miércoles, 30 de julio de 2014

FRANCISCO A “VIVA”: “VIVÍ Y DEJÁ VIVIR”

SYLLABUS

“La gran publicidad es siempre sospechosa: acompaña a los falsos profetas, según Jesucristo.”
(Padre Castellani, “Domingueras prédicas II”).



“Papá no nos dejaba leer nunca los diarios”.

Santa Teresita de Lisieux, “Historia de un alma”.


“Yo sé que ver televisión es una ayuda, los telenoticieros…”

Jorge Mario Bergoglio, Francisco, “Revista Viva”.


¿Viva qué?, puede el lector preguntarse cuando la revista del diario Clarín (sí, el mismo órgano de corrupción pública al cual el P. Bouchacourt de la Nueva FSSPX también concedió una entrevista donde negó el deicidio) ofrece una entrevista realizada a Francisco, este Domingo 27 de julio de 2014. Con esta entrevista Francisco confirma que el Grupo Clarín está en sintonía con su “Decálogo para ser feliz”, cuyo primer punto es este: “viví y dejá vivir” (sic). Aunque el pontífice se toma de una frase romana que según él dice “Anda delante y deja que la gente vaya adelante”, su frase-consejo suena más bien al axioma liberal  “laissez faire, laissez passer”, que no es otra su actitud constante. Por ejemplo, con el mismo diario que lo entrevista. Clarín dice “Viva” y Francisco acuerda: “Viví y dejá vivir”.

Una nueva entrevista periodística (y van…), esta vez a un diario de nuestro país. Francisco, como vocero de las ideas del mundo, entiende perfectamente que debe emplear los medios que el mundo escucha para su “magisterio” en punto a lograr su cometido. Como buen Seudoprofeta, emplea todo aquello que le brinda publicidad a sus ideas. Dar entrevistas o ser fotografiado como “uno más” mientras hace cola en el comedor de los empleados vaticanos, tiene un efecto público y rédito político incalculables. La iglesia conciliar no desprecia, antes bien, necesita imperiosamente de los medios publicitarios para existir. No teniendo buenos frutos que mostrar, debe inventárselos a través de los medios masivos de distracción. Hay que llegar al hombre-masa, no importa cómo. Decía el Padre Castellani: “Hacer un diario para “hacer plata” significa infaliblemente renegar de la verdad”. Nadie puede negar que este es el propósito de la prensa moderna, de modo muy especial del Grupo Clarín, de quien hasta hace poco uno de sus accionistas era la Banca Goldman Sachs, quien le vendió sus acciones al grupo del multimillonario norteamericano Ralph Booth. Pero a Francisco eso no le preocupa, porque para ser feliz hay que “vivir y dejar vivir”. Entonces, que viva la prensa mentirosa y anticristiana, ¿quién es él para juzgarla?

De entre los párrafos tristemente sobresalientes de esta nueva entrevista, podemos destacar en primer lugar algo que al reportero –un hombre fanático del club San Lorenzo, saturado de rock and roll y slogans progresistas, de una chatura mental idónea para lograr una entrevista apropiada para la masa multitudinaria que el domingo se desayuna con Clarín en vez de con la Biblia-, que el periodista señala sin la menor muestra de asombro o preocupación: “Francisco casi no menciona a Dios. En los 77 minutos que dura la charla, sólo pronuncia su nombre en tres ocasiones, dos para el llamado a proteger la naturaleza y una al leer en voz alta el título de mi libro sobre San Lorenzo de Almagro: ‘Dios es cuervo’, repite, y se ríe”.

La ramplonería futbolera que crea la complicidad entre entrevistado y entrevistador ayuda a que el lector envilecido por la prensa no se sienta afuera de la charla y participe de una entrevista como cualquier otra de las que puede ofrecer la revista, frívola y superficial, cuyo destino final es perderse en la mesa de revistas manoseadas de un trajinado consultorio médico. El cronista asocia un Angelus de Francisco con un cuadro de Antonio Berni. Aquí se introduce –suele ocurrir- la fealdad estética, obra del resentimiento que caracteriza a la izquierda, y Francisco aprovecha para elogiar y hasta comparar insólitamente al mediocre pintor con Dostoievsky (¡!). Agreguemos otro detalle no menor: Antonio Berni fue agente del Partido Comunista Argentino.


Pinturas de Antonio Berni.

El periodista encara otra pregunta de la siguiente manera:

“-Hay una canción de los Beatles que dice All you need is love (Todo lo que necesitas es amor), entonces le quería preguntar a usted que, además de Papa, es técnico químico, ¿cuál es la fórmula de la felicidad?”.

Luego de la risa de Francisco, éste contesta, sin dudas como un químico lector de Paulo Coelho (que escribe en la última página de la misma revista), por no decir como un Hermano tres puntos, antes que como Sumo Pontífice de la Iglesia católica. Aquí su “fórmula” para la felicidad:  

