a la misma hora, están en la presencia de Dios, cantan sus alabanzas y contemplan su belleza. ¡Oh, cómo emplean el tiempo mejor que tú! 

3. Mientras tú bailas, muchas almas entran en agonía; millones de hombres y mujeres padecen grandes trabajos en la cama, en los hospitales, por la calle: dolor de gota, mal de piedra, fiebre abrasadora. ¡Ah! ellos no tienen un momento de reposo. ¿No les tendrás compasión? ¿No piensas que, un día, gemirás como ellos, mientras otros bailarán, como tú bailas ahora? 

4. Nuestro Señor, la Santísima Virgen, los ángeles y los santos te han visto en el baile. ¡Ah! qué compasión les has causado, cuando han visto que tu corazón se divertía en una tan gran nonada, atento a aquella frivolidad. 

5. ¡Ah! mientras estás allí, el tiempo pasa y la muerte se acerca. Mira cómo se burla de ti y te invita a su danza, en la cual los gemidos de tus familiares servirán de violín, y donde sólo darás un paso: de la vida a la muerte. Esta danza es el verdadero pasatiempo de los mortales, pues por ella pasa el hombre, en un instante, del tiempo a una eternidad de goces o de penas. 

Pongo estas sencillas consideraciones, pero Dios te inspirará muchas otras, con el mismo fin, si es que sientes su santo amor. 

INTRODUCCIÓN A LA VIDA DEVOTA 
SAN FRANCISCO DE SALES


 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

MILAGROS EUCARÍSTICOS - 10


EL ZUMBIDO DE LAS ABEJAS

Corría el siglo XIII. En los suburbios de una ciudad de Polonia, un hombre humilde vivía del producto de su colmena. Cada día acudía a contemplar las abejas en su incansable trabajo. Se maravillaba de como recogían el néctar de las flores para convertirlo en miel. En una de esas visitas escuchó algo extraordinario. Se oía como una fuente. Esta melodía continuaba durante el día. 

El labriego se preguntaba que ocurriría en el interior de la colmena. Una noche sobre el colmenar vio con asombro grandes resplandores. Se acercó a la colmena y escuchó el misterioso zumbido de las abejas. "Cómo es posible, exclamó, que las abejas zumben de noche. Cuando las sombras de la noche envuelven la tierra, no se percibe cerca de las colmenas ni un zumbido." 

El labriego fue a visitar al Obispo de su diócesis para explicarle lo que había visto. El señor Obispo, para cerciorarse de si era cierto, acudió al lugar donde estaba el colmenar, y vio el también los intensos resplandores sobre la colmena. Al día siguiente se dirigió al colmenar, acompañado de algunos sacerdotes y de numeroso pueblo, ordenó que fuese abierta la colmena. ¡Oh prodigio! En su interior encontraron una Custodia de cera blanca, labrada con gran primor y delicadeza. En la Custodia estaba el Santísimo Sacramento, y a su alrededor revoloteaba un enjambre de abejas. 

El señor Obispo tomó la Sagrada Hostia y, acompañado del clero y del pueblo, la llevó a la iglesia. Nadie supo explicarse por qué el Santísimo Sacramento se hallaba en una colmena. 

En el mismo lugar donde se hallaba el colmenar, construyóse una capilla. Fue tanta la fama de esta capilla, que desde muy lejos acudían los enfermos para implorar la misericordia de Dios, y muchos de ellos regresaban a sus hogares completamente curados. 

Mas tarde, se descubrió el origen de aquella Hostia: Unos ladrones, después de haber hecho un robo sacrílego, se arrepintieron y echaron el viril en la colmena. 

Prodigios Eucarísticos
Fray Antonio Corredor García

martes, 27 de noviembre de 2012

LIBROS: PROMETEO, LA RELIGIÓN DEL HOMBRE


Benedicto XVI comenzó su pontificado con una tremenda confesión: el Concilio Vaticano II no ha sido comprendido.

En ese contexto, el padre Álvaro Calderón ensaya una hermenéutica del Concilio que reúne dos cualidades. Primero, indica de manera muy precisa los múltiples puntos de doctrina en los que el Concilio rompe con la Tradición, y pone al descubierto ciertas cuestiones que fueron usadas como velos. Segundo, traza las líneas de un proceso continuo que va del humanismo del Renacimiento al “nuevo humanismo” conciliar.

En Prometeo, el autor reúne las piezas de tantas discusiones que han dejado a los católicos sumidos en la perplejidad, y las encaja unas con otras sin forzarlas, como quien resuelve un rompecabezas. Es el principal mérito de una obra que da un importante paso en la comprensión del mayor acontecimiento en la historia moderna de la Iglesia.

Este libro se puede adquirir en la librería de la HSSPX en Madrid y a través de esta misma página web al precio de 13 euros (más gastos de envío). 324 páginas. Tamaño: 15 x 21 cm.

domingo, 25 de noviembre de 2012

ORACIONES A SANTA RITA DE CASIA


ORACIÓN PARA PEDIR UN FAVOR

Santa de lo Imposible. Oh Santa Patrona de los necesitados, Santa Rita, cuyas plegarias ante el Divino Señor son casi irresistibles, quien por la generosidad en otorgar favores has sido llamada Mediadora de los sin esperanza e incluso de lo Imposible; Santa Rita, tan humilde, tan pura, tan mortificada, tan paciente y de tan compadecido amor por Jesús Crucificado que podrías obtener de El cualquier cosa que le pidas. A cuenta de esto recurrimos confiados a ti, esperando, si no siempre alivio, al menos consuelo. Se favorable a nuestra petición, mostrando el poder de Dios a nombre de este/a suplicante, se generosa con nosotros, como lo has sido en tantos casos maravillosos, para la mas grande gloria de Dios, por la divulgación de tu propia devoción, y por el consuelo de aquellos que confían en ti. Prometemos, si nuestra petición es concedida, glorificar tu nombre, informando del favor concedido, para bendecir y cantar tus alabanzas por siempre. Confiando entonces en los méritos y poder ante el Sagrado Corazón de Jesús, te rogamos:

