sábado, 30 de mayo de 2015

FÁTIMA ROMA MOSCÚ: CON LA APERTURA DE 1989, ¿DESAPARECIÓ EL COMUNISMO?



CON LA APERTURA DE 1989, ¿DESAPARECIÓ EL COMUNISMO?

Se podría objetar que con la "Perestroika", la caída del Muro de Berlín y la apertura del Este, el comunismo ya fue superado. De hecho, los países satélites del Pacto de Varsovia han sido liberados de la dominación soviética y cuentan hoy con estructuras democráticas; la cortina de hierro cayó y las dos Alemanias se han reunificado. El sistema económico del comunismo ha caído y ha sido sustituido por sistemas orientados a la economía social de mercado occidental.

Sin embargo, el comunismo es un principio que, en cuanto tal, puede ser realizado de distintos modos, conforme a las distintas características de los diversos períodos históricos.

Aún más, su acción se adapta de modo necesario a las condiciones históricas objetivas y subjetivas.

Por tanto, si bien el comunismo bolchevique se derrumbó, el comunismo mantiene una vigencia histórica, hoy calificada como "neocomunismo" o "neosocialismo".

De esta forma, el modelo de insurrección bolchevique fue descartado para definir y asumir un modelo distinto, más complejo y más profundo, pues compromete orgánica e integralmente las conciencias de las personas. De hecho, la estrategia de acción política directa dio origen a una estrategia de acción indirecta, fundada en un proceso de revolución cultural.

Fue Karl Marx quien estableció el principio materialista dialéctico según el cual la infraestructura (economía/materia) determina la superestructura (cultura/espíritu), razón por la cual la revolución debía ser realizada por el proletariado contra la burguesía, es decir, "de abajo hacia arriba".

En su afán de realizar la revolución mundial y observando las dificultades que enfrentó el proceso revolucionario en Rusia, Antonio Gramsci, Secretario General del Partido Comunista italiano (PCI), profundizó el principio del materialismo dialéctico y adaptó el comunismo a la realidad de Occidente. Gramsci desarrolló entonces el concepto de "hegemonía ideológica" consignando que:

"el movimiento entre infra y sobreestructura es de carácter dialéctico, es decir, que si la infraestructura material determina la sobreestructura ideológica, política, cultural y moral, esta sobreestructura a su vez puede tener vida propia y actuar sobre la infraestructura"(1).

Gramsci, partiendo de tal premisa, estableció un modelo revolucionario según el cual la hegemonía cultural es la base de la revolución comunista, significando con ello que ésta depende de la capacidad que las fuerzas revolucionarias adquieran para controlar los medios que permiten dirigir la conciencia y conducta social. Es por tal causa que el proceso revolucionario se hace más sutil, gradual y progresivo. Teniendo presente que Vladimir Ilich Ulianov, alias Lenín, concibió la revolución como un "proceso de traspaso de poder" que puede ser realizado tanto de manera sangrienta como incruenta, Gramsci procede a realizar la revolución de modo invertido, es decir, "de arriba hacia abajo", desde la superestructura hacia la infraestructura. Una revolución entendida así se realizará a través de la intervención y transformación ideológica de la cultura, y consiste en modificar de manera imperceptible el modo de pensar y sentir de las personas para, por extensión, terminar modificando final y totalmente el sistema social y político.

La estrategia dispuesta por el pensador marxista Antonio Gramsci fue proyectada por la llamada Escuela de Frankfurt, originalmente fundada en 1923 como "Instituto para el Nuevo Marxismo" y luego denominado "Instituto para la Investigación Social" (Institut für Sozialforschung) para encubrir su objetivo sentido político.

Es por ello que, mediando Georges Lukács, Max Horkheimer, Theodor Adorno, Wilhelm Reich, Erich Fromm, Jean Paul Sartre, Herbert Marcuse, Jürgen Habermas, etc., se formula la doctrina del "neocomunismo" y a partir de él la izquierda elabora un concreto programa de acción estructuralista que logra una decisiva influencia en distintos campos del pensamiento, en la psicología (Lacan), la educación (Piaget) y la etnología (Levi Strauss), entre otros. Fueron básicamente estas elaboraciones ideológicas las que activaron y sustentaron el proceso revolucionario de los años sesenta, siendo particularmente efectivas entre los estudiantes de las Universidades de Francia y Alemania. Asimismo, estas ideas también serían la base tanto del llamado "eurocomunismo" como del "neosocialismo" desarrollado en distintas latitudes durante los años ochenta y noventa.

El principio constitutivo de esta creencia radica en un materialismo refinado (materia increada y viva) que niega la existencia de un principio anterior y superior al hombre, cualquiera éste sea. Este sistema de pensamiento se define a sí mismo como una creencia que explícitamente niega la existencia de un Dios creador, que rechaza la existencia del alma humana y, por tanto, de toda esencia y toda trascendencia del ser. Afirma pues la soberanía del hombre en tanto éste no es sino una concreción existencial fragmentaria de la materia en flujo.

Se impone un sistema cultural multiculturalista basado en un relativismo absoluto, el cual implica la negación de la existencia de verdades absolutas de validez universal.

Friedrich Engels mismo ya lo anticipaba: "Para la filosofía dialéctica no existe nada definitivo, absoluto"(2). Ahora, un dirigente político proclama: "No hay verdades absolutas de ningún tipo"(3)

Asumiendo tales premisas, ¿cómo se manifiesta concretamente este nuevo tipo de acción revolucionaria?

La aplicación de este sistema filosófico-político procura generar un ánimo hostil contra todo tipo de autoridad, expresándose esto en una conducta de deliberada resistencia y rebeldía ante la creencia de Dios; contra la institución de la Santa Iglesia, cuya reputación se degrada sistemáticamente; contra el Estado, cuya autoridad se denigra constantemente; contra el orden en la familia, donde se socava la autoridad de los padres; contra el orden en la escuela, donde se limita la autoridad de los profesores; y, en definitiva, contra toda forma de jerarquía y orden en la vida social.

Ante la ausencia de un ser superior, semejante quebrantamiento del orden natural conduce a una completa pérdida de principios y valores originales fundamentales, lo cual genera un radical decaimiento en la moral. Bajo pretexto de educar en un uso más responsable de las fuerzas procreativas, se desencadenan las pasiones en los niños y adolescentes a través de una educación sexual estatal en los colegios. A través de los medios de comunicación se derriban todos los "tabúes", corrompiendo el ideal de la santa pureza, de la inocencia y la virginidad, gestando un ambiente de impureza omnipresente. Así se aplica en nuestra época, al pie de la letra, la estrategia lanzada por Lenín y comprimida en la siguiente frase a menudo citada:

"Si queremos aniquilar una nación, debemos aniquilar antes su moral. Luego, esta nación caerá en nuestro regazo como fruto maduro. [...] Interesad la juventud en la sexualidad y os apoderaréis de ella sin dificultad."

Se disuelve la institución de la familia con la legalización del divorcio. Asimismo, se promueve tanto el trabajo de la mujer para apartarla del hogar como la asistencia en jornada completa de los niños al colegio. La razón de ello la evidenció claramente Olaf Scholz, entonces Secretario General de Partido Socialista de Alemania (SPD) cuando, refiriéndose a la jornada escolar completa — a la cual estima insuficiente — y a los pre-escolares maternales, sostiene:

"Queremos alcanzar con ello una revolución cultural. [...] Queremos conquistar el espacio aéreo sobre las camas de los niños"(4).

Para impedir la existencia de familias numerosas se implantan programas de control de natalidad. En este mismo sentido, también se promueve el matrimonio entre personas del mismo sexo, concediéndole incluso el derecho de adopción de menores.

A fin de provocar una destructuración del sistema social, se introduce un igualitarismo radical proyectado en la teoría de género según la cual el ser humano es determinado exclusivamente por la colectividad y no por su naturaleza masculina o femenina. Esta idea se refleja también en un feminismo extremo.

En definitiva, el neocomunismo proclama el 'empoderamiento' de hombre en términos de que es ahora él, por sí y ante sí, quien domina su cuerpo y determina su destino. Así, dando cuenta de una contradicción fundamental, por una parte rechaza la pena de muerte al negar a cualquier autoridad el derecho a determinar sobre la vida del hombre pero, por otra, sin más reclama el irrestricto derecho a practicar el aborto y la eutanasia.

Siguiendo el principio marxista de "revolución permanente" y el principio leninista de "revolución ininterrumpida"(5), e indicando que "el gran salto no es económico [...], sino político-cultural"(6), el neosocialismo sentencia explícitamente:

"Tiempos de cruzada. Sin plazos, la meta es transformar de raíz la mentalidad."(7)

__________________________

(1) Jalee, Pierre, El Programa Social, p. 140.

(2) Lenín Vladimir Ilich, Marx, Engels y el Marxismo, Pekín 1947, p. 18.

(3) TV Chile, Canal 13, 30 Julio 2003.

(4) Scholz, Olaf, Entrevista en la radio "Deutschlandfunk", 3 de noviembre 2002. A fin de realizar este proyecto, el gobierno socialista ha planificado invertir, para el período, gubernamental 2003-2007, 4.000 millones de euros en la fundación de 10.000 nuevas escuelas de jornada completa, programas para niños en edad preescolar y salas maternales para niños menores de 3 años.

(5) Bukharin, Nikolai, La Teoría de la Revolución Permanente de Trotsky, Colección R, nº 63, 1975, pp. 21 s. y 26.

(6) Revista de Crítica Cultural, n° 20, Santiago de Chile 2000, p. 11.

(7) ChileAmérica, n° 82/83, Santiago de Chile 1982, Dossier, p. 55.


