viernes, 18 de agosto de 2017

LO QUE NOS ENSEÑA EL ATENTADO DE BARCELONA



1.- Lo primero que debía haber habido es una declaración oficial del gobierno, de la guardia civil y de la policía sobre el atentado. Pero ha sido la Generalidad y sus mozos de escuadra (los “mosus” dicen todos los cantamañanas) quienes han corrido con esa formalidad. Sin embargo las competencias antiterroristas no han sido transferidas ni podrían serlo, pertenecen al gobierno, no a la autonomía, la cual se ha comportado como dueña de país independiente. Este dato esencial no ha sido advertido por casi ningún analista, reflejo de cómo la política en España se ha transformado en una orgía de palabrería vacua, en una farsa. Algo parecido ha ocurrido con la seguridad del aeropuerto del Prat, que es competencia exclusiva del gobierno y debiera estar en manos de la Guardia Civil en todo momento. Rajoy y sus ministrillos simplemente incumplen la ley y reconocen por la vía del hecho consumado, una vez más, el estado residual del estado allí, y la práctica secesión de Cataluña. Y un gobierno que ni cumple ni hace cumplir la ley es simplemente un gobierno antidemocrático y delincuente. Aunque casi todo el mundo persista en hacer como si no se enterase, debido a la ausencia o precariedad de cultura democrática en España.

2.- Rajoy ha apelado en tuíter a la unidad contra el terrorismo. Pero ¿unidad con quién? Rajoy, precisamente, es el seguidor de Zapatero, que rescató a la ETA del borde del abismo, premió sus crímenes con legalidad, dinero público, presencia institucional, proyección internacional, liberación de presos, etc., admitiendo así los asesinatos como modo de hacer política y lograr puestos “representativos”. Ello supone destruir el estado de derecho, anulando la democracia en uno de sus rasgos principales. Nuevamente, la ausencia de cultura democrática en los partidos, analistas y comentaristas de los medios pasa por alto una operación delictiva absolutamente escandalosa, que ha hecho de España una democracia fallida, convirtiéndola en “el país de la Gran Patraña”, como la URSS era “el país de la Gran Mentira”.

3.- Dentro de esta farsa brutal hemos visto a los jefes de la Guardia Civil y la policía y otros mucho tratar de censurar las imágenes del atentado. Hipócritamente hablan de “respeto a las víctimas”, los mismos que han promocionado al máximo imágenes como la del bebé sirio ahogado. A quienes respetan realmente es a los terroristas, y la causa es simple: tratan de impedir lo que llaman “la islamofobia”. Esto, en un país donde la cristianofobia, los ataques directos e indirectos al cristianismo, base de la cultura europea, son el pan nuestro de cada día desde todos los ángulos, desde los LGTBI al gobierno y a los amigos del Frente Popular, más cada día. Lo que se persigue con esa política es desarmar de antemano cualquier oposición al islam, con el pretexto de que los yijadistas son solo una minoría.

4.- Los terroristas son siempre minorías, pero pueden tener más o menos apoyo. Y es evidente que tienen mucho. Irónicamente escribí en tuíter: “Creo que los cientos de miles de musulmanes en Cataluña van a manifestarse con furia contra el terrorismo islámico”. En París se convocó una manifestación de esas, a la que acudió un centenar de personas, no todas musulmanas. Los hechos reales son que la mayoría de los islámicos desprecian nuestra cultura, a lo que tienen derecho, pero no en nuestros países. La consideran una cultura decadente, en lo que probablemente tienen alguna y aun bastante razón. Y la tendencia general en el mundo islámico no es, desde hace muchos años, a una “occidentalización” sino a todo lo contrario. Basta ver fotografías de mujeres en Teherán, El Cairo Kabul y muchos otros lugares hace treinta o cuarenta años y las actuales. La misma Turquía, antaño una peculiar democracia tutelada por el ejército, sigue esa orientación. Y dentro de Europa, las crecientes minorías musulmanas tienden a una mayor radicalización. En España es particularmente peligroso porque la memoria de Al Ándalus sigue muy viva en el mundo islámico, como de vez en cuando se encargan de recordarnos.

