viernes, 31 de agosto de 2018

BERGOGLIO: «NO VOY A DECIR NI UNA PALABRA SOBRE EL ASUNTO»



«No voy a decir ni una palabra sobre el asunto.» Con esta frase, pronunciada el 26 de agosto de 2018 en el vuelo de regreso de Dublín a Roma, respondió el papa Francisco cuando le preguntaron por las impresionantes revelaciones del arzobispo Carlo Maria Viganò, que aludía directamente a él.

A la periodista Anna Matranga (NNC), que le había preguntado si era cierto lo que habría escrito el ex nuncio en los Estados Unidos, el Papa respondió efectivamente: «Esta mañana leí ese comunicado. Lo leí, y les diré sinceramente que tengo que decirles todo esto. A usted y a todos los que estén interesados: lean detenidamente el comunicado y juzguen por ustedes mismos. No voy a decir ni una palabra sobre el asunto. Creo que la declaración es bastante elocuente, y que tendrán suficiente capacidad como periodistas para sacar conclusiones. Es un acto de confianza. Cuando pase un poco de tiempo y hayan sacado sus conclusiones, tal vez hable del tema, pero me gustaría confiar la labor a la madurez profesional de ustedes. Les hará bien, desde luego. Está bien así.»

Un arzobispo ha terminado con el clima de omertà [la ley del silencio de la Mafia] y de complicidad, denunciando con nombres y circunstancias concretas la existencia de «una corriente filohomosexual favorable a subvertir la doctrina católica respecto a la homosexualidad» y la existencia de «redes homosexuales, difundidas ya en muchas diócesis, seminarios, órdenes religiosas, etc.» que «actúan protegidas por el secreto y la mentira con la fuerza de los tentáculos de un pulpo, triturando a las víctimas inocentes y las vocaciones sacerdotales y estrangulando a toda la Iglesia».

Ante esta voz valiente que ha roto el silencio, el papa Francisco calla y encomienda a los medios informativos la tarea de evaluar, según sus criterios políticos y mundanos, muy alejados de los criterios religiosos y morales por los que se guía la Iglesia. Su silencio parece todavía más grave que los escándalos puestos en evidencia por el arzobispo Viganò.

Esta lepra se ha propagado después del Concilio Vaticano II a consecuencia de una nueva teología moral que negaba los absolutos morales y reivindicaba el papel de la sexualidad, hetero y homosexual, considerada como factor de desarrollo y realización de la persona humana.

La homosexualización de la Iglesia se extendió en los años setenta y ochenta del siglo XX, como atestigua el libro rigurosamente documentado del sacerdote Enrique Rueda The homosexual network: private lives and public policy, publicado en 1982. Para entender hasta qué extremo se ha agravado la situación desde entonces, es indispensable leer el ensayo Omosessualità e sacerdozio. Il nodo gordiano – dei cattolici? (Poznań Theological Studies, 31 (2017), pp. 117-143), del profesor Andrzej Kobyliñski de la Universidad Stefan Wyszyñski de Varsovia, (https://journals.indexcopernicus.com/api/file/viewByFileId/261531.pdf)

Kobyliñski cita un libro titulado The Changing Face of the Priesthood: A Refection on the Priest’s Crisis of Soul, de Donald Cozzens, rector del seminario de Cleveland (Ohio), cuyo autor afirma que comienzos del siglo XXI el sacerdocio se ha convertido en una profesión ejercida destacadamente por homosexuales, y se puede hablar de «un éxodo heterosexual del sacerdocio» (a heterosexual exodus from the priesthood).

Hay un caso emblemático que recuerda Kobyliñski: el del arzobispo de Milwaukee (Wisconsin) Rembert Weakland, prestigioso exponente de la corriente progresista y liberal en Estados Unidos: «Durante años, Weakland ha encubierto los casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes y sostenido un concepto de la homosexualidad contrario al del Magisterio de la Iglesia Católica. Poco antes de su jubilación, llevó a cabo una gigantesca malversación, sustrayendo cosa de medio millón de dólares de las arcas de su arquidiócesis para pagar a un ex compañero de aventuras sexuales, que lo acusaba de abusos deshonestos. En 2009, Weakland salió del armario publicando una autobiografía titulada A Pilgrim in a Pilgrim Church (peregrino en una Iglesia peregrina),en la que además de reconocer su homosexualidad admite haber mantenido durante décadas relaciones sexuales continuadas con numerosas parejas. En 2011, la archidiócesis de Milwaukee se vio obligada a declararse en bancarrota en razón del elevado costo de las compensaciones pagadas a las víctimas de los sacerdotes pedófilos.»