(Mencione ahora su petición)

 Obten para nosotros nuestra petición:

Por los singulares méritos de tu infancia, 
Por la perfecta unión con la Divina Voluntad, 
Por los heroicos sufrimientos durante tu vida de casada, 
Por el consuelo que experimentaste con la conversión de tu esposo, 
Por el sacrificio de tus niños antes de verlos ofender gravemente a Dios, 
Por tu milagrosa entrada al Convento, 
Por las austeras penitencias y las sangrientas ofrendas tres veces al día. 
Por el sufrimiento causado por la herida que recibiste con la espina del Salvador Crucificado; 
Por el amor divino que consumió tu Corazón, 
Por la notable devoción al Sagrado Sacramento, con el cual exististe por cuatro años, 
Por la felicidad con la cual partiste de tus pruebas para reunirte con el Divino Esposo, 
Por el ejemplo perfecto que diste a la gente de cada estado de vida. 
Santa de lo Imposible

Oremos
Oh Dios, Quien en tu infinita ternura has sido bondadoso para escuchar la plegaria de Tu sierva, Santa Rita, y otorgas a su suplica lo que es imposible a la vista, conocimiento y esfuerzos, en recompensa de su compadecido amor y firme confianza en Tu promesa, ten piedad en nuestra adversidad y socorrenos en nuestras calamidades, que el no creyente pueda saber que Tu eres la recompensa del humilde, la defensa de los sin esperanza, y la fuerza de aquellos que confían en Ti, a través de Jesucristo, nuestro Señor. Amen

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ORACIÓN PARA LOS CASOS DESESPERADOS

Oh poderosa Santa Rita, llamada Abogada de los casos desesperados, socorredora en la última esperanza, refugio y salvación en el dolor, que conduce al abismo del delito y de la desesperación: con toda la confianza en tu celestial poder, recurro a ti en el caso difícil e imprevisto que oprime dolorosamente mi corazón.

Dime, oh Santa Rita, ¿no me vas a ayudar tu?, ¿no me vas a consolar? ¿Vas a alejar tu mirada y tu piedad de mi corazón, tan sumamente atribulado? ¡Tú también sabes lo que es el martirio del corazón, tan sumamente atribulado! Por las atroces penas, por las amargas lágrimas que santamente derramaste, ven en mi ayuda. Habla, ruega, intercede por mí, que no me atrevo a hacerlo, al Corazón de Dios, Padre de misericordia y fuente de toda consolación, y consígueme la gracia que deseo (indíquese aquí la gracia deseada). Presentada es seguro que me escuchará: y yo me valdré de este favor para mejorar mi vida y mis costumbres, para cantar en la tierra y en el cielo las misericordias divinas.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

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ORACIÓN

Oh Dios omnipotente, que te dignaste conceder a Santa Rita tanta gracia, que amase a sus enemigos y llevase impresa en su corazón y en su frente la señal de tu pasión, y fuese ejemplo digno de ser imitado en los diferentes estados de la vida cristiana. Concédenos, por su intercesión, cumplir fielmente las obligaciones de nuestro propio estado para que un día podamos vivir felices con ella en tu reino. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.

Texto tomado de: Devocionario Católico

sábado, 24 de noviembre de 2012

EL BELÉN MINIMALISTA DE RATZINGER


Como decía en la entrada anterior, la confusión está en la calle. Una confusión que uno llega a pensar si no será deliberada, porque en la portada del librito aparece en tipos pequeños 'Joseph Ratzinger' y en letras mayores 'Benedicto XVI'. Por eso mismo no desatinarán los que digan que, con la letra chica, Ratzinger está escribiendo lo que Benedicto no se atreve a decir. Será o no será, pero el hecho se presta a esta conclusión/confusión. Incluso a peores (conclusiones/confusiones). 

Hasta Tornielli, el vaticanista, hace uso de la comunicación de idiomas y dice Benedicto XVI por Ratzinger: El nuevo libro de Benedicto XVI sobre el nacimiento de Jesús 

Y si el muy ducho vaticanista Tornielli se atreve, la prensa corriente, lo mismo:


La afirmación esencial del ultimo libro de Benedicto XVI, “La infancia de Jesús”, presentado el martes en Roma es que las narraciones de Mateo y Lucas son “historia real y sucedida, interpretada y comprendida sobre la base de la Palabra de Dios”. 

aquí, también el ABC, sobre la mula y el buey, víctimas inocentes de la clarividencia histórico-crítica de Ratzinger o B16, tanto monta, monta tanto (no en mula, obviamente): 


El Belén que imagina Ratzinger (seu Benedictus) es una composición de lugar minimalista, gélida, asépticamente histórico-crítica, tan lejos de la imaginería popular. Una imaginería que no es siquiera franciscana del siglo XIII, porque el tema de la mula y el buey en el pesebre ya aparecen en la iconografía navideña más antigua, por ejemplo en el bello Frontal de Stª María de Aviá que he puesto de imagen de cabecera.

El frontal, una pieza del románico hispano de fines del s. XII o comienzos del XIII, recoge todas esas escenas que Ratzinger dice 'creíbles' para luego dejarlas en un esqueleto conceptual, sin carne, ni sangre, ni piel, si me explico. En el precioso antipendio catalán están representados los Misterios de la Anunciación, la Visitación, los Magos, el Nacimiento y la Presentación, tal y como se entienden en una lectura concordada de los Santos Evangelios de San Mateo y San Lucas. Incluye también el icono detalles de la tradición cristiana más remota, como los nombres de los Santos Magos de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, así como la mula y el buey junto al pesebre del Niño.

