martes, 29 de septiembre de 2015

EL GRAN MONARCA, REY DE ESPAÑA



Descubierto el origen franco—hispano del Gran Monarca, descendiente de los antiguos reyes de una y otra nación, probaremos que no sólo es español, sino que en España fijará su trono, aunque haya de ser también rey de Francia y de otras naciones.

Son muchas las profecías que aluden a su nacionalidad española. «Emperador de la estirpe de España y águila ceñida de las Torres de España», le llama Santa Brígida. La profecía de Premol le presenta «montado sobre un León». El Beato Nicolás Factor le llama «gran León de España», y San Anselmo le anuncia bajo la figura de un león coronado. Los intérpretes y comentadores, no siendo franceses, convienen en que será español. Véase, por ejemplo, da Macello en I futuri destini, profecías de Santa Brígida y de Orval.

El célebre vidente conocido por el Sacerdote de Turín, le llama «Aguila de dos cabezas»; otra profecía dice que «se verá venir de lejos el Aguila y el León». Olivario añade que «llevará León y Gallo en su armadura»; y Orval le pide que «una el León a la flor blanca».

«Será llamado del Occidente (Italia) un Rey de gran nombre», dice una profecía hallada en las Catacumbas de Roma. Y este Occidente es España, porque los profetas ponen al Gran Monarca en el Mediodía de Europa, según prueban los siguientes textos, que se hallan en las mejores colecciones:

Un príncipe poderoso del Mediodía llegará a imperar en Alemania». (Profecía alemana). «En el extremo de nuestra desgracia, Dios nos enviará un Salvador del Mediodía». (Otra, alemana). «El Gran Monarca sube al trono de sus mayores, el cual está en el Mediodía». (La Religiosa de Belley). «Allfader (Ser Supremo) creará una tierra nueva, más risueña y agradable; la iluminará un Hijo del Sol» o del Mediodía. (Edda, poema germánico).

El Beato Amadeo dice que la Germanía se unirá con la Ibernia «bajo un Príncipe preordinado de Dios». La palabra Ibernia debe de ser equivocación de copistas, porque en todas las lenguas se escribe Hibernia y todos los copistas la ponen sin h. Además, esta profecía es de 1500, y el nombre de Hibernia se dejó por el de Irlanda en el siglo VIII, y no es probable que el Profeta cometiera tan notable arcaísmo; bien que escribía en latín. Ni el más leve rastro de lo que dice este texto se halla en las demás profecías, antes bien parece ser contraria a ellas esta unión de Alemania con Irlanda, por lo cual parece claro que el verdadero nombre dado por el Beato es Iberia, España, y entonces todo se explica bien. A no ser que el sentido de la frase sea este: «Un Príncipe preordenado de Dios reinará desde España, tanto sobre Alemania como sobre Irlanda».

La profecía de San Isidoro y de Casandra dice que reinará «en la España Mayor»; ya porque Portugal, también bajo el cetro del Gran Monarca, será como la España menor, ya porque entonces volverá a decirse «las Españas», por las autonomías y la extensión de nuestro imperio, y el Gran Monarca tendrá su corte en la Mayor; osea en la actual. «Limpiará a España de los vicios inmundos», dice también esta profecía.

«El Lirio, añade Santo Tomás de Cantorbery, subsistirá y entrará en la tierra del León, privada de ayuda». «Iberia, Iberia, exclama Bug de Milhas, veo crecer tu poder y tu esplendor... El Tajo producirá un guerrero valiente como el Cid, religioso como el tercer Fernando, que enarbolará el estandarte de la fe»...

Este guerrero será el que presentará a los ejércitos del Norte en los Pirineos la tremenda batalla anunciada por el mismo profeta; y victorioso de los impíos, entrará en Francia, venciendo por todas partes a los alemanes y turcos invasores, hasta que en la Westfalia acabe de derrotarlos; después de lo cual irá a Italia, donde será coronado Emperador por el Papa, y de allí a Francia para tomar el cetro de sus antepasados, volviéndose a España después de sentadas las cosas.

Una profecía de una religiosa anónima, adoptada por Dujardín y da Macello dice que «elegirá una capital al Mediodía, y se le dará en (Francia) un regente que será un santo». A esto aluden otras muchas profecías, como en su lugar veremos, de donde se sigue que antes de ser rey de Francia lo será de España. Pruébanlo también los siguientes pasajes:

«He aquí que viene de país extranjero un hermoso joven de la raza de Pepino... y este pastor (el Papa) lo colocará de un modo admirable en el trono de Francia, entonces vacío y abandonado». (Profecía del Abate Verdín).