5.- La Comisión islámica de España ha condenado “todo tipo de terrorismo”. La expresión es significativa, como la del PNV cuando, en relación con la ETA, “condenaba” todo tipo de violencia, es decir, la violencia “represiva” de los cuerpos de seguridad, equiparándola hipócritamente a los crímenes etarras. Hay que decir que, en la perversión del lenguaje habitual con el término terrorismo, no dejan de tener un argumento aparente: la UE, por medio de la OTAN, ha ayudado a sembrar el caos y la guerra civil, con cientos de miles de muertos, en Afganistán, Irak, Libia o Siria, provocado un golpe militar en Egipto, etc. El terrorismo islamista aparece entonces como una respuesta a tales hechos. Especialmente sangrante, y por haber intervenido España directamente en el crimen, fue el derrocamiento de Gadafi, que llevaba años de política moderada, derrocamiento que destruyó literalmente una sociedad antes tranquila, ordenada y rica. ¿Han visto a alguno de los políticos europeos causantes hacer el más mínimo análisis autocrítico al respecto? So pretexto de “democratizar” esos países los han llevado al desastre, y de paso están haciendo lo mismo en Europa. Me quedo prácticamente solo en la exigencia clave para España de abandonar la OTAN, una organización que supone una alianza con un país invasor de nuestro territorio (Inglaterra) en un punto clave para nuestra defensa, así como la desprotección de Ceuta y Melilla, ciudades españolas de hecho reservadas por la OTAN a Marruecos, a plazo más o menos largo. Una organización que convierte a nuestras fuerzas armadas en un ejército cipayo al servicio de intereses ajenos, bajo mando ajeno y en lengua ajena.

6.- Repliqué a uno de esos tuits que predicaban la unidad para acabar con los yijadistas: “Lo primero sería acabar con los repugnantes gobiernos que han premiado a la ETA y favorecido a los islámicos. Sin eso no hay nada que hacer”.




NO DURMAIS - SANTA TERESA DE JESÚS



Todos los que militáis
debajo de esta bandera
ya no durmáis, no durmáis,
pues que no hay paz en la tierra.

Si como capitán fuerte
quiso nuestro Dios morir,
comencémosle a seguir,
pues que le dimos la muerte.
¡Oh qué venturosa suerte
se le siguió de esta guerra!
Ya no durmáis, no durmáis
pues Dios falta de la tierra.

Con grande contentamiento
se ofrece a morir en cruz
por darnos a todos luz
con su grande sufrimiento.
¡Oh glorioso vencimiento!
¡Oh dichosa aquesta guerra!
Ya no durmáis, no durmáis,
pues Dios falta de la tierra.

¡No haya ningún cobarde!
¡Aventuremos la vida!
Pues no hay quien mejor la guarde
que el que la da por perdida.
Pues Jesús es nuestra guía,
y el premio de aquesta guerra.
Ya no durmáis, no durmáis,
porque no hay paz en la tierra.

Ofrezcámonos de veras
a morir por Cristo todas,
y en las celestiales bodas
estaremos placenteras.
Sigamos esta bandera,
pues Cristo va en delantera.
No hay qué temer, no durmáis,
pues que no hay paz en la tierra.

Santa Teresa de Jesús

Censuran la imagen del niño muerto en las Ramblas de Barcelona los mismos que nos restregaron durante días la del cadáver de Aylan Kurdi



AD.- El proceso de cambio que vive Occidente se ha visto reflejado en Barcelona en las últimas horas. Las élites globalistas luchan para contener la indignación popular con grandes dosis de osopeluchismo y manipulación informativa. Para evitar ocultar la relación directa entre el islamismo y los terroristas de Cataluña, los medios a la carta han adulterado el lenguaje con tal descaro que en pocas crónicas se acentúa la militancia islámica de los terroristas. Se habla de atropello y no de masacre. Se habla de terrorismo internacional y no de terrorismo islámico. Se ordena congelar las imágenes sobre víctimas mortales, algunas de ellas niños, cuando nos restregaron durante días la del cadáver del niño Aylan Kurdi en una playa de Turquía. Todo ello con el único objetivo de no despertar la conciencia largamente anestesiada de los ciudadanos.