“1- Viví y dejá vivir. "Acá los romanos tienen un dicho y podríamos tomarlo como un hilo para tirar de la fórmula esa que dice: ''Anda adelante y deja que la gente vaya adelante''. Viví y dejá vivir, es el primer paso de la paz y la felicidad".
2- Darse a los demás. "Si uno se estanca, corre el riesgo de ser egoísta. Y el agua estancada es la primera que se corrompe".
3- Moverse remansadamente. "En Don Segundo Sombra hay una cosa muy linda, de alguien que relee su vida. El protagonista. Dice que de joven era un arroyo pedregoso que se llevaba por delante todo; que de adulto era un río que andaba adelante y que en la vejez se sentía en movimiento, pero lentamente remansado. Yo utilizaría esta imagen del poeta y novelista Ricardo Güiraldes, ese último adjetivo, remansado. La capacidad de moverse con benevolencia y humildad, el remanso de la vida. Los ancianos tienen esa sabiduría, son la memoria de su pueblo. Y un pueblo que no cuida a su ancianos no tiene futuro".
4- Jugar con los chicos. "El consumismo nos lleva a esa ansiedad de perder la sana cultura del ocio, leer, disfrutar del arte. Ahora confieso poco, pero en Buenos Aires confesaba mucho y cuando venía una mamá joven le preguntaba: “¿Cuántos hijos tenés? ¿Jugás con tus hijos?” Y era una pregunta que no se esperaba, pero yo le decía que jugar con los chicos es clave, es una cultura sana. Es difícil, los padres se van a trabajar temprano y vuelven a veces cuando los hijos duermen, es difícil, pero hay que hacerlo".
5- Compartir los domingos con la familia. "El otro día, en Campobasso, fui a una reunión entre el mundo de la universidad y el mundo obrero, todos reclamaban el domingo no laborable. El domingo es para la familia".
6- Ayudar a los jóvenes a conseguir empleo. "Hay que ser creativos con esta franja. Si faltan oportunidades, caen en la droga. Y está muy alto el índice de suicidios entre los jóvenes sin trabajo. El otro día leí, pero no me fío porque no es un dato científico, que había 75 millones de jóvenes de 25 años para abajo desocupados. No alcanza con darles de comer: hay que inventarles cursos de un año de plomero, electricista, costurero. La dignidad te la da llevar el pan a casa".
7. Cuidar la naturaleza. "Hay que cuidar la creación y no lo estamos haciendo. Es uno de los desafíos más grandes que tenemos".
8. Olvidarse rápido de lo negativo. "La necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima, es decir: yo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro. Olvidarse rápido de lo negativo es sano".
9. Respetar al que piensa distinto. "Podemos inquietar al otro desde el testimonio, para que ambos progresen en esa comunicación, pero lo peor que puede haber es el proselitismo religioso, que paraliza: ''Yo dialogo contigo para convencerte'', no. Cada uno dialoga desde su identidad. La Iglesia crece por atracción, no por proselitismo".
10. Buscar activamente la paz. "Estamos viviendo en una época de mucha guerra. En África parecen guerras tribales, pero son algo más. La guerra destruye. Y el clamor por la paz hay que gritarlo. La paz a veces da la idea de quietud, pero nunca es quietud, siempre es una paz activa".

Este es el nuevo decálogo que promueve Francisco, cuyos resultados ya se están viendo: destrucción, guerra, persecución, apostasía, más un largo etcétera. Los frutos de esta verborragia demagógica y carente de fe católica son cada día peores, a pesar del maquillaje mediático que todo lo quiere hacer olvidar. No podemos dejar de destacar por lo menos lo siguiente, en los consejos francisquistas: El domingo es para la familia”. Los cristianos creíamos que el domingo era para Dios, como hasta su mismo nombre lo indica. Pero, claro, Francisco casi no menciona a Dios, como notó el cronista. ¿Será que no habla de religión para no hacer proselitismo? Lo peor que puede haber es el proselitismo religioso, que paraliza”, otra cita que repite su idea ecumenista anti-misionera. Pero si, como afirma, Francisco no dialoga para convencer, entonces ¿para qué dialoga? Sin dudas que Francisco coincide plenamente con estas palabras que explican sus motivaciones: “El Vaticano II enseñó a los creyentes el valor del diálogo como método que hace posible el encuentro entre los hombres, más allá de cualquier credo o pertenencia; a sentirse parte de una comunidad en movimiento”, palabras que fueron dichas por Gustavo Raffi, gran maestro del gran Oriente de Italia (acá). Sentirse parte de un todo en movimiento, formar parte de la cultura del encuentro, aceptar todas las ideas, eso según esta gente conduce a la felicidad. Cada uno con su religión o sin religión, eso no importa. Respetar cualquier pensamiento. Casi suena a John Lennon con su “Imagina” o su “Dale una oportunidad a la paz”. O a los Beatles: “Todo lo que necesitas es amor”. Ya sabemos cómo termina esa gente, y cuánto amor…a sí mismos y al dinero han tenido. Como escribió Gómez Dávila: “La ideas liberales son simpáticas, sus consecuencias funestas”. Por el contrario, la dicha, nos dice la Palabra de Dios, está en el hombre “que no sigue el consejo de los malvados / ni pone el pie en el camino de los pecadores / ni entre los burladores toma asiento / mas tiene su deleite en la Ley del Señor / y en ella medita de día y de noche” (Salmo 1, 1-2). Los que no siguen la enseñanza de Dios, comenta Mons. Straubinger, “no participarán de esta felicidad”; “los preceptos de Dios son instrucciones para nuestra felicidad”. Sin la Verdad no hay salvación y por lo tanto felicidad. Francisco va a contramano de las enseñanzas divinas.


Al abrir la revista y desplegarla, quedan juntas tapa y contratapa. Allí vemos de qué se trata todo. La modelo casi desnuda (ah, pero Francisco dice defender a la mujer) queda frente a Francisco que parece mirar en dirección a ella y reírse, mientras el periodista comparte la diversión. Imagen que debe mostrarse para ver hasta dónde llega la vileza de la prensa judeo-masónica. 

