martes, 22 de marzo de 2016

Esto NO es defensa de la Tradición, sino, “otra cosa”

Realmente produce una impresión muy agria el ver cómo, personas que se presumía eran dignas, pierden a cada paso que dan, esa condición.
Hace un tiempo, cuando Williamson redactara una carta pública, 28/03/2013,  con la que puso en evidencia los principios liberales contenidos en la Declaración Doctrinal dirigida por el Consejo General de la Sociedad San Pío X a las autoridades de la Iglesia en Roma el 15 de abril del 2012, vale decir, la muestra palpable de la trama de dobleces por parte de Fellay y sus secuaces, y que estuvieran cajoneados por casi un año, muchos creímos ver un aspecto positivo en esa actitud de su parte, pero no por esta nueva circunstancia significó un voto a favor sin condiciones sobre su obrar y opiniones, más bien estuvo condicionado, pues los antecedentes aconsejaban actuar de esa manera.
Al poco tiempo de producirse una serie de reacciones internas en la FSSPX en gran medida azuzadas por esa carta, un Amigo de Chile, particularmente interesado en el estudio sobre la Masonería, me comentó sus dudas fundadas, pues desconfiando por sus antecedentes de las personas involucradas, Fellay y Williamson, tenía un grado elevado de sospecha, que la separación de este último, era una acción premeditada por parte de ambos, a fin de poder controlar a futuro, las reacciones de los descontentos que con seguridad habrían de producirse, luego de darse a conocer los acercamientos y acuerdos entre la FSSPX y Roma, marcados ahora por un sentido exactamente contrario a lo indicado por Mons. Lefebvre.
Como lo señalara ya en otras oportunidades, Williamson no actúa equivocadamente bajo el efecto de los medicamentos que ingiere por prescripción médica, lo hace porque está plenamente convencido de lo que dice, y no es el único como lo mostrara con toda claridad el artículo publicado en Apostolado Eucarístico y redactado por Thiago María, (http://wwwapostoladoeucaristico.blogspot.com.es/2016/02/carta-abierta-los-catolicos_27.html), y el más reciente de In Tribulatione Patientes, en el cual se pone de evidencia la suma de errores que promueve y que van mucho más allá de la cuestión de los supuestos milagros en la iglesia conciliar, (http://wwwapostoladoeucaristico.blogspot.com.ar/2016/03/todo-el-problema-es-solamente-el.html), y a punto tal, que si no hubiese sido de esa confrontación abierta con Fellay,  del arreglo entrambos, habría continuado su vida normal dentro de la neo Fraternidad……¿si en qué cuestión de fondo se diferencian?
Pasado el tiempo, y ante la evidencia de las realidades, mi Amigo tuvo razón en sospechar que hubo un contubernio, porque lo escrito en los Comentarios ratifican plenamente esta posición confluyente, dado que coinciden en un mismo fin y siguiendo un idéntico camino, y no es de extrañarse, si en definitiva es una estratagema que la llevan a cabo quienes en secreto arbitran las medidas necesarias para dar un golpe de timón, un giro de 180º en las posiciones, y sostenerse en el tiempo, ante lo cual necesitan bloquear las reacciones justas, y por tanto deciden de antemano introducir una conducción de “falsa bandera”, como se estila decir actualmente a las maniobras cuyos ejecutores dicen ser una cosa y sin embargo terminan actuando en sentido contrario, al caso, la infiltración de elementos leales a la conjuración a fin de desbaratar la resistencia.
La suma de pruebas en favor de estas afirmaciones, el acuerdo previo de las partes, permiten descubrir, manifestar, justificar, y en definitiva, probar, que no hay casualidad, sino, causalidad concreta, pues tan elevado número de coincidencias entre hipotéticos opuestos, Fellay vs. Williamson, es un imposible de pensarlo sin una coincidencia plena previa a la supuesta confrontación y separación.
Si esto no es de tal manera, ¿por qué se produjo entonces el aparente conflicto entre dos posiciones coincidentes en lo esencial, como ya abiertamente vemos lo son hoy en día?
El hecho de la inicial confrontación y contrapunto entrambos, sirvió para un doble objetivo central: dividir las aguas, y hacer sobresalir a los descontentos por la maniobra de acercamiento y coincidencias con Roma. Ardid perfectamente diseñado para pasar a perseguir y sancionar a los reclamantes disgustados, provocar sus salidas en pos de una cabeza visible que encarne la reacción, previamente posicionada en ese rol, y de esta manera polarizar las posiciones y concretar la división, una más, del campo Tradicional, el que quedaría más debilitado por esta sutil maniobra con múltiples objetivos diseñados y hábilmente ejecutada.