Nosotros, sin embargo, nos debemos a la verdad libre de cargas. Sabíamos que tarde o temprano iba a ocurrir. A nadie se le escapaba que las políticas barrosas del buenismo multicultural y el #RefugiadosBienvenidos nos traerían lodos como el de ayer. El atentado de las Ramblas tiene unos autores materiales, pero también unos responsables encubiertos, que en ningún caso serán capaces de admitir sus errores ni asumir responsabilidades por los mismos. Continuarán como hasta ahora. Nos contarán la misma palinodia de siempre sobre las virtudes pacificadoras del islam. Abstraerán a la gente del drama provocado con ridículas ceremonias de exaltación del osopeluchismo. Fingirán estar unidos ante el dolor de las víctimas inocentes y esperarán a que pasen los días de obligado arrobamiento y dolor para que la gente vuelva a sus cuitas formales. Ya se sabe, el fichaje de Coutinho, el buen momento del Madrid y las últimas nuevas de Sálvame. Al cabo de una o dos semanas, los sucesos de Barcelona se habrán desvanecido de la psique colectiva y todo volverá a su primitivo cauce hasta la siguiente desbordante riada.

El peor homenaje a las víctimas de ayer es que nadie parezca dispuesto a revertir la situación para que al menos sus muertes no hayan sido en vano. Desde los que invitan a abrir nuestras fronteras a todo el mundo, sin ningún tipo de control, hasta los que promueven la multiculturalidad como norma fundamental del Estado. Nada cambiará. Caso aparte merecen las autoridades de Barcelona y los Mossos, que se negaron a seguir las recomendaciones para la instalación de bolardos y otras protecciones de las calles más turísticas de la ciudad condal, para evitar precisamente desastres como el de ayer y otros que han sucedido en Europa. Y ello porque las recomendaciones procedían de la Guardia Civil española. Si los sectarios mandos políticos de los Mossos conservasen un átomo de vergüenza y dignidad, tendrían que haber pedido perdón a los familiares de las víctimas.

Sin embargo, unos y otros seguirán preocupados más en combatir la islamofobia que a los potenciales islamistas, evitando que un pensamiento de disidencia vertebre a la población. AD, fiel a su compromiso con la realidad real y no con la oficial, ha sostenido siempre que Europa no tiene un problema con el terrorismo. El problema que tiene Europa es con el islam, base y sustento de los terroristas. Oponerse a culturas y credos completamente ajenos a nuestras patrias y nuestra identidad colectiva no es islamofobia. Es tratar de evitar acontecimientos tan trágicos como el de ayer en Barcelona. Y que la imagen del pequeño muerto en las Ramblas tenga el mismo valor periodístico y político que la del niño Aylan Kurdi.


domingo, 13 de agosto de 2017

SANTOS PADRES DE LA IGLESIA



Ver y descargar aquí:

LA SAGRADA COMUNIÓN Y EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA - IX

CAPÍTULO 9 
Del fruto que hemos de sacar de la sagrada Comunión. 

Las virtudes y efectos admirables que los Santos declaran de este divino Sacramento, no solamente son para descubrirnos su excelencia, y el amor y caridad inmensa que nos tuvo el Señor, sino también para que pongamos los ojos y el corazón en ellos, para sacar este fruto de la sagrada Comunión; y así iremos diciendo algunos de ellos para este fin. Este divino Sacramento, así como todos los otros, tiene un efecto común con todos los demás sacramentos, que es dar gracia al que dignamente le recibe; y tiene otro efecto propio, con que se diferencia de los demás sacramentos, el cual llaman los teólogos refección espiritual, que es ser mantenimiento del alma, con el cual ella se rehace, restaura y toma fuerzas para resistir a sus apetitos y abrazarse con la virtud. Y así sobre aquellas palabras que dijo nuestro Señor (Jn, 6, 56), Mi carne es verdadero manjar, y mi sangre verdadera bebida, dicen comúnmente los Santos, y lo dice también el Concilio Florentino, que todos los efectos que obra el mantenimiento corporal en los cuerpos, obra espiritualmente este divino manjar en las almas. Y por esto dicen que quiso Cristo nuestro Señor instituir este santísimo Sacramento en especie de mantenimiento, para que en la misma especie que le instituía, nos declarase los efectos que obraba y la necesidad que nuestras almas tenían de él. Pues conforme a esto, así como el mantenimiento corporal sustenta la vida del cuerpo y renueva las fuerzas y en cierta edad hace crecer, así también este santísimo Sacramento sustenta la vida espiritual, rehace las fuerzas del alma, repara la virtud enflaquecida, fortalece al hombre contra las tentaciones del enemigo, y le hace crecer hasta su debida perfección. Este es el Pan que conforta y esfuerza el corazón del hombre (Sal., 103, 15), y con el cual esforzados, como Elías, hemos de caminar hasta llegar al monte d Dios Horeb (1 Reyes., 19, 8). 