El gran papa Pío IX condena de esta manera el pensamiento liberal de Francisco, sin vueltas: “En este horrible sistema, los apóstoles del error suprimen toda distinción entre la virtud y el vicio, la verdad y el error, la honestidad y la infamia, y pretenden que los hombres pueden obtener la salvación eterna en cualquier religión (...) Como consecuencia de esta licencia desenfrenada en los pensamientos, los discursos y los escritos, las costumbres se pierden, la sana religión de Jesucristo es despreciada, la majestad del culto condenada...” (Encíclica “Qui pluribus”, 9 de noviembre de 1846).

También León XIII condena a Francisco, por su complicidad con la prensa enemiga de la Iglesia: “El principal instrumento utilizado por nuestros enemigos es la prensa, la cual en gran parte recibe de ellos su inspiración y apoyo. Es importante que los católicos puedan oponerse a la prensa maligna por medio de otra prensa que sea buena...” (“Ab apostolici silii (Dall’ alto), sobre la masonería en Italia, 15 de octubre de 1890). Sabemos que, como afirmara Mons. De Ségur, “la Francmasonería nos ataca por la prensa: estemos en guardia; jamás leamos los diarios malos; instruyámonos a fondo de las verdades de la fe si podemos, reclamemos por todas partes los buenos libros católicos. Un buen libro es un buen misionero, y a menudo se logra convertir al que lo lleva consigo” (“Los Francmasones”). Contrario a esto, el Cardenal Bergoglio siempre ha encomiado la labor de los diarios de ideas masónicas, como, v.gr., el matutino La Nación que compraba personalmente cada mañana. Por todo esto se entiende que haga de la gran prensa liberal-masónica su mejor auxiliar en la difusión de su figura, portadora de las ideas disolventes de la religión católica y de toda afirmación clara de la verdad.


“Verdaderamente no concedo entrevistas, pero porque no sé, no puedo, es así. No me resulta fácil hacerlo, pero agradezco esta compañía.”
 (Francisco, Encuentro con los periodistas durante el vuelo hacia Brasil,  Lunes 22 de julio de 2013).

Decía el Padre Castellani: “…aparentemente la herramienta del Anticristo, como notó Donoso Cortés, ya está creada. Hace un siglo justo, el gran poeta francés Baudelaire, escribía en su diario MON COEUR MIS A NU acerca del gobierno dictatorial de Napoleón III –que fue una tiranía templada por la corrupción-, que “la gloria de Napoleón III habrá sido probar que un Cualquiera puede, apoderándose del Telégrafo y de la Imprenta, tiranizar a una gran nación”; cosa que los argentinos sabemos ahora sin necesidad de acudir a Baudelaire.” (El Evangelio de Jesucristo). Podría decirse que se ha ido mucho más allá, tratándose de probar a las masas que un Cualquiera puede llegar a ser papa; de allí la desjerarquización permanente y muy especialmente en el terreno del lenguaje,  por eso la importancia de los medios masivos para lograr esta devaluación y destrucción del Papado. Y por eso también puede decirse que, si como afirmaba Kierkegaard “Si volviera Cristo al mundo, Él –igual que es cierto que yo vivo- no tendría como adversarios a los Sumos Sacerdotes, sino a los periodistas” (Diario, Tomo X), lo contrario es lo cierto, y es que el Anticristo y los anticristos tendrán como aliados a los periodistas.

Pero también la entrevista de Clarín muestra una vez más –como aporte complementario- de qué clase de personajes, hay que llamarlos así, se rodea Francisco. En página aparte se incluye la siguiente crónica que pasamos a reproducir (los destacados son nuestros):

Línea directa al Vaticano

texto: Pablo Calvo (pcalvo@clarin.com)/ enviado especial a Roma

Carlos Luna entró al Vaticano en alpargatas negras y con un papelito amarillo por todo pasaporte. No lo revisaron, no lo hicieron esperar y la Guardia Suiza, una de las más celosas del mundo, sólo le dijo: “Bienvenido”.

En la reunión íntima que hoy cuenta Viva, Luna se sentó a la derecha de Francisco con un colgante que tenía tallado el rostro del Che Guevara y otro que en su centro exhibía el símbolo del yin yang, los conceptos del taoísmo que exponen la dualidad de todo lo existente en el Universo.

El perfil de este argentino que vivió por décadas exiliado en Suecia tiene tantos pliegues como su rostro. “Me crié en el campo, casi descalzo, en un poblado de las afueras de Córdoba, El Quebrachal. Mi padre nos ensillaba un caballo y con mi hermano mellizo, Rodolfo, cabalgábamos cinco kilómetros hasta una escuelita rural creada por Perón”, cuenta este hombre de melena y barba canosa, que tiene 72 años y pasa sus días entre la ciudad sueca de Bastad y las costas griegas.

Luna fue militante de la Resistencia Peronista, dirigente obrero alineado a las 62 Organizaciones durante el Cordobazo de 1969 y luego un guerrillero que recibió entrenamiento militar en Cuba y formó parte de la custodia que acompañó a la madre del Che a La Habana en 1961, para el reencuentro con su hijo, a dos años de la Revolución.

Un plomo le entró en el cuero cabelludo y otros dos balazos le impactaron en las piernas en uno de los enfrentamientos que protagonizó en 1971.

En 1972 renunció a la lucha armada y escapó a Chile vestido de cura, con ayuda de dos jesuitas y ocho arrieros, a través  de la cordillera de los Andes. Salió de Catamarca y llegó a Copiapó.