El frontal de altar románico figura en sus imágenes lo que se creía entonces. Así lo creo yo también, con todos esos detalles tan ricamente avalados por la tradición cristiana, católica. También la iconografía es tradición, también la imaginería tradicional del arte cristiano forma parte del depósito de la Tradición. Una iconografía navideña tan contrastada y universal que puede competir con toda su autoridad, revalidada a través de los siglos, con esa representación minimalista de Ratzinger, un teólogo al fin, sólo eso, un profesor. Porque el Papa no ha hablado, el Papa no ha dicho nada, el Papa no ha escrito ni una letra de ese libro, un libro que (bien considerado) un Papa no puede ni debe escribir.

El Papa (dicho salva reverentia) lo que debería haber hecho es poner traba y freno al Ratzinger extemporáneo. 

He recordado mucho estos últimos días a una de mis tías, una fenomenal combatiente católica que se pasó los últimos años de su vida postrada en una cama y gobernando con un bastón su pequeño mundo. Sufrió enormemente la revolución litúrgica y demás trastornos y mudanzas del post-concilio. Muy consciente, muy firme, cuando le contaban las novelerías y las cosas que se iban haciendo, decía: 

-Si el Papa se quiere condenar, que se condene, que yo me mantengo en lo de siempre. 

Murió santamente, creyendo en los Tres Reyes Magos, la mula y el buey, las Estrella de Belén y todas los demás artículos de fe del Credo de los Humildes, limpios de corazón que ven a Dios en los Santos Evangelios sin crítica histórica.

¡Ay del que escandalice a esos pequeños!

+T.

Fuente: Ex Orbe

martes, 20 de noviembre de 2012

DICHOS DE SANTOS - 19


"Tenemos que ganar el mundo entero y cada alma, ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos, para la Inmaculada y a través de ella, para el Corazón Eucarístico de Jesús". 

San Maximiliano Kolbe

lunes, 19 de noviembre de 2012

RAJOY ES MASÓN. ¿SORPRESA?


Según uno de los máximos especialistas en sectas, y en especial en Masonería, el P. Manuel Guerra Gómez, hay datos más que sobrados para afirmar que Rajoy es masón , y que la cúpula directiva del PP y Juntas Regionales del PP como la gallega o la vasca están infiltradas de masonería. Así, en su último libro “Masonería, religión y política” señala que Rajoy es masón, que Gallardón (ministro de justicia) es masón, que el Secretario de Estado de Cultura José María Lassalle es masón y que unos de los colaboradores más estrechos del presidente del gobierno, Jorge Moragas, es masón, entre otras revelaciones. Esto no hace sino apuntalar lo expuesto varias veces por otro de los máximos especialistas en Masonería, el historiador Ricardo de la Cierva, que ha advertido en numerosas ocasiones a través de libros y artículos que la infiltración masónica en el PP y en eso que llaman centro-reformismo es un hecho. No en balde, un periodista del sistema (liberal para más señas), Luis del Pino, contaba lo siguiente en su blog:

“¿Tiene también algo que ver lo que está pasando en el PP con la ‘filiación’ de alguno de sus dirigentes? No lo sé. Pero no dejan de ser curiosos determinados movimientos, no muy lejanos en el tiempo, de aquéllos que se han alzado con el poder en el PP vasco, después de darle la patada a María San Gil. Resulta curioso, por ejemplo, que Alfonso Alonso, alcalde popular de Vitoria hasta las últimas elecciones municipales, nombrara en su día como Defensor del Pueblo de la ciudad de Vitoria precisamente al gran maestre de la Logia Iradier autor del libro ‘Laicidad, una estrategia para la libertad’. Viendo ese tipo de movimientos, y viendo los obstáculos puestos por el PP en determinadas comunidades autónomas a los objetores de Educación para la Ciudadanía, resulta difícil no preguntarse si esos obstáculos responden a algo más que a la mera estupidez”.

Buscando una biografía del personaje la encontramos en el Semanal Digital:

“En 1981 [...] Otaola se inició en la masonería en la ciudad de Bilbao a través de la Logia La Tolerancia. Ha sido Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española (masonería española) 1997-2000 y es también miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º”.

Pero no queda aquí la cosa, según nos contaba Religión en Libertad:

“la Diputación de Valencia, presidida por Alfonso Rus Terol, del Partido Popular, en colaboración con el Museo Valenciano de la Ilustración y la modernidad, ha financiado la exposición «Masonería e ilustración» que estará abierta hasta el 14 de febrero de 2010. Dicha exposición ha sido posible gracias a la cesión de fondos del Museo de la Franc-Masonería del Gran Oriente de Francia. La logia Blasco Ibáñez ha desplegado desde entonces una frenética actividad encaminada a dar a conocer las virtualidades de la sociedad secreta más famosa del mundo. Al parecer es una exposición de gran calado, financiada con fondos públicos, en la que, entre los actos ‘culturales’ se ofrecerá una ‘tenida blanca’ (lógicamente, las auténticas son secretas) y una ‘cena blanca’ que, según el folleto promocional ‘es una oportunidad para poder generar un ambiente distendido que permita conocer mejor que es la masonería, qué hace, y por qué es necesaria para la sociedad actual’.”

De todos es sabido el gigantesco obelisco que mandó construir Gallardón para Madrid siendo alcalde de dicha localidad. El obelisco es un conocidísimo símbolo masónico. También recordamos la recusación al Papa no ha muchas fechas que apoyó el PP con sus votos de, entre otros, la actual Ministro de Fomento Ana Pastor.