Mas tiene otra propiedad el manjar corporal, que es dar gusto y sabor al que come, y tanto mayor cuanto es mejor y más precioso el manjar, y el paladar está más bien dispuesto; así también este divino manjar, no solamente nos sustenta, conserva y esfuerza, sino también causa un gusto y suavidad espiritual, conforme a aquello que dijo el patriarca Jacob en aquellas bendiciones proféticas que a la hora de su muerte echó a sus hijos, anunciando lo que había de ser en la ley Evangélica; cuando llegó a su hijo Aser, dice (Genes., 49, 20): [Aser, sabroso en su pan, será delicias de los reyes]. Cristo era Pan fertilísimo, suavísimo y gustosísimo. Dice Santo Tomás que es tan grande el gusto y deleite que causa este Pan celestial en aquellos que tienen purgado el paladar de su ánima, que con ningunas palabras se puede explicar, por gustarse aquí la dulzura espiritual en su misma fuente, que es Cristo nuestro Salvador, fuente de toda suavidad y vida de todas las cosas; el cual, por medio de este Sacramento, entra en el ánima del que comulga. Y muchas veces es tanta esta suavidad, que no sólo recrea el espíritu, sino redunda también en la misma carne, conforme a aquello del Profeta (Sal, 83, 3): Mi corazón y mi carne se alegraran en el Dios vivo. 

De ahí nace lo que dice San Buenaventura, que muchas veces acaece llegar una persona muy debilitada y flaca a la sagrada Comunión, y ser tan grande la alegría y consolación que recibe con la virtud de este manjar, que se levanta de ahí tan esforzada como si ninguna flaqueza tuviera. Guimando Adversano, obispo, autor antiguo, escribe de aquellos monjes antiguos que era tanto el consuelo y fortaleza que sentían con la sagrada Comunión, que algunos con sólo este sustento se pasaban sin ninguna otra comida, siéndoles éste todo su consuelo y sustento, así para el alma como para el cuerpo; y el día que no comulgaban sentían en sí una flaqueza y desmayo grande, y les parecía que desfallecían y que no podían vivir. Y dice que a algunos les llevaba un ángel la Comunión a su celda. En las Crónicas de la Orden Cisterciense se cuenta de un monje que siempre que comulgaba le parecía recibir un panal de miel, cuya suavidad le duraba tres días. 

Pues conforme a esto, el fruto que nosotros hemos de sacar de la sagrada Comunión ha de ser un ánimo varonil para caminar e ir adelante en el camino de Dios, una fortaleza muy grande para mortificar nuestras pasiones y resistir y vencer las tentaciones (Sal., 22, 5): [Preparaste, Señor, una mesa delante de mí contra mis perseguidores]. Para esto nos preparó el Señor esta mesa. En las demás mesas, quien tiene enemigos, teme y no osa estar; pero en ésta recibe el hombre esfuerzo y fortaleza para vencer a todos sus enemigos. Y así dice San Crisóstomo, que nos hemos de levantar de esta sagrada Mesa como unos leones, echando fuego por la boca con que espantemos y nos hagamos terribles a los demonios. Y este efecto nos significó Cristo nuestro Redentor, cuando, acabando de comulgar a sus discípulos, les dijo (Jn, 14, 31): [Levantaos y vamos de aquí]; como quien dice: ya habéis comulgado, levantaos y vamos a padecer. Y así vemos que en la primitiva Iglesia, cuando se frecuentaba tanto este divino Sacramento, no sólo tenían los cristianos fuerzas para guardar la ley de Dios, sino para resistir a la fuerza y rabia de les tiranos y dar la sangre y la vida por Cristo. 