¿Por qué accede a Jorge Bergoglio? Luna le contó al Papa la historia de otro argentino que llegó a Suecia en los años de la dictadura, Horacio Daniel Rinaudo, que murió en la más absoluta soledad. El cuerpo fue encontrado dos años después del deceso, momificado, y Francisco quedó impactado. El caso fue contado por Clarín y el autor de la nota, elogiado por el Papa.

Un segundo punto de contacto fue cuando se producían aquí los linchamientos de ladrones, hasta abril pasado. Francisco le envió a Luna una carta de rechazo a esas venganzas, que también publicó Clarín. Desde entonces, los linchamientos pararon.

Un tercer elemento es que Luna fue pareja de Esthercita Careaga, hija de Esther Ballestrino de Careaga, una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo que durante 23 años fue amiga de Bergoglio. Se habían conocido entre 1953 y1954 en un laboratorio de análisis químico, donde ella era jefa y él, un aprendiz.

Hoy, Carlos Luna es maestro de Tai Chi Qi Gong, técnicas conectadas a la medicina tradicional china que comprenden la mente, la respiración y el ejercicio físico. Habla bien de Isabel Perón, para quien consiguió una bendición papal, ycelebra el impulso de Cristina Kirchner a la jubilación de ex presos políticos de las dictaduras.

Luna se presenta ahora como “un humanista, un luchador social que milita por la paz”. Vio al Papa el 12 de febrero, junto a su hermano Rodolfo; y por segunda vez el 7 de julio, junto a su mujer sueca Gunilla Wickman, y a su hija Natalia Luna, instructora de Tai Chi, que dialogó con Francisco sobre la búsqueda de la armonía interior. “La seguimos por mail”, le dijo Francisco a Luna, el hombre en constante metamorfosis. Antes de dejar Roma, Luna se compró una camisa negra que le salió 45 euros. Era de cura.”


¿Luna es el lunático fotógrafo de Kurtz? Francisco, dice, “no es un líder político, está generando cambios más allá, transformaciones de tipo mental. Cuando él apunta a un lugar allí se producen los cambios, diciendo dos palabras es capaz de modificar un escenario".

El acercamiento y permanencia de este sujeto que renunció a la lucha armada pero no a sus ideas comunistas (bueno, un pacifista con la imagen de Guevara en su pecho resulta el colmo de la estupidez), allí cerca de Francisco, no resulta nada creíble en cuanto a la explicación dada por el periodista, de una manera un tanto naif. Recordemos que el Cardenal Bergoglio siempre se mostró muy astuto a la manera peronista, es decir, maquiavélico en sus movidas, según enseñanza del “gran líder”. Ahora se asegura también que este hombre tiene algunos contactos en China, donde Francisco podría llegar para su “cultura del encuentro”, no para convencer a nadie de nada, claro está. Algo de eso se puede inferir de este artículo: http://vaticaninsider.lastampa.it/es/en-el-mundo/dettagliospain/articolo/cina-china-china-35296/

Por cierto, este hombre extraño, afirma de Francisco que “Francisco es un iluminado. Él tiene una conexión especial con las fuerzas que son esenciales en este universo; él trabaja mucho por inspiración y, como tal, es pura energía. Si te acercas a él eso se nota, se siente. En esa inspiración él sabe con quienes tomarse de la mano para marchar”. Si físicamente se parece al drogado Dennis Hooper que idolatraba a Kurtz en “Apocalipse Now”, también podría llegar a convertirse en una especie de esbozo del esotérico López Rega (llamado el brujo, secretario de Perón en sus últimos años). En ese lenguaje estrambótico se compagina Francisco con esta gente, como puede leerse en dos breves emails citados en este sitio http://laalameda.wordpress.com/2013/08/19/los-exhiliados-argentinos-de-la-dictadura-son-escuchados-por-el-papa-francisco/ :“Daniel descansa para siempre, en paz y fundido en la naturaleza, quizás escuchando el canto de los pajaritos”, “Hermanos: Gracias por el mail. Inteligencia, creación, amor. Ese es el camino hacia la libertad, el que ustedes proponen.”

Como vemos, la cosa se está tornando cada vez más oscura, y, como dice nuevamente el Padre Castellani: “Vivimos una época llena de confusión y atenazada por el temor; la inmensa maquinaria de la propaganda y de la difusión servida por la técnica más maravillosa, no trabaja en pro de la revelación ¡qué esperanza!, ni siquiera en pro de la Razón; sino de la ligereza, de la distracción, de la confusión; el mundo se divierte, hasta demasiado, pero está recorrido por debajo de una sorda desesperanza. ¿Qué quieren que les diga? Navegamos en medio de la niebla y en medio de la tormenta; navegamos sin embargo hacia el Reino de Dios, así lo espero; por lo más oscuro amanece.” (“La Exégesis Actual”, en “Exégesis”, Inédito, cit. en Domingueras Prédicas II).

Nos queda simplemente oponer a ese “Viva” en donde todo cabe excepto la verdad y por lo tanto el bien, oponer a ese “viví y dejá vivir” egoísta de los liberales, que además aplican parcialmente pues no dejan vivir la verdad que sea capaz de comprometer o barrer sus embustes, conviene y se debe oponer a esa insensatez otro “Viva”: ¡Viva Cristo Rey!

