lunes, 31 de enero de 2011

MILAGRO EUCARÍSTICO DE CASIA

En 1330, en Casia, un campesino gravemente enfermo mandó llamar un sacerdote para poder recibir la Comunión. El sacerdote, en parte por negligencia y en parte por apatía, en vez de depositar la Hostia consagrada en una píside para transportarla a la casa del enfermo, la tomó del tabernáculo y la metió sin reverencia alguna dentro del libro de oraciones. Estando ya en casa del enfermo, abrió el libro y vio con gran susto que la Hostia se había transformado en un grumo de sangre y las páginas del libro se habían teñido de sangre.

domingo, 30 de enero de 2011

UNO DE LOS MILAGROS MAS FAMOSOS DEL PADRE PÍO: LA NIÑA SIN PUPILAS QUE PUEDE VER


Uno de los casos más extraordinarios de curación del Padre Pío es el de Anna María Gemma Di Giorgio. Diversos oftalmólogos han examinado a Anna María, los diagnósticos son los mismos: carece de pupilas y sus ojos tienen opacidades grises y blancas; así nació y sus ojos siguen iguales al examen físico hasta la fecha. En el lenguaje médico esta condición física significa que ella es y ha sido ciega, con esos ojos es imposible que vea.

¿Cómo ve entonces? Anna María nació ciega y creció con esta limitación hasta que tuvo siete años. Su ceguera total nunca le había permitido ver ni el menor atisbo de luz.
La abuela de la niña decidió escribir al Padre Pío, que le contestó diciendo, “te aseguro que rezaré por la pequeña niña, pidiendo para ella lo que más le convenga”.

Poco después la abuelita se fue con la nieta a ver al Padre Pío, en el camino la niña comenzó a decir, “abuela, veo una barca en el mar”, ¡y en el mar había una barca! Esto duró solo unos momentos. Al llegar donde estaba el Padre Pío, éste le tocó los ojos y trazó sobre ellos la Señal de la Cruz… y desde entonces recuperó la vista de forma permanentemente, hasta ahora.

Se trata de un hecho inexplicable para la ciencia. Para los católicos es una curación milagrosa (ocurrida cerca de 1948, en vida del Padre Pío). Lo ocurrido no consistió en la restitución del tejido o de la parte de los ojos de la que carecía la beneficiaria, sino que le proporcionó un mecanismo por medio del cual las ondas de lo que ve llegan a la segunda parte del ojo sin ser procesadas por la primera parte porque ésta sigue siendo inexistente (las pupilas).

Por eso, todas las veces en que ha sido examinada por los médicos, a éstos no les ha quedado más remedio que concluir: “El mecanismo por el cual ella ve, desafía las leyes naturales y la ciencia es incapaz de explicarlo”.

Para tener una idea exacta, equivale a una cámara fotográfica o filmadora sin lente de entrada o con el lente tapado o cerrado. La imagen no existiría, habría un negro total porque la luz no pasaría a la cámara para generar una imagen. No obstante, si en estas condiciones en la cámara se genera una imagen clara, sería algo que pondría de cabeza a todos los expertos en óptica. ¿Cómo se generaría la imagen? Eso es lo que sucede con Anna María.

Ella aún vive y da testimonio de este milagro sucedido hace 60 años:





sábado, 29 de enero de 2011

LA GRAN APOSTASÍA DE ASÍS


Tomado de: Tradición Católica nº 24 - Febrero 1987

Tres meses después de la feria de las religiones en Asís, nos quedamos asombrados por una constatación abrumadora: En la España católica, no se ha levantado ni una sola voz para denunciar públicamente esta bofetada dada a nuestro Señor Jesucristo. Al contrario: La unanimidad del clero acepto el hecho, muchas veces con entusiasmo, incluyendo a los que se tenían por más tradicionales”. El Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo lamentó que no se haya dado más difusión a un acontecimiento tan importante. El Padre Monsegú en “Iglesia Mundo” y “Roca Viva”, admiró la audacia y prudencia de Juan Pablo II al convocar esta reunión. “La Iglesia experta en humanidad” dijo, “hizo de Asís un púlpito para la paz… A Dios rogando y con el mazo dando, esto se ha de sacar de Asís.”

Sabemos que el número no hace la verdad. Pero hay que confesar que tanta unanimidad es para impresionar a uno, y más de uno de nuestros fieles podrían empezar a vacilar: ¿Acaso no somos nosotros los que nos equivocamos?

¿Qué ha pasado, pues, en Asís? Juan Pablo II convocó a todas las religiones a rezar por la paz. Les presta iglesias para sus falsos cultos. En la iglesia de San Pedro los bonzos adoraron a su Dalai Lama que es para ellos la reencarnación de Buda. El estaba sentado de espaldas a un altar lateral donde la lámpara encendida avisaba la presencia real de nuestro Señor Jesucristo, abandonado de todos sus ministros (Avvenire 28/10/86). Y los católicos entraban a los diversos “lugares de oración” como si se fueran a Misa, recibiendo con devoción la bendición de Alá, Buda, Visnu, etc… (La República 28/10/86), asistiendo a cada ceremonia con el mismo recogimiento (Avvenire 28/10/86), besando la mano del Dalai Lama (II Tempo 28/10/86) y recibiendo las misturas mágicas rociadas por los “brujos” africanos como si fuese agua bendita (II giornale 28/10/86) etc. (1) Todo esto lleva un nombre; desde siempre y en todos los países se ha llamado: idolatría y cooperación a la idolatría por parte de los que convocaron esta reunión y prestaros las iglesias.

Dos dibujos de Mons. Lefebvre al Papa Juan Pablo II.



“Siempre he amado y servido mucho a los Papas,
pero en la verdad, no en el liberalismo ni en el
modernismo, ni en el progresismo que destruye
la Iglesia”. (Mons. Lefebvre)

Cuando pensamos que esta ofensa se ha cometido directamente contra el primer y más grave mandamiento de la ley de Dios, y que pueblos enteros han sido destruidos enteramente por semejante pecado, empezamos a temblar. Cuando vemos que en España no hubo ni una sola voz para condenar y reparar públicamente esta bofetada dada a nuestro Señor Jesucristo, nos asustamos. Pero cuando nos insultan como a cismáticos, entonces nos invade una santa ira y exclamamos con San Pedro: “Juzgad por vosotros mismos si es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros más que a El; porque nosotros no podemos dejar de confesar que Jesucristo es el único Dios y Señor”; si alguno no ama a Jesucristo ¡sea anatema! (1 Cor. 16-22). Con estas palabras, San Pablo nos manifiesta claramente que la paz no debe buscarse a toda costa. Pero ¿de que paz no debe buscarse a toda costa. Pero ¿de qué paz estamos hablando? En Asís unos pedían a su dios la paz hinduista, otro rezando a Alá le pedía la paz islámica (¡sabemos lo que eso significa y significó en España durante los siglos de dominación musulmana!) El metropolita Philarete de Kiev, ortodoxo ruso y miembro obligado de la KGB pedía sin duda por la paz de sus maestros, “paz soviética”; Juan Pablo II pedía por la “comprensión universal de las religiones”, ideal totalmente masónico.