EJERCICIO DE PERFECCIÓN Y 
VIRTUDES CRISTIANAS 
Padre Alonso Rodríguez, S.J.

martes, 8 de agosto de 2017

VENEZUELA: LA SECTA ROJA Y EL SILENCIO ASESINO DE LA IZQUIERDA



Nuestra Señora de Fátima dejó muy en claro en 1917 que a menos que sus peticiones sean atendidas: Rusia esparcirá sus errores (los errores del comunismo) por el mundo. Nuestra Señora nos advirtió que si la humanidad no respondía a esa gracia muy especial que Dios ha dado al mundo por el Mensaje de Fátima, que el mundo sería castigado por la persecución de la Iglesia, que ha resultado en una gran reducción de su Voz Moral en asunto tan vital del peligro comunista.

Ahora vivimos la hora del demonio, pues si el bien tiene su día, el mal tiene su hora. Nuestro Señor le dijo a Judas la noche de su Pasión: Esta es tu hora, el reinado de las tinieblas.[1]

I. La Revolución

La más poderosa fuerza propulsora de la Revolución está en las tendencias desordenadas. Como los cataclismos, las malas pasiones tienen una fuerza inmensa, pero para destruir.

Y por esto la Revolución ha sido comparada a un tifón, a un terremoto, a un ciclón. Las fuerzas naturales desencadenadas son imágenes materiales de las pasiones desenfrenadas del hombre.

Es que las pasiones desordenadas, yendo en un crescendo análogo al que produce la aceleración en la ley de la gravedad, y alimentándose de sus propias obras, acarrean consecuencias que, a su vez, se desarrollan según una intensidad proporcional. Y en la misma progresión los errores generan errores, y las revoluciones abren camino unas a las otras.[2]

II. Marxismo cultural

Antonio Gramsci, fundador del PC italiano y considerado el mayor ideólogo marxista de Occidente, hacia 1930 elaboró su novedosa concepción estratégica de que para establecer duraderamente el régimen comunista se requería primero alterar la «superestructura» de la sociedad, entendida como el sistema de convicciones, tradiciones y costumbres sociales vigente; y a este cambio le dio el nombre de revolución cultural.[3]

El marxismo cultural está librando una batalla ideológica, propagando ideas falsas. Esto se hace mediante los medios de comunicación social, y al mismo tiempo forzando a que se acalle la voz moral de la Iglesia Católica. Esto permite una incesante y activa propaganda de mentiras y odio, difundida por los ateos comunistas, mediante muchos y engañosos métodos, avanzar sin que se les impida.

La guerra en que estamos es más que solamente militar, económica, política y diplomática. Es todo eso, pero es también una guerra ideológica y una guerra orientada a destruir nuestras normas morales y hacernos menos que los animales tentándonos a ser drogadictos, y asesinando a los más indefensos, los bebés en los vientres de sus madres. La guerra es todavía más que todo esto. Es espiritual: es una guerra conducida por Satanás y los ángeles rebeldes, los demonios. Es una guerra para la cual el Diablo utiliza el comunismo y los grandes recursos puestos a su disposición por el ateísmo militante global, para combatir a la misma Iglesia Católica.[4]

III. Doctrina de la Iglesia

El gran Papa León XIII, el Papa de la Doctrina Social de la Iglesia, condenaba así: …aquella secta de hombres que, bajo diversos y casi bárbaros nombres de socialistas, comunistas o nihilistas, esparcidos por todo el orbe, y estrechamente coaligados entre sí por inicua federación, ya no buscan su defensa en las tinieblas de sus ocultas reuniones, sino que, saliendo a pública luz, confiados y a cara descubierta, se empeñan en llevar a cabo el plan, que tiempo ha concibieron, de trastornar los fundamentos de toda sociedad civil. Estos son ciertamente los que, según atestiguan las divinas páginas, ‘mancillan la carne, desprecian la dominación y blasfeman de la majestad‘ (Jdt. epist. v. 8).

En efecto, toda ideología, toda concepción política, todo gobierno que prescinda de Dios y del orden moral objetivo son «intrínsecamente perversos», ya que afirman en la doctrina y en la práctica la autonomía soberana de la libertad.