  

martes, 29 de julio de 2014

HEREJES OKUPAS

Siempre me llamó la atención la diferencia existente entre los herejes de estos días y los herejes de otros tiempos de la Historia de la Iglesia. A poco que se asome uno al pasado, puede constatar fácilmente que los herejes de antaño se empecinaban en sus teorías y las exponían con obstinación. Cuando la Iglesia las rechazaba, se aferraban más a ellas y las expandían testarudamente entre sus seguidores, hasta que al final se separaban ellos mismos de la Iglesia con toda solemnidad, incapaces ya de vivir en el seno de la misma. Casi podríamos decir que era herejes con cierta personalidad, que acababan por decirse a sí mismos: –Aunque me excomulguen, me mantengo en mis trece y nadie me baja del burro. Me separo de la Iglesia.
Y se quedaban tan campantes y tan ufanos.
Sin embargo, los herejes de hoy no se van de la Iglesia ni a tiros. Aprendieron el arte de la infiltración a principios del siglo XX, con la llegada del Modernismo que tan valientemente desenmascaró el papa San Pío X, y a partir de ese momento, se quedaron en los sótanos de la teología, empezando a subir peldaños y peldaños. Al principio con mucho cuidadito, por si los Sumos Pontífices los ponían a caldo. Después, a la altura ya de los años 60, subieron las escaleras con toda rapidez y se instalaron en las Cámaras Pontificias como los verdaderos salvadores de la Teología. Habían aprendido a manejarse con esa apostasía que se presenta como la verdadera fe.
Ciertamente lo aprendieron bien en tantos y tantos manuales modernistas y marxistas. Ya hablamos una vez aquí sobre los modos y maneras gramscianos.
Pues así fue. Estos herejes se diferencian ciertamente de aquellos luteros y calvinos de otro tiempo. Estos no se han ido de la Iglesia, sino que han hecho escuela a base de pregonar que lo que ellos dicen es la doctrina verdadera y -por tanto-, quienes se tienen que salir de Ella son los que siguen manteniendo esos dogmas cerrados y anticuados, producto de mentes medievales ignorantes.
O sea, destruir desde dentro (y cobrando al mismo tiempo de dentro), como los de Podemos. La misma estrategia.
De este modo, se fueron introduciendo en la Iglesia los más variados disparates, que aunque denunciados por el Magisterio de entonces –aunque fuera con la boquita pequeña–, todavía sabíamos que eran errores heréticos y heréticos errores. Que la Iglesia había condenado el Socialismo, pues aparecía un grupito llamado Cristianos por el Socialismo, reivindicando el que ciertamente se puede ser socialista y cristiano. Que la Iglesia condenaba el marxismo, pues aparecía un grupo de gentes (casi siempre lideradas por algún jesuita), que decían que el mejor comunista siempre es cristiano e incluso Jesús de Nazareth era netamente marxista. Que la Iglesia condenaba el uso de anticonceptivos, pues aparecía entonces un grupo de cristianos que insistían en que precisamente el uso humano del matrimonio exigía una actuación responsable por parte de los posibles progenitores. Que la Iglesia no abolía el celibato, aparecían grupos de curas casados, reivindicado también el uso de alguna parroquia para hacer el bien como sacerdote casado. Es decir, nadie se largaba fuera a seguir haciendo la guerra por su cuenta, como hizo Lutero. Se quedaron dentro para cambiar las cosas a su antojo.
Insisto en que es una táctica puramente marxista. Así se destruyeron los Seminarios (desde dentro) hacia los años 50 del siglo pasado, infiltrando a miles de comunistas en las filas sacerdotales. Y la Iglesia conciliar y postconciliar hizo lo mismo, viendo estas cosas con agrado, tolerancia y cierto regusto: Había que aplicar el bálsamo de la misericordia, decía Juan XXIII. Así se destruyó la Teología, acogiendo a verdaderos herejes entre los más apreciados doctores universitarios… a los que se premiaba con cátedras y honores archiepiscopales. ¿No fue Juan Pablo II quien nombró Obispo y Cardenal al mismísimo Kasper, que ya tenía en su currículum un libro sobre Jesucristo negando todo lo habido y por haber?
Ahora, en una nueva vuelta de tuerca, estamos dando un paso más. Por un lado la Iglesia Magisterial no puede admitir oficialmente el matrimonio de los homosexuales, como no puede admitir a las claras tantas doctrinas morales que van claramente en contra de los Mandamientos Divinos. Entonces, se pone en marcha la estrategia: basta una frasecita emitida en una entrevista de avión –pongo por caso-, y en ese mismo momento se multiplican las modos de actuar anti-cristianos, pero dentro de la Iglesia. Una frase insinuante, es suficiente para que comiencen las reivindicaciones pastorales. Y mientras tanto, sí que se puede callar que la homosexualidad es un pecado abominable porque según dice el mismo Francisco, ya nos sabemos bien lo que dice la Iglesia y no hay que estar repitiéndolo.
Vean si no, lo que está ocurriendo ya de hecho con las parroquias gay de California o Nueva York, en las que se reconoce que la Iglesia Católica está equivocada y que estos gays son unos extraordinarios católicos a los que nadie comprende. Decidido ya por el Gobierno Mundial que la homosexualidad no es algo a tratar, ni es enfermedad, ni es una lacra, ni mucho menos un pecado… se forman grupitos cristianos organizados para demostrar que su homosexualidad es lo más normal del mundo, que se puede ser lector, ministro extraordinario de la Eucaristía… y que se puede seguir siendo homosexual salido del armario al mismo tiempo que sincero cristiano, mientras que la sexualidad tal como Dios la concibió, esa sí que es una abominación que no se puede permitir. El mundo al revés. ¡La homofobia sí que es una enfermedad!, proclaman en sus pancartas.
Esto sí se puede decir. Lo contrario merece la cárcel.
Esto sí se puede decir. Lo contrario merece la cárcel.
Mientras tanto, se confunde por ignorancia (o quizá por maldad, Dios lo sabe) la denuncia del pecado con la pastoral de comprensión frente al pecador. Sé por experiencia que en el confesonario siempre hemos ayudado a las personas que llegaran con un problema de este tipo. Tampoco eran tantas porque entonces no había tanto Orgullo con este tema. Pero se prestaba ayuda individual, para la salvación del alma individual. Castidad individual, tratada individualmente, confesada individualmente, misericordieada individualmente.
Pero no es así en estos tiempos. Hay una forma muy sutil y destructiva que se está organizando y que lleva adosado un peligro enorme: la que nos cuenta Zenith con esta noticia aparentemente sin trascendencia alguna: Los católicos con tendencia homosexual hablan de castidad.
O sea, que ya hay grupos que consideran que deben reunirse para hablar de su tendencia y ver entre todos cómo deben abordar la castidad. Ya no es un problema individual, sino colectivo, incluso para los católicos. Y mientras tanto, se sigue extendiendo el mal: no pasa nada, porque somos homosexuales organizados cristianos. Hasta tenemos nuestros Congresos. No pasa nada porque somos divorciados vueltos a casar cristianos y comulgamos porque la Comunión no es un premio, sino una medicina (diga San Pablo lo que quiera sobre la Eucaristía como paso rápido a la propia condenación). No pasa nada si somos sacerdotes católicos casados, porque el sacerdocio se ejerce así mucho mejor y hay menos deserciones.
Y eso sí. Los que piensen de otra manera, que se salgan de la Iglesia. Ellos son los herejes. En este tema, aplíquese siempre la tolerancia cero, que es la que ahora se estila en ciertas Urbes de la Cristiandad. Pues yo la verdad, puestos a preferir, prefiero a los herejes antiguos. Quemaban las bulas de excomunión, se iban a su casa y la Iglesia se fortalecía. Ahora, estos herejes okupas, nos dan lecciones y la Iglesia los premia.

