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jueves, 18 de junio de 2020

HIMNO A JESÚS SACRAMENTADO DE SANTO TOMÁS DE AQUINO


HIMNO A JESÚS SACRAMENTADO
DE SANTO TOMÁS DE AQUINO
(Adoro te devote)

Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte. Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; pero basta el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta palabra de verdad. En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí se esconde también la Humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido. No veo las llagas como las vio Tomas pero confieso que eres mi Dios: haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere y que te ame. ¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que das vida al hombre: concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura. Señor Jesús, bondadoso Pelícano, límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero. Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.

sábado, 30 de septiembre de 2017

jueves, 13 de noviembre de 2014

sábado, 17 de mayo de 2014

HIMNO DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA - EL NOVIO DE LA MUERTE



Letra.

Nadie en el campo sabía 
quien era aquel legionario 
tan audaz y temerario 
que se alistó en la Legión. 

Nadie sabía su historia, 
más la Legión presumía 
que un gran dolor le mordía 
como un lobo, el corazón. 

Más si alguno quien era le preguntaba 
con dolor y rudeza le contestaba: 

Soy un hombre a quien la suerte 
hirió con zarpa de fiera; 
soy un novio de la muerte 
que va a unirse en lazo fuerte 
con tan leal compañera. 

Cuando más recio era el fuego 
y la pelea más fiera 
defendiendo su Bandera 
el legionario avanzó. 

Y sin temer al empuje 
del enemigo exaltado, 
supo morir como un bravo 
y la enseña rescató. 

Y al regar con su sangre la tierra ardiente, 
murmuró el legionario con voz doliente: 

Soy un hombre a quien la suerte 
hirió con zarpa de fiera; 
soy un novio de la muerte 
que va a unirse en lazo fuerte 
con tan leal compañera. 

Cuando, al fin le recogieron, 
entre su pecho encontraron 
una carta y el retrato 
de una divina mujer. 

Y aquella carta decía: 
"...si algún día Dios te llama 
para mi un puesto reclama 
que a buscarte pronto iré". 

Y en el último beso que le enviaba 
su postrer despedida le consagraba. 

Por ir a tu lado a verte 
mi más leal compañera, 
me hice novio de la muerte, 
la estreché con lazo fuerte 
y su amor fue mi ¡Bandera!

HISTORIA DEL HIMNO. EL NOVIO DE LA MUERTE.