«Dios es bendecido aún», dice la profecía de Orval; y el Sr. Escolá lo comenta así: «Dios es bendecido aún indica que el Gran Monarca habrá reinado ya al empezar dichas lunas» (o guerra europea y victoria española),

«En una gran tempestad y discordia surgirá un Rey fuerte para dominar la Francia, y llegará a ser Rey de ella». (El Beato Abad Joaquín de Flora).

»Someterá toda la Germanía, y entonces la Gran Casa (Roma papal) estará derrumbándose; pero el Águila vendrá, del Septentrión hacia el Sol (de Alemania a Italia) ceñida de torres de España y acompañada de la muchedumbre de sus polluelos criados en ellas.—At veniet tandem, aquila a septentrione super solen, et ipsa cingetur turribus Hispaniarum, cum multitudine pullorum suorum». (Santa Brígida).

«Vi venir del Oriente (esto es, de Italia, o de la Iglesia) un joven admirable, montado en un León, y tenía en su mano una espada flamígera. Y el gallo (Francia) cantaba delante de él. Y el León puso el pie sobre la cabeza del Dragón» (Profecía de Premol).

Esto es, acabó para siempre con la revolución y la República.

Arreglada Francia, volverá a su corte de España y poco después marchará a la conquista de África y Palestina, según expresan los textos siguientes.

Repitiendo el Dr. D. José María Escolá, en su libro, Las Profecías, etc., comentarios de otros expositores de Esdras, (cap. XII), dice sobre el león que destrozó al águila (esta águila es muy diferente de la antes citada) o imperio mahometano.

«El águila figuraba el imperio turco; y el león escogido por Dios para hazaña tan grande, ¿de quién era figura? Parece (y algo más) que lo fue del Gran Monarca, por cuyo poder ha de ser, según otras varias profecías, exterminado el imperio de Mahoma, y el ser un león, ¿no indica la procedencia de su raza? Y este león, dice el mismo Esdras, es el viento que el Altísimo ha reservado para el fin contra aquéllos, y contra sus impiedades».

Los sectarios de Mahoma «serán vencidos por el reino celeste (Iglesia) y por los romanos (Imperio). Este y la Iglesia de acuerdo habrán decretado la guerra, cuyo principal ejército serán los Crucíferos (Orden religioso-militar que participa del reino celeste y del imperio), y le quedarán sujetos porque este reino será exaltado sobre todos los reinos del mundo». (San Metodio).

«Reinará sobre la casa de Agar, conquistará a Jerusalén, fijará la imagen del Crucificado sobre el Santo Sepulcro, y será el mayor de todos los Monarcas». (San Isidoro y Casandra).

«Jerusalén y el Monte Sión han de ser, reedificados por mano de los cristianos. Quién ha de ser, Dios mismo por boca del Profeta en el décimo—cuarto Salmo lo dice. El Abad Joaquín dice que éste había de salir de España». (De una carta de Colón).

«Saldrá por los tiempos venideros el Rey Católico de España en persona con gruesa armada contra los moros de Africa, y alcanzando de ella una insigne victoria, la reducirá toda a su obediencia» (San Alfonso Rodríguez).

«Tan santo ardor se apoderará de los españoles, excitados por la santidad de la causa, que partirán sin despedirse de sus padres, y sin arreglar sus negocios. La legión más fuerte de este ejército se compondrá de religiosos regulares y seculares (Crucíferos). El cual ejército irá por el estrecho de Gibraltar al Africa... El Rey seguirá su viaje con un ejército poderoso por Berbería... y continuará sus victorias hasta Jerusalén». (San Nicolás).

«Jerusalén será reconquistada por un héroe de la casa de Austria, otro Alejandro en la velocidad, y armado con sus soldados con espada y cruz». (Ven. M. Magdalena de la Cruz).

Todos los textos anteriores prueban lo que muchas veces hemos dicho, sobre todo en nuestras Memorias, fundados en otras razones, esto es, que el triunfo de la buena causa en España será antes que el de otras naciones. A esto parece aludir un pasaje de las profecías de Sor Natividad, el cual dice así:

«Vi en espíritu una vasta sala (nos parece España) que revestidos de albas hermosísimas y finísimas, como para una fiesta solemne; pero no llevaban casullas ni dalmáticas. Iban todos muy peinados y afeitados, manifestando en su semblante una gran alegría, y cantando himnos de júbilo. Leían algunos de ellos en voz alta ciertas composiciones literarias, en verso y prosa, y otros aplaudían la lectura exclamando: «Eso es bueno, es excelente, es de toda bondad, no hay más que decir». Lo leído eran diferentes obras y argumentos compuestos en defensa de la buena causa.