Fátima Roma Moscú
Padre Gérard Mura

jueves, 28 de mayo de 2015

ORACION A SANTA LUCIA




ORACIÓN I

¡Oh bienaventurada y amable Santa Lucía!, universalmente reconocida por el pueblo cristiano como especial y poderosa abogada de la vista; llenos de confianza a ti acudimos pidiéndote la gracia de que la nuestra se mantenga sana y que el uso que hagamos de nuestros ojos sea siempre para bien de nuestra alma, sin que turben jamás nuestra mente objetos o espectáculos peligrosos, y que todo lo sagrado o religioso que ellos vean se convierta en saludable y valioso motivo de amar cada día más a nuestro Creador y Redentor Jesucristo, a quien, por tu intercesión, oh protectora nuestra, esperamos ver y amar eternamente en la patria Celestial. Amén

__________

ORACIÓN II

Oh Dios, nuestro Creador y Redentor, escucha nuestras plegarias con misericordia al venerar a Tu sierva Santa Lucía, por la luz de la fe que derramaste sobre ella. Con Tu bondad, danos la capacidad de aumentar y preservar esa misma luz en nuestras almas, para que podamos evitar el mal, hacer el bien y aborrecer la ceguera y la obscuridad producto del mal y del pecado. Confiando en Tu bondad, Oh Dios, humildemente te pedimos, por la intercesión de Tu sierva Santa Lucía, que nos brindes perfecta visión a nuestros ojos, para que puedan servir a Tu honra y gloria, y por la salvación de nuestra alma en este mundo para gozar de la luz perenne del Cordero de Dios en el Paraíso. Santa Lucía, Virgen y mártir, escucha nuestras plegarias y atiende nuestras peticiones. Amén.

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ORACIÓN III

Santa Lucía, que de la luz recibiste tu nombre, a Ti confiadamente acudo para que me alcances la luz celestial que me preserve del pecado y de las tinieblas del error.

También te imploro me conserves la luz de mis ojos, con una abundante gracia para usar de ellos según la voluntad de Dios.

Haz, Santa Lucía, que, después de haberos venerado y haber agradecido este ruego, pueda finalmente gozar en el Cielo de la luz eterna de Dios.

Así sea.

Texto tomado de Devocionario Católico

martes, 26 de mayo de 2015

SAN FELIPE NERI - 26 DE MAYO


SAN FELIPE NERI,
Confesor
n. 22 de julio de 1515 en Florencia, Italia;
† 26 de mayo de 1595 en Roma, Italia


La perfecta caridad que caracteriza a los verdaderos servidores de Dios, ha hecho de este santo una de las más brillantes luminarias de la Iglesia. Su celo por la gloria de Dios y por la salvación del prójimo lo movió a fundar la congregación de los Padres del Oratorio, de la que fue el primer superior general. Tan abundantes eran los consuelos que recibía del cielo, que le hacían exclamar: Señor, basta; moriré de dicha si no moderas mi gozo. Murió en 1595, a la edad de 80 años.

MEDITACIÓN
SOBRE TRES VIRTUDES DE SAN FELIPE NERI

I. Es admirable el amor que este santo profesaba a Dios. A la edad de veintitrés años abandona sus libros para dedicar todo su tiempo a la oración. Abundantes lágrimas derramaba al celebrar la Misa; incesantemente su corazón ardía en actos de amor a Dios. ¿Por qué señales conocerías tú el amor que tienes a Dios? ¿Acaso en tus frecuentes coloquios con Él? Amable Jesús, tanto nos gusta conversar con nuestros amigos, ¿de dónde proviene que tan rápido nos aburramos conversando contigo en la oración? ¡Oh Dios amabilísimo!, exclamaba nuestro Santo, nos mandáis que os amemos: ¿por qué, pues, nos dais un solo corazón, y tan estrecho?

II. Su austeridad era prodigiosa, sus ayunos casi continuos; trabajaba todo el día y pasaba la noche en oración. Practiquemos las mortificaciones que importa el estado en el que Dios nos ha puesto. Suframos, primeramente, con paciencia, aquello que no podemos evitar; además, mortifiquémonos nosotros mismos, pero ocultamente, no sea que las alabanzas de los hombres vengan a ser la única recompensa.

III. San Felipe ha reunido en su persona el celo de la vida activa con la dulzura de la vida contemplativa. En todo tiempo manteníase unido a Dios, y no cesaba de aliviar las necesidades corporales y espirituales del prójimo. Convertía a los pecadores con sus conversaciones y predicaciones. ¿De dónde procede que nada hagas tú por Dios? Es que no lo amas. El amor de Dios nunca está ocioso; donde esté, hace grandes cosas; el amor que no obra no es verdadero amor (San Gregorio).

El amor de Dios.
Orad por la Congregación del Oratorio.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis elevado al bienaventurado Felipe, vuestro confesor, a la gloria de vuestros santos, haced, por vuestra bondad, que celebrando su fiesta con alegría, aprovechemos el ejemplo de sus virtudes. Por J. C. N. S.

Fuentes:
– Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo II; Patron Saints Index.

sábado, 23 de mayo de 2015

MILAGROS EUCARÍSTICOS - 32


NUBE MISTERIOSA
Año 900, Caceres, España

Varones eximios en sabiduría y santidad han experimentado unas veces por su larga duración molestas, otras por lo imprevistas peligrosas y con frecuencia terribles tentaciones contra la fe, especialmente cuando acometen en el ejercicio mismo de los actos de religión.

Las permite muchas veces el Señor para que se entienda cuán poca cosa es la ciencia humana comparada con la divina, y tenga el sabio en qué humillarse al ver que ha de luchar contra el espíritu de las tinieblas, con la misma arma que usa el niño cristiano cuando se atiende a lo que le enseña el pequeño libro de la "Doctrina Cristiana". Dios todopoderoso, infinito en santidad, no puede engañarse ni engañarnos, luego lo que revela la Iglesia Católica es verdad de fe, y si así luchando todavía insiste la tentación, suele entonces la paternal providencia de Dios acudir en socorro de sus escogidos para que obtengan el más completo triunfo del infernal enemigo;

En las Crónicas de la Orden de San Jerónimo se refiere que el Venerable Fray Pedro de Cavañuelas, prior de Guadalupe en Caceres, fue muy combatido tentaciones contra la fe en el augusto Sacramento del Altar, y aun cuando se esforzaba en desecharlas, seguían, no obstante, atormentando al Religioso, diciéndole el pensamiento cómo podía ser que hubiese sangre en la Hostia. Quiso el Señor librarle del todo de tan molesta tentación de un modo maravilloso, y fue que diciendo el Prior un sábado Misa de Nuestra Señora, después que hubo consagrado ambas especies, al inclinarse para recitar la oración Supplices te rogámus, vio una nube, que descendió de lo alto y cubrió todo el altar, de manera que con la oscuridad no podía ver ni la Hostia ni el Cáliz.

Espantado de este acontecimiento, rogó al Señor con muchas lágrimas que le quisiese librar de este peligro, y manifestar por qué causa aquello había acaecido. Aún no había concluido su oración cuando la nube, imagen fiel de la oscuridad que padecía su alma, comenzó a remontarse lentamente hasta desaparecer.

Recobraba el Religioso algún tanto la confianza cuando sobrevino un nuevo prodigio que le llenó de mayor turbación, pues al fijar sus ojos en el altar observa que la Hostia consagrada había desaparecido y que el cáliz estaba descubierto y sin una gota de la preciosísima Sangre que en él se contenía.

Fue tan grande el espanto y temor que recibió al notar lo ocurrido, que quedó como muerto, y tornando en sí comenzó con gran dolor de su corazón a rogar de nuevo a Nuestro Señor y a su Santísima Madre, cuya Misa decía, le perdonasen si lo que había sucedido era por su culpa, presentando ante el acatamiento divino su corazón contrito y humillado en vez de la Víctima adorable que había de ofrecer.

Plegaria tan humilde inclinó los cielos en favor del Sacerdote, que en su aflicción vio venir por el aire una patena muy resplandeciente, y la Hostia, que en ella estaba, se colocó encima de la boca del cáliz y comenzó a destilar sangre gota a gota hasta igualar la que antes había en el vaso sagrado.

Tal sucesión de maravillas dejaron atónito y fuera de sí al venerable Prior que no sabía qué hacer, pues fluctuaba su corazón por la violencia de encontrar afectos de temor y de confianza, cuando oyó una voz que le dijo: "Acaba el Santo Sacrificio, y séate en secreto este milagro que se ha obrado para confirmar tu fe en la Eucaristía, y no dudes que la Sangre de Cristo está en la Hostia lo mismo que en el cáliz".

El acólito o el ministro que servía la Misa, ni otro alguno de los asistentes vio el prodigio ni oyó la voz; sin embargo, todos se preguntaban el motivo de la interrupción de la Misa y de las abundantes lágrimas del celebrante.

La razón se supo después de su muerte, en que se halló todo lo sucedido escrito en una cédula de su mano puesto entre su confesión general, lo cual él hizo en señal del secreto que le fue mandado guardar.

(Crónica de San Jerónimo, lib. 1°, cap. 9.)

P. Manuel Traval y Roset

jueves, 21 de mayo de 2015

EL INMACULADO CORAZON DE MARIA - MONSEÑOR LEFEBVRE




Queridos hermanos:

La Liturgia celebra hoy la festividad del Inmaculado Corazón de María, fiesta relativamente reciente que nos muestra una vez más cómo la Iglesia en estos últimos tiempos ha hecho todo lo posible para comunicar su riqueza y su espíritu a los hombres de hoy. Si hay una fiesta en la que aparecen esas verdades tan necesarias para nosotros, esas verdades que, al meditarlas, nuestras almas se sienten movidas a vivirlas, esa fiesta es la del Inmaculado Corazón de María. Esta fiesta está en íntima unión con las Apariciones de Nuestra Señora de Fátima, y el Papa Pío XII quiso que la Octava de la Asunción fuese la festividad del Inmaculado Corazón. Sin duda alguna que mucho antes, sobre todo desde el siglo XVII, ya existía la devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y María, y es San Juan Eudes quien pone bajo la custodia de los Sagrados Corazones a la Congregación por él fundada. Pero si el Sumo Pontífice Pío XII ha querido honrar de una forma tan especial al Inmaculado Corazón de Nuestra Señora es porque nuestro mundo tiene necesidad de ello. Y de hecho cuán necesaria es la devoción al Corazón Inmaculado en estos tiempos tan difíciles que corren, pues ahora ya no tenemos, como los cristianos de antaño, esa manifestación evidente de la caridad de Nuestro Señor Jesucristo que rebosaba en los pasados siglos de Cristiandad. En esos tiempos se encontraban por todas partes centros religiosos, monasterios, conventos, hospitales, ¡qué sé yo lo que había!, y todo esto llenaba nuestros pueblos, aldeas, ciudades, de tal manera que las gentes que vivían entonces tenían la impresión de estar sumergidas en el amor de Nuestro Señor Jesucristo, ya que este amor se manifestaba, si se puede hablar así, en cualquier rincón o plaza mediante los "cruceiros", las representaciones de Nuestra Señora o todas esas hospederías en las que se acogía a los pobres, a los peregrinos y en general a todos los necesitados. Mas ahora en este difícil y adverso siglo veinte, ya no se ve esta caridad de Nuestro Señor Jesucristo en nuestros pueblos y ciudades. No hay que negar que hay todavía almas que se consagran a Nuestro Señor, pero ¿cuántas en relación con toda la población? Mucho habría que trabajar en esas Naciones que no conocen todavía a Nuestro Señor Jesucristo, territorios inmensos como China o África que están todavía muy lejos de este amor de Nuestro Señor. Por todo esto tenemos necesidad de la Santísima Virgen en nuestros días. Tenemos necesidad del Corazón de la Santísima Virgen para ayudarnos a mantener nuestra Fe, para sentir el fuego, por hablar así, del amor de Nuestro Señor Jesucristo hacia nosotros. No estando tan presente en nuestra vida, o al menos habiéndose borrado mucho su presencia, necesitamos sentir cerca de nosotros a la Virgen María. Y a mí me parece que ésta fue la razón por la que la Virgen María pidió en Fátima que rezásemos a su Inmaculado Corazón. Tenemos necesidad de este amor sobrenatural del que está tan lleno el Corazón de la Santísima Virgen.