Es decir que no se trata de opiniones de fanáticos integristas católicos ni de historiadores “ultraderechistas” si no que desde el sistema mismo se tiene constancia clara del carácter masónico de parte del PP. Es gravísmo el hecho y nos hace comprender muchas de las actuaciones políticas del presidente del gobierno, del gobierno mismo y de gobernantes de autonomías y alcaldes del PP. Históricamente la masonería se ha infiltrado en todo tipo de ideologías y religiones, asociaciones y gobiernos. Pero nunca hasta ahora (al menos en España) lo había conseguido en esto que se ha dado en llamar la derecha (fuera de alguna que otra personalidad individual). Y cada vez son mayores las informaciones que nos llegan de que por fin lo ha conseguido. Quizá sea porque de facto ya no hay derecha…

Lo hemos calificado de gravísimo pero, ¿por qué? Habría que hacer un recordatorio de lo que es y significa la masonería para entenderlo bien. La Masonería es una asociación secreta, más propiamente una secta, de tipo gnóstico, cuyo fin primordial es el establecimiento de la secularización, el sincretismo, el relativismo y el laicismo salvaje y por tanto tiene como enemiga a la Iglesia Católica principalmente. Se disfraza de asociación fraternal y filantrópica que busca el bien de la humanidad y la tolerancia.. Sin embargo encubre una peligrosa secta que históricamente ha pretendido implantar sus tesis incluso violentamente. Históricamente está documentado que las Logias masónicas cumplieron una labor fundamental en la independencia de la América española en su intento de acabar con el catolicismo en aquellas tierras y en España ha estado muy presente en todas las crisis políticas desde la caída del Antiguo Régimen hasta nuestros días, no dudando en utilizar el atentado personal. La segunda república es el caso más flagrante de infiltración masónica, culpable en buena parte de la guerra civil que acaeció.

Dicho esto, ¿en serio y de verdad a alguien le causa extrañeza o sorpresa que el mantenedor de las leyes anticristianas que puso en marcha otro masón (Zapatero) como la ley del aborto, del divorcio expreés, del “matrimonio” homosexual, la retirada de los crucifijos en los edificios públicos, la ley feminista de violencia de género, la Educación para la Ciudadanía (aunque la cambie de nombre), etc. etc. sea masón? La respuesta debería ser que no. Pero por desgracia el común de los simpatizantes y votantes del PP no se da o no se quiere dar cuenta. A ello habría que decir lo que D. Quijote dijo a Sancho” Sancho, si mal gobernares, tuya será la culpa y mía la vergüenza, que te encumbré”.

Después de dos legislaturas francamente masónicas del perverso Zapatero mucho nos tememos que España sigue en manos masónicas. ¿Nunca se han preguntado porqué, en lo esencial, PP y PSOE siempre están de acuerdo? La respuesta sólo puede ser porque ambos (y no solo ellos) comparten una misma filiación masónica.

sábado, 17 de noviembre de 2012

VALOR DEL TIEMPO


Hijo, guarda el tiempo.

Ecl. 4, 23

PUNTO 1

Procura, hijo mío –nos dice el Espíritu Santo–, emplear bien el tiempo, que es la más preciada cosa, riquísimo don que Dios concede al hombre mortal. Hasta los gentiles conocieron cuánto es su valor. Séneca decía que nada puede equivaler al precio del tiempo. Y con mayor estimación le apreciaron los Santos.

San Bernardino de Siena afirma que un instante de tiempo vale tanto como Dios, porque en ese momento, con un acto de contrición o de amor perfecto, puede el hombre adquirir la divina gracia y la gloria eterna.

Tesoro es el tiempo que sólo en esta vida se halla, mas no en la otra, ni en el Cielo, ni en el infierno. Así es el grito de los condenados: “¡Oh, si tuviésemos una hora!...” A toda costa querrían una hora para remediar su ruina; pero esta hora jamás les será dada.

En el Cielo no hay llanto; mas si los bienaventurados pudieran sufrir, llorarían el tiempo perdido en la vida mortal, que podría haberles servido para alcanzar más alto grado de gloria; pero ya pasó la época de merecer.

Una religiosa benedictina, difunta, se apareció radiante en gloria a una persona y le reveló que gozaba plena felicidad; pero que si algo hubiera podido desear, sería solamente volver al mundo y padecer más en él para alcanzar mayores méritos; y añadió que con gusto hubiera sufrido hasta el día del juicio la dolorosa enfermedad que la llevó a la muerte, con tal de conseguir la gloria que corresponde al mérito de una sola Avemaría.

¿Y tú, hermano mío, en qué gastas el tiempo?... ¿Por qué lo que puedes hacer hoy lo difieres siempre hasta mañana? Piensa que el tiempo pasado desapareció y no es ya tuyo; que el futuro no depende de ti. Sólo el tiempo presente tienes para obrar...

“¡Oh infeliz! –advierte San Bernardo–, ¿por qué presumes de lo venidero, como si el Padre hubiese puesto el tiempo en tu poder?” Y San Agustín dice: “¿Cómo puedes prometerte el día de mañana, si no sabes si tendrás una hora de vida?” Así, con razón, decía Santa Teresa: “Si no te hallas preparado para morir, teme tener una mala muerte...”.