Siguiendo la doctrina del Papa Pío XI en la encíclica Divini Redemptoris, quien condenó los errores presentados bajo un falso sentido místico, el cristiano no puede adherir a aquellos sistemas ideológicos que se oponen radicalmente o en los puntos sustanciales a su fe y a su concepción del hombre: ni a la ideología marxista, a su materialismo ateo (…) ni a la ideología liberal, [5] estas corrientes buscan apoderarse de la religión, instrumentalizando a las iglesias para servirse de ellas con el fin de la destrucción de la religión y de la creencia en Dios. [6]

Callar frente a la presión explícita o implícita de los totalitarios rojos, es abandonar la grey frente a una poderosa invitación a la apostasía, sería traicionar la misión docente de la Iglesia, que consiste no solamente en enseñar la verdad, sino condenar el error.

San Ezequiel Moreno dijo:

Estad seguros, día llegará en que la misma revolución, sagaz como su jefe, se ría y menosprecie a los que la sirvieron o de alguna manera pidieron favor o gracia. Es un error, y error funesto a la Iglesia y a las almas, transigir con los enemigos de Jesucristo y andar blandos y complacientes con ellos. Mayores estragos ha hecho en la Iglesia de Dios la cobardía velada de prudencia y moderación, que los gritos y golpes furiosos de la impiedad. (…) ¿Qué bienes se han conseguido con las blanduras y coqueteos con los enemigos de Jesucristo? ¿Qué males se han evitado, pequeños ni grandes, por esos caminos? No se consigue otra cosa con esa conducta que afianzar el poder de los malos, calmando ¡oh dolor! el santo odio que se debe tener a la herejía y al error; acostumbrando a los fieles a ver esas situaciones de persecución religiosa con cierta indiferencia.[7]

IV. Venezuela

Los tristes acontecimientos que vienen acaeciendo en Venezuela, bajo el delirante régimen de Nicolás Maduro, sucesor de Hugo Chávez quien llamó a su tenebroso proyecto Socialismo del Siglo XXI, con una democracia amañada, exportándolo a otros países, confirman que la singladura de ese estado castro-chavista ­–de no ocurrir un milagro – se encamina con rapidez a la consolidación de un comunismo totalitario.

El régimen castro-chavista encenegado en un corrupto sistema, busca mantenerse en el poder a cualquier costo en esa disfrazada y falsa democracia, prebendalista y embustera que engaña al pueblo, corrompe lo mejor, y mientras tanto, los que más piensan y los jóvenes hartos de la corrupción se van sintiendo cada día más frustrados y engañados.[8]

De raíces ideológicas perversas, el socialismo únicamente genera opresión y miseria. Nuestro Señor Jesucristo dijo que el árbol malo no puede dar buenos frutos.

Bajo el principio de quien no está con nosotros es nuestro enemigo, Maduro y su régimen no permiten que nadie tenga una visión diferente, o la más mínima expresión de rebeldía.

Vemos cómo una Asamblea Constituyente títere, ha sido armada por la tiranía venezolana sin la menor vergüenza. Carlos Alberto Montaner señala respecto del escandaloso fraude de tal elección: «Maduro obtuvo 1.795,144 votos. Ni 1 + ni uno -. La fuente es Rondón (CNE). El fraude para llegar a + de 8 millones es el mayor de la historia».

Así y todo una de las primeras medidas de dicha Asamblea Constituyente ha sido destituir a la Fiscal General Luisa Ortega Díaz, quien de haber sido fervorosa chavista se desmarcó del narcogobierno.

Se vive ya hace mucho en Venezuela un régimen apabullante y conculcador de los derechos más elementales de las personas, una tiranía que por eso mismo carece de legitimidad.

Maduro controla todo el aparato estatal, salvo el Parlamento. «Según el mayor general Clíver Alcalá, quien ayudó a restituir a Chávez durante un fugaz golpe de Estado en el 2002, la Fuerza Armada tiene 1.000 generales, cuando solo requeriría 200 y hay 800 esperando».

Eladio Aponte, ex magistrado de Venezuela y ex Presidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, que enfrenta al régimen castro-chavista, denunció los vínculos del régimen con el narcotráfico, con las FARC, y con las maniobras para encarcelar a opositores que se transformaron así en presos políticos.