Nosotros pedimos con toda la tradición “¡Pax Christi in Regno Christi!” La paz de Cristo por el reinado de Cristo. Esto es lo que no quieren estos modernistas que han destruido voluntariamente los últimos estados católicos. Nosotros pedimos la paz de Cristo por el reinado de Cristo, y la pedimos por el Corazón Inmaculado de María (4), y terminaremos este artículo por una súplica al Santo Padre: Santo Padre, os proclamáis “totus tuus”, abrís el año declarándolo mariano, pero: ¿qué habéis hecho con la súplica de la Santísima Virgen desde el principio de vuestro pontificado? Os suplicamos que reparéis el escándalo de Asís, haciendo por fin lo que Ella ha pedido: divulgando el tercer secreto de Fátima que se tenía que divulgar en 1960 y consagrando con todos los obispos católicos Rusia al corazón Inmaculado de María, (Todavía no lo habéis hecho como había que hacerlo) entonces Rusia se convertirá y el mundo tendrá la paz.

P. Guillermo Devillers

Notas:
(1) Para más detalle ver “Si si no no” del 15/12/86. Pedidos “Si si no no”: Vía Madonna degli Angeli Nº 14 00049 Velletri (Italia)
(2) La cooperación: Si coopero en el pecado de Pablo, cometo un pecado de la misma gravedad que el suyo. Si Pablo está en una ignorancia invencible (no sabe que lo que hace es pecado, por ej. cree hacer bien dando culto al Buda), eso puede disminuir el pecado de Pablo, pero nunca el mío, pues yo sé perfectamente que lo que hace está mal y tengo además el deber de caridad de advertírselo.
(3) Hech. 4-19
(4) He aquí la última recomendación de la pequeña Jacinta a su prima Lucía: “Cuando haya llegado el momento de decirlo, no te escondas. Di a todo el mundo que… el Corazón de Jesús quiere que se venere con El al corazón Inmaculado de María, que se pida la paz al Corazón Inmaculado de María, que es a Ella a quien Dios la ha confiado”.

LA ERA DE LA CRISTIANOFOBIA


Aunque el neologismo no sea muy original, recientemente se ha acuñado el término cristianofobia para referirse al odio hacia los cristianos y la religión católica en general, a la marginación de individuos y comunidades que se profesan fieles a Cristo. En cuanto ideología, parece haber tomado el relevo del viejo anticlericalismo para intentar someter a la Iglesia a las exigencias de la sociedad actual.

Sus manifestaciones pueden ser muy diversas, pero generalmente se concreta en una multitud de actitudes que pueden ser caracterizadas con palabras como acusación, burla, desconfianza, ocultación, ostracismo, sospecha… prácticas que, en su conjunto, consiguen confinar al cristianismo en una situación marginal.

Dicho sentimiento tiene algo de irracional, de enfermizo que va mucho más allá del conflicto que se encuentra incoado al establecerse la relación entre la obra redentora de Jesucristo y el mundo, destinatario último de una salvación que ―misterio de la libertad― no se impone de manera mecánica ni automática.

Naturaleza social del cristianismo
El cristianófobo se gesta en una sociedad que fue cristiana; viene a ser como el niño rebelde a quien sus padres no pudieron o no supieron educar. Es el fruto de una apostasía y de una infidelidad. Por eso, incluso quienes figuran en la nómina de la Iglesia oficial pueden ser cristianófobos, compartiendo sus principios y favoreciendo sus más diversas manifestaciones que van desde la desaparición de símbolos cristianos de la vida pública a la difusión de comportamientos opuestos a la moral cristiana; manifestaciones que tienen en común la imposición de una cultura secularizada que considera a Dios irrelevante.

Restringir la presencia pública del catolicismo o que sus creyentes se acostumbren a vivir en un ámbito cultural ajeno a sus propias referencias religiosas es un atentado a la propia naturaleza del cristianismo.

En sus orígenes, esta religión no solo supera el exclusivismo propio del judaísmo y de otras creencias sino que, al hacer de esta vida el escenario en que el hombre decide su suerte para toda la eternidad (el problema de la salvación), relativiza todo lo temporal al tiempo que le otorga una dimensión trascendente.

El bien común no es ajeno al destino sobrenatural del hombre sino que se debe ordenar a él como condición y jalón previo. Por eso, en la gestación histórica de la sociedad, del Estado y del Derecho, la religión católica no predetermina unívocamente formas y sistemas pero ejerce una doble influencia al oponerse esencialmente a determinadas realizaciones (por ejemplo, el comunismo intrínsecamente perverso) y al inspirar una estructura fundamental y un espíritu en quien legisla o administra justicia (por ejemplo, la salvaguardia y los límites de la propiedad privada).

Por el contrario, las ideologías dominantes en el mundo moderno, nacidas en el magma filosófico nominalista, racionalista y kantiano pueden considerar a la religión como un asunto meramente privado (a la manera del liberalismo) o como algo que hay que eliminar (en el caso de la Escuela de la sospecha: Marx-Nietzsche-Freud) pero nunca como fundamento objetivo de la vida en sociedad.


Historia y apologética
Resulta fácil comprobar la insistencia de la cristianofobia en imponer sus argumentos a partir de una deformación de los temas históricos.

Al igual que el socialismo gramsciano recurre a la llamada recuperación de la memoria histórica para demonizar a la España que venció en la Guerra Civil, la Iglesia es objeto de continuos ataques por su pasado. No merece la pena una enumeración de ejemplos: de la promoción de los pseudoexegetas que ponen en duda la historicidad de los Evangelios a las películas que presentan la historia de la Iglesia como una sucesión de violencias; desde acusar de antisemita a Mel Gibson por recordar el papel que desempeñaron los judíos en la Pasión de Cristo a la difamación de Pío XII…

Una labor de propaganda y desinformación, a través de la presentación tendenciosa de los hechos históricos, procura crear una opinión pública anticatólica que reacciona frente a una institución oscurantista, reaccionaria y enemiga de todo progreso intelectual o social; represiva e intolerante, enemiga de los derechos humanos y promotora de las Cruzadas y la Inquisición.