En la FSSPX se produjo al mismo tiempo y a modo recíproco del anterior, un proceso interno de ajuste disciplinario por aplicación directa del mando, lo que trajo aparejado el afianzamiento bajo mordaza de una estructura compacta y favorable al acuerdo, mostrando Fellay y sus secuaces, capacidad para el manejo concreto de la situación, una estructura importante, cuentas bancarias y bienes incluidos.
Esta sensación de firmeza, realidad palpable en función de lo observado y se conoce, supera los descontentos internos aún presentes y por eso siguen en control y mando las actuales jefaturas, ayudados eficazmente, puesto que en el otro lado hay un gran vacío en la conducción, desgobierno, desorganización y anarquía sin solución aparente a la vista, impidiendo sumarse a los descontentos que hay en la FSSPX, y favoreciéndose la perspectiva de quienes creen beneficiarse  con ciertas ventajas materiales y de posición, no tan fáciles de soslayar al momento de decidir, y especulan les permite hacer más llevadera la espera a un posible cambio de mando y orientación en el futuro.
Por supuesto que frente a esta explicación, que es un pretendido justificativo ante carencias inexcusables: de Valor y Confianza en la Providencia, el ejemplo de varios Sacerdotes decidiendo irse para mantener la Fidelidad a Cristo y Su Única Iglesia, a la Tradición, tira por el piso las excusas innobles, pero al mismo tiempo, agrava la responsabilidad en el daño causado concientemente por Williamson, Faure, y el coro de obsecuentes y chupa medias, que los secundan, laicos y curas, pues cierran los brazos de la tenaza, de la trampa.
Muchas veces, las logias avanzan en sus objetivos, merced a la presencia de personas que le son fieles por ser integrantes de sus estructuras, y a otras que le son obsecuentes, dóciles, manejables, es decir, coinciden en los principios y en las acciones que se llevan a cabo, pero sin pertenecer a la organización.
En grados de menor importancia, en asuntos insignificantes, se los suele llamar en lenguaje común, idiotas útiles, o, perejiles (*), pero no creo se trate de este caso que se analiza.
Aquí hubo y hay coincidencia en la elaboración de la estrategia y en la posterior ejecución, y una muy lógica y evidente acción confluyente en el nivel de conducción, esto no es de perejil o de idiota útil, pues no se trata de cadetes de los mandados, ni uno, ni el otro.
Es tan grave y grande el quiebre, que no permite inteligentemente suponer sea algo distinto: la realidad se impone por sí misma, por más mentiras que argumenten los ahora convertidos en sofistas.
Hay que ser muy mentecato y necio para creer que todo esto no sea el fruto de una acción deliberada, previamente convenida.
Como decía una vez un Amigo: si tiene plumas amarillas, patas con membranas en medio de los dedos, pico aplastado como paletas, emite un sonido parecido a cua cua cua cua, no hay que dudarlo, es un pato.
Sinceramente, si yo fuera un seminarista cursante en el Seminario de Francia, saldría corriendo y de inmediato, pues de seguir pretendiendo formarme (deformándome más bien), con esos profesores dominicos especializados en el SO SO, NI NI, y estos Obispos, en lugar de Sacerdote de Cristo, terminaría como “celebrante” del CVII, con fachada tradicional, neo conservador, y empachado de espíritu modernista.
La mugre, la suciedad, la roña, son como el herrumbre, siempre salen a la superficie, por más que se pretenda hacer de todo para ocultarlos.
Es que “nada hay oculto que no deba ser manifestado, ni nada secreto que no deba ser conocido y sacado a la luz” (Lucas 8,17 – Nuevo Testamento, Mons. Straubinger).
 “Diréis solamente: Sí, Sí; No, No. Todo lo que excede a esto, viene del maligno”. (Mat. 5, 37– Nuevo Testamento, Mons. Straubinger).
Lo que esta gente representa NO es la Tradición Católica, definitivamente es “otra cosa”.
Mientras tanto, como se solía decir antes y que ahora renuevo:
Allá ellos, PERO AQUÍ, NOSOTROS.

Notas:
(*) Ser un PEREJIL: modismo de Argentina. Bien aplicado, puede resultar devastador. Por su escaso valor económico, el perejil es desde los años ´70 el regalo que se da en las verdulerías a algunos clientes. Es decir: nadie nota la diferencia si no está en la bolsa de los mandados. Un auténtico perejil es tan poca cosa que ni regalado es importante.


Eduardo Sebastián Gutiérrez