viernes, 25 de julio de 2014

SIGUE LA AUTODEMOLICIÓN DEL PAPADO


"Más gestos: el Papa comió como un empleado más del Vaticano"




miércoles, 23 de julio de 2014

LA MEJOR BANDERA LA CRUZ - VII


VII 
La Cruz y las Españas 

El divino poder de la Cruz no dio la victoria á nuestros antepasados únicamente en la memorable jornada de las Navas, sino en todas cuantas victorias alcanzaron de musulmanes, infieles y herejes. Al hecho de las Navas hemos consagrado un articulo especial, dándole la preferencia, porque la Iglesia lo preparó con sus oraciones y sus indulgencias de Cruzada y luego lo aceptó en su liturgia, para que en lo sucesivo glorificasen al Rey de Reyes los españoles con la fiesta del Triunfo de la Santa Cruz. 

La Cruz ha sido siempre la Bandera de las Españas. Pelayo se levantó en Covadonga enarbolando la Cruz, una sencilla Cruz de roble que sirvió de guión y enseña a sus heroicos soldados. Tenia la seguridad de vencer con ella, porque según autorizada tradición, junto a Cangas de Onis se le apareció en los aires La Cruz de las Victorias, como al emperador Constantino, antes de replegarse con sus bravos en Covadonga. 

La restauración de Pelayo fue obra de la Santa Cruz; tan convencidos de ello estaban los héroes de Asturias, que a la enseña de su caudillo pusieron por nombre La Cruz de las Victorias, y para ensalzar su memoria le consagró D. Favila el templo de la Santa Cruz en las inmediaciones de Cangas, en el mismo sitio donde su padre la vio en los aires. 

Un siglo después, llevóla D. Alonso III al castillo de Gauzón, atalaya de Asturias, guarneciéndola con planchas de oro y rica pedrería y poniendo en ella una inscripción en forma de cruz, donde se lee: «Con esta señal es protegido el pío; con esta señal es vencido el enemigo». 

Siguió la Santa Cruz decidiendo con la victoria nuestras batallas durante dos siglos. Pensando entonces Alfonso el Casto demostrar la gratitud de la renaciente España al divino Rey de la Cruz con una joya mejor que la Cruz de las Victorias, ideó construirla del oro y pedrería cogidos a los moros, cuando, según la tradición, dos ángeles disfrazados de peregrinos se le aparecieron y ofrecieron a construirla; consintiólo él, y en un instante la halló hecha tal corno hoy se ve, habiendo desaparecido los dos ángeles: por este hecho se la llama Cruz Angélica. 

Discute este origen la crítica; pero lo indudable es que debemos la Cruz Angélica a la devoción del Rey Casto y que por su mérito artístico e histórico es una de las primeras joyas de la arqueología patria. Entre los versos de su inscripción se leen los mismos que en la Cruz de las Victorias: Hoc signo tuetur pius; hoc signo vincitur inimicus. 

