jueves, 31 de octubre de 2013

LLEGÓ A ROMA EL NUEVO...




FRANCIRCO










Nuestra respuesta:

LOS HILOS DEL DIABLO: CARD. BERGOGLIO SE PROTESTANTIZA EN REUNIÓN CON HEREJES PROTESTANTES (VIDEO)




“UNA DIVERSIDAD RECONCILIADA”: BERGOGLIO BENDECIDO POR PROTESTANTES

29 DE OCTUBRE DE 2013
Titulo original: Ver este vídeo es sentir pena y desolación
¡Después dicen que criticamos a Bergoglio!

Desde hace pocos días está disponible un video, que muestra el momento en que los protestantes invocaron la protección divina sobre el Cardenal Bergoglio.

No queda pues duda alguna acerca de lo que ha sido ese desgraciado acontecimiento.
Tanto los gestos como las palabras del Cardenal, son contrarios a la doctrina de la Iglesia.

El Papa Pío XI, en su encíclica sobre el verdadero ecumenismo recordó estas palabras:
«Nadie, ciertamente, ignora que SAN JUAN, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto Amaos unos a los otros, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la doctrina de JESUCRISTO: “Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis”.
Siendo, pues, la fe integra y sincera, como fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de fe.»

El cardenal Bergoglio ha hecho exactamente lo contrario; no sólo saludó a los ministros de un culto falso, sino que se arrodilló largamente para recibir de ellos una bendición, con lo cual certifica su capacidad de intercesión entre Dios y los hombres.

¿Quién podrá ahora hacer creer a los que están en las sectas protestantes, que sus jerarcas no siguen la verdad?

Todavía se recuerda la valerosa actitud del padre Julio Menvielle, quien se dirigía a los “cultos evangélicos” para decirle a la gente que allí se reunía, que estaban en el error. Eran los pastores fieles a la tradición y a Jesucristo.

Pero el ex cardenal, lejos de eso y de las palabras del Nuevo Testamento ha dicho:
¡Qué lindo es ver que los hermanos oren juntos, qué lindo es ver que nadie negocia su historia en el camino de la Fe, que somos diversos, pero queremos ser y ya empezamos a ser una diversidad reconciliada!

Este discurso estimula a los protestantes a reivindicar el camino erróneo (historia de Fe) emprendido por Lutero, y es absolutamente opuesto a lo definido por Pío XI en su mencionada encíclica:

«Vuelvan los hijos disidentes, no ya con el deseo y la esperanza de que la Iglesia de Dios vivo, la columna y el sostén de la verdad abdique de la integridad de su fe, y consienta los errores de ellos, sino para someterse al magisterio y al gobierno de ella».

Por otro lado: ¿Cómo se puede reconciliar a la Verdad con el error más funesto, aquel que ha dejado sin Sacrificio y sin sacramentos a millones de almas a través de los siglos? ¿No es opuesta a la Palabra de Dios esta pretensión de conformar doctrinas contrarias?

Nos gustaría saber cuántas, de las entre cinco y siete mil personas que asisten a estos encuentros de CRECES, han vuelto a la Iglesia, es decir, han salido del camino de perdición que llevan.

Al final, el pastor protestante que bendijo a Bergoglio cuestiona la unidad de la Iglesia, con el remanido “¡qué todos sean uno!”. Pues nadie he ha dicho que la Iglesia es Una y que los que tienen que volver son ellos. Pero eso ya es harina de otro costal.

Hay que decir también que Bergoglio no es el único responsable de este aquelarre. Él sólo ha llevado hasta las últimas consecuencias la tendencia que se ha apoderado de la Iglesia en el postconcilio; no nos cabe la menor duda.


PERSECUCIÓN VATICANA A CATÓLICOS





Nota de NCSJB: El siguiente artículo señala el acoso sufrido por el P. Nicholas Gruner en la Plaza de San Pedro durante la supuesta consagración al mundo hecha por Francisco el 13 de Octubre pasado. Decimos supuesta porque nunca se hizo como se puede observar en el texto completo (aquí), a pesar del anuncio Vaticano de que así lo haría.