Yo estaba como fuera de mí por el gozo, observando la alegría de ellos. «Muy bien, me decía a mí misma; he ahí un júbilo que anuncia una gran victoria. Sea Dios bendito, y acaben por triunfar su religión y su causa. Al fin el buen orden va a reaparecer». Más cuando yo me abandonaba a tan dulces transportes, vi a mi lado al Niño Jesús, el cual me dirigió unas breves palabras que moderaron de repente el ímpetu de mi alegría. Llevaba en su derecha una cruz muy gruesa, y mirándome con tristeza, me dijo:

«Hija mía, no tengas tan gran confianza, porque pronto verás grandes cambios. No se han acabado los males, no se ha llegado al fin como ellos piensan. No, créeme, no ha llegado todavía el tiempo de cantar victoria; la aurora apunta ya, es verdad; pero el día que seguirá, ha de ser hosco y tempestuoso».

Dice la vidente que el Niño Jesús representaba una edad como de tres años; sin duda era esto figura de que aquella dicha era muy pequeña, comparada con la que vendría después; la visión puede aplicarse también a la falsa paz que dicen hemos tenido con la llamada restauración, durante la cual, buena parte del clero juzgaba casi llegados los tiempos felices, y muchos hacían gran fiesta y en sus escritos nos presentaban las instituciones corno si fueran el antemural de la Iglesia de Cristo. Esto aparte, lo dicho hasta aquí prueba de la manera más terminante que el Gran Monarca, el vencedor de Europa, Africa y Asia, será Rey de España y tendrá en ella su trono. De todos los puntos tocados en este artículo tendremos que ocuparnos extensamente en otros escritos; aquí se han puesto las autoridades proféticas para probar sólo que el Gran Monarca será Rey de España antes que de Francia, y que fijará su residencia en España.


Apología del Gran Monarca 2ª Parte, 
paginas, de la 183, a la 188.
P. José Domingo María Corbató
Biblioteca Españolista. Valencia-Año 1904

lunes, 28 de septiembre de 2015

PROFECÍAS DE LA BEATA ISABEL CANORI MORA (Video)





FRANCISCO, SODOMA Y GOMORRA

SYLLABUS




SODOMITA HACE LECTURA BÍBLICA EN MISA-SHOW DE FRANCISCO EN EL MADISON SQUARE GARDEN





EL ALCALDE DE FILADELFIA, MICHAEL NUTTER, QUE DIO LA BIENVENIDA A FRANCISCO Y SU “SHOW DE LAS FAMILIAS”: TALMÚDICO Y PRO-SODOMITAS 



Detalle: Nutter lleva una pulsera roja de la Kabbalah.

Nutter rinde "honores" a la bandera sodomítica.


Nutter celebra complacido "boda" de sodomitas judíos.


FRANCISCO PARTICIPA EN EL “FESTIVAL DE LAS FAMILIAS” EN FILADELFIA, RECITAL DE ROCK Y DERIVADOS CON FIGURAS DEPLORABLES






Francisco escucha a Aretha Franklin, la "Reina del soul"

OTRAS IMÁGENES (PUBLICABLES) DE LA VIEJA LASCIVA (DOS VECES DIVORCIADA) ARETHA FRANKLIN, QUE SI DE ALGO NO SABE NADA ES DE FAMILIAS CATÓLICAS







YA SABEMOS QUÉ IDEA DE “FAMILIA” TIENE FRANCISCO EN LA CABEZA.  ES LA QUE QUERRÁ IMPONER EN EL PRÓXIMO SÍNODO DE OCTUBRE. YA HA LOGRADO EL “DIVORCIO CATÓLICO”. AHORA SIGUE EL RESTO. HASTA QUE LA IRA DIVINA DIGA BASTA.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

HEREJIAS


Como hubo en el pueblo profetas falsos, así habrá falsos doctores, que introducirán sectas perniciosas, llegando hasta negar al Señor que los rescató, y atraerán sobre sí una repentina ruina. Muchos los seguirán en sus liviandades, y por causa de ellos será blasfemado el camino de la verdad... y harán de vosotros mercadería con palabras mentirosas... (2 Ped. 2, 1-3). 

Conservad la fe y la buena conciencia, pues algunos que la perdieron naufragaron en la fe (1 Tim. 1, 19). 

Vendrá tiempo en que no sufrirán la sana doctrina; antes por el prurito de oír, se amontonarán maestros conforme a sus pasiones y apartarán los oídos de la verdad (2 Tim 4, 3). 

Es preciso que entre vosotros haya fracciones, a fin de que se destaquen los de probada virtud entre vosotros (1 Cor. 11, 19). 

Al sectario, después de una y otra amonestación, evítale (Tit. 3, 10). 

*****

«Herejía» es negar una o algunas verdades de la fe. (Negar toda la fe es «apostasía»). Un hereje es el que elige una creencia y se forma una fe para sí mismo. La herejía, por tanto, es una elección falsa en el dogma y en la moral (admisión de un dogma falso o de la negación de un dogma católico). 