Y en cuanto a nosotros, también tenemos necesidad del Corazón Inmaculado: Inmaculado, es decir sin mancha y sin pecado. Ahora bien, Dios sabe en qué medida no hay ya esas vidas consagradas totalmente a Nuestro Señor Jesucristo, cumpliendo la Ley de Nuestro Señor Jesucristo, la Ley de amor, pues la Ley de Dios se resume en amar a Dios y al prójimo.

Los testigos de hoy, testigos de este amor, son ustedes, en medio de una sociedad que mata a los niños y la gente se suicida. ¿Saben ustedes que aquí, en Suiza, hay más muertes por suicidios que por accidentes de carretera? No hace mucho un periódico daba la noticia: En 1975 hubo 1800 suicidios mientras que las muertes por carretera fueron 1600; ¡1800 suicidios y la mayoría jóvenes! ¿Qué significa todo esto? Simplemente que estas pobres almas no sentían ya el amor de Nuestro Señor junto a ellas, estaban asqueadas de esta vida que las rodeaba. Y si se publicase lo que ocurre en otros países, nos aterrorizaríamos. Piensen solamente en los divorcios, esos hijos abandonados que no saben a quién dirigirse, a su madre o a su padre. Es una sociedad dura, lastimosa, que no sabe ya lo que es caridad. Por otra parte es lo que yo ya había experimentado cuando me encontraba en África, en donde estuve destinado durante treinta años. Lo que más me impresionaba era el sentimiento de odio. Estas gentes mantenían el odio de pueblo en pueblo, de familia en familia. Y este odio daba lugar a envenenamientos, homicidios. No reinaba el amor de Nuestro Señor Jesucristo. No nos damos cuenta de la dicha que supone amar a Nuestro Señor Jesucristo y tener a la Santísima Virgen María por Madre. Todo nuestro amor sobrenatural se fundamenta aquí y Ellos son nuestros modelos. Si la Santísima Virgen tenía un corazón lleno de amor era para amar a Nuestro Señor Jesucristo y a todos los que se sentían unidos a El, para llevar las almas a su Hijo Jesús. Vivía de este amor. Y porque lo amaba no pudo nunca ofenderlo, no podía. Su Concepción fue Inmaculada. Fue concebida Inmaculada y así permaneció toda su vida. La Virgen es nuestro modelo, modelo de pureza de corazón, modelo de obediencia a la Ley de Nuestro Señor. Porque amó a Nuestro Señor quiso sufrir con El, compartir su sufrimiento. El signo del amor es compartir el dolor. La Virgen vio sufrir a su Hijo y quiso sufrir con El. Cuando el Corazón de Jesús fue traspasado por la lanza, el suyo también lo fue. Estos dos Corazones traspasados han latido juntamente por la Gloria de Dios Padre y el triunfo de su Divina Majestad. Aquí se centran sus más vivos deseos y por eso también nosotros debemos estar preparados a sufrir por el Reino de Nuestro Señor. Nuestro Señor Jesucristo no reina en la sociedad, no reina en las familias, no reina en nosotros mismos. Pero tenemos necesidad de este Reinado. Es la razón profunda de la existencia de nuestras almas, de nuestros cuerpos, de la Humanidad entera, de esta tierra y de toda la Creación de Dios: que reine Jesucristo, que comunique su Vida a las almas, su salvación, su caridad, su gloria. Mas desde hace quince años ha tenido lugar una verdadera revolución en la Santa Iglesia, una revolución que amenaza la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo, que quiere destruir el Reinado de Nuestro Señor. No hay duda alguna, basta con abrir los ojos para verlo. Se desobedecen los Mandamientos de Nuestro Señor y desgraciadamente los que deberían inculcarnos esta obediencia nos incitan a lo contrario. Cuando se proclama la aconfesionalidad del Estado se destruye el Reino de Nuestro Señor. Cuando se socavan la santidad y normas establecidas del matrimonio se destruye el amor de Nuestro Señor Jesucristo en los hogares. Cuando se calla o no se habla como es debido contra el aborto, Nuestro Señor Jesucristo no puede reinar. Cuando no se tributa culto a la Realeza de Nuestro Señor, se derrumba también el Reino de Nuestro Señor en las almas.

Por eso, queridos hermanos, el Santo Sacrificio de la Misa es la proclamación del Reino de Nuestro Señor Jesucristo. "Regnavit a ligno Deus". Dios reina en el Madero de la Cruz. Venció a Satanás y al pecado en la Santa Cruz. Cuando se renueva sobre el altar el Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo en el Calvario, afirmamos la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo, afirmamos su Divinidad. Si se destruye el Santo Sacrificio de la Misa, se destruye la Realeza de Nuestro Señor y su Divinidad. Por esta razón la adoración del Santísimo Sacramento ha desaparecido tanto en nuestros días, multiplicándose hasta el infinito los sacrilegios. Hay que decir que desde el Concilio, nadie podrá negarlo, se ha arrinconado el Santísimo Sacramento llevándolo fuera de nuestros altares, ya no se le adora ni se hace genuflexión ante su Presencia Real. Y sin embargo aquí está el Reino de Nuestro Señor Jesucristo: reconocer que es Dios, que es Nuestro Rey, manifestando nuestro amor por El y reconociendo la existencia de su Divinidad. Basta con el ejemplo que voy a dar a continuación para probar el rechazo de este Reinado de Sagrado Corazón. Durante el Congreso Eucarístico de Filadelfia, en Estados Unidos, no hubo procesión con el Santísimo, como tampoco la hubo en el Congreso Eucarístico de Melbourne, al que asistí. Sencillamente porque se ha querido hacer de estos Congresos un congreso ecuménico. Congreso ecuménico con protestantes, con judíos, con gente que no creen en la Divinidad de Jesús, que no quieren honrar a Nuestro Señor, que rechazan su Reino. ¿Cómo podemos rezar con gente que está contra nuestra Fe, que no la admiten? La condición que ponían era que no hubiese procesión del Santísimo, lo que equivale a no querer honrar a Aquel que es Nuestro Rey, Nuestro Padre, Nuestro Creador, Nuestro Redentor. El que ha derramado toda su Sangre por nosotros. Más se claudicó para que los protestantes y los judíos pudiesen participar en el Congreso, y no hubo procesión con el Santísimo Sacramento. Incluso se llegó a hacer una concelebración con pastores protestantes, y fue un pastor protestante el que presidió esta concelebración.

No se honra a Nuestro Señor, ya no es Nuestro Rey; haciendo cosas así le insultamos. Por eso si un día los ejércitos comunistas invaden nuestros países, pues bien, nos lo hemos ganado, por tantos sacrilegios que hemos admitido, que hemos dejado hacer por no haber adorado y honrado debidamente a Nuestro Señor Jesucristo. No admitimos ya a Nuestro Señor Jesucristo como Rey, muy bien, tendremos como Rey al demonio. El demonio vendrá y entonces todos esos podrán hablar de libertad, los que han querido esta libertad que no es otra cosa que desentenderse de los Mandamientos de Dios y de la Iglesia. Han querido desentenderse de Nuestro Señor Jesucristo y por eso será el príncipe infernal el que vendrá a enseñarnos lo que es la libertad...

Así que nosotros, que tenemos la gracia de conocer todo esto, la gracia de creer en la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, en su realeza, tenemos el deber de manifestarlo, de proclamarlo en nuestras familias, dondequiera que estemos, acudir allí donde hay grupos de cristianos que siguen creyendo en la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo y en su realeza, cristianos que conservan en su corazón este amor que la Santísima Virgen tuvo siempre hacia su Hijo Jesús. Todos los que poseen este amor deben permanecer unidos y perseverar firmes, sin dudas ni titubeos, pues ellos son la Iglesia y no los que se esfuerzan por destruir el Reino de Nuestro Señor. Ha llegado la hora de hablar claro, tal como lo hizo y dijo el Cardenal Suenens, no lo dije yo sino fue él quien lo afirmó: el Concilio ha sido para la Iglesia lo que fue y significó la Revolución Francesa de 1789.

Yo lo creo firmemente: el Vaticano II ha sido la Revolución Francesa de 1789 en la Iglesia. El Cardenal Suenens se alegraba al decirlo pero nosotros nos condolemos en extremo, porque la Revolución de 1789 en la Iglesia significa el reinado de la "diosa-razón" adorada por los partidarios de la Revolución en el siglo XVIII, los cuales llevaron al patíbulo a todos los religiosos y religiosas, destruyeron nuestras catedrales y profanaron nuestros templos. Mas esta revolución que presenciamos hoy, ¿no es acaso peor que la del siglo XVIII en Francia?

Si hacemos balance de lo que ha ocurrido después del Concilio en nuestras iglesias, hogares, colegios, universidades, Seminarios o Congregaciones religiosas, el resultado es peor que el de 1789. En 1789 al menos los religiosos y religiosas subían al patíbulo y daban su sangre por Jesucristo, como nosotros también me parece que estamos prestos a dar la sangre por Nuestro Señor Jesucristo.