De haber hecho la consagración al mundo tan anunciada por el Vaticano, de cualquier manera hubiera sido una desobediencia al pedido expreso de la Virgen en Fátima que solicitó específicamente la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado junto con todos los Obispos.

El Padre Nicholas Gruner desde su ordenación en 1976 se dedicó a difundir el mensaje de Fátima por lo que fue terriblemente perseguido.

Es director de Fátima Crussader, y junto con su íntimo amigo el Padre Paul Kramer son tal vez los más grandes difusores vivos del mensaje de Fátima, resaltando la importancia de cumplir lo expresamente pedido con respecto a Rusia por el cielo, para evitar guerras, persecuciones a la Iglesia y la aniquilación de muchas naciones, según las amorosas advertencias marianas.

Augusto TorchSon


¿Cuándo empezará el Régimen Bergoglio a arrestarnos?  por David Werling

   Hoy en día, Catholic Family News informa que un episodio relatado por el Padre Nicholas Gruner.

Mariana Bartold relata la historia en resumen:

Hombres de seguridad del Vaticano escogieron Fr. Nicholas Gruner (Fatima Center) entre la multitud de miles de personas en la Plaza de San Pedro en el fin de semana del 13 de octubre 2013 --- y sin identificarse, le pidieron que se fuera. El Padre, que habíaestado sentado en una sección privilegiada cerca del Papa Francisco, con calma les preguntó por qué.

En respuesta, un tercer hombre (que resultó ser el director de los servicios de seguridad del Estado Vaticano, el señor Dominico Giani), le preguntó al Padre si fue suspendido. El Padre dijo que no. El señor Giani luego preguntó: "¿No estás suspendido" a divinis '? " - Y el padre volvió a explicar que no fue suspendido, hizo una referencia a la ley canónica, y agregó: "Nunca he recibido un documento oficial diciendo que estaba suspendido."

Dominico Giani pareció dudar, teniendo en cuenta las palabras del Padre, y luego dijo: "Yo no soy un abogado canónico, mi trabajo es la seguridad .... voy a dejar que se vayas de nuevo a hacer sus oraciones, pero, cuando sea el final de la ceremonia, no se acerque al Papa ".

Fr. Gruner contestó que no tenía intención de hacerlo, y agregó: "¿Yo no soy una persona peligrosa, no tengo armas, me pueden revisar".

El Sr. Gianni respondió: "Si creyera que es peligroso, lo haría sacar".

Si bien no hay duda de que los católicos del Vaticano II no tienen ningún amor particular por gente como el  P. Gruner, es el epítome del ridículo suponer que alguien como Fr. Gruner constituye de alguna manera un peligro físico para el Santo Padre. Esto es estúpido, increíblemente estúpido.

Sin embargo, no pongo esta increíble estupidez en el Sr. Dominico Giani de la Guardia. Estoy seguro de que Giani antes de ese día no tenía ni idea, personalmente, sobre quién era el P. Nicholas Gruner. Es bastante obvio que, sin duda, algún otro miembro del aparato estatal del Vaticano, reconoció Fr. Gruner, y luego le señaló a la seguridad, haciendo la acusación de que él era un sacerdote suspendido y una posible amenaza física para el Papa. Giani hizo, como corresponde, simplemente el seguimiento de esta información.

Esto indica de forma clara,  la actitud reinante y la agenda del régimen Bergoglio: los tradicionalistas son personas no gratas. Los que rodean al Papa (y con las indicaciones del mismo Papa Francisco) ven a los  tradicionalistas como peligrosos para su agenda. Si bien esto es probablemente muy cierto en un nivel intelectual, los liberales suelen demonizar la oposición intelectual, y transforman esto en amenazas físicas. Esto es pura fantasía, por supuesto, pero sirve para desestimar los argumentos tradicionalistas en contra de su liberalismo, y a desestimar a los católicos tradicionalistas en general. Hemos sido llamados "pelagianos" por este Papa -absolutamente ridículo en todos los niveles. Este Papa ha dicho que los tradicionalistas son "triunfalistas que no creen en la Resurrección" de nuestro Santísimo Señor -absolutamente ridículo en su completa ignorancia, sin mencionar su gran insensibilidad. El Papa Francisco nos ha acusado de ser "rigoristas" y "legalistas" y sin indicar una sola prueba o incluso un ejemplo para apoyar su afirmación. Hay aquí, un esfuerzo sistemático para demonizar a los católicos tradicionalistas, sin importar lo escandalosamente extraña que sea la acusación.