La leyenda negra de la Iglesia no es un asunto de poca importancia, digno de atención solamente para los eruditos sino que plantea un serio problema pastoral. Su descalificación global compromete seriamente la legitimidad de la Iglesia de cara al futuro y pone serios obstáculos al cumplimiento de su misión que ―como antes hemos apuntado― no se reduce exclusivamente a la intimidad de las conciencias sino que tiene una necesaria proyección social y política. Como escribía hace unos años el Cardenal Giacomo Biffi:

"Cuando un muchacho, educado cristianamente por la familia y la comunidad parroquial, a tenor de los asertos apodícticos de algún profesor o algún texto empieza a sentir vergüenza por la historia de su Iglesia, se encuentra objetivamente en el grave peligro de perder la fe. Es una observación lamentable, pero indiscutible; es más, mantiene su validez general incluso fuera del contexto escolástico. Aquí tenemos un problema pastoral de los más punzantes; y sorprende constatar la poca atención que recibe en los ambientes eclesiales" (prólogo al libro de Vittorio Messori, Leyendas negras de la Iglesia, Planeta, Barcelona, 1996).

Hay que conocer la verdad de los hechos sucedidos en el pasado y denunciar las falsedades, las manipulaciones y los errores.

La investigación seria, concienzuda, honesta de la historia de la Iglesia y la divulgación de los resultados obtenidos es uno de los mejores caminos para facilitar el acceso (por la fe) al Dios encarnado que la Iglesia anuncia. Ese es el insustituible valor apologético ―hoy tan menospreciado― de la historia eclesiástica.

Fuente: Desde mi campanario

miércoles, 26 de enero de 2011

SAN PÍO X Y EL ECUMENISMO


por José Andrés Segura Espada


Cuando el 15 de julio de 1905, el Papa San Pío X mandó publicar el Catecismo Mayor, para la diócesis de Roma, quiso que fuera de carácter obligatorio tanto para el uso público como privado de la Provincia romana, y con el deseo de que a lo menos fuera un texto unificado para toda Italia.

En él pues, tenemos una guía segura y clara para la exposición de los rudimentos de nuestra fe, que, como ya he indicado, quiso el santo Papa que fuera de uso obligatorio en el corazón de la cristiandad.

En su apartado Breve noticia de la Historia Eclesiástica, encontramos algunos pasajes que ponen bien de manifiesto cuál es el carácter de los herejes y cismáticos y cómo ha obrado siempre la Iglesia respecto a ellos, y por lo tanto cuál debe ser el verdadero camino a seguir en el ecumenismo.

Paso a exponer algunos fragmentos de dicho Catecismo Mayor, en su versión castellana con aprobación pontificia publicada en Madrid el año 1906:

“Ya en los tiempos apostólicos había habido hombres perversos que, por interés y ambición, turbaban y corrompían en el pueblo la pureza de la fe con abominables errores. Opusiéronse a ellos los Apóstoles con la predicación, con los escritos y con las infalibles sentencias del primer Concilio que celebraron en Jerusalén”.
En el siglo V ya escribía San Vicente de Lerins: “fue costumbre muy arraigada siempre en la Iglesia, que cuanto más religioso era uno más pronto se mostraba en salir al encuentro de las nuevas invenciones” (Commo. VI, 2).

Es decir, que frente a los herejes que corrompían la fe de los sencillos, los Apóstoles se opusieron defendiendo la Santa Fe con palabras, escritos y condenas. Nada de diálogos con los “hermanos separados”.

“Desde entonces acá, no ha cesado el espíritu de las tinieblas en sus ponzoñosos ataques contra la iglesia y las divinas verdaderas de que es depositaria indefectible; y suscitando constantemente nuevas herejías, ha ido atentando uno tras otro contra todos los dogmas de la cristiana religión”.
El “espíritu de las tinieblas”. Ese es el maléfico inductor de todas las herejías.

El Protestantismo o religión reformada, como orgullosamente la llaman sus fundadores, es el compendio de todas las herejías que hubo antes de él, que ha habido después y que pueden aún nacer para la ruina de las almas”.


¡Para ruina de las almas, son las herejías!

“Con una lucha que dura sin tregua hace veinte siglos, no ha cesado la Iglesia Católica de defender el depósito sagrado de la verdad que Dios le ha encomendado y de amparar a los fieles contra la ponzoña de las heréticas doctrinas”.
La Iglesia desde siempre “lucha” no dialoga-, “defiende” –no entrega- el tesoro de la fe que Dios le ha confiado, y protege a los fieles del veneno de los herejes.


“A imitación de los Apóstoles, siempre que lo ha exigido la pública necesidad, la Iglesia, congregada en Concilio ecuménico o general, ha definido con toda claridad la verdad católica, la ha propuesto como dogma de fe a sus hijos y ha arrojado de su seno a los herejes, lanzando contra ellos la excomunión y condenando sus errores”.
Siempre en conformidad con los Santos Padres: “Anatematizar a aquellos que anuncian algo fuera de lo que ya ha sido una vez recibido, nunca dejó de ser necesario; nunca deja de ser necesario; nunca dejará de ser necesario” (S. Vicente de Lerins, Commo. IX, S)


“El concilio que condenó el protestantismo fue el Sacrosanto Concilio de Trento, denominado así por la ciudad donde se celebró. Herido con esta condenación, el protestantismo (…) encierra un amontonamiento, el más monstruoso, de errores privados e individuales, recoge todas las herejías y representa todas las formas de rebelión contra la Santa Iglesia Católica”.
Conclusión: Siguiendo el ejemplo de los Apóstoles, la Iglesia siempre a condenado las herejías y expulsando de su seno a los herejes. Nada de diálogo, ni de “alabar la unidad en la legítima diversidad” del falso ecumenismo, o confraternizar públicamente en actos reprobables con los herejes.


El verdadero ecumenismo, la verdadera caridad con los que están en el error, es mostrarles la verdad plena, y rezar por ellos –no “con” ellos- para que se conviertan a la verdadera fe, tal y como rezaba toda la santa Iglesia en la sagrada liturgia del Viernes Santo:


“Oremos también por los herejes y cismáticos, para que Dios nuestro Señor los saque de todos sus errores, y se digne volverlos a la santa Madre Iglesia Católica y Apostólica”.