La secta viene de la palabra latina «secare», cortar, dividir. Una secta es una fracción que se aleja y se separa de las otras. 

Los herejes se valen de la Escritura; pero no la comprenden y lo que es peor, la pervierten y la corrompen para su propia perdición (2 Ped. 3, 16). Ellos sostienen que cada uno puede interpretar la Escritura, y de ahí nacen tantas sectas entre ellos como cabezas. Es menester reconocer el Magisterio o autoridad infalible de la Iglesia de Cristo. 

Las causas de las herejías son: 1ª el orgullo. «La madre de todas las herejías es la soberbia» (S. Agustín); 2ª la osadía y la pertinacia (2 Ped. 2, 10); 3ª el espíritu de curiosidad y novedades: «Habladnos cosas que nos plazcan» (Is. 30, 10); 4ª el libertinaje y la corrupción. El primer medio para preservarse de las herejías es huir de los herejes y de sus escritos. «Guardaos de los falsos profetas, que vienen con piel de oveja... 

DICCIONARIO DE ESPIRITUALIDAD 
P. Benjamín Martín Sánchez


lunes, 21 de septiembre de 2015

EL SÍNODO ESTÁ ARREGLADO: EDWARD PENTIN RELATA LAS ÚLTIMAS ETAPAS DE LA REVOLUCIÓN


Todo el que desee entender lo que posiblemente enfrentaremos a continuación debe leer este libro cuanto antes.
Espero que no sea tarde para recomendar el detallado y equilibrado libro de Edward Pentin The Rigging of a Vatican Synod? An Investigation of Alleged Manipulation at the Extraordinary Synod on the Family (¿Se está manipulando un sínodo del Vaticano? Investigación de una posible manipulación del Sínodo Extraordinario de la Familia), porque todo el que desee entender lo que posiblemente enfrentaremos a continuación tiene que leerlo cuanto antes.
Escribo estas líneas el 14 de septiembre. Faltan menos de tres semanas para la inauguración de la segunda mitad del Sínodo de la Familia, que parece cada vez más un arma creada a propósito o, como sugiere Pentin, un caballo de Troya pensado y utilizado para poner fin a la oposición de la Iglesia Católica al nuevo paradigma social de libertad sexual sin trabas.
El mismo Edward Pentin, que se está convirtiendo rápidamente en la voz más confiable en lengua inglesa con relación al Vaticano, es el perfecto gentleman inglés, con la plena medida de esa característica nacional que es la reserva, y jamás se le ocurriría decir algo así. Su libro expone detenidamente todas las pruebas, incluyendo no obstante citas textuales de muchos obispos participantes en el Sínodo que permiten al lector arribar a las conclusiones obvias. Y obliga también al lector a mirar ineludiblemente adelante y preguntarse con qué nos las veremos probablemente en octubre.
¿Qué podemos esperar de la segunda parte del Sínodo? Pentin cita un artículo de Sandro Magister escrito durante la presentación del documento extraordinario, la relatio intermedia sobre el impresionante cambio de paradigma en el tema de la homosexualidad.
“Esto – escribió Magister – no habría sido posible sin una serie de pasos hábilmente calculados por quien llevaba, y lleva, las riendas en los procedimientos.”
El revelador libro de Pentin llega tal vez en el momento de mayor de confusión que ha visto la Iglesia desde fines de la década de los sesenta; las noticias de Roma comienzan a parecer una manguera de la que un lector sensato no se atrevería a beber. En la misma semana que se publicó el libro, el papa Francisco anunció sus enmiendas a las leyes sobre nulidad que ya han sido denunciadas como impracticables en informes de algunos canonistas, y que otros llaman una herida infligida a las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio.
Agregue estos elementos a los informes que afirman que los organizadores del sínodo prohibieron toda publicación de las actas, y el lector podrá deducir fácilmente que el Sínodo que empezará en tres semanas desencadenará en la Iglesia Católica una tormenta que rivalizará con la revolución protestante, o incluso la crisis arriana de hace diecisiete siglos. Como advirtió el padre Brian Harrison, “un grave e inminente peligro que amenaza con introducirse en la barca de Pedro, quebrarla y hacerla zozobrar.”
Parece claro que para Francisco y sus seguidores los dos sínodos de la familia fueron pensados como una operación de limpieza para concluir la obra del Vaticano II, tal como el cardenal Kasper dejó traslucir en sus numerosas entrevistas en las que promovió sus intenciones ocultas. Ciertamente no es secreto que hay personas del ala progresista de la Iglesia que han esperado pacientemente durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, esa larga pausa, para finalmente dar lugar a la culminación lógica de su trabajo en el Concilio. Es innegable que de manera extraoficial algunos han apodado los sínodos de Francisco “Concilio Vaticano 2.5”.

