viernes, 22 de enero de 2016

LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL CASO LITVINENKO VE "PROBABLE" LA IMPLICACIÓN DE PUTIN


La investigación realizada en Reino Unido por el asesinato del exespía ruso Alexander Litvinenko, envenenado en 2012 con polonio 210, ha determinado que se trató de una "operación" de los servicios de seguridad rusos (FSB) y ha apuntado que, "probablemente", contó con la aprobación del presidente Vladimir Putin, según informa la cadena BBC.

"La operación del FSB (servicios de inteligencia rusos) para matar a Litvinenko fue probablemente aprobada por (Nikolai) Patrushev (director del FSB en la época) y también por el presidente Putin", afirma el informe.

Si el rol de Putin en la muerte sigue estando abierto, la investigación, presidida por el juez Robert Owen, es mucho más contundente sobre la participación del Estado ruso: "El Estado ruso fue responsable de la muerte de Litvinenko", afirman las conclusiones, que confirman también que la ejecución, mediante la introducción de polonio en un té durante una reunión en el bar de un hotel en Londres, corrió a cargo de dos agentes rusos, Andrei Lugovoi y Dmitri Kovtun.

"Cuando Lugovoi envenenó a Litvinenko, es probable que lo hiciera bajo la dirección del FSB. Añadiría que veo eso como una fuerte probabilidad. He concluido que Kovtun también tomó parte en el envenenamiento", afirma el documento de 300 páginas, resultado de un año y medio de audiencia

Litvinenko, un según un funcionario del Gobierno ruso, murió en noviembre de 2006 a los 43 años de edad. Falleció tres semanas después de que supuestamnete bebiera té contaminado en un hotel de Londres.

Desde su lecho de muerte, el exespía denunció que Putin había ordenado su asesinato, algo que desde el Kremlin siempre se ha negado. Para los abogados y la familia de Litvinenko la implicación de la cúpula rusa es la única explicación posible a lo que han descrito como un "ataque nuclear".

Rusia siempre estuvo en el punto de mira

La policía británica acusó a dos rusos, Andrei Lugovoi y Dmitri Kovtun, ambos ex guardaespaldas de la KGB, de llevar a cabo el asesinato, patrocinado por elementos en el Kremlin. No obstante, ambos han negado siempre su participación, y Moscú se niega a extraditar a ellos a pesar de Lugovoi fue acusado. Rusia también ha negado la participación del Estado.

El cuerpo de Litvinenko fue tan radiactivo que la autopsia fue realizada por médicos con ropa y ventilación protectoras.

La relación entre ambos ciudadanos rusos y el asesinato del exespía nació después de que los investigadores y los científicos afirmaron que la investigación que un rastro radiactivo se dejó a los hoteles, restaurantes y otros sitios a través de Londres visitados por Kovtun y Lugovoi, un ex agente del FSB, que ahora es un legislador ruso.

La mujer de Litvinenko hablará el jueves

La esposa de Litvinenko, Marina, que ofrecerá una conferencia de prensa este jueves, dijo a la AFP que la investigación británica es lo máximo que podía esperar. "Era lo último que podía hacer por él", dijo a la AFP en una entrevista, "tengo que defender su nombre y su memoria".

Litvinenko era un veterano de la guerra de Chechenia(1994-1996) que había servido en el KGB durante la época soviética y luego en su organismo sucesor, el FSB, además trabajaba para el MI6, el servicio de inteligencia exterior de Gran Bretaña, para la investigación de la corrupción entre los funcionarios rusos.

En 1998, él y otros agentes del FSB dieron una conferencia de prensa en Moscú acusando a la agencia de un complot para matar a Boris Berezovsky, un oligarca que ayudó a Putin a llegar al poder, pero más tarde se volvió contra él.

Además, había acusado al Gobierno ruso de haber participado en una serie de explosiones de apartamentos de construcción en 1999, las cuales habían sido atribuidos a los rebeldes chechenos.

Asimismo, el ex espía investigaba el asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya, que recibió amenazas de muerte y fue encontrada sin vida.

Litvinenko fue juzgado por abuso de poder y compra de explosivos, y aunque fue absuelto en 1999, huyó de Rusia con un pasaporte falso. Más tarde fue juzgado y condenado en rebeldía por diferentes cargos que su familia cree que se inventaron para silenciarlo. Litvinenko recibió asilo en Gran Bretaña y más tarde se convirtió en ciudadano británico.