Mas hoy es una vergüenza ver a tanto sacerdote que deja de lado su ministerio. Todos los meses hay solicitudes de sacerdotes que piden ser secularizados y poder casarse. Y bastan tres semanas para que el permiso sea dado y puedan casarse. ¿No es esto peor que la Revolución de 1789? ¿No sería mucho mejor que estos sacerdotes subiesen al cadalso, afirmando su Fe en Nuestro Señor Jesucristo, en lugar de renegar de ella? Lo que ha ocurrido tras la clausura del Concilio ha sido peor que lo que ocurrió durante la Revolución? Vale más tener enemigos directos que declaren la guerra a la Iglesia y a Nuestro Señor que no partidarios -aparentes- de nuestra Fe que deberían honrar a Nuestro Señor y adorarlo, manifestando su adhesión a El, pero que en vez de esto lo que hacen es conducirnos por el camino de los sacrilegios y del abandono a Nuestro Señor, ultrajando su Nombre, lo cual no podemos aceptarlo. Por esto afirmamos que nosotros sí pertenecemos a la Iglesia Católica. No somos nosotros los que incurrimos en cisma. Lo único que queremos es el Reino de Nuestro Señor. Nuestros Pastores deberían proclamar por todas partes: "Proclamamos que Nuestro Señor Jesucristo es verdadero Dios y verdadero Hombre, al que tenemos por único Rey", y en ese momento les seguiremos. Pero que nadie se atreva a quitar la Cruz de nuestros altares, la Cruz de nuestros templos. En esto seremos firmes y mantendremos siempre esta decisión.

Por todo esto me llaman desobediente y cismático. Pero no soy en absoluto desobediente ni cismático; yo obedezco a la Iglesia y a Nuestro Señor Jesucristo. Me dicen que desobedezco al Papa, y sí, será cierto si el Papa se llega a identificar con la Revolución que se ha incoado en el Concilio y ha continuado tras él. Esta Revolución conciliar es idéntica a la de 1789 y yo no quiero obedecer a esta Revolución operada en la Iglesia, yo no quiero obedecer ni inclinarme ante la "diosa-razón". Es lo que ellos quisieran, que cerrásemos nuestro Seminario para ir a adorar a la "diosa-razón" y en consecuencia al hombre.

¡Esto nunca! Jamás aceptaremos esto. Queremos obedecer y estar bajo el yugo de Nuestro Señor Jesucristo que es Dios. Obedeceremos a la Jerarquía en la medida que sus miembros estén sometidos a la Fe. No tienen ningún derecho de hacer almoneda de nuestra Fe. La Fe no es patrimonio suyo, no es el patrimonio del Papa, pertenece a la Iglesia, nos viene de Dios Padre, de Nuestro Señor Jesucristo, y el Papa y los Obispos lo único que tienen que hacer es transmitírnosla. Si así lo hacen nos pondremos de rodillas y obedeceremos inmediatamente. Si lo que hacen es destruirla no les obedeceremos. No queremos ni podemos destruir nuestra Fe, la llevamos metida en nuestro corazón y la llevaremos hasta nuestra muerte. Es lo único que tenemos que decir y proclamar. No, no somos desobedientes, obedecemos a Nuestro Señor Jesucristo. Es lo que siempre pidió la Iglesia a sus hijos.

Nos dicen que juzgamos al Papa y a los Obispos, y sin embargo no somos nosotros los que les juzgamos, sino la Fe, la Tradición y nuestro Catecismo de siempre. Un niño de cinco años puede muy bien responder a su Obispo, si éste le dice que lo que se enseña en la Iglesia sobre la Santísima Trinidad no es verdad, que el Catecismo dice que sí, que hay Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero y que por lo tanto es su Catecismo el que dice la verdad y no él, aunque sea Obispo. Este niño tiene razón, porque la Tradición y la Fe están con él, Y nosotros hacemos esto y no otra cosa, por eso decimos que la Tradición les condena, condena lo que se está haciendo actualmente. Nosotros tenemos en nuestro haber dos mil años de Iglesia y no doce años de renovación conciliar, doce años de una "iglesia conciliar" según la expresión de Monseñor Benelli cuando nos ha pedido que nos sometamos a la "iglesia conciliar". No conozco la "iglesia conciliar", solamente conozco a la Iglesia Católica. Tenemos que ser firmes en nuestras convicciones. A causa de la Fe tenemos que aceptar todos los ultrajes, desprecios, excomuniones, castigos y persecuciones. Tal vez incluso de parte de las autoridades civiles. ¿Y por qué? Porque los que atacan y destruyen la Iglesia actualmente hacen la obra de la Masonería. Y la Masonería manda en todo el mundo. Por lo tanto si se dan cuenta que somos un grupo que ponemos en peligro sus proyectos, entonces los gobiernos de las Naciones también nos perseguirán. Tendremos que vivir en las catacumbas, escondidos, pero nuestra Fe no desfallecerá. No claudicaremos. Nos perseguirán, pero a muchos otros también los persiguieron a causa de la Fe. No somos los primeros. Pero tendremos la alegría de rendir el honor y la gloria a Nuestro Señor, permaneciendo fieles, sin abandonos ni traiciones.

Esto es lo que debemos hacer. Permanezcamos firmes. Pidamos a Nuestra Señora que al igual que Ella solamente guardemos un amor en nuestro corazón, un solo nombre: Nuestro Señor Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Él es el Salvador, Sacerdote Eterno y Rey que está en el Cielo. Nuestro Señor es el único Rey y está sentado a la derecha del Padre. Él es la única dicha de los elegidos, de los Ángeles, de su Santa Madre y de San José. Y nosotros también queremos ser partícipes de esta felicidad y de esta gloria, de este amor de Nuestro Señor. Nosotros le conocemos y creemos en El y no queremos saber nada fuera de El.

Sermón de Mons. Lefebvre el 22 de agosto de 1976.

jueves, 14 de mayo de 2015

PROFECÍAS DE LA BEATA ELENA AIELLO.

                                                                                                 
        
La Madre Elena Aiello fue la Fundadora en Cosenza (Italia) de la Congregación de la Divina Providencia. Durante muchos años ha constituido uno de los fenómenos místicos más espectaculares, con sus reproducciones dolorosas de la Pasión de Nuestro Señor. 

Beata Elena Aiello

Hizo numerosas profecías, que tuvieron cabal cumplimiento, como la referente a la caída de Mussolini («el Duce»), con una de cuyas hermanas mantuvo frecuente correspondencia.

A la Madre Elena Aiello corresponden estas palabras:

«Después de comenzar los sufrimientos usuales, aproximadamente a la una de la tarde, Jesús se me apareció cubierto de llagas y de sangre y me dijo: «Mira, hija mía, cómo los pecados del mundo me han herido. 

El mundo se ha sumergido enteramente en la suciedad y desborda en corrupción. Los gobiernos de los pueblos se han levantado como demonios encarnados. Mientras hablan de paz, se están preparando para una guerra con armas devastadoras para la destrucción de pueblos y naciones. Los hombres se hicieron ingratos a mi Sagrado Corazón y, abusando de mi misericordia, han transformado la tierra en una escena de crímenes. Muchos escándalos llevan a las almas a la perdición..., especialmente por la corrupción de la juventud.

Violados hasta el límite, excitados, desenfrenados para los goces y placeres del mundo, su espíritu está degenerado en la corrupción del pecado. El mal ejemplo de los padres educa a los hijos en escándalo e infidelidad, en vez de virtud y rezos. El rezo está casi muerto en los labios de muchos. Manchado y degradado en la fuente de la fe y de la santidad el hogar.

La voluntad de los hombres ya no cambia. Viven en la obstinación del pecado. Más severos serán los castigos y plagas para revocarlos al camino de Dios; pero los hombres se ponen más furiosos, como bestias heridas, y endurecen sus corazones hacia la gracia de Dios.

El mundo ya no merece perdón, sino solamente fuego, destrucción y muerte.

Se necesita más oración y penitencia de mis almas fieles para aplacar la la Justicia divina, para atemperar la justa sentencia del castigo, que ha sido suspendido en la tierra por la intercesión de mi amada Madre, que es también la Madre de todo el linaje humano. ¡0h, qué triste está mi Corazón al ver que los hombres no responden a los muchos llamamientos de amor y de dolor, dirigidos por mi amada Madre a la humanidad errante! Errando en la oscuridad siguen viviendo en sus pecados y se alejan más de Dios; pero el castigo de fuego se acerca para purificar la tierra de las iniquidades de los perversos (o malignos).

La justicia de Dios exige reparación por las muchas ofensas y crímenes que cubren la tierra y que ya no se pueden comprometer más. Los hombres están obstinados en sus delitos y no vuelven a Dios. Se oponen a la Iglesia, y los sacerdotes son despreciados a causa de los perversos que dan escándalo. Ayúdame, sufriendo, a reparar por las muchas ofensas, y de esta manera salvar en parte a la humanidad, precipitada en el fango de la corrupción y muerte...

Anuncia a la humanidad que debe volver a Dios, haciendo penitencia y haciéndolo así tienen esperanza de ser perdonados y salvados de la justa venganza de un Dios despreciado». (Diciendo esto, Nuestro Señor desapareció. Entonces se presentó la Santísima Virgen, con vestido negro y siete espadas atravesando su Inmaculado Corazón).

Acercándose a mi, y con expresión de profundo dolor y lágrimas en sus mejillas, me dijo: «Óyeme con atención y revela a todo el mundo: Mi Corazón está muy triste por los sufrimientos que vendrán sobre un mundo que se bate en una catástrofe inminente. La Justicia de Dios es ofendida al extremo. Los hombres viven en la obstinación de sus pecados. La ira de Dios está muy cerca. Pronto grandes calamidades, revoluciones sangrientas, huracanes terribles vendrán sobre el mundo y los ríos y el mar se desbordarán. Proclama, grita en alta voz, hasta que los sacerdotes de Dios oigan mi voz para que avisen a la humanidad de que el castigo está muy cerca, y si los hombres no vuelven hacia Dios con la oración y la penitencia, el mundo será lanzado en una nueva y más terrible guerra.

Las armas más mortíferas destruirán las iglesias y la Santa Eucaristía, y destrozarán cosas muy queridas. En esta guerra impía muchas cosas que han sido hechas por los hombres serán aniquiladas.

Nubes con relámpagos, penetrantes de fuego del cielo y una tempestad de fuego caerán sobre la tierra. Este castigo terrible que nunca se ha visto en la historia de la humanidad durara setenta horas. Loa ateos serán aplastados y aniquilados y muchos se perderán porque permanecerán en la obstinación de sus pecados. Entonces se vera el poder de la luz sobre el poder de las tinieblas. No guardes silencio, hija mía, porque las horas de las tinieblas y el abandono se acercan. (16 de abril de 1955).