En una entrevista con Raymond Arroyo, Pentin dijo que el signo de interrogación en el título de su libro era importante, porque quería que los lectores contemplaran la evidencia y decidieran por sí mismos si hubo arreglo o manipulación. “¿Se estaba impulsando un plan secreto?”
Pentin dijo que sus investigaciones revelaron que los principales promotores fueron solo siete u ocho personas, “y venían de la cúpula.” Entre ellas estaban el secretario general del Sínodo, cardenal Lorenzo Baldisseri y “la secretaría del Sínodo.”
“Esas siete u ocho personas estaban ansiosas por ver ciertos resultados. Querían que su propuesta avanzara,” dijo.
Presencié el sínodo del 2014 como periodista, y asistí a las conferencias de prensa mientras los prelados cercanos al Papa anunciaban sus intenciones de alterar radicalmente la práctica pastoral católica de manera que la doctrina resultase una trasnochada y finalmente olvidada antigualla. Durante ese tiempo memorable tuve muchas conversaciones con Edward Pentin y otros periodistas que fueron unánimes en sus expresiones de asombro ante la descarada actuación de los administradores del Sínodo.
Si no salió nada en claro de tanto alboroto, lo que se puso de manifiesto fue que esos señores -el cardenal Baldisseri, el cardenal Marx, el cardenal Kasper, el arzobispo Bruno Forte- no sintieron  necesidad de disimular sus intenciones o sus acciones. Se sentían claramente seguros de que tenían autoridad para hacer o decir lo que quisieran.
Los que estuvieron al tanto de los increíbles disparates del sínodo de 2014 no encontrarán en el libro nada que no les resulte familiar. Desde luego, la mayor parte de lo que cuentan Pentin fue objeto de un cotilleo frenético y de especulación para los vaticanistas del momento. Mientras leía recordaba las constantes expresiones de triunfo de los periodistas anticatólicos convencionales, entre los que no faltaban los de la prensa nominalmente católica, a medida que se iban haciendo evidentes los resultados preestablecidos del Sínodo.
Hubo algunas anécdotas destacadas, como cuando el cardenal húngaro Petr Erdo, relator general del Sínodo, dio marcha atrás en lo que ostensiblemente era su propia relatio intermedia. Fue la explosiva relatio intermedia que incluía una exhortación a los católicos para que aceptasen y valorasen la orientación homosexual, y afirmaba que “sin negar las problemáticas morales relacionadas con las uniones homosexuales, se toma en consideración que hay casos en que el apoyo mutuo, hasta del sacrificio, constituye un valioso soporte para la vida de las parejas.”
“Los críticos señalaron -escribe Pentin- que no había alusión a la doctrina católica de que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son intrínsecamente desordenadas, que los actos son gravemente pecaminosos (ni siquiera simplemente pecaminosos), o que la orientación homosexual sea objetivamente desordenada. Cuando en la conferencia de prensa del 13 de octubre le preguntaron por el párrafo pertinente, cedió la palabra al arzobispo Bruno Forte, diciendo: “Quién escribió el texto debe de saber de qué se trata.”
La publicación de la infame relatio intermedia no fue el primer indicio, aunque continúa siendo lo más grave del escándalo que hizo imposible continuar afirmando que el Sínodo estaba llevándose a cabo con normalidad.
La publicación de aquel documento directamente a los medios, llamativamente antes de que los obispos lo vieran y con temas que, según dijeron, ellos nunca habían discutido, fue uno de los síntomas más obvios de que no todo se estaba haciendo honradamente.
Pentin cita al cardenal Charles Napier, miembro del Consejo Permanente del Sínodo, que fue uno de los primeros en insinuar que los padres sinodales se sentían manipulados. Napier dijo que una vez que en los medios se daba a entender que la Iglesia estaba a punto de modificar sus enseñanzas sobre la homosexualidad no había manera de dar marcha atrás.
“Por tanto, parece razonable deducir que quienquiera que diese a conocer el documento a la prensa probablemente sabía el impacto que tendría, y efectivamente lo envió pasando además por encima de los padres sinodales y de, según pareció en el momento, el propio Pontífice”, continúa Pentin.
Y los que todavía duden de la participación del papa Francisco o de su aprobación de lo sucedido, pueden aceptar la palabra del cardenal Baldisseri, escogido por él para dirigir el Sínodo, que cuando le preguntaron en una entrevista si el Papa había leído y aprobado la relatio intermedia, confirmó que había hecho ambas cosas. El secretario general del Sínodo agregó: “Este punto es muy importante no sólo por su autoridad, sino también porque deja tranquilo al secretario general.”