En 2004 se publicó el informe John Jay, documento elaborado a raíz de una solicitud de la Conferencia Episcopal Estados Unidos, en el que se analizan todos los casos de abusos de menores por parte de sacerdotes y diáconos católicos en ese país entre 1950 y 2002.

«Este informe de casi 300 páginas posee un extraordinario valor informativo –escribe Kobyliński–. El informe John Jay ha demostrado la relación entre la homosexualidad y los abusos sexuales de menores cometidos por parte de sacerdotes católicos. Según la documentación relativa a 2004??, una amplia mayoría de casos de abusos sexuales no corresponde a casos de pedofilia, sino de efebofilia, degeneración que no consiste exclusivamente en la atracción sexual hacia los niños, sino hacia muchachos adolescentes, chicos que están en la pubertad. El informe John Jay ha demostrado que aproximadamente el 90% de los sacerdotes condenados por abusos sexuales a menores son sacerdotes homosexuales.»

Como vemos, el escándalo de McCarrick no es sino el último acto de una crisis que viene de lejos. A pesar de ello, ni en la Carta del papa Francisco al pueblo de Dios ni en ningún momento durante su viaje a Irlanda ha denunciado el Sumo Pontífice este desorden moral.

Sostiene el Papa que el problema principal de los abusos perpetrados por el clero no es la homosexualidad sino el clericalismo. A respecto de tales abusos, el historiador progresista Alberto Melloni ha escrito: «Por fin Francisco tiene que tiene que encarar los delitos en el plano eclesiológico; y lo encomienda a aquel sujeto teológico que es el pueblo de Dios. Francisco le dice sin rodeos al pueblo que lo que ha incubado esta atrocidad no han sido los excesos ni la falta de moral, sino el clericalismo» (La Repubblica, 21 de agosto de 2018).

««Le cléricalisme, voilà l’ennemi!» El clericalismo, he ahí al enemigo. La célebre frase pronunciada 4 de mayo de 1876 en la Cámara de Diputados francesa por Léon Gambetta (1838-1882), destacado representante del Gran Oriente de Francia, podría hacerla suya el papa Francisco.

Pero esta frase está considerada la consigna del laicismo masónico del siglo XIX. Al ponerla por obra, los gobiernos de la Tercera República francesa llevaron a cabo en los años siguientes un programa político anticlerical en sucesivas etapas: secularización integral del programa educativo, expulsión de los religiosos del territorio nacional, divorcio y abolición del concordato entre Francia y la Santa Sede.

Aparentemente, el clericalismo al que se refiere Francisco es otro, pero en el fondo lo identifica con el concepto tradicional de Iglesia que ha sido combatido a lo largo de los siglos por galicanos, liberales, masones y modernistas.

Para reformar la Iglesia limpiándola del clericalismo, el sociólogo italiano Marco Marzano propone la siguiente vía al Sumo Pontífice: «Se podría, por ejemplo, empezar a retirarles a los párrocos la dirección de las parroquias, quitándoles las funciones de gobierno (económico y pastoral) absoluto y monocrático del que gozan actualmente. Introduciendo un importante elemento democrático, los obispos podrían elegirse por votación. Sustituyéndolos por estructuras formativas abiertas y transparentes, podrían cerrarse los seminarios, instituciones de la Contrarreforma en las que se sigue exaltando y cultivando el clericalismo como espíritu de casta. Y sobre todo se podría abrogar la norma sobre la que el clericalismo se basa principalmente en la actualidad (y en la que está la raíz de la gran mayoría de los delitos sexuales cometidos por el clero):el celibato obligatorio. Es precisamente la supuesta castidad del clero, con todas sus consecuencias de pureza, sacralidad y los aspectos sobrehumanos que trae consigo, lo que constituye la premisa principal del clericalismo» (Il Fatto quotidiano, 25 de agosto de 2018).