Me inclino sobre el mundo, teniendo en suspenso la justicia de Dios. De otra manera, estas cosas hubieran venido ya sobre la tierra. Oraciones y penitencias son necesarias, porque los hombres deben volverse hacia Dios y a mi Corazón Inmaculado, la Mediadora entre los hombres y Dios, y de esta manera el mundo al menos será salvado en parte. Proclama, gritando, estas cosas a todos, como si fueras el mismo eco de mi voz. Anuncia esto a todos, porque ayudará a salvar a muchas almas e impedir muchas destrucciones en la Iglesia y en el mundo».


ULTIMAS PROFECIAS DE LA MADRE ELENA AIELLO

La vida de Sor Elena, conocida en Roma como «la monja santa» fue una incesante y fervorosa plegaria ante el Señor. 

Madre General y Fundadora de las Hermanas Mínimas de la Pasión de Nuestro Señor, estigmatizada de modo excepcional y víctima por la Humanidad, fue estimada y consultada con frecuencia por el Papa Pío XII, reconociendo en ella dotes de abnegación, caridad y profecía. Su vida está escrita en el libro de Francisco Spadafora: «Sor Elena Aiello, la monja Santa», Citta Nuova Editrice-Roma 1964, pero sus visiones permanecen hasta ahora absolutamente inéditas.

En un periódico italiano se publicó un artículo sobre la Vidente del que extractamos las siguientes noticias: El periódico «Alianza italiana» órgano del Centro Político «Dios, Autoridad, Pueblo» ha publicado un manuscrito del confesor de Sor Elena Aiello... El documento está dedicado a las visiones de la Madre y dice entre otras cosas: El viernes Santo de este año, Sor Elena Aiello ha sufrido poco, apenas una hora desde las 14 a las 15,30 (!).

Dos noticias son importantes: 1.ª La visión de B. M. (Benito Musolini) que le ha dicho que se había salvado porque su trágica muerte había purgado su vida de pecado y que había sido enviado por Dios para decir a Sor Elena que avise a los Gobernantes de Italia, que pronto Rusia invadirá Europa y traerán muchas ruinas a nuestra Patria.

2.ª La visión de la ciudad del Vaticano invadida por los comunistas, en una revuelta con persecuciones al Santo Padre y a la Iglesia.

Por último, vio el castigo de los pecadores y malvados, promovido directamente por Dios.

Así el periódico. Pero nosotros estamos en posesión de una abundante serie de mensajes, visiones, locuciones experimentadas por la Madre Aiello, que por su importancia, actualidad, precisión y profundidad espiritual, merecen ser publicadas y dadas a conocer con notable provecho de aquellos a quienes Dios ha destinado a recibir al Verbo de Salvación. Ponemos a continuación una provechosa e impresionante síntesis, cuya lectura debe hacer temblar a toda alma que no esté completamente ciega y perdida.

En el año 1961, la Virgen habla de la Revolución que surgirá en Italia (también está transcrita en la citada obra de D. Spadafora p. 209 con «imprimatur» del Obispo Liverzani, del día 22-VII-1964).

«Los hombres ofenden mucho a Dios. Si Yo te hiciera ver el número de pecados que se cometen en un solo día, morirías de dolor».      

«Las fuerzas del mal están preparadas para desencadenarse en todas las partes del mundo, con terrible violencia. Terrible será la convulsión que vendrá... Italia será humillada y purificada en la sangre y deberá sufrir mucho, porque muchos son los pecados que se cometen en esta nación predilecta, sede del Vicario de Cristo. No podéis imaginaros lo que sucederá. Se desencadenará una terrible revolución y los caminos quedarán enrojecidos con la sangre. El Papa sufrirá mucho, y todos estos sufrimientos serán para él una agonía que abreviará su peregrinación terrena. Su sucesor gobernará la nave en la tempestad. (Será el último de los lemas papales de la Profecía atribuida a S. Malaquías, Pedro Romano?)                
«Pero no se retrasará el castigo de los impíos. Aquel día será espantoso, de la manera más terrible: la tierra temblará y purificará a toda la Humanidad. Los malvados perecerán en los tremendos rigores de la justicia divina». (¡El Castigo anunciado por tantos Profetas!)

De la visión del 7-1-1950

Nadie se arrepiente... solamente se muestran ansiosos de conquistar nuevos territorios, para dominarlos como lobos rapaces. La guerra, castigo de Dios por los delitos del mundo culpable, espantoso azote por los pecados de los hombres, en vez de hacerlos volver a Dios, arrepentidos y corregidos, ha traído una mayor desvergüenza de costumbres, odios y persecuciones contra la Iglesia y su supremo Pastor, que es la salvaguardia del mundo entero y el monitor de esta desenfrenada Humanidad...»

Una propaganda impía, ha difundido por el mundo muchos errores, resultando en todas partes, persecuciones, ruinas y muertes. Si los hombres no cesan de ofender a mi Hijo, no estará lejos el tiempo en que la justicia del Padre, enviará sobre la tierra el azote merecido y será el peor castigo que jamás se ha visto en la historia de la Humanidad. «Cuando en el cielo aparezca una señal extraordinaria, sabed los hombres que está próximo el castigo del mundo». 

De la visión del viernes Santo (11-IV-1952)

«Mi corazón sangra, porque la Iglesia se verá perseguida. Son muchos los lobos rapaces y se visten de piel de cordero, y por esto el "Cristo en la tierra" (el Papa), sufrirá mucho. Italia será atormentada, porque se prepara una gran revolución, pero en parte será salvada».

Del supremo llamamiento de la Santísima. Virgen al mundo (2-1-1954)

«Pero el azote está próximo y las horas de las tinieblas están cercanas. ¡El rebaño está a punto de dispersarse! Muchas señales nunca vistas, vendrán sobre el mundo para advertir a los hombres que la medida está colmada. Momentos espantosos serán cuando mi Hijo hablará con acento de Juez y pronunciará la sentencia merecida sobre la Humanidad extraviada.» «Quiero que se sepa que el castigo está próximo. Fuego jamás visto descenderá sobre toda la tierra y gran parte de la Humanidad será aniquilada. Aquellas horas serán desesperadas para los impíos, con alaridos y bestialidad satánica, suplicarán ser cubiertos por las montañas y buscarán refugio en las cavernas... pero todo será en vano. Los que quedaren encontrarán en mi protección, la misericordia de Dios, mientras que todos los demás que no quieran arrepentirse de sus culpas, perecerán en un mar de fuego».

«Bienaventurados los que en aquellos momentos puedan llamarse verdaderos devotos de María». Rusia será casi completamente calcinada; también otras naciones desaparecerán. Italia será en parte salvada por el Papa».

Del llamamiento a la Humanidad de parte del Corazón Divino de Jesús y del Corazón inmaculado y Dolorido de María (16-IV-1954).

«El mundo está hundido en una corrupción espantosa. Los gobernantes de los pueblos, se han vuelto verdaderos demonios encarnados, y mientras hablan de paz, preparan las armas más mortíferas... para destruir pueblos y naciones. 



Los hombres han transformado la tierra, en un escenario de crímenes». ¡Cuántos escándalos que conducen a las almas a la ruina! La corrupción de la juventud, ha traspasado todos los límites y las ansias de los goces de la tierra, han degradado su espíritu en la corrupción del corazón y en el fango del pecado. El ejemplo pecaminoso de los padres, que ha hundido a la familia en el escándalo y en la infidelidad, en vez de en la virtud y la oración —que está casi muerta en los labios de muchos— ha emponzoñado y secado la fuente de la santidad y de la alegría en el santuario doméstico... Por eso el mundo no es digno de perdón, sino del fuego de la destrucción y de la muerte. ¡El azote del fuego está próximo y purificará a la tierra de la iniquidad de los malvados!

En la visión del viernes Santo (8-IV-1955), la Virgen recalca:

«Se avecinan días oscuros y terribles... los gobernantes de los pueblos se agitan y hablan de paz, pero el mundo de nuevo estará en guerra y toda la Humanidad se sumirá en tristeza, porque la Justicia de Dios no tardará en completar su carrera y los acontecimientos están próximos. Terrible será la revolución en toda la tierra, porque los hombres como en tiempos del diluvio han perdido el camino de Dios y están dominados por el espíritu de satanás».

¡La justicia de Dios gravita sobre el mundo y la Humanidad manchada de fango será lavada en su propia sangre, enfermedades, hambre, terremotos, naufragios y en la guerra!


Después, si los hombres no se enmiendan, un terrible azote de fuego bajará del cielo sobre todos los pueblos de la tierra. Aquellos momentos serán espantosos para todos, por que se juntará el cielo con la tierra y todos los impíos serán aniquilados. Algunas naciones serán purificadas, mientras otras desaparecerán completamente. Italia será castigada y purificada por una gran revolución, y solamente será salvada en parte.

De la visión del 16-IV-1955

«Los hombres viven en la obstinación del pecado, pero la ira de Dios está próxima y el mundo será castigado con una gran calamidad, sangrientas revoluciones, fuertes terremotos, carestías, epidemias, y espantosos huracanes que harán salirse de madre a los ríos y a los mares. El mundo será totalmente convulsionado por una nueva y terrible guerra. Las armas más mortíferas destruirán pueblos y naciones. 



Los dictadores de la tierra, verdaderos monstruos infernales, demolerán las Iglesias con los sagrados Tabernáculos y destruirán pueblos y naciones y los objetos más apreciados. En esta lucha sacrílega por el feroz impulso y encarnizada resistencia se verán abatidas muchas, de aquellas cosas que han sido hechas por las manos del hombre».


Día 15-IX-1958

«El comunismo se expansiona en el mundo entero; el materialismo posee una gran organización, jamás vista, sobre la faz de la tierra. Ha trastocado los derechos de la Iglesia depositaria del Santo Evangelio. Sus fuerzas son poderosas y difunde sus errores, suscitando guerras, revoluciones y persecuciones contra la Iglesia. Por ello los religiosos, los sacerdotes, todo el clero, las almas que me están consagradas y los devotos de mi Corazón deben estar en primera línea, para combatir el materialismo con el ejemplo, viviendo una vida santa. Deben salvar las almas, deben comprometerse en su apostolado a combatir el materialismo para conquistar el Reino de Cristo. Si esto no se obtiene, Italia será invadida por las tropas rusas...».