PUNTO 2

Nada hay más precioso que el tiempo, ni hay cosa menos estimada ni más despreciada por los mundanos. De ello se lamentaba San Bernardo, y añadía: “Pasan los días de salud, y nadie piensa que esos días desaparecen y no vuelven jamás”. Ved aquel jugador que pierde días y noches en el juego. Preguntadle qué hace, y os responderá: “Pasando el tiempo”. Ved aquel desocupado que se entretiene en la calle, quizá muchas horas, mirando a los que pasan, o hablando obscenamente o de cosas inútiles. Si le preguntan qué está haciendo, os dirá que no hace más que pasar el tiempo. ¡Pobres ciegos, que pierden tantos días, días que nunca volverán!

¡Oh tiempo despreciado!, tú serás lo que más deseen los mundanos en el trance de la muerte... Querrán otro año, otro mes, otro día más; pero no les será dado, y oirán decir que ya no habrá más tiempo (Ap. 10, 6). ¡Cuánto no daría cualquiera de ellos para alcanzar una semana, un día de vida, y poder mejor ajustar las cuentas del alma!... “Sólo por una hora más –dice San Lorenzo Justiniano– darían todos sus bienes”. Pero no obtendrán esa hora de tregua... Pronto dirá el sacerdote que los asista: “Apresúrate a salir de este mundo; ya no hay más tiempo para ti”.

Por eso nos exhorta el profeta (Ecl. 12, 1-2) a que nos acordemos de Dios y procuremos su gracia antes que se nos acabe la luz... ¡Qué angustia no sentirá un viajero al advertir que perdió su camino cuando, por ser ya de noche, no sea posible poner remedio!... Pues tal será la pena, al morir, de quien haya vivido largos años sin emplearlos en servir a Dios. Vendrá la noche cuando nadie podrá ya operar (Jn. 9, 4). Entonces la muerte será para él tiempo de noche, en que nada podrá hacer. “Clamó contra mí el tiempo” (Lm. 1, 15).

La conciencia le recordará cuánto tiempo tuvo, y cómo le gastó en daño del alma; cuántas gracias recibió de Dios para santificarse, y no quiso aprovecharse de ellas; y además verá cerrada la senda para hacer el bien.

Por eso dirá gimiendo: “¡Oh, cuán loco fui!... ¡Oh tiempo perdido en que pude santificarme!... Mas no lo hice, y ahora ya no es tiempo...” ¿Y de qué servirán tales suspiros y lamentos cuando el vivir se acaba y la lámpara se va extinguiendo, y el moribundo se ve próximo al solemne instante de que depende la eternidad?

PUNTO 3

Preciso es que caminemos por la vía del Señor mientras tenemos vida y luz (Jn. 12, 35), porque ésta luego se pierde en la muerte. Entonces no será ya tiempo de prepararse, sino de estar preparado (Lc. 12, 40). En la muerte nada se puede hacer: lo hecho, hecho está...

¡Oh Dios! ¡Si alguno supiese que en breve se había de fallar la causa de su vida o muerte, o de su hacienda toda, con cuanta diligencia buscaría un buen abogado, procuraría que los jueces conociesen bien las razones que le asistieran, y trataría de allegar medios de obtener sentencia favorable!... Y nosotros, ¿qué hacemos? Nos consta con incertidumbre que muy en breve, en el momento menos pensado, se ha de fallar la causa del mayor negocio que tenemos, es, a saber, del negocio de nuestra salvación eterna..., ¿y aún perdemos tiempo?

Quizá diga alguno: “Yo soy joven ahora; más tarde me convertiré a Dios”. Pues sabed –respondo– que el Señor maldijo aquella higuera que halló sin frutos, aunque no era tiempo de tenerlos, como lo hace notar el Evangelio (Mc. 11, 13).

Con lo cual Jesucristo quiso darnos a entender que el hombre en todo tiempo, hasta en el de la juventud, debe producir frutos de buenas obras; de otro modo será maldito y no dará frutos en lo porvenir. Nunca jamás coma ya nadie de ti (Mc. 11, 14). Así dijo a aquél árbol el Redentor, y así maldice a quien Él llama y le resiste...

¡Cosa digna de admiración! Al demonio le parece breve el tiempo de nuestra vida, y no pierde ocasión de tentarnos. Descendió el diablo a vosotros con grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo (Ap. 12, 12). ¡De suerte que el enemigo no desaprovecha ni un instante para perdernos, y nosotros no aprovechamos el tiempo para salvarnos!

Otro preguntará: “¿Qué mal hago yo?...” ¡Oh Dios mío! ¿Y no es ya un mal perder el tiempo en juegos o conversaciones inútiles, que de nada sirven a nuestra alma? ¿Acaso nos da Dios ese tiempo para que así le perdamos? No, dice el Espíritu Santo; la partecita de un buen don no se te pase (Ecl. 14, 14). Aquellos operarios de que habla San Mateo no hacían cosa alguna mala; solamente perdían el tiempo, y por ello les reprendió el dueño de la viña: ¿Qué hacéis aquí todo el día ociosos? (Mt. 20, 6).

En el día del juicio, Jesucristo nos pedirá cuenta de toda palabra ociosa. Todo tiempo que no se emplea por Dios es tiempo perdido. Y el Señor nos dice (Ecl. 9, 10): Cualquier cosa que pueda hacer tu mano, óbrala con instancia; porque ni obra, ni razón de sabiduría, ni ciencia, habrá en el sepulcro, adonde caminas aprisa...

La venerable Madre Sor Juana de la Santísima Trinidad, hija de Santa Teresa, decía que en la vida de los Santos no hay día de mañana; que solamente lo hay en la vida de los pecadores, pues siempre dicen: “Luego, luego”, y así llegan a la muerte. He aquí ahora el tiempo favorable (2 Cor. 6, 2). Si hoy oyereis su voz, no queráis endurecer vuestros corazones (Sal. 94, 8). Hoy Dios te llama para el bien; hazle hoy mismo, pues mañana quizá no sea ya tiempo, o Dios no te llamará.