Quien quiere derribar el clericalismo, lo que quiere en realidad es destruir la Iglesia. Si, por el contrario, por clericalismo se entiende el abuso de autoridad que ejerce el clero cuando abandona el espíritu del Evangelio, no hay peor clericalismo que el de quien se niega a estigmatizar pecados gravísimos como la sodomía y olvida que la vida cristiana está forzosamente encaminada al Cielo o al Infierno.

En los años que siguieron al Concilio Vaticano II, un amplio sector del clero abandonó el ideal de la realeza social de Cristo y aceptó el postulado de la secularización como un fenómeno irreversible. Pero cuando el cristianismo se subordina al secularismo, el Reino de Cristo se convierte en un reino mundano y queda reducido a una estructura de poder. El espíritu combativo es sustituido por el espíritu del mundo. Y el espíritu del mundo impone el silencio sobre el drama que vive actualmente la Iglesia.

Roberto de Mattei

(Traducido por Bruno de la Inmaculada/Adelante la Fe)


lunes, 27 de agosto de 2018

SANTA MISA EN LA MISIÓN SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA DE DAIMIEL



El próximo día 1 de Septiembre, primer sábado de mes, se celebrará (D.m.) la Santa Misa Tradicional en la Misión Sagrados Corazones de Jesús y María de Daimiel (Ciudad Real) a las 18.00 h.

Oficiara la Santa Misa el R. P. Angel Fabián Benzi

Para más información: apostoladoeucaristico@hotmail.com

miércoles, 22 de agosto de 2018

FIESTA DEL INMACULADO CORAZON DE MARIA - 22 DE AGOSTO




PLEGARIA DE CONFIANZA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA 

¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros: ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Cuando la enfermedad me aflija, o me oprima la tristeza, o la espina de la tribulación llegue a mi alma, ¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!

Cuando el mundo, el demonio y mis propias pasiones coaligadas para mi eterna perdición me persigan con sus tentaciones y quieran hacerme perder el tesoro de la divina gracia, ¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!

En la hora de mi muerte, en aquel momento espantoso de que depende mi eternidad, cuando se aumenten las angustias de mi alma y los ataques de mis enemigos, ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía.

Y cuando mi alma pecadora se presente ante el tribunal de Jesucristo para rendirle cuenta de toda su vida, venid Vos a defenderla y a ampararla. y entonces; ahora y siempre, ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Estas gracias espero alcanzar de Vos, Oh Corazón amantísimo de mi Madre a fin de que pueda veros y gozar de Dios en Vuestra compañía por toda la eternidad en el cielo. Amén.

sábado, 18 de agosto de 2018

LOS MILICIANOS SOCIALISTAS Y COMUNISTAS SE DEDICARON A VIOLAR A CATOLICAS DURANTE LA II REPUBLICA Y LA GUERRA CIVIL


Indalecio Prieto y Largo Caballero junto a milicianos


Almudena Grandes es faro que ilumina y orienta a las feministas. Por eso, con motivo de la celebración del Día Internacional de la violencia contra la mujer, se permitió blasfemar contra nuestras monjas martirizadas durante la Guerra Civil con estas palabras, publicadas en El País el 24-XI-2008:«¿Imaginan el goce que sentiría al caer [la monja] en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?».

Está muy documentada la muerte de las 295 monjas mártires. Pues bien, veamos solo unas pocas gestas heroicas y galantes de las que realizaron durante la Guerra Civil los jóvenes milicianos, armados y sudorosos, con los que -¡mmm!- se relame Almudena Grandes.

"Lloret de Mar. Tres hermanas de sangre y de orden religiosa. Los milicianos las violaron y luego les dispararon en la vagina para burlarse de su virginidad"

Carmen, Rosa y Magdalena Fradera Ferragutcasas son hermanas, naturales de Riudarenas (Gerona) y las tres han profesado como Misioneras del Corazón de María. Tienen respectivamente 41, 36 y 34 años. El 19 de julio de 1936 abandonan su convento de Mataró y se refugian en una casa de Riudarenas, pero son detenidas el 25 de septiembre y las trasladan a Cabanyes, en el término de Lloret de Mar. La noche del 26 se las llevaron al lugar llamado L’Hostalet, donde había un bosque que estaba a siete kilómetros de la población y allí las desnudan, después las violan y, a continuación, las penetran con palos por la vagina y, por último, y como muestra de desprecio a su virginidad consagrada, las introducen de un golpe los cañones de sus pistolas hasta la empuñadura, las desgarran del todo sus entrañas y aprietan el gatillo.