¿Está ahora el Vaticano considerando a los tradicionalistas como terroristas? Parece que estamos viendo ante nuestros ojos el comienzo de una muy atemorizante persecución, o al menos la aparición de una actitud encaminada en tal sentido, que se está originando, no desde el mundo, sino desde dentro del aparato de la actual dirección de la Iglesia. Lo que plantea la pregunta: ¿cuándo van a empezar a arrestarnos?


 Traducción: Augusto TorchSon

Videos con las declaraciones del Padres Gruner en Inglés en: http://www.cfnews.org/page88/files/477a274fa3719f96ef3924ab8fa6bc3a-152.html

También recomendamos leer sobre el Padre Gruner y la suspensión "a divinis" en el siguiente enlace: http://old.fatima.org/span/sfather2.html

martes, 29 de octubre de 2013

SATANISTAS DECLARAN: "HALLOWEEN ES LA FIESTA MÁS IMPORTANTE DENTRO DE LA IGLESIA DE SATÁN"


Historiadores y un arqueólogo, satanistas, expertos en sectas y testigos coinciden en identificar a Halloween y la noche del 31 de octubre, como incompatible con la Fe, Dios y la Iglesia.

Es Blanche Barton, líder de la denominada “Iglesia de Satán” quien en el portal web de esta entidad realiza una profusa alegoría de Halloween y una de cuyas afirmaciones hemos plasmado en el titular. Reconoce así la identidad, valor espiritual y desafíos que tiene para los satanistas la popularmente conocida como Noche de Brujas. En sus afirmaciones Barton reproduce las creencias que el fundador de esta organización, Anton Szandor LaVey, transmitió a sus discípulos en su principal obra que recopila escritos anteriores sobre el Demonio y prácticas de sus seguidores… la Biblia Satánica.


La contundente declaración del titular, unida al revelador testimonio de un ex sacerdote satánico recientemente publicado en Portaluz (pulse para ver), deberían bastar para que cualesquier católico tomara distancia de esta celebración. Sin embargo, la fuerza del mercado que obtiene billonarias ganancias con Halloween logra permear mentes y establecer sus argumentos…

¿Qué de malo tiene disfrazarse y que los niños pidan dulces?, dicen sus defensores en las redes sociales. Incluso, agregan otros, las populares diabladas (danzarines que portan máscaras demoníacas) de los países altiplánicos con sus bailes y fiesta expresan la devoción de la Fe y tienen también un origen pagano.

Pero la verdad es que –a diferencia de esas expresiones de religiosidad popular- Halloween no rinde culto ni a la Virgen, ni a Cristo, ni menos a los santos, cuyo día de celebración es el siguiente 1° de noviembre.

Las diferentes expresiones de culto al demonio y al mal que suceden en Halloween -claramente opuestos a la Fe, Dios y la Iglesia-, según confidencian los propios satanistas citados, tienen su origen antes de Cristo…

Origen

El sacerdote experto en sectas Manuel Guerra, en su "Diccionario enciclopédico de las sectas", confirma lo declarado por los propios satanistas señalando que Halloween es el "aquelarre más solemne e importante de las brujas, celebrado en la noche del 31 de octubre. Lo es por señalar el comienzo del Año Nuevo satánico".

Los historiadores Nicholas Rogers (Obra: Halloween: From Pagan Ritual to Party Night, pp. 11-21) y John Gregorson Campbell (Obra: The Gaelic Otherworld, pp.559-562), parecen confirmarlo. Señalan que la fiesta de Halloween surge como fusión de dos festividades paganas. Una, de hace dos mil quinientos años, según indican, es la celta Samhain para señalar el fin del año y adorar a su dios el "señor de la muerte", o "Samagin". Rogers y Campbell señalan que los celtas creían que la noche del 31 de octubre, al celebrar Samhain, “se abría la ventana que separaba a los muertos de los vivos, y que aquellos despertaban y se aparecían en los hogares para imponer sus demandas”. Líderes de esta festividad eran los sacerdotes Druidas, de quienes el arqueólogo Stuart Piggott, en su obra Los druidas (1968), dando crédito a las fuentes grecorromanas, señala que en esta celebración de culto al Señor de la Muerte los Druidas “realizaban sacrificios humanos”. 