Y si, por desgracia, en la vida pasada has empleado el tiempo en ofender a Dios, procura llorarlo en el resto de tu vida mortal, como se propuso el rey Ezequías: Repasaré delante de ti todos mis años con amargura de mi alma (Is. 38. 15).

Dios te prolonga la vida para que repares el tiempo perdido: Redimiendo el tiempo, porque los días son malos (Ef. 5, 10); o bien, según comenta San Anselmo: “Recuperarás el tiempo si haces lo que descuidaste hacer”.

San Jerónimo dice de San Pablo, que, aunque era el último de los Apóstoles, fue el primero en méritos por lo que hizo después de su vocación.

Consideremos siquiera que en cada instante podemos granjear mayor acopio de bienes eternos. Si nos concediesen tanto terreno como caminando en un día pudiéramos rodead, o tanto dinero como alcanzásemos a contar en un día, ¡con cuánta prisa procederíamos! Pues si podemos en un momento adquirir eternos tesoros, ¿por qué hemos de malgastar el tiempo? Lo que hoy puedas hacer, no digas que lo harás mañana, porque el día de hoy le habrás perdido y no volverá más.

Cuando San Francisco de Borja oía hablar de cosas mundanas, elevaba a Dios el corazón con santos afectos, de suerte que si le preguntaban luego su sentir acerca de lo que se había dicho, no sabía qué responder. Reprendiéronle por ello, y contestó que antes prefería parecer hombre de rudo ingenio que perder el tiempo vanamente.

AFECTOS Y SÚPLICAS

No, Dios mío; no quiero perder el tiempo que me habéis concedido por vuestra misericordia... He merecido verme en el infierno, gimiendo sin esperanza. Os doy, pues, fervorosas gracias por haberme conservado la vida. Deseo, en los días que me restan, vivir sólo para Vos.

Si estuviese en el infierno, lloraría desesperado y sin fruto. Ahora lloraré las ofensas que os hice, y llorándolas, sé de cierto que me perdonaréis, como lo asegura el Profeta (Is. 30, 19). En el infierno me sería imposible amaros; ahora os amo y espero que siempre os amaré. En el infierno jamás podría pedir vuestra gracia; ahora oigo que decís: Pedid y recibiréis (Jn. 16, 24).

Y puesto que aún me hallo en tiempo útil para pediros gracias, dos voy a demandaros: ¡oh Dios mío!, concededme la perseverancia en vuestro santo servicio, dadme vuestro amor, y luego haced de mí lo que quisierais. Haced que en todos los instantes de mi vida me encomiende siempre a Vos, diciendo: “Ayudadme, Señor... Señor, tened piedad de mí; haced que no os ofenda; haced que os ame...”

¡Virgen Santísima y Madre mía, alcanzadme la gracia de que siempre me encomiende a Dios y le pida su santo amor y la perseverancia!

PREPARACIÓN PARA LA MUERTE

San Alfonso Mª de Ligorio

jueves, 15 de noviembre de 2012

CRISTIADA

Tomamos la precisa, breve y acertada crítica sobre la película “Cristiada” que escribe el Dr. Antonio Caponnetto, dirigida principalmente a sus errores y desaciertos históricos. Aunque, por supuesto, no deja de ser una película altamente recomendable.


Cristiada

Hemos visto esta película que | tanto deseábamos ver. Sobre todo —porque merced a la generosidad de algunos amigos mexicanos— pudimos tener acceso al guión original, a principios del año 2010. Sabíamos entonces, con bastantes detalles, de sus aciertos y errores, pero no era lo mismo contemplar el fruto terminado. Al fin lo hicimos.

Como el común de la gente, empezando por los católicos, desconoce completamente la epopeya cristera, que una película les permita anoticiarse de la misma, ya es todo un logro. Máxime si en ese anoticiamiento, los combatientes de Cristo Rey quedan genéricamente exaltados, y sus verdugos suscitan el desprecio por sus conductas homicidas. Si a esto se le suma que el aludido público común podrá tomar conciencia, siquiera fugaz, de que existieron sacerdotes como Cristóbal Magallanes, leales a la Cruz hasta el derramamiento de la propia sangre, niños mártires como José Sánchez del Río, generales valientes y aguerridos como Gorostieta, mujeres bravias como las integrantes de las Brigadas Juana de Arco, y dirigentes católicos abnegados como Anacleto González Flores, todo es ganancia, y sólo restaría decir que recomendamos el filme sin más rodeos. Que circule, que las almas se entusiasmen ante el fulgor de los arquetipos, que le recen a los santos y honren a los héroes, y que el buen Dios haga el resto.

Pero no es tan sencillo. Porque la película tiene serios errores conceptuales, increíbles tergiversacio­nes históricas y abundantes licencias cinematográficas, algunas legítimas o artísticamente logradas y otras decididamente antojadizas o inverosímiles.

De los errores conceptuales el más pernicioso es el de presentar a los Cristeros como una especie de avant garde de la Dignitatis humanæ. Defensores de la libertad religiosa, de los derechos humanos, de la sociedad abierta y plural, de los ideales democráticos y de la convivencia pacífica. Es tan explícito el afán de resultar eclesiológica y políticamente correctos, que a quienes estamos medianamente imbuidos del espíritu de aquella gesta, no puede sino resultarnos indignante. Los Cristeros batallaron por la Reyecía de Cristo en su amada y amable patria mexicana, no por la libertad de culto. Eran soldados de la Virgen de Guadalupe, no de las garantías democráticas para todos los creyentes. Su guerra justísima se libraba por la majestad del Hijo, no por los derechos del hombre.