En Valencia, los jóvenes milicianos armados y sudorosos, héroes admirados del feminismo militante de la columnista de El País y demás escritoras y políticas progres, dieron un trato parecido a una seglar, Concepción Carrión González, a la que asesinaron junto con dos religiosas de las Carmelitas Calzadas de Valencia, Sor María Josefa Ricart Casabant, natural de Albal (Valencia) y Sor Trinidad Martínez Gil, que había nacido en Soneja (Castellón).

"Valencia. De Acción Católica, Concepción Carrión no se dejó sobar los pechos. Entonces, los milicianos se los acribillaron a balazos"

Concepción Carrión era una mujer de 35 años, bien parecida, que presidía la agrupación Acción Cívica de la Mujer de La Alcudia. Esta asociación, formada en buena parte por las mujeres de Acción Católica, tuvo una influencia notable en Valencia. Por dar una idea, baste con decir que esta asociación valenciana tenía, en 1932, 150 locales y 50.000 afiliadas. Como esta, también surgieron otras organizaciones semejantes en distintos puntos de España, aunque con nombres diferentes, como fue el caso de Asociación Femenina de Unión Regional de las Derechas de Galicia o Acción Ciudadana de Sevilla, que se unieron a la Confederación Española de Derechas Autónoma (CEDA) de Gil Robles.

El 21 de septiembre de 1936, Concepción Carrión González y las dos religiosas citadas fueron llevadas a Sueca, a un lugar llamado del Caballo. Durante el trayecto, los milicianos intentaron abusar de Concepción, sin conseguirlo. Volvieron a intentarlo cuando la bajaron del coche, y de la frustración que les produjo la negativa le acribillaron los pechos a balazos, porque antes no había permitido que se los sobaran. Y cuando cayó muerta en el suelo, la desnudaron y la clavaron una caña en la vagina.

Carmen García Moyón, es otra seglar, apodada ‘la francesita’ porque su madre procedía del país vecino. Se la incluye a veces entre las monjas martirizadas, porque en 1918 ingresó en el noviciado de las Terciarias Capuchinas de Altura (Castellón). Pocos años después, entiende que no es esa su vocación y abandona el convento. Acaba viviendo en Torrent (Valencia), donde instala un taller de costura. Mujer muy piadosa, en 1934 se une a la rama femenina de la Real Pía Unión de San Antonio. Ella es la que organiza la catequesis de las niñas de Torrent, y cuando estalla la guerra ayuda a los católicos escondidos, a los que lleva comida y la Eucaristía.

Denunciada por una vecina, en enero de 1937 es detenida y llevada a un paraje conocido como Barranc de les Cayes, en Torrent. Al bajarla del coche, los milicianos tratan de abusar de ella, a lo que se resiste y les increpa:

-«Me mataréis, pero no abusaréis de mí».

"Con juicio incluido: un tribunal popular se quedó con las dos religiosas más jóvenes de la Congregación… para ellos"

En vista de que no pueden cumplir sus propósitos, los verdugos de Carmen García Moyón la rocían con gasolina y la prenden fuego viva. Carmen, durante unos segundos camina por el campo como una tea ardiente, poco después se tambalea y, por fin, se desploma. Ya en suelo, antes de morir, gritó varias veces ¡Viva Cristo Rey!

Cambiemos de región. Las carmelitas descalzas de San José de Guadalajara se ven obligadas a abandonar el convento, y vestidas de seglares, pasan la noche del 23 al 24 de julio de 1936 en los sótanos del Hotel Iberia y en una pensión. El día 24 por la tarde, tres de ellas caminan por la ciudad disimulando como pueden, pero el grito de una mujer que las reconoce las condena a muerte:

-¡Son monjas, disparad contra ellas!