La restauración pirenaica no fue menos obra de la Cruz que la cantábrica. He aquí lo que a este propósito copiamos del grave autor últimamente citado: 

«Entre todos estos hechos descuella una tradición que los habitantes de aquellos países han mirado siempre con una veneración singular. El primer caudillo de aquella insurrección, a quien apellidan Garci-Jiménez, deseando acreditar el acierto de la elección que en él había recaído, avanzó con unos seiscientos hombres hasta la villa de Ainsa, de que se apoderó por sorpresa. Noticiosos los Sarracenos de aquel golpe de mano, acudieron contra los insurgentes con poderosa hueste: al entrar en acción vieron los Cristianos una Cruz roja sobre una encina; alentados con tal portento, dieron sobre los contrarios, derrotándolos a pesar de su número excesivamente superior»

»Desde entonces, tomaron por divisa la Cruz sobre un árbol; y a creer a los antiguos, la naciente monarquía se llamó, por tanto, de Sobrarbe.— El hecho es que la Cruz de Sobrarbe ha sido siempre la principal divisa de la restauración pirenaica, y que el reino de Aragón jamás dejó de usar la Cruz por enseña, aunque de distintas formas, según las épocas y los triunfos que en ellas debió a la divina Providencia. Aquellos pobres cristianos, con este piadoso símbolo manifestaban esperar tan sólo su independencia del que, muriendo en la Cruz, dio al mundo salud, libertad y vida. 

«A la Cruz primera de Sobrarbe sobre una encina, siguió otra Cruz griega antigua, con una espiga en la parte inferior, como para llevarla clavada en un asta. Sucedió a ésta la Cruz roja de San Jorge, flanqueada por cuatro cabezas de reyes moros, como recuerdo de la batalla de Alcoraz, ganada por aragoneses y navarros. Finalmente, las cuatro sangrientas barras en campo dorado, que usó el reino desde su unión a Cataluña, significaban, según San Bernardo, los cuatro palos de la Cruz; pero estas ya no son propiamente las armas de Aragón, sino de los Condes de Barcelona». 

Sin la Cruz no se hubiera salvado España, aun hoy sería una especie de Turquía meridional. Propósito firme de todos aquellos antiguos españoles era el que siglos después formuló el gran Aparisi Guijarro de esta manera: «A la sombra de la Cruz nacimos; a la sombra de la Cruz moriremos». Apenas hay una de nuestras gloriosas tradiciones de la Reconquista en que no brille esplendoroso el poder de la Santa Cruz, lo mismo que la protección de la Inmaculada Patrona y Generalísima de las Españas. 

Palmo á palmo las reconquistaron nuestros padres al amparo de la Cruz, hasta abatir para siempre en Granada el inmundo pendón de la Media Luna. En memoria de aquella Cruzada, bendecida é indulgen- ciada por la Iglesia, y de la Última victoria de nuestra reconquista, los Reyes Católicos erigieron en Granada la iglesia y el convento de Santa Cruz. 

Aquí nos ocurren los siguientes párrafos de un reciente sermón predicado en Madrid por el ilustre y sabio D. Ramiro Fernández Valbuena, Penitenciario de la Primacial de Toledo: 

«La publicación de la Santa Bula de Cruzada, que se hace hoy en la capital de la monarquía española, nos recuerda aquella gran epopeya de la lucha de la fe contra la herejía y superstición; la predilección del Cabeza de la iglesia con España, por haber mantenido enhiesta la bandera de la Cruz durante ocho siglos contra la media luna; y el valor heroico de los cruzados que derramaron su sangre en favor de Dios y de su patria.

En ninguna nación cristiana fuera de la nuestra, se conserva la Bula de la Cruzada, no obstante haberse concedido cuantas tomaron parte en las guerras contra los infieles, que fueron todas las de Europa. Y es que solamente en nuestra España se conservaba la profunda fe en las gracias de la Bula, y se pedía ésta con instancia a la Santa Sede, cuando en los demás reinos había pasado a la historia. 

Con esto (la toma de Granada) parecía que debieran haberse terminado las cruzadas en nuestra patria; pero no habían de pasar muchos años sin que los españoles, fieles siempre a las tradiciones de su fe y a las energías de su raza, pidieran otra vez a la Iglesia santa el auxilio de las armas espirituales para vencer a los enemigos de una y de otra; y la Iglesia concede esos auxilios a sus hijos predilectos, para que puedan derrotar a la reforma protestante en la guerra movida por los príncipes alemanes adictos a las doctrinas de Lutero contra el emperador Carlos V; y por no insistir más en este punto, todavía en el último tercio del siglo XVI se concedieron por San Pío V las gracias de la Cruzada a la armada que combatió en Lepanto bajo la dirección y mando de D. Juan de Austria. 

Desde aquella época la Cruzada española ha continuado sin interrupción, aunque en otra distinta forma, ya que nuestros católicos monarcas no han cesado de pedir a los Romanos Pontífices las gracias de Cruzada para sí y para sus vasallos, ni los Papas han dejado de concederlas periódicamente. 

Cuanto somos y cuanto valemos lo debemos a la Cruz, y el día en que la Cruz desapareciera de nuestro suelo, éste, tan feraz como el primero del mundo, se convertiría en un Sahara; y nosotros sus habitantes volveríamos al estado de salvajismo de los primeros moradores de la Hesperia. 

Pero a la Cruz se la ha declarado guerra sin cuartel en nuestra patria por algunos, por muchos de sus hijos extraviados hace mas de un siglo, y así ha ido desapareciendo de los sitios públicos de nuestras ciudades y villas el símbolo de la redención humana y de la libertad de los hijos de Dios, símbolo que no podían mirar sin rabia los hijos de las tinieblas, que consiguieron retirarle de la vista pública, como si fuera un baldón de ignominia para los pueblos. 