Hasta el año 43 d.c., los Celtas continuaron con su celebración, pero entonces, al ser invadidas las tierras celtas de Britannia por los romanos, se funde la fiesta del Samhain con la celebración romana,  en honor a Pomona, diosa de la fruta o de las buenas cosechas. Según los estudios de Rogers, Campbell y Piggott, es en el siglo XVI que aparece por vez primera la denominación de Halloween (originalmente "All Hallow Even" o “víspera de todos los santos” ) para esta festividad de la noche del 31 de octubre.

En 1840 señala Rogers en su obra, emigrantes irlandeses inoculan la festividad en Estados Unidos, donde lo más visible, masivo (y comercial) de la misma, son los disfraces, decorados y esencia espiritual de la celebración. Pero sin dejar de ser -como sus protagonistas reconocen- festividad ceremonial propia y predilecta para los seguidores de Satán. Luego, como ocurrió con el jeans y la bebida Cola, Hollywood y los intereses del mercado se encargaron de expandirla por el mundo.

Las ganancias
Según la encuesta de gastos para Halloween que cada año elabora la Fundación Norteamerica National Retail (pulse para ver) la celebración dejará nuevamente billones de dólares en ganancias solo en los Estados Unidos este año 2013.

NRF estima que alrededor de 158 millones de consumidores de ese país participarán con un gasto promedio de 75 dólares por persona en decoración, vestuario, dulces y diversión. Se espera que el total de ventas ascienda a los 6.9 billones de dólares.

Para muestra sólo una cifra: La NRF proyecta que los estadounidenses gastarán US$ 1.960.000.000 en esqueletos de tamaño natural, telarañas falsas y otras decoraciones similares.

No hay un Halloween católico

La historia, los datos de testigos ex satánicos y los mismos satanistas que la señalan como devocional al Demonio (independientemente del escándalo de las cifras económicas despilfarradas en la celebración) son elementos claros que la participación (especialmente de niños, adolescentes y jóvenes) no colabora a la vida de fe. ¡No hay un Halloween católico!

Autoridades de Iglesia, como el Arzobispo de Turín, Monseñor Cesare Nosiglia, han señalado que los creyentes deben excluirse de esta festividad… "Tal fiesta no tiene nada que ver con la visión cristiana de la vida y de la muerte –enfatizó el prelado–. Y el hecho de que se celebre tan próxima a la fiesta de los santos y del sufragio por los difuntos es un riesgo, desde el punto de vista educativo, de desnaturalizar el mensaje espiritual, religioso, humano y social de estos momentos fuertes que la fe cristiana lleva consigo".

Coincidente con el arzobispo, Aaron Hostetter, joven columnista católico escribe al respecto de Halloween:

“¿Quieres saber cuál es la verdadera belleza de fiesta que un católico está llamado a celebrar el 31 de Octubre? …Que es la Víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Celebramos a miles de mujeres y hombres que en más de 2000 años de historia de la iglesia proclamaron, testimoniaron y murieron por la verdad de nuestra Fe: Jesucristo”.

Dí NO al Halloween. El católico ilustrado que conoce todo esto no puede ser un borrego manipulado por intereses comerciales que ignorando el verdadero significad de este "festejo", quieren imponérnoslo en su beneficio. Lo triste y penoso es que hasta algunos colegios que se denominan católicos hacen el juego a todos estos intereses con el lamentable silencio de los padres de familia.

Fuentes: Portaluz y Catolicidad.