Erika Rivas, directora para las Américas de Amnesty International, señala: «En Venezuela se violenta toda la gama de derechos humanos. Derechos económicos, sociales, culturales, las libertades fundamentales, el derecho a la asociación, la libertad de expresión. Se está dando un contexto represivo y militarizado frente a las muestras de descontento social, donde además se hacen detenciones arbitrarias como herramienta de control, de acallar las voces de la disidencia».

Resulta sorprendente constatar el silencio «colaboracionista» de los gobiernos sudamericanos y de los organismos internacionales. Fingen que nada ven y que nada escuchan. Y al contrario, cuánto empeño ponen en asegurar el avance de las acciones psicopolíticas de la izquierda, cuánta impunidad ante sus atropellos, sus golpes a la ley, al estado y a las instituciones.

Tal como enseñó el célebre pensador católico y hombre de acción, Plinio Corrêa de Oliveira, esta neo-revolución se vuelve capaz de vencer más por el aniquilamiento del adversario que por la multiplicación de sus amigos. Le interesa más adormecer, desconcertar, o simplemente acabar con las oposiciones, que estimular a sus adeptos ostensivos.

En el caso de la grave crisis venezolana los gobiernos sudamericanos colaboraron con este designio.

Al respecto a fines de diciembre 2016, en una creciente ola de protestas multitudinarias, el gobierno de Maduro, invitó al Vaticano a operar como mediador entre éste y la oposición, proceso que abortó en un fracaso total y que posibilitó contrariamente a los marxistas en el poder a ganar tiempo y llegar a la situación actual.

Es que el diálogo resulta ser una palabra talismánica para encubrir un mecanismo tramposo utilizado por la izquierda en su provecho.

Así, mientras los obispos venezolanos han sido claros en denunciar al tirano, el Vaticano mediante el Cardenal Secretario de Estado ha emitido tímidas declaraciones al respecto, mismas que Maduro ha respondido con virulencia.

El régimen de Maduro sustenta sus bases en los llamados movimientos sociales, a los que Francisco acoge con especial benevolencia en la Santa Sede.

«Los enemigos de la sociedad y de la religión usan frecuentemente la táctica del pánico. Es una táctica positiva y negativa; infunden miedo y lo quitan. Cuando están en el poder amenazan, atropellan, encarcelan, imponen multas, destierran. Todo para infundir el miedo en el resto de los ciudadanos. Cuando no pueden abusar de la fuerza, hacen correr los más absurdos disparates, cada día nuevos, cada día más temerosos. Es una táctica sagaz, que hace víctimas innumerables. Antes de que llegue la hecatombe es cuando hay que reaccionar. ¿Cómo? Teniendo serenidad para no creer en peligros imaginarios. Teniendo ánimo para desafiar y arrostrar los peligros verdaderos. Actuando sin cesar y organizándose en todos los órdenes de la vida».[9]

Douglas Hyde el célebre convertido del comunismo a la Iglesia Católica afirmó que a una demanda de heroísmo, responde siempre una respuesta heroica especialmente cuando la libertad y la verdad son reprimidas. Y, si se apodera del pueblo un espíritu martirial, cualquier totalitarismo puede irse.


Germán Mazuelo-Leytón


[1] MAZUELO-LEYTÓN, GERMÁN, Los errores de Rusia en la Cátedra de Pedro. http://adelantelafe.com/los-errores-rusia-la-catedra-pedro/

[2] Cf.: CORREA DE OLIVEIRA, PLINIO, Revolución y Contra-Revolución.

[3] CF.: SÁENZ, P. AALFREDO, S.I., Antonio Gramsci y la Revolución Cultural.

[4] Cf.: MADIRAN, JEAN, El Vaticano silenciado por Moscú.

[5] JUAN PABLO II, Carta apostólica en el 80º aniversario de la Rerum Novarum, nº 26.

[6] Cf.: PORADOWSKI, P. MIGUEL, El Marxismo en la Teología.

[7] SAN EZEQUIEL MORENO, Cartas pastorales, p. 244.

[8] MAZUELO-LEYTÓN, GERMÁN, El «magisterio del teléfono» y Venezuela. http://adelantelafe.com/magisterio-del-telefono-venezuela/

[9] AYALA, ANGEL S. I., Formación de selectos.