De las tergiversaciones históricas, que son muchas, nos preocupan dos en particular. La primera, el desdibujamiento imperdonable de la personalidad y de la muerte de Anacleto. A instancias del guión, Verástegui lo compone al modo ghandiano, con perfiles superficiales y dubitativos, sin el fuego y el arrojo que le fueron tan característicos, sin esa oratoria formidable que hacía estremecer los corazones y los puños; y sobre todo, sin ese sacrificio postrero signado por su doble consigna dejada como herencia a las Américas: Dios no muere y Viva Cristo Rey.

La segunda torcedura de la realidad pasada se comete con Victoriano Ramírez, el legendario “Catorce”, así llamado por liquidarse él solito ese número de federales. No fue ciertamente un glamoroso espa­dachín egresado de academias castrenses, pero tampoco el marginal maleducado que responde con es­cupitajos a sus superiores. Se lo muestra salvando su vida a expensas de la de José Sánchez del Río, y objeto por eso de severos reproches de parte del General Gorostieta. Invención pura que menoscaba su real dimensión de hombre de bien.

Otro sí se diga del Padre Vega. No asaltó un tren en la estación La Barca ocupado por inofensivos pa­sajeros, como se lo pinta; y es contradictorio que la película lo inculpe de esta tropelía; cuando en la película misma se lo muestra particularmente preocupado de salvaguardar las vidas inocentes. Al igual que en el caso de Victoriano, no diremos que el Padre Vega era un teólogo salmantino, pero ningún cura de entonces, con su catecismo a cuestas, podía haber quedado sin respuesta precisa cuando el General Gorostieta, ante la muerte cruel de José Sánchez del Río, le pregunta escéptico: “¿qué clase de Dios puede permitir esto?” Un Dios que dio su sangre inocente por nosotros, era la elementalísima y veraz respuesta.

En su lugar, el Padre Vega desbarra una contestación absurda e imposible, en un diálogo que, por supuesto, tampoco existió en la realidad. Apuntamos este detalle, porque por ser políticamente correcta, la película no podía simpatizar con aquellos curas que combatieron arma al brazo por la Principalía de Nuestro Señor. Luego, el Padre Vega, debía ser mostrado más bien torpe, primitivo y algo adicto a la violencia.

Licencias cinematográficas, al fin, son casi todas las secuencias de la película, que entrevera a piacere personajes, lugares, tiempos, diálogos, hechos y anécdotas, sin tener el más mínimo cuidado de la realidad pasada. Que el General Gorostieta acuda a la tumba fresca de Josecito, abrace su cadáver y mate a sus torturadores, forma parte de la lógica del western. No sucedió, pero emociona y gratifica verlo. El corazón del espectador disfruta con esta feliz invención. En cambio, que se omita expresamente toda referencia a la masonería y a su diabólica participación en el desenlace de los hechos, cubriendo de subterfugios los “arreglos”, más que a licencia artística suena a escamoteo de una realidad crucial.

No  hacemos juicios  técnicos porque no es nuestra competencia.

No abundamos en detalles (cabría hacerlo y con especificidad de datos), porque el comentario sería inagotable. Sólo escribimos estas líneas procurando dar algún criterio a quienes la vean. Categóricamente afirmamos que es una película digna de ser vista más de una vez; y si fuera posible, al lado de nuestras familias, amigos y alumnos. Con las reservas y prevenciones del caso, ya quedó dicho. Pero también con el regocijo espiritual de constatar que el cine ha servido, como en pocas ocasiones, para dejar constancia gozosa del plebiscito de los mártires, como decía el beato Anacleto González Flores.

Antonio Caponnetto, revista “Cabildo” nº99, año XIII, 3ª época.