Los milicianos comienzan la cacería y al instante, caen dos de ellas. Una tercera puede huir. Es la hermana Teresa del Niño Jesús, tiene 27 años y natural de Mochales (Guadalajara). Trata de refugiarse en el Hotel Palace, pero se lo impiden unos hombres que están en la puerta. Y en ese momento, se acerca a ella un individuo, que la ofrece su protección y le sugiere dirigirse a las afueras. Pero en el puente de San Antonio se quita la careta, la sujeta con fuerza del brazo y se la lleva a las tapias del cementerio, donde trata de abusar de ella sin conseguirlo. A la agresión se suman otros dos valientes milicianos, y ya entre tres es más fácil manosearla, pero la monja sigue resistiéndose. Frustrada su lujuria, se les desata la ira. Un empleado de la funeraria es testigo de lo que sucede, oye las frases soeces que la dirigen y que la exigen que dé vivas al comunismo, a lo que la hermana Teresa del Niño Jesús responde con un ¡Viva Cristo Rey! Entonces se separan un par de metros de ella, cargan sus armas, ella cae de rodillas con los brazos en cruz y la acribillan a balazos.

La persecución religiosa de la Guerra Civil española se ha presentado a veces como la acción criminal de unos incontrolados. Pero los hechos no sucedieron así. Los asesinatos fueron promovidos y planificados por los partidos y los sindicatos de izquierdas, con un innegable protagonismo del PSOE. Así por ejemplo en Santander, las juventudes socialistas publicaban un semanario titulado Nueva Ruta, y en esta publicación aparecían las listas de los que los socialistas consideraban como facciosos, que a continuación eran buscados para asesinarlos.

"No eran incontrolados: era un régimen que favorecía el desprecio a la mujer y a la feminidad. Como Almudena Grandes"

Naturalmente, que antes de matarlas se las juzgaba, en un simulacro de justicia, porque como nos recuerdan insistentemente Pedro Sánchez y sus socios de Podemos, lo del Frente Popular era el Estado de Derecho. Así es que gracias a que el bando republicano era el imperio de la ley, en cierta ocasión se formó un Tribunal Especial para juzgar a un nutrido numero de monjas de las Carmelitas de la Caridad de Cullera, y el juez dictó la siguiente sentencia: «Como que dichas mujeres no han dado provecho al pueblo, ni tampoco lo darán en el futuro, a la catalana que se vaya a su tierra, pero a las otras, como son del norte, país fascista, las fusilaremos, excepto a las dos más jóvenes que serán para nosotros». Nada se dice de que estas dos monjas dieran un sí explicito para entregarse sexualmente, pero como no cabe en cabeza alguna que estos tribunales del Estado de Derecho republicano fueran machistas, estoy convencido que cuando esto lo lea la ministra Isabel Celaá, como dicen que es la católica del Gobierno y la responsable de Educación, con esta doble cualidad, si no es en los archivos del Estado será en los archivos eclesiásticos, pero en algún sitio encontrará el documento en el que figure el consentimiento de entrega sexual de estas dos monjas al juez y sus secuaces, que seguro que también eran milicianos sudorosos de los que con tanto entusiasmo habla Almudena Grandes.

El problema de la ministra Isabel Celaá es que se va encontrar con algunos casos en los que le va a ser imposible encontrar el consentimiento de algunas monjas para mantener relaciones sexuales con los milicianos jóvenes y sudorosos, por imposibilidad física y metafísica, por la sencilla razón de que aquellos aguerridos luchadores por las libertades y los derechos de la mujer del Frente Popular tuvieron sexo con ellas y hasta practicaron lo que ni imaginar se puede con sus cuerpos desnudos, pero todo eso lo hicieron con los cadáveres de las monjas, después de asesinarlas.

Y eso fue, exactamente lo que sucedió, entre otras mujeres, con las dos hermanas Vicenta y Purificación Asensio Vila, del Monasterio de La Puridad de Valencia, que fueron arrestadas y asesinadas cuando contaban 60 y 44 años respectivamente, junto a la Madre María Inmaculada Trinidad Peneli, Esclava de María, que tenía 70, el 2 de octubre de 1936 en el término municipal de Silla (Valencia). Las tres religiosas fueron violadas después de matarlas a tiros, según constató un médico forense que recogió los cadáveres y los fotografió cuando estaban tendidos en una carretera.

Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Alcalá

Fuente: Hispanidad

viernes, 10 de agosto de 2018

FOTOS DE LA VISITA DEL R. P. BENZI A LA MISION SAN MIGUEL ARCANGEL DE TUCUMAN - ARGENTINA

Bendición de la nueva Capilla en la Misión San Miguel Arcángel de Tucumán.














¡Viva Cristo Rey!
¡Viva María Reina!

CARMEN, LA NIÑA DE CINCO AÑOS ASESINADA POR LAS JUVENTUDES SOCIALISTAS

El día 11 de abril de 1935 Carmen Pérez Almeida, una niña de tan sólo cinco años, caía abatida por las balas disparadas por milicianos de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) cuando en compañía de su hermano Juan y de su hermana Guadalupe salían de la Academia Fray Luis de León de Salamanca. Juan era electricista y Guadalupe trabajaba como limpiadora en ese centro educativo.

Juan Pérez Almeida estaba afiliado a Falange y, junto a su hermana pequeña Carmen habían acudido a recoger a su hermana mediana para acudir a un teatro infantil. Cuando enfilaban el parque de la Alamedilla, un grupo de milicianos que había seguido a Juan y Carmen y que se encontraba oculto tras un muro, disparó una descarga con varias pistolas que causaron la muerte inmediata de la más pequeña y heridas graves a Juan, que murió tras casi un mes de agonía el 5 de mayo. Guadalupe resultó ilesa en el ataque.


Cuando la prensa republicana se hizo eco de la noticia, quiso minimizar el brutal asesinato señalando que la edad de la niña asesinada era de 12 años, cuando en realidad tenía solamente cinco. Y hacían especial hincapié en que el objetivo era Juan, “de filiación fascista”.

Este crimen muestra la bajeza moral de la que hacían gala los milicianos marxistas durante la Segunda República. Las investigaciones policiales, que se cerraron sin la detención de los asesinos, concluyeron que el militante de Falange no solía acudir a buscar a su hermana Guadalupe a su centro de trabajo, y que además no era una persona conocida en Salamanca. Por lo tanto, los asesinos le habían seguido cuando, en compañía de la pequeña Carmen, había acudido a buscar a su otra hermana para acudir a la sesión de teatro infantil.


Es más, el seguimiento se produjo desde un local de Falange hasta casa de la familia, donde recogió a la pequeña y después hasta la academia. Por lo tanto, quienes dispararon sabían que al joven falangista le acompañaba la niña, algo que no les disuadió de cometer el brutal asesinato aun sabiendo que podría caer como víctima inocente la pequeña.

El brutal crimen conmocionó a la localidad de Salamanca porque las víctimas eran hijos de Luis Pérez Martín, un maestro de la localidad muy conocido por su amplia labor pedagógica. El entierro de la pequeña Carmen fue todo un homenaje a la niña y una manifestación de rechazo a los crímenes de los milicianos en una localidad en la que las tensiones sociales eran prácticamente inexistentes.

La pequeña Carmen recibió, además, un homenaje de la Sección Femenina de Falange (SF). Su caso está recogido en el libro “Teoría de la Falange”, de Julián Pemartín. Allí cuenta como la SF consideró a la niña como su primera caída y, a pesar de que no tenía edad para militar, se cuenta como la primera víctima femenina de la Falange.

Juan E. Pflüger

Fuente: La Gaceta

martes, 7 de agosto de 2018

ULTIMAS FOTOS DE LA VISITA DEL R. P. CARDOZO A LA MISION SAN JORGE DE ARAGUANTINS -BRASIL


 Bautizo de Jorge, Rita y María. Domingo 5/8/2018


 El P. Cardozo con los miembros de la Cruzada Eucarística de la Misión San Jorge de Araguantins.

   El P. Cardozo con los miembros del Apostolado de la Oración de la Misión San Jorge de Araguantins.

Despedida de la Misión San Jorge

domingo, 5 de agosto de 2018

FOTOS DE LA VISITA DEL R. P. CARDOZO A LA MISION SAN JORGE DE ARAGUANTINS - BRASIL





Tres bautizos, dos de adultos, y una abjuración del protestantismo. 


Lucas Miguel, uno de los dos bautizados.

Julio José recién bautizado y al fondo Luis Enrique rescatado del protestantismo.





¡VIVA CRISTO REY!
¡VIVA MARIA REINA!