Esta semana en el New York Times, Ross Douthat sugirió que el decreto del Papa sobre las nulidades era una manera de abrir paso en el programa del Sínodo de 2015 a la opción propuesta del Sínodo del año pasado como única solución católica legítima al problema de los católicos divorciados que se han vuelto a casar por lo civil. Pero esto plantea una cuestión aún más preocupante. Dada la naturaleza de las sugerencias de la relatio intermedia del año pasado, en particular sobre la legitimidad de las relaciones homosexuales, si la única opción canónica y doctrinalmente legítima está fuera de discusión, ¿de qué se va a hablar en concreto dentro de tres semanas?
Por supuesto, leyendo el libro mencionado, la respuesta se hace patente. Pentin le comentó a Arroyo que sus investigaciones lo llevaban a creer que el Sínodo se utilizó y está utilizando como un caballo de Troya para imponer la validación de las uniones de personas del mismo sexo dentro de la Iglesia, cambiando la postura de ésta sobre la sexualidad humana, la doctrina de la Iglesia, introduciendo novedades en la práctica pastoral.
Tal vez más ajustado al tema para los periodistas como para el público en general, se ha planteado otra cuestión: ¿sabremos alguna vez de lo que verdaderamente se habla en el Sínodo? El vaticanista italiano Andrea Gagliarducci escribió hace una semana que, no habiendo conseguido ganarse a una mayoría razonable de obispos en el Sínodo, los revolucionarios simplemente están cambiando las reglas para convertirlas en un factor con poco peso.
“Algunas personas bien informadas -escribe Gagliarducci- afirman que el sínodo de 2015 será muy diferente a todos los anteriores.”
“En primer lugar, no se publicará un informe intermedio. El año pasado, la relatio intermedia fue corregida de cabo a rabo antes de su publicación por algunos de los colaboradores más allegados al Papa, y desató mucha polémica (…) Pero su publicación unió a los seguidores de la doctrina católica, haciendo que se opusieran al rumbo que iba tomando el Sínodo. Finalmente alcanzaron un acuerdo aceptable para la relación final del Sínodo, que se publicó con numerosas referencias bíblicas que no figuraban en la relación intermedia.”
El año pasado, obispos y activistas católicos cada vez más preocupados y frustrados por el bloqueo virtual de las voces disidentes (es decir, doctrinalmente ortodoxas) y el silenciamiento en las conferencias de prensa, rechazaron la sugerencia de mantener conferencias de prensa separadas como única solución posible. Supuestamente, a esas alturas nadie quería verse, como dijo el cardenal Kasper, envuelto en un complot conservador enfrentándose al papa. Pero los acontecimientos se han acelerado tanto en el último año, que puede llegar a ser la única opción para los que quieran defender la Fe este año.
Prosigue Gagliarducci: “Evitar la publicación de un informe intermedio significaría eliminar toda posibilidad de discusión. El plan es que el Sínodo celebre reuniones en pequeños comités (circuli minores) sin un debate general. Al final, los informes de los grupos pequeños serían puestos en manos del Papa, que entonces pronunciaría el discurso final. Por el momento no se prevé un informe final o postsinodal.”
Quizás lo más importante a destacar del libro de Pentin es que quienes dirigen el espectáculo sinodal no tienen interés en mantener, defender ni promover la religión católica, así como ningún escrúpulo en mentir abiertamente al público y a los obispos. Por las anécdotas relatadas en el libro y el torrente de actividades del papa Francisco y sus subalternos desde octubre de 2014 queda claro hacia dónde vamos.
En cada etapa crítica de la revolución posterior al Concilio Vaticano II se han publicado libros que recogen minuciosamente quién hizo qué, cuándo y por qué, y yo diría que el de Pentin es el último en esa línea, siguiendo la estela de Ralph Witgen en “El Rin desemboca en el Tiber.” The Rigging of a Vatican Synod?, publicado hasta ahora por Ignatius Press únicamente en versión electrónica para leer en Kindle o laptop (portátil), debe necesariamente ocupar su lugar en el catálogo de obras imprescindibles para entender más claramente qué se le está haciendo a la Iglesia y quiénes lo hacen.
Hilary White
[Traducido por Marilina Manteiga]