Viernes Santo (27-III-59)

Los gobernantes de los pueblos están fuera de la luz de Dios, sobre todo los de Italia. Están llenos de falsedad e hipocresía y se sirven de mi nombre y del de mi Hijo. El materialismo corre rápido sobre todas las naciones, y continúa su marcha llevando la ruina y la muerte; lleva veneno en sus labios y en el corazón, para emponzoñar a muchas almas.

¡Qué de estragos hace en medio de la juventud y de los niños el pecado de la impureza! La familia cristiana ha dejado de existir.—Ello ya no constituye un misterio; quieren expulsar a Cristo de las familias, de las escuelas, de las oficinas, de la sociedad, de las conciencias.

Rogad intensamente... Roma será castigada... Rusia se impondrá sobre todas las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de San Pedro; la Basílica será rodeada de leones muy feroces.

Día (22-VIII-1960)

La hora terrible avanza sobre el mundo; muchas naciones serán castigadas, especialmente Italia por revoluciones sangrientas... Rusia ha preparado sus armas secretas contra América, contra Francia y contra Alemania. La guerra está próxima. El Rin de Alemania-Suiza estará lleno de cadáveres y de sangre. El Papa deberá sufrir mucho. El león rugiente avanzará hacia la cátedra de Pedro para difundir sus errores. La hiel de Rusia emponzoñará a todas las naciones, especialmente a Italia».

Viernes Santo de 1961

Estas son las últimas revelaciones de la Madre Elena Aiello. Después de algunos meses murió en Roma en la casa de su Congregación de la calle de Bandassim.

Habla la Virgen: Si la Humanidad no vuelve a mi Corazón y al de mi Hijo Jesús, el mundo se hundirá en el abismo... Rusia esparcirá sus errores sobre todas las naciones, especialmente sobre Italia. El mundo ha caído muy bajo y tiene necesidad de castigos, de plagas con que ser purificado. Los hombres no reconocerán ya a su Dios; su dios ahora es el pecado, el placer, la deshonestidad; nadie se vuelve a Dios, por eso sobrevendrán los más terribles castigos de destrucción y de muerte sobre todas las naciones, especialmente sobre Italia. Rusia está conducida por Satanás; ella busca el dominio absoluto sobre toda la tierra. La Iglesia será perseguida y el Papa y los sacerdotes deberán sufrir mucho.

Francisco Spadafora.
Roma, 6 de mayo de 1976

(Ediciones «La Voz de Fáitma», Tucumán, 210, San Martín, Buenos Aires; «Cruzada Mariana», Padres Franciscanos, Cáceres [España], hoja nº 24.) (Cf. Sour Elena Aiello «A monaca santa» Francisco Spadafora. 2.ª edición. Vicenza 1974.)

Capítulo 40 del libro, Alerta Humanidad, dedicado a la Madre Elena Aiello.

domingo, 10 de mayo de 2015

SANTA MISA TRADICIONAL EN DAIMIEL (CIUDAD REAL)


El próximo sábado día 16 de Mayo, se celebrará (D.m.) la Santa Misa Tradicional en Daimiel (Ciudad Real) a las 18.00 h. 

Para más información: apostoladoeucaristico@hotmail.com

viernes, 8 de mayo de 2015

MARTIN LUTERO Y SU OBRA


Por espacio de 13 años estuve trabajando en un ambiente de carácter internacional en el que un 95% eran protestantes y de ellos más de un 33% eran masones, alguno muy relevante. Tuve allí ocasión de cambiar impresiones, en diálogo bastante profundo, con pastores protestantes ingleses y norteamericanos. En este tiempo devoré, más que leí, analizándolas, 7 biografías de Lutero, 4 de ellas escritas por protestantes y hurgué en documentos que se conocen poco y sobre importantes puntos que se han hecho del caso. Pude contemplar y observar muy de cerca la vida de unas 100 familias, sus gustos, cultura, inclinaciones, reacciones, grado de espiritualidad y religiosidad, su idiosincrasia... y creo poder afirmar que conozco bastante bien a los luteranos. Y lo primero que puedo afirmar categóricamente es: NINGUNO DE ELLOS CREE EN LA DIVINIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

Por eso me formé un concepto claro, cabal y objetivo del hereje "suicida beodo de Wittenberg" y quisiera dar unas pinceladas que pusieran de manifiesto sus rasgos más característicos:

Sin rodeos ni ambages digo que Lutero fue un vicioso solitario (masturbador) en sus primeros años. El vicioso solitario pierde ante todo la sinceridad, tornándose embustero y farisaico. Pecado vergonzoso "contra naturam", vergonzoso y abominable ante Dios y los hombres (los animales no llegan tan bajo) esta aberración siega de raíz toda flor de piedad y barre cualquier vestigio de espiritualidad (¿qué vestigios religiosos y espirituales fue a buscar a Asís Juan-Pablo II?) sumergiendo al sujeto en un estado de torpe amoralidad, despareciendo la sonrisa de su rostro, volviéndose hosco, taciturno, malhumorado, no pocas veces violento y agresivo y, en proporción ascendente, siempre sensual y vicioso y más EGOISTA.

Es natural que un sujeto así no pudiese cumplir con la regla, pero se requemaba de envidia al ver que sus hermanos sí podían hacerlo. Lleno de despecho les llamaba "borregos" e hipócritas. Sólo le quedaba una salida: exclaustrarse. Porque era El demasiado "santo" para hacer vida religiosa. Entonces, conculcando sus votos de castidad, se amancebó con la monja apóstata Catalina de Boré. ¿Para ir a llevar una vida santa y digna y de esta suerte encontrar la paz?... ¡quia! ya lo dijo un gran profeta: "Esto dice el Señor: ¡NO! no hay paz para los impíos, que son como un mar alborotado que no puede estar en calma, cuyas olas rebosan en cieno y lodo" (IS. LVII - 20 y 21). En efecto, poco tiempo después se ufanaba y se jactaba de sostener relaciones impúdicas con 4 concubinas, y fue entonces cuando acuñó esta sentencia o frasecita que es la base o piedra angular del protestantismo: "CREDE FORTITER ET PECCA FORTITER": "NO, no hay infierno. Todo el mundo se salvará. Basta la fe sin obras". Y esto es lo que propagan los partidarios de la "NUEVA TEOLOGIA" como Urs Von Balthasar, Blondel, H. de LUBAC, Hans Küng y su banda, bendecida por cierto y aclamada por Juan Pablo II que elevó a cardenal a su miembro más destacado, al prócer H. de Lubac, en tanto que excomulgaba a Mos. Marcel Lefebvre y a Mos. Castro Mayer. ¿Por qué? ¿por desobediencia? ¡NO! por cierto, esto son excusas de mal pagador, para despistar a los ingenuos: la excomunión es ilegítima e inválida. ¿porqué, pues? Les excomulgó por presiones de la Logia y por confesar valiente y abiertamente la divinidad de Cristo y sostener que hay un infierno, suplicio de fuego eterno, como nos reveló Nuestro Señor Jesucristo, según leemos en MT. XXV - 31 al 46 y en muchas otras partes del Evangelio.

"EL HOMBRE ES POLIGAMO POR NATURALEZA" afirmaba con risa sarcástica Lutero, pero... cuando se ha abusado de la naturaleza por excesos sexuales y por practicas que van contra la misma, ésta pasa factura: así, en breve proceso se halló sumido de forma irreversible, en impotencia funcional en lo más florido de la edad, según confesión de su primera amante Catalina de Boré. Y el hombre, que se sabía un ser frustrado, se volvía loco y quería correr, huir... ¿hacia dónde, Martín, si no tienes donde asirte porque lo has derrumbado todo? quería olvidar, evadirse, y él, que había llamado "borregos" a sus hermanos porque cumplían la regla, ahora caía como un "borreguito" en las garras del alcohol. Sí, fue un borracho incurable hasta el fin de sus días. Sus inspiraciones y revelaciones y mociones y cuanto salió de aquella mente podrida no era por inspiración del ESPIRITU SANTO, sino por obra del ESPIRITU VINICO o del alcohol etílico, y, llegando al paroxismo al fin de sus días, como Judas, se suicidó, ebrio como una cuba, como en él era habitual, colgándose de la cabecera de su cama. Así acabó el "Suicida borracho de Wittemberg" a quien Jorge de Sajonia llamó "PASTOR DE CERDOS":

Daniel LE ROUX dice: "La embriaguez, la avaricia, el ocio, la cólera y la lujuria impregnan su vida de inmoralidad, según su propio testimonio".

Y el oratorio TH. BOZIO en su obra "De signis Ecclesiae" de 1592 escribe que se enteró por un criado de Lutero que éste había sido encontrado colgado de las columnas de su cama después de una borrachera.

Y el franciscano SEDULIUS, en una obra publicada en Amberes en 1606, tiene muy en cuenta la declaración de este criado y dice que la vida de Lutero no da la imagen de un hombre de Dios, sino la de un monje libertino y hereje.

El Dr. G. CLAUDIN en "Chronique Medicale" (D. Raffard de Briene - Op. cité, p. 4) publica esta declaración, de la cual he aquí un extracto:

"Para la gloria de Cristo, yo descubriré a la luz del día, lo que yo mismo VI y ANUNCIE a los príncipes de Eisleben: MARTIN LUTERO se dejó caer al suelo como un saco, de manera que tuvimos que llevarle a la cama totalmente borracho como en él era habitual. Al día siguiente, al tratar de ayudarle a vestirse, lo encontré (oh, dolor) COLGADO de su cama y estrangulado: SE HABIA SUICIDADO. Fui a dar cuenta de ello a los príncipes y ellos me hicieron JURAR bajo fuertes amenazas, que tenía que guardar total silencio respecto al hecho".

Todos los médicos que han analizado su vida convienen unánimemente que Lutero no fue otra cosa que un enfermo. Pero la pregunta que siempre me he formulado es ésta: ¿fue vicioso porque nació enfermo, o acabó enfermo por causa del vicio?... Sin ningún género de dudas fue lo segundo.

Sobre el alcoholismo se ha escrito mucho. Sólo quiero remarcar que, además de atacar a las neuronas y disolver parte de ellas con el consiguiente trauma, con salpicaduras hereditarias, debilita de tal suerte la voluntad que practicamente llega a anularla. Ello tiene lugar cuando el sujeto se hace drogadicto.