LA FE – POR ERNEST HELLO


Alguien decía:
-Nosotros no nos servimos lo suficiente de la Fe.
Es muy cierto que sacamos poco partido de ella. Mu­chos de entre nosotros tenemos una fe sin energía, que se alimenta más que todo de fórmulas. Pocos de entre nosotros poseen la fe vivificante, y es de esta fe vivificante que de­seo hablar algo en estos momentos.
El espíritu humano posee mediocridades naturales. Es atraído por las cosas intermedias. El sí y el no causan ambos temor.
Dirigid a un cristiano esta pregunta:
¿Jesucristo ha dicho la verdad?
Evidentemente sí.
Y continúas diciéndole al cristiano:
«Jesucristo ha dicho la verdad: Mas, Jesucristo ha dicho:
«Todo lo que vosotros pidiereis a mi Padre en mi nom­bre os será concedido.
«Todo lo que me pidiéreis en mi nombre, os lo con­cederé.
«Pedid y recibiréis,- buscad y encontraréis,- llamad y so os abrirá.
«Si llegáis a creer, todo será posible a quien cree.
«Y vosotros llegáis a esta conclusión: Jesucristo ha di­cho la verdad; mas Jesucristo dijo todo eso, luego todo eso es verdadero. Todo es posible a quien cree».
Todo eso es claro,- ¿verdad?
El cristiano se verá indeciso. Dirá: sí, con un aire tímido. No cree en la consecuencia con la misma fe que en el principio. Retrocede, duda.
El no transporta las montañas.
Muchos tienen confianza en las palabras que prometen otra vida diferente, con sus recompensas y sus castigos.
Y esos mismos no creen con una fe viviente, en la po­tencia de la oración en este mundo de abajo.
San Bernardo, hacía esta advertencia a sus religiosos: «Vosotros creéis firmemente, les decía, en las promesas relati­vas al otro mundo. Vosotros creéis menos en las promesas relativas a este mundo. Y, sin embargo, es la misma boca la que ha dicho las cosas que vosotros creéis firmemente, y las cosas que vosotros casi no creéis».
Muchos de entre nosotros pueden decirse a sí mismo lo que San Bernardo decía a sus amigos.
No existe, entre tal palabra del Evangelio, y tal otra palabra, una diferencia de veracidad, una diferencia de cer­teza.
Las palabras del Evangelio no son unas más y otras me­nos ciertas.
Las aproximaciones no existen en esta región. Una pa­labra siempre igual en sí misma, no puede ser base sino de la misma garantía, de la misma invariabilidad.
Si participáis do los sacramentos de la Iglesia, si parti­cipáis del bautismo, de la penitencia, de la Eucaristía, si conserváis vuestro lugar en la comunión de los Santos, es en virtud de las palabras de Jesucristo que ha instituido esos sacramentos.
Y es la misma palabra la que ha dicho con igual acento:
«Todo lo que vosotros pidiéreis en mi nombre os será concedido».
«Todo es posible a quien cree».
Yo desafío a quienquiera que sea, a que encuentre cual­quier razón que sea, para fundar cualquier diferencia entre esta palabra y otra palabra del mismo Evangelio.
Cuando los hombres pretenden declarar dudosa una cosa dudosa, dicen vulgarmente o proverbialmente: «Eso no es cosa que está en la Biblia».
Y como es imposible, en presencia de una tal afirma­ción que sale de unos tales labios, alegar o ligereza o exa­geración, se impone absolutamente aceptarla como una ver­dad que posee el mismo valor que todas las demás.
Entre las palabras que salieron de los labios de Jesucristo, muchas no fueron recogidas de una manera oficial. Muchas no fueron certificadas por la voz encargada de transmitir a la posteridad los ecos del Verbo Eterno, y que habló sobre esta tierra.
Si existiera, en la verdad absoluta, el más y menos, el más estaría en favor de las palabras oficialmente repeti­das por la Iglesia Universal desde el comienzo de los siglos.
Y la palabra a que aludíamos está en ese conjunto. Ella está en el número de las palabras oficiales.
Ella fue pronunciada, y además ha sido escrita. Consta por escrito y permanece escrita, para ser repetida con toda la autoridad que emana del Evangelio. No es solamente una confidencia hecha a algunos privilegiados. Es la pro­mesa auténtica, auténticamente hecha y dada al género hu­mano.