“Oremos también por los incrédulos judíos; para que Dios nuestro Señor aparten el velo de sus corazones, y, ellos también reconozcan a nuestro Señor Jesucristo”.

“Oremos también por los paganos, para que Dios Omnipotente quite la perversidad de sus corazones; y abandonando sus ídolos se conviertan al Dios vivo y verdadero y a su único Hijo y Señor nuestro Jesucristo”.
CONVERSIÓN de judíos, mahometanos y paganos; y RETORNO de herejes y cismáticos.
Esta sí es nuestra fe de siempre; la fe de los apóstoles; la fe que nos gloriamos de profesar.
¡Gloria y adoración sólo a Ti, Santísima Trinidad único y
verdadero Dios!

Fuente: Tradición Católica nº 209. Enero-Febrero 2007

EL ESCÁNDALO DE THIBERVILLE Y EL LAMENTABLE TRIUNFO DE UN OBISPO IMPRESENTABLE


En Roma se ha denegado la apelación del padre Francis Michel, confirmado las órdenes del obispo Nourrichard

Por un lado un obispo que
concelebra con anglicanos en “ordenaciones” de mujeres, que abre mezquitas y que en el ofertorio presenta al altar escritos alabando a Alá y a su “profeta”, que en su boletín diocesano publica artículos despreciando la idea “medieval” de la transubstanciación y enseñando que la Eucaristía es sólo un símbolo. Y que celebra misa así. Y que… se viste así. Estamos hablando de Mons. Christian Nourrichard, el obispo de Évreux, Francia.

Un obispo que es digno de su predecesor, Mons. Jacques Gaillot, quien aún hoy
afirma que:

“… la Iglesia debe cambiar, modernizarse, reconocer que las parejas tienen derecho a divorciarse y a usar el condón; que las mujeres puedan abortar; que hombres y mujeres puedan ser homosexuales y casarse; que las mujeres puedan llegar al sacerdocio y tener acceso a las esferas de decisión; se debe revisar la disciplina del celibato para que los sacerdotes puedan amar como cualquier otro ser humano, sin tener que vivir relaciones clandestinas, como delincuentes. La situación actual es malsana y destructora para los individuos y la Iglesia. El Vaticano es la última monarquía absoluta de Europa. La Iglesia debe aceptar la democracia a todos los niveles. Se debe cambiar de modelo porque el actual no es evangélico”.

Obispos así necesariamente han dejado a la diócesis de Évreux con sus parroquias desoladas y la Fe en plena extinción.

Por otro lado un simple sacerdote, el P. Francis Michel que tiene su parroquia en Thiberville, la única llena y fervorosa en la diócesis –y a la que incluso asisten habitualmente fieles provenientes de otras diócesis-.

¿Qué hay de distinto en ese lugar? Allí se celebra la Misa de siempre y los sermones son fieles al Magisterio de la Iglesia. Cosas que hoy no son fáciles de encontrar.

Esto no podía ser…! El obispo Nourrichard tomó cartas en el asunto y el año pasado suprimió la parroquia de Thiberville, lo que provocó la
justa y airada reacción de los feligreses. Plasmado en videos que dieron la vuelta al mundo (ver más aquí y aquí), los parroquianos recibieron al obispo entre abucheos e insultos, lo que se denominó “el escándalo de Thiberville”. Hay incluso una página en Internet de apoyo al cura que por 26 años pastoreó la parroquia.


El Padre Michel


Mons. Christian Nourrichard

El P. Michel apeló dos veces la medida del obispo en Roma: una vez ante la “Congregación para el Clero” y otra ante la “Signatura Apostólica”, con resultados negativos.

En la reciente tercera apelación, que parece ser la definitiva, el Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica ha decidido nuevamente confirmar las órdenes de Nourrichard.

El obispo -con aire victorioso- ya ha
emitido un comunicado:

“Hermanos y hermanas:

Usted tiene el derecho a la verdad, es decir, a una información objetiva!

En cuanto a la situación de Thiberville, el Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica ha emitido su fallo.

Roma ha confirmado los decretos emitidos por el obispo de Évreux, relativos al estatuto del anterior grupo inter-parroquial de Thiberville, en el que el padre Francis Michel fue el sacerdote de la parroquia.

A raíz del rechazo de los tres recursos interpuestos en Roma por el Padre Francis Michel, he repetido a él mi invitación a salir de Thiberville para el ejercicio de su ministerio.

Oremos juntos por el Padre Francis Michel.

Évreux, 14 de enero de 2011.”

Destacamos la actitud del sacerdote –que llevó la cuestión hasta el final, al menos en esta etapa- y la de los fieles que se plantaron justa y valerosamente ante el obispo.

Pero en vistas de cómo terminaron las cosas, nos preguntamos sobre el publicitado “derecho de los fieles de recibir sacramentos dignamente celebrados”. O mejor, sobre la mentada facilitación de la celebración de la liturgia de siempre.

¿Qué estímulo tienen los sacerdotes que se quieren acercar a la tradición, cuando el obispo –casi todos- se oponen explícita o implícitamente –a veces de modo extorsivo-, poniendo un sinnúmero de pretextos para amedrentarlos?

Una suerte, en el mejor de los casos, de “sí decís la Misa Tridentina, todo bien; sólo que vas a ir de capellán a la Base Marambio”…

Que
por aquí también tenemos casos similares…

Fuentes:
Perepiscopus Rorate Caeli Messa In Latino

Tomado de: Santa Iglesia Militante

MILAGRO EUCARÍSTICO DE BOXMEER


En Boxmeer, Holanda, sucedió en el año 1400 un Milagro. Las especies del vino se transformaron en Sangre que se derramó del cáliz para caer sobre el Corporal. En el instante en el que el sacerdote imploró perdón a Dios por haber dudado, la Sangre cesó de derramarse. La Sangre caída sobre el corporal se coaguló en una masa grande como la de una nuez. Aún hoy es posible ver la Sangre que permanece intacta a pesar del paso del tiempo.

martes, 25 de enero de 2011

LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO - 25 DE ENERO

Éste es un vaso de elección que elegí
para que lleve mi nombre ante los gentiles.
(Hechos 9, 15)

San Pablo es derribado en el camino a Damasco, y de perseguidor de cristianos se convierte en apóstol de Cristo. El Señor le envía a Ananías para devolverle la vista y administrarle el santo Bautismo. El Apóstol novel permanece algunos días con los discípulos de Damasco, y, enseguida, se pone a predicar a Jesús en las sinagogas, asegurando que es el Hijo de Dios.