sábado, 19 de septiembre de 2015

PROFECÍA DE SAN METODIO


Los sectarios de Mahoma «serán vencidos por el reino celeste (Iglesia) y por los romanos (Imperio). Este y la Iglesia de acuerdo habrán decretado la guerra, cuyo principal ejército serán los Crucíferos (Orden religioso-militar que participa del reino celeste y del imperio), y le quedarán sujetos porque este reino será exaltado sobre todos los reinos del mundo». 

(San Metodio)

Apología del Gran Monarca 2ª parte, pagina 186. 
 P. José Domingo María Corbató

NUESTRA SEÑORA DE LA SALETTE - 19 DE SEPTIEMBRE


Dios va a castigar de una manera sin precedentes.
¡Ay de los habitantes de la tierra!, Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males juntos.

Al primer golpe su espada fulminante las montañas y la naturaleza entera temblarán de espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasan la bóveda de los cielos. París será quemado y Marsella engullida.
Varías grandes ciudades serán sacudidas y engullidas por terremotos. Se creerá que todo está perdido. No se verán más que homicidios, no se oirá más que ruido de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho; sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el cielo y todo el pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia e implorará mi ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un acto de su justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus ángeles que mueran todos sus enemigos. De golpe los perseguidores de la Iglesia de Jesucristo y todos los hombres dados al pecado perecerán y la tierra quedará como un desierto. Entonces se hará la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado; la caridad florecerá en todas partes. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia, que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, por que habrá unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios.

Ntra. Sra. de la Salette


Texto completo aquí.

jueves, 17 de septiembre de 2015

CISMA INMINENTE


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"Sor Lucía, la vidente de Fátima, dice un día al Card, Caffarra: “Padre, vendrá un momento en el que la batalla decisiva de Satanás con Cristo será el matrimonio y la familia”. Henos aquí. Si es el tiempo del “obispo vestido de blanco” serán dolores para todos (¿recuerdan la visión de la ciudad en ruinas?)"

Después de 2000 años el divorcio es impuesto en la iglesia. Y el cisma se hace más inminente

Por Antonio Socci 

Fuente

“Newsweek” ha puesto en portada a Bergoglio y este título: “¿El papa es católico?”. Subtítulo: “Naturalmente que sí. Pero no lo dirías de acuerdo con lo que se lee en la prensa”.

En efecto es lícita la pregunta, visto que el papa argentino va a rezar a la mezquita y declara en entrevista a Scalfari: “no existe un Dios católico”. 

Al interior de la Iglesia la preocupación se ha agigantado después del 8 de septiembre pasado. De hecho con los dos Motu Proprio sobre la nulidad matrimonial, tenemos un acto oficial del magisterio de Bergoglio donde –según opiniones acreditadas – se sale de las vías instituyendo una suerte de “divorcio católico”.

Algo que significaría la negación del mandamiento de Cristo sobre la indisolubilidad del matrimonio y la anulación de dos mil años de magisterio de la Iglesia.

Para entender la gravedad del asunto baste decir que la Iglesia ha sufrido un cisma gravísimo en el siglo XVI, perdiendo a la Inglaterra entera, el cisma anglicano, sólo porque el papa no reconoció un sólo divorcio, aquel de Enrique VIII, basado en una infundada razón de nulidad del primer matrimonio.

¿El Motu proprio bergogliano podría provocar un nuevo cisma?

Puede ser. Por lo demás si el mismo Cardenal Müller, jefe del ex Santo Oficio, en años pasados, ha hablado de un cisma posible en referencia al Sínodo, con mayor razón es de temerse después del 8 de septiembre.

Ya han sido señaladas, en los días pasados, disputas muy ruidosas en Santa Marta con algún importante cardenal. Y el Sínodo se anuncia explosivo.

Bergoglio, en desafío a la Colegiata que proclama en palabras, ha decidido todo antes del Sinodo convocado precisamente bajo este argumento.

Y no por dar efecto a cuanto pedido de los obispos en octubre de 2014, porque la Comisión que ha elaborado el Motu proprio ha sido instituída por él, con aquel mandato, apenas dos meses antes, el 27 de agosto de 2014.

¿En la práctica porque el Motu proprio desde el punto de vista católico será impugnado?

Ante todo – explica el profesor De Mattei – el conjunto de las reformas (aparentemente de facilitación y agilización) van en el sentido opuesto a aquel siempre recorrido por la Iglesia. Es un total vuelco de perspectiva: no más la defensa del sacramento antes que todo (por la salvación de las almas), sino ante todo la facilidad y la velocidad de la obtención de la nulidad.

Baste pensar en la abolición de la doble sentencia. Escribe De Mattei: “el Cardenal Burke ha recordado cómo existe a propósito de ésto una catastrófica experiencia. En los Estados Unidos, de julio de 1971 a noviembre de 1983, entraron en vigor las así llamadas ‘Provisional Norms’ (Normas Provisionales) que eliminaron de facto la obligatoriedad de la doble sentencia conforme. El resultado fue que la Conferencia Episcopal no negó una sóla petición de dispensa entre los cientos de miles recibidas y en la percepción común el proceso comenzó a ser llamado ‘el divorcio católico’.”