«Todo lo que pidiéreis a mi Padre, en mi nombre, os será otorgado».
Mas, esta palabra está entre las palabras pronunciadas hace diez y ocho siglos, en Judea, y es una de las que el Santo Espíritu ha elegido para que sea repetida en todos los hogares a donde llegue una edición del Evangelio. Está en el número de esas palabras que se pronuncian en el Evangelio de la misa, entre Pascua y Ascensión.
Cada sacerdote, sin exceptuar uno solo, las pronuncia en el altar, y entre el pueblo de pie, en la iglesia, no hay un hombre que no las haya leído en el Evangelio, que nos las haya oído pronunciar en el lugar Santo, y que no se haya levantado para escucharlas atentamente, solemnemente y de­votamente. El acto de levantarse durante el Evangelio, sig­nifica la disposición de confesar públicamente la verdad que se va a decir. Es un testimonio rendido.
Y si ni aun en un lugar humano, no se rinde en vano un testimonio cualquiera, en una ceremonia humana, ¿qué decir del testimonio que se rinde en la Iglesia, en el lugar consagrado, bajo las bóvedas consagradas, cerca de la Cátedra de la verdad, en presencia del altar, en presencia de la hostia santa? Y es propiamente este testimonio que todos sin excepción debemos rendir al oír aquella palabra, en presencia del cielo y de la tierra, cuando nos levantamos para escuchar la lectura del Evangelio, y al sacerdote que dice:
“Todo lo que pidiéreis a mi Padre, en mi nombre, os lo concederá”.
Y el momento de esta profesión de fe no está aislado en la vida cristiana. Todo acto de la vida rinde el mismo testi­monio si pertenece a la vida cristiana, al indivisible cris­tianismo.
Todo hombre, por el sólo hacho que no ha renegado el Evangelio, por el sólo hecho de aceptar el título de cris­tiano, afirma esta palabra que permanece por los siglos de los siglos indestructible. Todo es posible a quien cree.
No hay ninguna puerta para escapar, ninguna hendidu­ra en ninguna de las murallas.
Es imposible, y de una imposibilidad absoluta siendo verdadero el Evangelio, que esa palabra no sea verdadera.
«Todo lo que pidiéreis a mi Padre, en mi nombre, os lo concederá».
Esta palabra sintetiza en ella todas las realidades y to­das las solemnidades.
No solamente está colocada entre las palabras que se pronuncian en el altar, durante el acto del sacrificio, en pre­sencia del cielo, en presencia de la tierra, en presencia del infierno que tiene que temblar, en presencia del pueblo que está atento, y que está allí, de pie, rindiendo el testi­monio de su fe; sino que, fuera de todo eso, fuera de la verdad que posee a semejanza de las otras palabras del Evangelio, tiene una importancia práctica excepcional, pues en ella está el secreto de la potencia.
La potencia es el objeto a que tiende el deseo. Y esta palabra nos indica en qué condiciones la potencia nos es otorgada.
La potencia es el eje alrededor del cual giran los mun­dos. Y he aquí una palabra alrededor de la cual gira la po­tencia.
«Todo es posible para quien cree.»
Esta palabra incide sobre la Fe.
No se trata, pues, de enviarla a la eternidad, ya que en la eternidad se habrá desvanecido la Fe.
La Fe y la Esperanza habrán sido los magníficos socorros de la ruta recorrida.
La Caridad resplandece sola, en el presente sin fin de la Eternidad. Las palabras que se refieren a la Fe se refieren asimismo a la tierra, al tiempo presente, porque en la tierra está el dominio de la Fe. «Todo es posible para quien cree». Esta palabra es el viático del tiempo. Es la gloria de la Fe. Es la luz que luce en las tinieblas. Es la práctica de hoy.
Es la práctica de este hoy que pide su pan cotidiano. Es el secreto de la vida, pues el justo vive de la Fe.
Ella implora con fuertes gritos el Amén que hace culmi­nar todo. Amén, Amén, Amén.



Del libro “El Siglo”, Editorial Difusión, Bs. As., 1943.