MEDITACIÓN
SOBRE LA CONVERSIÓN
DE SAN PABLO

I. Dios llama a San Pablo derribándolo por tierra y elevándolo hasta el tercer cielo. Ya no ve a las creaturas pues ha visto a Dios. ¿Quieres convertirte? Escucha la voz de Dios que te habla; cuando te arrebata tus placeres, tus parientes, tus amigos, son rayos que recibes que te advierten cierres los ojos a las cosas de este mundo y eleves tu mirada hacia los cielos. Cuántas veces ha dicho Jesucristo en el fondo de tu corazón: “¡Desventurado! ¿por qué me persigues?”.

II. San Pablo escucha la voz de Dios, y le responde: Señor, ¿quién eres tú? Examina las inspiraciones que sientes. ¿Son de Dios? ¿Es la voz de la vanidad o la de Jesucristo la que te llama a esta obra al parecer tan santa? Desde que hayas reconocido la voz de Jesucristo, dile con San Pablo: “Señor, ¿qué quieres que haga?”.

III. San Pablo ejecuta con prontitud aquello que se le manda. Escucha a Ananías, recibe el bautismo e, inmediatamente, da testimonio de Aquél que lo ha llamado de las tinieblas a la luz. ¿Quieres tener éxito en tu conversión? No te demores, vete a buscar un prudente y sabio director espiritual; él será el intérprete de la voluntad de Dios. No tardes, alma mía, en convertirte al Señor, ni lo difieras de día en día (Eclesiástico).

La obediencia a las inspiraciones de Dios.
Orad por la propagación de la fe.

ORACIÓN
Oh Dios, que habéis instruido al mundo entero por la predicación del apóstol San Pablo, haced, os lo rogamos, que honrando hoy su conversión, marchemos hacia Vos imitando sus ejemplos. Por J. C. N. S.

FALLECIÓ EL OBISPO SAMUEL RUIZ, LÍDER DE LA "TEOLOGÍA" DE LA LIBERACIÓN INDIA QUE FUE RECHAZADA POR SER CONTRARIA A LA DOCTRINA CATÓLICA

El obispo Samuel Ruiz junto a guerrilleros zapatistas. Atrás de él, el subcomandante Marcos.

· Simpatizó con la subversión comunista del "subcomandante Marcos"
· Inmensa apostasía de fieles durante su gobierno en la diócesis chiapaneca
· Intentó crear una Iglesia autóctona con cientos de diáconos permanentes
casados que implementarían el "cambio de estructuras"
· Promovió la "teología" marxista de la liberación
· Su renuncia fue aceptada por el Vaticano que rechazó su "teología india"

MÉXICO D.F., 24 Ene. 11. Mons. Samuel Ruiz García, Obispo Emérito de San Cristóbal de las Casas (México) y emblema de la "teología de la liberación india" falleció esta mañana en esta capital mexicana a los 86 años, según informaron sus familiares.

El Obispo Emérito sufría de diabetes y problemas cardíacos desde hace algunos años, y el 14 de enero de este año había sido internado en la unidad de cuidados intensivos del hospital Ángeles del Pedregal.

Mons. Ruiz nació en Irapuato, estado de Guanajuato, el 3 de noviembre de 1924. Fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1949 y consagrado Obispo de San Cristóbal de las Casas el 25 de enero de 1960.

Después de casi 40 años de gobernar su diócesis, el Papa Juan Pablo II aceptó su renuncia al cargo el 13 de marzo de 2000, apenas 4 meses después de cumplir los 75 años.

Durante su gobierno pastoral, durante el cual hubo una inmensa deserción de católicos que apostataron para irse a sectas protestantes, el prelado se convirtió en una figura polémica. Ruiz atrajo la crítica de la Santa Sede y de numerosos obispos mexicanos por su posición a favor del sacerdocio casado y su apoyo a la mal llamada "teología india".

En 1999 y tras una visita de Juan Pablo II a México, la Arquidiócesis de Ciudad de México dio a conocer un documento anunciando la condena del Pontífice a la dizque "teología india", como derivada de la teología marxista de la liberación. Por esas tesis, Mons. Ruiz ha sido catalogado como "amigo" de los indígenas por sus simpatizantes, sin embargo el verdadero amor a los más pobres y desvalidos no tiene que ir -de ninguna manera- de la mano con teorías marxistas que han demostrado su ineficacia a favor de los desposeídos a los que termina esclavizando cuando se institucionalizan.

El documento, publicado poco menos de un año antes del retiro de Ruiz, decía que "la teología india, además de no ser ortodoxa, puede deparar muchos males a los indígenas. La condena papal intenta defender a los indígenas de estos males; es una expresión del amor y solicitud del Papa los indígenas".

El documento recordaba además que "la conexión entre la teología de la liberación y la teología indígena fue señalada por el (entonces) Cardenal Ratzinger (ahora Benedicto XVI) en la reunión con los responsables de las comisiones de Doctrina de la Fe de las Conferencias Episcopales de América Latina, celebrada en Guadalajara del 6 al 11 de mayo de 1996".

Durante más de 40 años don Samuel, como le dicen sus seguidores, forjó la génesis de un tipo de Iglesia católica distinta, “autóctona”, la cual -supuestamente basándose en los postulados del Concilio Vaticano II- terminó poniendo al centro de la vida eclesial no a los sacerdotes custodios de los sacramentos, sino a los diáconos permanentes casados.

Durante años el prelado formó un verdadero ejército de indígenas aspirantes al sacerdocio a quienes les prometió, una y otra vez, que la Santa Iglesia Romana se rendiría finalmente a “las evidencias” y aceptaría a los curas casados. Mientras tanto los fue ordenando paulatinamente como diáconos hasta alcanzar cifras estratosféricas. Todo bajo la excusa de la falta de presbíteros y de vocaciones sacerdotales.

Todo ese movimiento llevó al Vaticano primero a emitir una carta de recomendación a Samuel Ruíz para pedirle que evitase ordenar más diáconos, sugerencia que el obispo mexicano rechazó. Después a aceptarle la renuncia al puesto para colocar, inicialmente, a Raúl Vera y después, el 1 de mayo de 2000, al actual obispo de San Cristóbal, Felipe Arizmendi.

Como los cambios, por sí solos, no enderezaron el camino la Sede Apostólica decidió directamente ordenar a Arizmendi la suspensión -hasta nuevo aviso- a las ordenaciones diaconales. Esta medida todavía permanece vigente aunque el prelado chiapaneco ha buscado por todos los medios que sea revocada.