Ha llegado la hora de una nueva cruzada, no ya contra enemigos exteriores, sino contra nuestros mismos hermanos según la carne. Moisés mandó degollar en un solo día por orden de Dios 23.00Ó israelitas adoradores del becerro de oro; Matatías y su hijo Judas recorrieron las ciudades de Israel, antes de luchar contra los ejércitos de Siria, y dieron muerte a los impíos y a los perversos, con lo cual se aplacó la ira de Dios sobre aquel pueblo; San Agustín, que en el terreno científico había derrotado a los donatistas, viendo que éstos se valían de hombres perdidos y desalmados, llamados circunceliones, para acometer y dar muerte a los católicos que no querían pasar al partido de Donato, pidió contra ellos el auxilio del ejército imperial. Por más esfuerzos que hizo santo Domingo de Guzmán para convencer y convertir a los albigenses, no fue posible reducirlos a la razón sino por medio de las armas de los Cruzados. Ni tampoco hoy, amados fieles, cesarán los. enemigos de la fe en sus tropelías, mientras no sean convencidos con el argumento de las armas. 

Nos encontramos en circunstancias análogas a las en que se hallaban los católicos del mediodía de Francia en la época de Santo Domingo de Guzmán, o en las que se encontraron los católicos alemanes cuando la confederación protestante que tenia por jefe al elector de Sajonia. 

Ahora como entonces se persigue a los religiosos y sacerdotes, se incendian los templos, se impiden los actos de culto externo, y por todos los medios se procura hacer guerra, no ya de ideas por medio de la palabra y de la prensa, que a éstas ya respondemos los católicos en igual forma, aunque no con la valentía que debiéramos, sino guerra externa con actos de fuerza; a los cuales es necesario oponer también la fuerza. ¿No lo veis? ¿no escucháis los gritos salvajes y ensordecedores del ejército enemigo, que se apresta a dar la última batalla y aniquilar la Iglesia de Dios? Asomaos a las cavernas de los trogloditas de nuestro siglo, y oiréis rugidos como de fieras, y conoceréis planes de exterminio que os harán helar la sangre en las venas. 

Y nosotros, hijos de los Cruzados, que conmemoramos hoy y celebramos la publicación de la Cruzada, ¿estaremos tranquilos sin aprestarnos a defender nuestros imprescriptibles derechos de hombres y de cristianos? ¿Veremos con indiferencia pecaminosa el avanzar de nuestros enemigos destruyendo sucesivamente, pero sin dar tregua a la mano, las fortificaciones católicas? 

No, no ha de ser así. Una nueva Cruzada se impone; y como lo que ha de ser, será, no faltará un Godofredo que, puesto al frente de las huestes de la Cruz, reconquiste la ciudad santa de la fe; no dejará de presentarse en la hora oportuna mi Raimundo de Fitero que sepa unir amigablemente LA CORAZA DEL GUERRERO CON LA COGULLA DEL MONJE, y que guiando sus mesnadas de decididos campeones, haga morder el polvo a los más audaces de la nueva morisma; pues AUN CUANDO ALGUIEN LE CONDENA, LA IGLESIA LE BENDECIRÁ y colocará en los altares, para escarmiento de cobardes y enseñanza de presuntuosos». 

APOLOGÍA DEL GRAN MONARCA 
P. José Domingo María Corbató
Biblioteca Españolista 
Valencia-Año 1904

martes, 22 de julio de 2014

EL SATANICO TEMPLO Y LA CONDENADA DEVOCIÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA

SYLLABUS

Templo de la Divina Misericordia

 en Lagiewniki, Polonia.






Desde ciertos ángulos el globo terráqueo (¿sagrario?) se convierte en un inquietante ojo de reptil o dragón.

¿El "ojo que todo lo ve" masónico?

Ese ojo nos recuerda este otro, exhibido en las JMJ de Brasil con Francisco.

Tampoco cuesta recordar el diabólico "Ojo de Sauron" de la película "El Señor de los Anillos".

Otra imagen del altar. Apenas un insignificante y raro crucifijo, bastante lejos, y ninguna imagen de la Sma. Virgen, de la que los medios liberales insistían en afirmar que era devoto el ahora "canonizado" Wojtyla.

Juan Pablo II en sus tiempos finales.


Un "altar" lateral, con la destacada imagen de la monja que tuvo las falsas apariciones. Delante una reliquia suya.

Reliquia de la monja Kowalska. ¿Otro ojo?


LA DEVOCIÓN JUANPABLISTA DE LA DIVINA MISERICORDIA: UNA DEVOCIÓN QUE HACE AGUA POR TODOS LADOS




Leer ACÁ
LAS RAZONES QUE TUVO LA IGLESIA PARA CONDENAR LA DEVOCIÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA

Otra iglesia polaca: Juan Pablo II es más importante que Cristo.

Obsérvese el atroz Cristo que porta en su férula el polaco "canonizado": las rodillas abiertas y casi en el pecho, como una especie de rana. Imagen también vista en Polonia.

Pintura de una iglesia en Polonia: Juan Pablo II saluda como Perón, mientras un cardenal hace una señal masónica.


OTRAS IGLESIAS DE LA DIVINA MISERICORDIA EN EL MUNDO


En Ecuador.

En Ecuador, crucifijo inclinado hacia adelante.


Provincia de Chaco, en Argentina. Imágenes verdaderamente monstruosas, salidas del cine alienígena de Hollywood.

¿Acaso un Cristo resucitado? Bueno, los "fieles" lo han aceptado.


Imagen bastante ridícula, en Filipinas.

Como no podía ser de otra manera, Francisco reeditó esta funesta devoción que ya había prohibido Pío XII.