Hay un vino alegre, festivo y otro amargo, agrio. El alcohol al llegar al organismo de Lutero se convertía en ácido acético, quiero decir con ello que su vino era tremendamente agrio, de aquellos que rompen muebles y enseres, pegan a la mujer y a los hijos, se vuelven violentos contra cualquiera que les contradiga, llevando amargura en su interior y tristeza a su alrededor.

En la mirada introspectiva que el heresiarca se dio a sí mismo, se autodefinió como una piltrafa psicosomática: carecía de fuerza de voluntad ¿corolario?: negó el libre albedrío. Su error fue medir al resto de los mortales con el mismo rasante con que se midió a sí mismo: todos somos masturbadores, todos impotentes, todos alcohólicos carentes de fuerza de voluntad, porque "piensa el ladrón que todos son de su condición". Pero allá le opondré yo un Francisco de Asís o un José Cupertino o Alonso Rodríguez o Martín de Porres o Margarita de Cortona o Catalina de Siena o Teresa de Jesús o María Goretti o a tantos otros, que forman legión, los cuales tuvieron iguales y aún mayores embates de la carne, pero se arrodillaron con humildad, fueron devotos de la Virgen, suplicaron ayuda de lo alto, se hicieron fuerza, lucharon y vencieron, manteniendo puros sus cuerpos como templos que son del Espíritu Santo.

Es aleccionadora la anécdota del Serafín de Asís: "Hermano asno —le decía a su cuerpo— te daré los granos de cebada necesarios para que te sostengas de pie y puedas cumplir con tu cometido. Ni uno menos, pero ni uno más". Es el "tanto cuanto" de Ignacio de Loyola, es el equilibro del jinete que domina al caballo hacia la meta final para que no se desboque y caigan ambos en un precipicio. En Lutero el vicio rompió las riendas y dio al traste con el equilibrio.

Que es el diablo quien mueve los hilos de estas marionetas se hace evidente al contemplar los paralelismos que existen con otro hereje que traduce a lenguaje siglo XX los mismos principios que aquel crápula-degenerado sentara en el siglo XVI:

"Si perdida la fe —escribe—un día tuvieses que escoger entre un Dios-Personal-Trascendente y la bondad e infalibilidad del mundo, escogería a esta última". Y todos sabemos que escogió la MATERIA y escribió un himno a la misma:

"dios" (en letra minúscula) no puede crear —añade— fuera de la evolución, pero como ésta no tiene dirección definida, no podemos decir consecuentemente ni que haya bien, ni que haya mal". Y en los últimos meses de su vida pregunta a todo el mundo con ojos desorbitados y como un loco: "Eso del bien y eso del mal ¿qué es?". Él no sabe, o no quiere saber, que hay una Revelación y un Decálogo ¡gnosticismo puro! Por eso, a través de sus obras y escritos, yo he contado 18 (diez y ocho) citas en las que niega formalmente el pecado original.

En otra ocasión escribe: "Declaro CON SINCERIDAD que jamás he podido sentir piedad por un Crucifijo, ni comprender la esterilidad del sacrificio de la Cruz por un pecado que el hombre no pudo jamás haber cometido (porque le niega al hombre el libre albedrío) o que Dios, por no tener necesidad de él, pudo haber evitado" (Teilhard: c.f.: "Christologie et Evolution"). Y en su obra "El Medio Divino" tiene la osadía de presentarse como un iluminado, como un profeta al que Dios le ha revelado que "ningún hombre se ha condenado jamás y que el infierno, si existe, está vacío", negando formalmente su existencia.

"Mis votos y mi vocación —escribe más adelante— los he revestido, y esta es mi fuerza y mi felicidad, de la aceptación y divinización de las fuerzas de la naturaleza, al término de las cuales está la carne, y para el hombre la carne es la mujer". Conculca el voto de castidad como hizo Lutero (el paralelismo resulta evidente) lo cual es la antítesis de la sublime aspiración evangélica de los "eunucos voluntarios por el Reino de Cristo" que tanto alabó el Divino Maestro. Pero ¡non serviam! contestan los profetas del Anticristo: ¡Abajo el celibato sacerdotal!.

¿Quién es, pues, ese Cristo histórico de Belén y del Calvario? El lo ignora, pero cuando se lo preguntan en el antro caliginoso de una Logia de París el sábado 6 de diciembre de 1919, después de haber pisoteado un Crucifijo (según informe de dos testigos presenciales: Juan Antonio Portell Alomá y Francisco de A. Dorca Vilá) y de haber recibido la Investidura, contesta con el TALMUD: "¡Un impostor!", y lo repite 3 veces; pues para él, como para su maestro PABLO ROCA, "Su cristo" —el de Marx Engenls— no es el del Evangelio y del Vaticano, sino "el cristo-solar-fantasmal de la Cábala, oculto dentro de las potencias del cosmos", a las que da el nombre de "cristo" para acomplejar y engañar a cuatro bobalicones que presumen de sabios y avanzados.

Tal sujeto no fue un alcohólico como Lutero, ni, probablemente, un impotente funcional, pero sí era francmasón y mujeriego, camuflado hasta el fin de sus días con el hábito de S. Ignacio de Loyola: era TEILHARD DE CHARDIN, el numen del Concilio Vaticano II.

A partir del 6 de diciembre de 1919 las mujeres le rodearon como cerco fatal. Voy a dar los nombres de las que mayor influencia ejercieron en su vida: 1) Nicole DE JEANTAL DUVALIER: la fascinante espigadita de ojos rasgados que fue la primera que le zancadilleó y le introdujo dentro de la Logia; 2) Madeleine BARTHELEMY MADAULE: que puso en sus manos el libro "LA CREATION" de Jacques de Boyer, que fue la base de su metafísica (gnóstica); 3) Leontine ZANTA: que colaboró en su libro "La evolución de la castidad"; 4) Jeanne MORTIER: la bella secretaria a la que dejó legataria universal de todas sus obras y escritos; 5) Maryse CHOISY: su última protectora en cuya casa vivió y recibía allí a todas sus amistades (según testimonio del Dr. Ramón Rogué). En su libro "Lo femenino y lo unitivo" hay un párrafo que no tiene desperdicio y lo explica todo. Véanlo:

"... en la historia de mi vida interior, tal como la refieren estas páginas, faltaría un elemento y una atmósfera ESENCIAL, si no se mencionara, al acabar, que a partir del momento CRITICO en que, desechando viejos moldes familiares y religiosos... empecé a despertar y a formulármelo verdaderamente a mí mismo: nada se ha desarrollado en mí más que bajo mirada e influencia de mujer. Por tanto no se espere de mí, aquí, otra cosa que el homenaje general, de ADORACION, que surge de lo más profundo de mi ser, hacia aquellas cuyo CALOR y ENCANTO ha pasado, gota a gota, a la sangre de mis ideas más queridas".

Creo que huelgan comentarios. Pero volvamos a Lutero: Este niega el libre albedrío, se rebela contra los Mandamientos y contra el espíritu del Evangelio con su formula subjetiva del "cree y peca"; entroniza el EGO (que más tarde metodizara Renato Descartes) proclamando el libre examen: ya no hay nada sólido para asirnos, todo es relativo y cambiante; desprecia y pisotea los sacramentos; manifiesta su odio a la Santísima Virgen, que transmite a otros, como corolario obligado a su estado de crápula-degenerado; cierra el puño y se levanta contra el Papa y contra todo principio de autoridad, pues en el fondo aspira a que no haya más autoridad que la suya; dándose cuenta de que la Santa Misa es la columna vertebral que sostiene al Catolicismo, proclama: "Matemos la Misa y la Iglesia se derrumbará"; quiere aplastar al infame, diciendo: "Matemos al Papa y lavemos nuestras manos con su sangre" (lo cual fue repetido más tarde por el impío Voltaire), hace una parodia de traducción de la Sagrada Escritura, escupiendo sobre Ella, desechando lo que no le conviene, interpolando términos, suprimiendo otros, cambiando el orden de las palabras en un mismo versículo y en una misma oración para que le resulte con artificio y fraude no lo que dice la Biblia, sino lo que a él le conviene decir; suprime libros que no se adaptan a sus conveniencias, como, por ejemplo "Los Macabeos", es decir, la obra de un falsario; tiene siempre a flor de labios la palabra "fe", pero él nunca supo lo que es fe (dime de qué alardeas y te diré de qué careces, dice el refrán), porque la fe —como definió San Pío X— es obra de la gracia y la gracia sólo se obtiene suplicándola de rodillas, de rodillas, Martín, de rodillas y tú te erguiste ante Dios y ante su legítima Autoridad. San Agustín dijo: "A Dios sólo se va de rodillas, pero el hombre es demasiado orgulloso y fatuo para doblarlas" y tú solamente rezumas orgullo, fatuidad y vicio. Y la gracia sólo la alcanzan los sencillos y los humildes como Teresita de Lisieux, por ejemplo.

¿Y llaman a esto reformar una religión? ¡esto no es reforma, sino demolición con piqueta hecha por un crápula, impotente, alcohólico y suicida, cuyo tufo de alcohol aún apesta después de 400 años. ¿Y esto es lo que Juan Pablo II va a buscar a Asís? ¡qué copete, Dios mío!.

Hay otra vertiente a estudiar en la llamada "Reforma del siglo XVI" de carácter menos religioso y más civil con causas muy profundas y negras: la figura luterana fue exaltada por los enemigos de la Iglesia que convirtieron al frailecito en "mingo de billar" o marioneta, cuyos hilos eran manejados desde un antro muy sombrío. En efecto, muchos príncipes ambicionaban apoderarse de los bienes de la Iglesia, ambicionaban poder y mucho poder. El fómite, pues, era la ambición, el robo y el odio que estos principies tenían a Jesucristo y a su Cuerpo Místico la Iglesia. El "monje libertino" era para ellos como una herramienta para destruir y abrirse paso. Y sólo se puede manejar bien a un enfermo de cuerpo y alma, verdadero POSESO DIABOLICO en el más amplio sentido de la palabra. Quien no sepa ver en ello la mano del Espíritu del Mal, es que está terriblemente ofuscado y ciego, como, por ejemplo, Yves CONGAR, otro luterano enmascarado con el hábito de Santo Domingo, cuya capucha se arrancó en el instante en que Juan XXIII abrió las puertas del redil, convocando el Vaticano II, y entonces enseñó sus colmillos de lobo rapaz. En este siglo XX tenemos un hecho similar: TEILHARD es un ignorante con pretensiones, escéptico, ateo y masón. Y sin embargo la Masonería, que controla los medios de comunicación, le presenta como un cerebro extra-planetario, y muchos bobalicones, que presumen de sabios, caen en la trampa.