Aún así los efectos del “diaconismo” en San Cristóbal iniciado por Samuel Ruiz todavía son palpables: en esa diócesis actualmente existen 330 diáconos permanentes y 86 sacerdotes, una proporción de 1 a 4, un número excesivo. Por ello resulta fundado el temor del Vaticano al surgimiento allí de una nueva “iglesia” que trastoque los verdaderos valores del catolicismo.

Ese proyecto sería la “iglesia diaconal”, donde la eucaristía presidida por un sacerdote célibe ocuparía un segundo término mientras, en primer lugar, se colocaría la vida comunitaria espiritualmente animada por un indígena casado investido de diácono. Éste último junto con los "catequistas" adoctrinados en esa diócesis que estarían animados con el espíritu de la mal llamada "teología india" y que se transformarían en "agentes de cambio" para buscar la modificación de las estructuras sociopolíticas, que serían orientadas con un criterio claramente filomarxista.

En los últimos años de su labor pastoral a finales de los 90s', el Obispo se convirtió en blanco de críticas de diversos sectores, especialmente gubernamentales, por su simpatía con el movimiento guerrillero marxista conocido como "Frente Zapatista de Liberación Nacional" que lanzó una ofensiva armada en Chiapas en 1994.

Poco después del levantamiento, el Prelado fue nombrado presidente de la Comisión Nacional de Intermediación (CONAI); pero el apoyo de los Zapatistas a Ruiz y las críticas del gobierno pusieron en cuestión su independencia en 1998.

Este lunes a las 3:00 p.m. se celebró una Misa de cuerpo presente en el modernista Centro Universitario Cultural de México. Será sepultado mañana en un altar lateral de la Catedral de San Cristóbal de las Casas

Oremos por su alma.

Fuentes: ACI, http://infocatolica.com/blog/sacroprofano.php/1010260143-el-diaconismo-de-la-iglesia-m y otras.

Visto en: Catolicidad

domingo, 23 de enero de 2011

¿POCOS ESCOGIDOS?


Mons. Richard Williamson

COMENTARIOS ELEISON, Nº 184
(22 de Enero de 2011)

¿Por qué es aparentemente tan difícil salvar nuestra alma? ¿Por qué -como se nos dice- son pocas las almas que se salvan comparadas con el número de almas condenadas? Ya que Dios desea que todas las almas se salven (I Tim. II,4), ¿por qué no lo hizo un poco más fácil, como seguramente podría haberlo hecho?

La respuesta rápida y simple es que no es tan difícil salvar nuestra alma. Parte de la agonía de las almas en el Infierno es el conocimiento claro de lo sencillo que hubiera sido evitar la condenación. Los no-Católicos condenados podrían decir “Yo sabía que había algo de cierto en el Catolicismo, pero decidí nunca preguntármelo porque podía ver que en el futuro tendría que cambiar mi estilo de vida”. (Winston Churchill una vez dijo que cada hombre se topa con la verdad en algún momento de su vida, pero la mayoría de ellos decide dar vuelta hacia el otro lado). Los Católicos condenados podrían decir, “Dios me dio la Fe y yo sabía que lo único que necesitaba era hacer una buena confesión, pero creí que era más conveniente posponerla y así es como morí con mis pecados...” Cada una de las almas en el Infierno sabe que se encuentra ahí por su propia culpa, por su elección. A Dios no se le puede culpar por ello. De hecho cuando miran hacia atrás sus vidas aquí en la tierra, ven claramente lo mucho que Él hizo para intentar detenerlos de lanzarse al Infierno, pero libremente escogieron su propio destino, y Dios respetó su elección... Sin embargo, permitámonos ahondar un poco más sobre el tema.

Siendo infinitamente bueno, infinitamente generoso e infinitamente feliz, Dios escogió -no estaba de ningún modo obligado- crear seres que fuesen capaces de compartir su felicidad. Ya que Él es espíritu puro (Juan IV, 24), esos seres tenían que ser espirituales y no solamente materiales, como los animales, vegetales o minerales. De ahí la creación de los ángeles sin materia alguna, y de los hombres, con un alma espiritual en un cuerpo material. Pero ese mismo espíritu por el cual los ángeles y los hombres son capaces de compartir Su Divina felicidad necesariamente incluye razón y libre albedrío, de hecho es por el libre albedrío que libremente escogen a Dios y se hacen capaces y partícipes de Su felicidad. ¿Pero cómo puede ser esa elección de Dios verdaderamente libre si no existe alternativa alguna que nos haría darle la espalda? ¿Qué merito tiene un niño al escoger comprar un volumen de Cervantes si únicamente tienen a Cervantes en venta en la librería? Y si la alternativa mala existe, y si el libre albedrío es real y no únicamente ficción, ¿cómo es que no habrá ángeles u hombres que escogerán lo que no es bueno?

La pregunta puede aún ser formulada, ¿cómo puede Dios haber previsto para permitir que la mayoría de la almas (Mateo VII, 13-14; XX, 16) sufran el terrible castigo de rechazar su amor? Respuesta, más el Infierno es terrible, y más es cierto que a cada hombre que vive Dios le ofrece la gracia, la luz y la fuerza necesaria para evitarlo. Sin embargo, como explica Sto. Tomás de Aquino, la mayoría de los hombres prefieren el ahora y los deleites conocidos de los sentidos a los futuros y desconocidos gozos del Paraíso. Entonces ¿por qué Dios acompañó a los sentidos de deleites tan fuertes? En parte sin duda para asegurar que los padres tuvieran niños para poblar su Cielo, pero también seguramente para hacer más meritorio el que un ser humano ponga la búsqueda del deleite en esta vida por debajo de los verdaderos gozos en la próxima vida, ¡gozos que son nuestros para desearlos! ¡Únicamente necesitamos desearlos con suficiente arrebato (Mateo XI, 12)!

Dios no es un Dios mediocre, y a las almas que lo aman desea ofrecerles un Paraíso tampoco mediocre.

Kyrie eleison.

UN ÁRBOL PARA LUTERO


Hereje de herejes

Nos había llamado demasiado la atención –para mal- lo publicado en el post anterior “En la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos”, de modo tal que pensábamos que las tropelías ecumenistas de esta “Semana” no iban a pasar a mayores –ya bastante era-. Sin embargo las sorpresas parecen seguir… y de qué modo!

* * * * *
Lejos parece haber quedado las justas y fulminantes condenas pontificias al hereje de herejes Martín Lutero. Llevando su doctrina -aún hoy- a tantas almas a la perdición, se nos ocurre preguntarnos sí habrá alguien en la historia que haya llevado más personas al infierno.