Visto en: Stat Veritas

A LOS PASOTAS, COBARDES Y TRAIDORES

Está llegando un momento en nuestra Patria, que si no se actúa rápidamente nos encontraremos con una España además de pobre, rota. Y la verdad es que si esperamos contar con la clase política para que lo arregle, va siendo una utopía cada vez mayor.
Desde que murió el Generalísimo Franco, tras regalar el reino de España a Juan Carlos de Borbón, empezó el desastre. Este se inicio ya con Suárez, debido a la paulatina entrega de nuestra herencia a los mangantes que la esperaban para destrozarla; como así lo hicieron, hasta que consiguieron convertir a la novena potencia industrial del mundo en una nación a punto de perder su soberanía, ya que puede que sea intervenida por potencias extranjeras, muchas de las cuales pertenecieron al imperio español, cuando en España nacían hombres de verdad.
Los siete felices redactores de una Constitución que ha dejado a España abocada al final de su secular Historia
Estos individuos, se atrevieron a redactar una constitución donde se cambio nuestro mapa político, construyendo uno a la carta, creando unas llamadas autonomías, precursoras de unos separatismos que son las que ahora nos están anunciando a bombo y platillo sus ansias de independencia, sin que haya la menor reacción contra los que las abanderan. Continuaron apoderándose de nuestro dinero, de tal forma que nos han dejado más que en la ruina, endeudados hasta los ojos, mientras que ellos han amasado miles de millones; millones que han robado a las clases humildes y a la clase media, y ahora nos obligan a pagar sus latrocinios consentidos, ya que ninguno de estos ladrones ha devuelto ni un céntimo del dinero mal adquirido.
Más tarde quitaron a España su dignidad, ya que en el mundo no pinta nada, se ríen de nosotros, y muchos se alegran de lo que nos sucede. ¡Qué bien lo han preparado nuestros ancestrales enemigos! Todas las democracias abanderan libertades, pero en la española se ha convertido en libertinaje. Hay libertinaje en las calles, en los colegios, en las universidades, en nuestra mal llamada cultura y también en contra de nuestras más hondas creencias históricas y religiosas, hasta tal punto que han despertado en mí y en muchos otros, un sentimiento de envidia hacia los pueblos que defienden su religión, e igualmente hacia los ciudadanos que escuchan con respeto y con la mano en el pecho su himno nacional.
Simpática y sonriente reunión de personajes que han protagonizado (y protagonizan) un capítulo de la Historia de España que, si Dios no lo remedia, podría ser el último
En nuestra Patria, se anuncia que una masiva reunión de mal nacidos vascos y catalanes iban a hacer una pitada en el campo de fútbol mientras sonara nuestro himno nacional, y se les dejo entrar en el campo con los silbatos permitiéndoles que los usaran, hasta ahogar nuestro himno, y lo hacen en presencia del rey y de toda su corte que aguantaron flemáticamente el abucheo; siguió el partido ¡y allí no paso nada¡ los medios de comunicación llegaron a defender la postura de aquellos energúmenos, invocando una libertad de expresión constitucional ¡de vergüenza!
Este es un problema patrio, y comprendo perfectamente que aquel que sufre con el económico, no tenga ni tiempo, ni ganas de preocuparse de los sueños de independencia de aquellos que dicen no sentirse españoles, y que sin contar con el resto de sus conciudadanos intentan desgajar unilateralmente un trozo de la Patria.
Mientras los políticos centrales, periféricos o los que otros que quedandentro del mapa, derrochan el dineroa manos llenas, millones de españolesestán abocados a la miseria.
Aquellos a quienes le han quitado lo más esencial de sus vidas, como es el trabajo el pan y la vivienda, en lo único que piensan, mientras esperan en las colas del INEM, en las de caritas o en el anunciado desalojo de sus casas, es en buscar soluciones para sus vidas y las de sus hijos, además de despotricar contra los causantes de su situación.
Mientras tanto, el gobierno dando recortes y más recortes a las economías más débiles, a fin de sostener con ellos a quienes nos han endeudado de por vida robando y malgastando sin piedad, así como a esos diecisiete gobiernos autonómicos además del central; y lo que es peor, a esos sindicatos para que no tengan apuros económicos a la hora de preparar huelgas generales que tanto ayudan a la nación, y para cerrar esas compensaciones a los partidos políticos que amparados en una nefasta ley electoral son los causantes de muchos de nuestros males.
Me gustaría poder calcular los miles de millones que se ahorrarían, si las dichosas autonomías pasaran a ser solo diputaciones potenciadas, aunque sin cesiones de aquellas competencias que solo deberían pertenecer al Estado, sobre todo la educación, la sanidad y la justicia. Son incontables los paniaguados que viven del cuento autonómico, así como la cantidad de empleos, edificios, embajadas, consultores, vehículos, diputados, dietas, etc… que no sirven en la mayoría de los casos más que para alimentar votantes seguros.
La desilusión en las instituciones es total, aunque muchos no la manifiesten
¡No¡ No nos podemos imaginar el chorro de oro que eso cuesta, y que si se redujera a lo que debiera de ser, se acabarían las penurias por las que hemos pasado y pasan los humildes y la clase media; además al haber créditos podría dar trabajo la mediana empresa, que es la base de la nación. También se lograría que acabase la permisividad de que gozan las autonomías. En las escuelas no se inculcaría el odio y el desprecio a todo lo español, que hasta hoy ha sido permitido por los gobernantes. Desgraciadamente, esto tal y como está todo, es un sueño, porque ni el gobierno, ni el rey, como árbitro constitucional, tienen el valor y la equidad necesaria para acabar con este despilfarro económico, así como tampoco lo tienen para ilegalizar a partidos etarras que ya están gobernando en Vascongadas, gracias a la decisión del Tribunal Constitucional, ni con el separatismo vasco y catalán.
Todos los separatistas, creados a base de permisividad gubernamental, estarán viendo con placer como se aplauden mutuamente Arturo Mas y Otegui, que ya tienen encargadas sus coronas de reyes independientes. ¡Ah¡ Juan Carlos tendrá que mandar arreglar la suya achicándola.
Mientras estas cosas ocurrían, Mariano soñaba con Merkel con la tijera en la mano, y el rey de cacería de elefantes o de lo que sea, aunque más bien de lo que sea; y una vez conocida su escapada, ensayando la mejor forma de pedir perdón a los españoles, con cara de niño cogido en falta y prometiendo que no lo haría más… sin comentarios.
Tanto el gobierno, como el rey, la milicia y todos los españoles hemos contemplado durante años y años como, a cambio de unos votos oportunos, cada vez se llevaban más dinero y más competencias los separatistas, y no importaba que estuvieran preparando la independencia, intentando borrar a España, y a todo lo español, de su mapa autonómico…y todos tan contentos. ¿Y ahora que?
Por todo ello, por lo que deberíamos aprender de los izquierdosos. Es un crimen que un puñado de facinerosos se coman nuestro dinero, otros maten a nuestra gente, y se les premie dándoles un gobierno y encima quieran acabar con España; una obra de más de quinientos años y que de ninguna manera pueden disponer de ella, porque no es suya, pertenece a todos los que somos, a los que han sido y a los que serán. Pero aunque parezca mentira, lo están consiguiendo con la complicidad de la mayoría.
Que Dios nos ayude, y que confunda a los pasotas, a los cobardes y a los traidores, que han consentido y consienten el latrocinio, la injusticia, la traición y la desvergüenza en nuestra Patria…..y añado, que si esto es una monarquía parlamentaria, una democracia y un estado de bienestar, quiero borrarme de todo, porque es una puñetera mentira.
¡Viva España!
Antonio Tejero Molina

Teniente Coronel de la Guardia Civil

Expulsado del ejercito por el 23-f.