Analicemos someramente el libre examen, que es fundamento del protestantismo y piedra angular de la democracia: tantas cabezas, tantos sombreros; tantos individuos, tantas opiniones. El pluralismo prolifera como setas. Se destruye la unidad de la cual dimana la fuerza vital de vivir y sobrevivir. Por esto nos hallamos ante más de 400 sectas, como podrían ser 800 ó las que Uds. quieran. De las 400 (anabaptistas, evangélicos, anglicanos, metodistas, Testigos de Jehová, mormones, cuáqueros, etc.) 399,9 de ellos están en el error y se contradicen unos con otros: ¡oh, el libre examen! Se me arguye que cada una posee PARTE de la verdad, pero ¿qué quieren decirme con ello? ¿qué si se juntaran y pegaran o unieran formarían el TODO como ocurre con esos juegos de "rompecabezas" de los niños? ¡ridículo e infantil sofisma! Redarguyo: ante todo falta el pegamento y encontrarlo es una de las mayores utopías que pueden ser concebidas. Por otra parte, si poseen parte de la verdad, están inmersos, en cambio, en crasos errores y, en el instante en que se tratara de juntar el error con la verdad, ésta dejaría de serlo y se daría paso a un contubernio execrable que sólo podría generar un híbrido, un engendro monstruoso, como está ocurriendo a partir del Vaticano II. "Nadie puede servir a dos señores" —ha dicho el Divino Maestro— y San Pablo nos dirá: "¿qué tiene que ver la santidad o justicia con la iniquidad? o ¿qué compañía puede haber entre la luz y las tinieblas? o ¿qué concordia entre Cristo y Belial? o ¿qué parte tiene el fiel con el infiel? o ¿qué consonancia entre el templo y los ídolos?" (II Corintios, VI-14, 15).

Cien mujeres feas, sumadas, jamás darán o podrán formar una mujer hermosa; por el contrario, la suma se hará cada vez más monstruosamente fea, porque la belleza, que es la verdad, no es cuestión de cantidad, ni de pluralismo, sino de unidad, de calidad, de selección, de armonía, de orden. EL PROTESTANTISMO NO ES RELIGION, SINO ANTIRRELIGION y es falso y perverso en su misma base, tómenlo por el lado que quieran. Lo tengo comparado con ciertos parásitos del cuerpo humano (piojos, pulgas, chinches, ácaros, sarna...) que viven porque él vive: si muriera, ellos morirían automáticamente. Son, pues, términos negativos, son las avanzadillas de Satanás para disolver primero y hacer morir después a la Iglesia Católica, es decir ANTIRRELIGION, como han dicho Bossuet y Balmes.

La Sagrada Biblia es el libro más antiguo que se conoce. De inspiración divina se ha revelado al hombre a través de formas y medios humanos. Son muchos los autores que han intervenido en épocas que se distancian de siglos y aún de milenios en pueblos distintos, con costumbres, lengua y geografía diferentes. Los doctores en la Sagrada Escritura se las ven y se las desean no pocas veces para poder aquilatar y determinar el exacto sentido de una voz y para discernir lo simbólico y didáctico de lo verdaderamente histórico. Si historiadores, especialistas en lenguas orientales que consagraron toda su vida al estudio, encuentran no pocas dificultades, ¿qué va a hacer el hombre de la calle, el ignorante sin formación o con formación en disciplinas y ramas distintas de lo estudios bíblicos?... Es realmente irracional y una vesania diabólica el juego del libre examen. Por esto Jesucristo nos dio un guía, un maestro único que explicara lo oscuro y el alcance de determinadas expresiones y situaciones y fuera para los hombres faro y luz: es la Iglesia Católica. Pero Lutero cerró el puño (gesto de odio) y lanzó, como Luzbel, el grito de rebeldía contra la legítima Autoridad. ¿Se daba cuenta de las dificultades antes apuntadas? ¡claro que sí! la prueba es que él quiere declararse la única autoridad en Sagrada Escritura, quiere deponer la legítima para ocupar su puesto ¡el orgullo ante todo! ¿quién no ve en ello la insidia diabólica? Por eso a cuantos se quieren separar de su opinión o quieren contradecirle o siquiera discutirle algo, les obsequia con epítetos que no pueden transcribirse —como dijo BALMES— sin manchar el papel: "...cochinos, marranos, cerdos, puercos...", llegando a insultar a sus propias madres con el lenguaje más soez, viperino y obsceno que se conoce, propio tan sólo de un cerdo, alcohólico, agrio y degenerado.

"¿Pero, en qué quedamos? ¿no habías proclamado tú el libre examen y abierto la era de la acracia?... Pues este es el Lutero al desnudo. Cuanto se ha hecho para arroparle, suavizar y excusar determinadas conductas, no es otra cosa que eufemismo, mentira y fraude, que es lo que ha hecho Yves CONGAR, un luterano cobardemente disfrazado con el hábito de Santo Domingo, pero que se arrancó de cuajo al sonar las trompetas ecuménicas del Vaticano II.

El egocentrismo de Lutero, metodizado luego por Renato DESCARTES, que tanto influyó en las escuelas filosóficas, va a parar recto a la Enciclopedia, con los Bayle, Voltaire, Rousseau, Robespierre, Diderot... que hace estallar la Revolución Francesa, hija del Hereje de Wittemberg, en la que se conculca todo principio de autoridad y constituye el hecho más execrable de la Historia, mientras sus epígonos se devoran unos a otros. Pero el germen de la acracia no muere y nos hallamos ante dos guerras apocalípticas que asolaron Europa y al mundo en el siglo XX. El después ya lo palpamos: subversiones, delincuencia, asesinatos, terrorismo, secuestros, violencias y violaciones, drogas, pornografía y hedonismo a escala mundial, tensiones internacionales, triunfo del mal... con densos nubarrones sobre el Continente Apóstata que un día, al abrazar la Cruz Redentora, iluminó al mundo... mientras que una espada de Damocles pende sobre la Tierra y amenaza con raer de su faz las tres cuartas partes de la Humanidad.

Yo no sé si el Anticristo se encarnará en una sola persona que se come crudos a los niños con sus grandes colmillos (esto es sólo alegoría) o bien en una institución o movimiento social como podrían ser el Comunismo o la Masonería. Personalmente mejor creo esto último. Pero sí sé de cierto que los tres tiempos y medio, señalados por el profeta DANIEL, empezaron ya y que el primer profeta del Anticristo fue Martín Lutero y, con él, empezó la época de "La Gran Apostasía", señalada por San Pablo, y que finalizó a las puertas del llamado Vaticano II. Y es aquí donde empieza la verdadera ERA DEL ANTICRISTO: una corriente espiritual diabólica se enseñoreará de los hombres, haciéndolos malignos e inicuos: "EL HOMBRE DE INIQUIDAD" (expresión que entraña plural) penetrará en el seno de la Iglesia (y esto lo confirmó Juan Bta. MONTINI con estas palabras: "El humo (espíritu) de Satanás ha penetrado dentro de la Iglesia y sus hijos la están demoliendo", cumpliéndose a la letra el Salmo XXI - 17: "Quoniam circumdederunt me canes multi, CONCILIUM MALIGNANTIUM obsedit Me, foderunt manus meas et pedes meos" con los satánicos dogmas de la colegialidad, el ecumenismo y la libertad religiosa, y, ese "hombre de iniquidad" (plural) —como nos advirtió la Santísima Virgen— escalará las más altas cumbres de la Iglesia a la que llegará a gobernar (FATIMA) y Roma perderá la fe y llegará a ser la sede del Anticristo (LA SALETTE). No son, pues tiempos venideros, antes bien tiempos en parte ya pasados y sobre todo totalmente PRESENTES: los vemos y los palpamos: al comienzo del llamado Vaticano II, una gran lista de modernistas y progresistas se habían vuelto luteranos o eran comunistas o masones. Eran los Congar, Chenu, Cardonel, Montini, Meyerber, Rahner, Schillebeekx, de Lubac, Wojtyla, Küng, Lienard, Villot, Bugnini... que como manada de alimañas, estaban agazapados y escondidos como hienas y chacales prestos a echarse encima de su presa (la Iglesia Católica) para morderla y desgarrarla, como atisbó el santo Obispo irlandés George Warrens. Entonces una parte de la manada izó la bandera de LUTERO, como los Congar y compañía, y la otra parte izó la de TEILHARD, como de Lubac y su banda. Y este binomio LUTERO-TEILHARD fue el numen del Conciliábulo llamado Vaticano II, cuyos frutos están podridos y hieden, como anunció Nuestra Señora de Fátima.

A principios de 1936 tuve varios contactos con el Pastor protestante Rdo. Dr. Jeremy O'HIGGINS, profundo historiador y autor de la obra "Luther life and work", editada en Londres en 1913. Dicho Pastor me confirmó el suicidio del hereje, pero lo que más me sorprendió en él fue que estaba impresionado y realmente obsesionado por las palabras de BOSSUET que estigmatizó por siempre jamás al luteranismo con esta sentencia: "Tú (protestantismo) no eres religión, sino antirreligión, pues, TU VARIAS, Y LO QUE VARIA NO ES VERDAD". En efecto, la religión verdadera une, construye, alumbra; la antirreligión separa (ahí quedan las 400 sectas) destruye, ofusca. Y lo que separa, destruye y ofusca es antirreligión, como han señalado Bossuet y Balmes.

Al comienzo de nuestra Cruzada de Liberación (digo de liberación porque buena parte de España había caído en las garras de STALIN) el Rdo. O'Higgins marchó a los Estados Unidos y no he vuelto a tener noticias suyas, pero de una cosa estoy convencidísimo: aquel hombre, de gran corazón y de una inteligencia lúcida, acabó convirtiéndose al catolicismo.

Recomendaría a todos los sacerdotes y OBISPOS que lean la magistral obra del filósofo de Vich JAIME BALMES:

EL PROTESTANTISMO COMPARADO CON EL CATOLICISMO en sus relaciones con la civilización europea.

Arístides R. VILANOVA

Tradición Católica nº 95. Febrero 1994.

Imagen añadida por Apostolado Eucarístico.