Un día ciertamente lo sabremos, mientras tanto lo cierto es que la Iglesia siempre ha procurado alertar a los fieles sobre los errores del protestantismo y orar por la conversión de los errados.

“Con la Bula Exsurge Domine, en la que se repite varias veces el nombre de Lutero, el papa León X condena 41 proposiciones o errores, extraídos de las obras del fraile sajón, como «vel hereticos, vel falsos, vel scandalosos, vel piarum aurium offensivos, vel simplicium mentium seductivos».

Las proposiciones condenadas se referían a la «fides fiduciosa», la justificación, la gracia, la jerarquía eclesiástica, la eficacia de los sacramentos, el purgatorio, la penitencia, las indulgencias, el pecado original.

El papa conminaba a todos los fieles cristianos a no poseer, leer, defender o imprimir libros de Martín Lutero en los que hubiera tales errores y exhortaba más bien a quemarlos públicamente.” (Fte)




Basta para nosotros saber del espíritu demoníaco que inspiró la obra de Lutero viendo cómo comenzó esta y cómo termina – y continúa hoy-, y aún las terribles frases pronunciadas en vida por el fraile extraviado (ver Las Blasfemias y Odios de Lutero).


* * * * *

Un jardín para Lutero

La página web luterana que difunde un jardín como homenaje a Lutero lo presenta así:

“El inminente aniversario de la Reforma pondrá de manifiesto este aspecto de forma efectiva en la ciudad de Wittenberg. Como preparativo para el 500º aniversario de la Reforma se creará para 2017 el "Luthergarten" ("Jardín de Lutero") dentro de las murallas de la ciudad.

El Luthergarten (Jardín de Lutero) será un jardín oval en el que se plantarán 270 árboles de todo el mundo. Tendrá la forma de una elipse de 70 m de ancho (7x5x2=70/números primos) y una distancia entre los focos de la elipse de 95 m (95 tesis de Luther -Lutero-). Principalmente en el sector de las viejas murallas de la ciudad de Wittenberg se plantarán otros 230 árboles, de modo que se llegue a un número total de 500 plantas leñosas. La cantidad de 500 árboles simboliza los 500 años de la Reforma (1517-2017). (…)



Partiendo de allí, siete sendas salen simbólicamente al mundo. Una senda primaria, acompañada por hileras de tilos, se extiende por el jardín a modo de bóveda celeste. Aquí también aparece la cifra 95 (son 95 metros desde el centro hasta la elipse) simbolizando las tesis de Luther (Lutero). Otras 5 sendas llevan desde la Lutherrose (Rosa de Lutero) hacia el sur en dirección al río Elba, como quien simbólicamente sale al mundo: La hilera de tilos y las alamedas internacionales. Se definen por medio de especies diferentes de árboles, asociadas a cada uno de los continentes y las regiones de la Federación Luterana Mundial. (…)

El plan integral Jardín de Lutero se realizará en un total de 9 tramos de construcción (2009-2017).”


* * * * *

Lo que haya hecho Lutero y lo que hagan los luteranos de hoy podría tener un interés relativo para los católicos… sin embargo leemos en la agencia Zenit (20-1-11):

Un árbol en San Pablo Extramuros para el “Jardín de Lutero”

Iniciativa de carácter ecuménico querida por la Santa Sede

“El próximo domingo 23 de enero se celebrará un acto ecuménico ante la Basílica de San Pablo Extramuros, en la que se plantará y bendecirá un árbol, en hermanamiento con el proyecto ecuménico “Jardín de Lutero”, en Wittenberg, Alemania.



Así lo afirmó el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos hoy en un comunicado, confirmando la participación del presidente de este dicasterio, el cardenal Kurt Koch, en este acto.

Durante el mismo, el cardenal Koch, junto con el arcipreste de la Basílica, cardenal Francesco Monterisi, y el abad, Edmund Power, y ante representantes de las distintas confesiones cristianas, plantará y bendecirá un olivo, “como signo de la comunión ecuménica crecida hasta ahora entre católicos y luteranos”.

Esta iniciativa tiene lugar dentro de los actos previstos para la Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos, y con ocasión también de la visita de una delegación de la Iglesia Unida Evangélico-Luterana de Alemania, encabezada por el obispo Johannes Friedrich (Münich).

Audiencia con el Papa

La delegación de la Iglesia Unida Evangélico-Luterana de Alemania se haya estos días en Roma con motivo del 500 aniversario de la visita (sic) de Lutero a Roma.

Está formada por diecinueve representantes, entre ellos, el encargado para las relaciones con los católicos, obispo Friedrich Weber (Braunschweig) y el ex primer ministro de Baviera, Günter Beckstein.

La Iglesia Unida nació a partir de la Reforma de Lutero en el siglo XVI, e incluye a todos los fieles luteranos de Alemania (unas 18 millones de personas), además de ejercer un influyente papel dentro de la Federación Luterana Mundial.

La delegación tiene prevista una audiencia con el Papa el próximo lunes 24 de enero, así como una serie de reuniones con los responsables del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos sobre la situación actual del diálogo ecuménico.

Según afirma este dicasterio en su comunicado, “los considerables resultados en las últimas décadas constituyen hoy una sólida base de comunión entre luteranos y católicos”.

“El encuentro de San Pablo muestra una vez más que el diálogo entre las dos comunidades se ha convertido en una realidad de vida y que el compromiso ecuménico de la Iglesia católica, como observó el papa Juan Pablo II en su encíclica Ut unum sint, es irrevocable e irreversible”.

El Luthergarten (“Jardín de Lutero”) es un jardín que ha comenzado a construirse en Wittenberg, ciudad clave en la historia de la Reforma, para conmemorar los 500 años de la publicación de las famosas 95 tesis por parte de Lutero.

En él se plantarán 500 árboles, que serán apadrinados por las distintas confesiones cristianas, y que culminará en 2017, año del quinto centenario. Cada árbol plantado debe corresponderse con otro árbol colocado en alguna iglesia de la confesión que apadrina.”


* * * * *

¿Diremos -mutatis mutandi- como Quevedo?

Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino!
y en Roma misma a Roma no la hallas (…)

¡Oh Roma en tu grandeza, en tu hermosura,
huyó lo que era firme y solamente
lo fugitivo permanece y dura!


Fuente: Santa Iglesia Militante

PRIMER OBISPO ESPAÑOL QUE CELEBRA LA MISA TRADICIONAL EN ESPAÑA, MONS. UREÑA


Según informa la página hermana de Una Voce Málaga, y por primera vez desde la promulgación del Motu Proprio “Summorum Pontificum”, en julio de 2007, sobre el uso de los libros litúrgicos tradicionales, un Obispo español celebró la santa Misa tradicional en España.