Por otra parte cualquiera que sea el objetivo de esta reforma lo ha proclamado abiertamente Mons. Pinto, decano de la Rota romana y presidente de la Comisión que ha dado a luz al Motu proprio. Ha escrito en el Osservatore romano que el papa Bergoglio pide “a los obispos una verdadera y propia ‘conversión’, un cambio de mentalidad que los convenza a seguir la invitación de Cristo”.

Según Mons. Pinto “la invitación de Cristo, presente en su hermano, el obispo de Roma”, sería aquella de “pasar del restringido número de pocos miles de nulidades a aquel desmesurado de infelices que podrían tener la declaración de nulidad”.

Con Bergoglio se vuelca todo y son atacados por la razón opuesta: se quiere hacer una fábrica de anulaciones en masa.

Tiene razón pues la H. Alessandra Moretti cuando afirma triunfante que “la reforma epocal” del papa “sigue la ley del Divorcio breve (exprés) que me ha tenido como ponente en la Cámara”

Con este Motu proprio se preveen – sin alguna base magisterial ni teológica – nueve razones de nulidad que podrían voltear de facto el mismo rol de la Iglesia: ya no sería más quien debe verificar la nulidad original del matrimonio sacramental a los ojos de Dios, sino que corre el riesgo de convertirse en una ‘entidad’ que de facto ‘desata’ matrimonios, sacramentalmente válidos por razones inventadas hoy.

De hecho en el Motu proprio, escribe De Mattei, “la afirmación teórica de la indisolubilidad del matrimonio se acompaña en la regla, al derecho a la declaración de la nulidad de todo vínculo fallido. Bastará, en consciencia, creer como inválido el propio matrimonio para hacerlo reconocer como nulo por la Iglesia”.

La carga explosiva se encuentra especialmente en el artículo 14 de las “Reglas procesales” donde se evoca la “falta de fe” de los contrayentes como posible causa de simulación o error en el consentimiento y por consiguiente de nulidad del matrimonio.

Hasta ahora la falta de fe como causa de invalidez del matrimonio es siempre excluída por la Iglesia, la cual se limita a elevar a sacramento el matrimonio natural.

Explicaba Benedicto XVI: “el pacto indisoluble entre hombre y mujer, no requiere, para fines de la sacramentalidad, la fe personal de los contrayentes; aquello que sí requiere, como condición mínima necesaria, es la intención de hacer aquello que hace la Iglesia”. Es decir la intención de casarse. Tanto es verdad que la Iglesia reconoce como sacramental también los matrimonios mixtos, con un cónyuge ateo o de otra religión: basta querer el matrimonio natural.

Ahora todo se voltea. Y, según el estilo bergogliano, se emplea una forma ambigua para hacer creer al mundo católico que la doctrina no cambia.

Así el 9 de septiembre, en “Avvenire”, el canonista Paolo Moneta sostenía que “la falta de fe no era causa de nulidad antes y no lo es tampoco hoy”.

Sin embargo, al mismo tiempo, Mons. Pinto, presentando el Motu proprio, ha exaltado “la novedad del pontificado de Francisco” y ha hablado del “sacramento celebrado sin fe” que llevará a un “desmesurado” número de nulidades “por la evidente ausencia de fe como puente hacia el conocimiento y por ende a la libre voluntad de dar el consentimiento sacramental”. Es algo que abre en verdad el camino a millones de anulaciones. ¡Millones!

¿Pero de cuándo a acá para casarse válidamente hace falta ser santos o titularse en teología en la (Pontificia Universidad) Gregoriana?

La Iglesia, para reconocer un matrimonio sacramental, siempre ha solicitado sólo la libre decisión de casarse, según las características del matrimonio natural.

Y siempre ha enseñado que la disposición espiritual de los esposos (su santidad) incide sobre los frutos del sacramento, y no sobre su validez.

Ahora todo cambia. Y entre las circunstancias que abren la posibilidad del divorcio superveloz está “la brevedad de la convivencia conyugal” o el hecho de que dos novios se hayan casado “por el embarazo imprevisto de la mujer”. ¿Y qué tiene que ver con la validez del consentimiento?

La increíble lista se concluye además con un “etcétera”. ¿Quiere decir que puede ampliarse a libre albedrío? ¿Pero qué jusrisprudencia es?

Serán las partes más débiles (las mujeres y los niños) las que pagarán los costos de esta revolución que desestabilizará a las familias, ya sobre pesado ataque de la cultura mundana.

Sor Lucía, la vidente de Fátima, dice un día al Card, Caffarra: “Padre, vendrá un momento en el que la batalla decisiva de Satanás con Cristo será el matrimonio y la familia”.

Henos aquí. Si es el tiempo del “obispo vestido de blanco” serán dolores para todos (¿recuerdan la visión de la ciudad en ruinas?).

Antonio Socci (*)
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(*): Información sobre él acá.