Se trata del Arzobispo de Zaragoza, monseñor D. Manuel Ureña Pastor, quien celebró una santa Misa Pontifical de Réquiem, con la Forma Extraordinaria del Rito Romano, el pasado 15 de enero en la Parroquia de Santa María la Mayor, en Épila (Zaragoza), con motivo del fin de las obras de restauración del templo parroquial de dicha localidad.

Ejercieron los ministerios de diácono y subdiácono don Miguel Ángel Barco, Párroco de Épila, y don Norvey Artunduaga, Vicario parroquial.

Asistieron a la celebración unos mil doscientos fieles que abarrotaron el templo, así como numerosas autoridades como el Subdelegado del Gobierno en Aragón, los Consejeros de Presidencia y Obras Públicas del Gobierno de Aragón, el Presidente de la Diputación Provincial y el Alcalde de Épila.
El Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica del Reino de Aragón interpretaron la Misa de Réquiem del compositor Mariano Rodríguez de Ledesma.

Nos congratulamos por esta noticia, y felicitamos al Sr. Arzobispo de Zaragoza y al párroco de Épila por su ejemplo de adhesión al magisterio litúrgico del Santo Padre, Benedicto XVI. Es sin duda una de las mejores noticias al iniciar el año, esperamos que el ejemplo cunda entre los prelados españoles contagiados de amor a la Iglesia y fidelidad a Roma.

viernes, 21 de enero de 2011

LOS EXTRAORDINARIOS SUCESOS DE CARPEGNA

Dios no desea la “nueva” misa. El siguiente informe muestra un suceso en el que Dios, evidentemente, pone de manifiesto Su desagrado ante el nuevo rito de la misa. El Padre Abrahamowicz, un sacerdote de la Hermandad Sacerdotal San Pío X del distrito italiano, se enteró hace unos años de los siguientes sucesos y se informó sobre la veracidad de las informaciones en el mismo Carpegna. Obtuvo de los vecinos del lugar la confirmación de los hechos.

Interesante es constatar que los sucesos tuvieron su comienzo exactamente el día uno de noviembre de 1970, día en el que la Hermandad Sacerdotal de San Pío X se erigió canónicamente. Como bien sabemos hoy, un día decisivo para la conservación del rito trasmitido. El presente informe procede de Gabriella de Montemayor. Se tradujo del italiano al alemán por Paul Schenker y se imprimió en “La Señal de María” nº 3, en julio de 1971, fecha cronológicamente cercana a los sucesos. La traducción al español la realizó José María Lorenzo.

Relato de Gabriella de Montemayor

Carpegna (Italia), situada a 800 metros sobre el nivel del mar, gozará en adelante de fama mundial desde que la prensa internacional propagó la noticia que las campanas de la iglesia sonaban, ¡por sí solas!, desde el 1 de Noviembre de 1970. Una mañana, cuando el párroco bajó a la iglesia se encontró con el altar ya preparado (Nota: pero para la celebración del antiguo rito (¡) que había sido sustituido por el nuevo rito en 1969): cáliz, alba, manipulo, casulla romana, y el misal del Papa Pío V, el antiguo misal, abierto…

No faltaba nada. Sorprendido, el párroco inició rápidamente una investigación entre sus cofrades pero, obteniendo de todos una respuesta negativa; ninguno había preparado el altar con dichas cosas, que se habían arrinconado hacía tiempo. No, no se trataba de una broma. A la siguiente mañana la misma sorpresa. Y así, durante cuatro días seguidos, pero siempre con un cáliz diferente. Un día el altar se había preparado, anónimamente, para una misa de difuntos: casulla negra etc…

Después de una profunda investigación el párroco descubrió que todos los objetos preparados se habían tomado de un armario en el que habían sido guardados definitivamente, manteniéndolos desde hacía mucho tiempo bajo llave. Pero, ¿qué fue de las llaves? Nadie las tenía y nadie se acordaba dónde podrían estar. El caso era sorprendente.
Ya sólo el hecho del sonido de las campanas había atraído a la gente de todas partes. Pero eso sólo fue el comienzo de las preocupaciones de los frailes.
Las campanas comenzaron a sonar, de nuevo después del silencio navideño; sin embargo, con mucha más fuerza y con una duración mayor de las campanadas. Y aún más, al finalizar el año, ocurrió algo que desconcertó a los frailes.

Una mañana encontraron sobre el altar un papel manuscrito en una bonita y elegante caligrafía latina: “!NOLITE OBDURARE CORDA VESTRA!” –“¡No endurezcáis vuestros corazones…!
La frase es un fragmento del salmo 94, de los cantos de David. El salmo es una alabanza a Dios: hodie si vocem Eius audieritis, NOLITE OBDURARE CORDA VESTRA, Sicut in exacebatione secundum diem tentationis in deserto, ubi tentaverunt patres vestri, pobaverunt et viderunt opera mea… “Ojala escuchéis hoy su voz, no endurezcáis el corazón como en el desierto, cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras. Durante cuarenta años aquella generación me asqueó, y dije: Es un pueblo de corazón extraviado, que no reconoce mi camino; por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso”.

Los frailes entendían el latín y conocían de memoria dicho salmo pues, diariamente, lo leen en su breviario, en maitines. “¡No endurezcáis vuestros corazones!”; es una llamada que no solo va dirigida a los frailes de Carpegna (no hay peor sordo que el que no quiere oír), sino a todas las conciencias.
Las de aquellos responsables de vender la imagen, en talla medieval, de la Madonna Dolorosa, cuyo rostro y cuyas manos poseían un valioso poder, las de una imagen que mantuvo alejada la peste fuera de las puertas de Carpegna, tras llevarla en procesión como patrona del pueblo; la de aquel que un día le dijo a una piadosa mujer que rezaba el rosario en la iglesia: “¡Tira esa cosa!” también a la conciencia de aquel sacerdote que aseguraba no ser ya necesario celebrar misas por los difuntos; a la de los falsificadores de la reforma litúrgica, con los cuales Nuestro Señor no puede estar de acuerdo, y hacen que los frailes todas las mañanas se encuentren con un confuso desorden de los bancos viéndose obligados a ordenarlos rápidamente.
Carpegna sigue ahí, con sus peculiares acontecimientos, que intencionadamente son presentados como fenómenos espiritistas por parte de ciertos medios de comunicación. Las campanas suenan para la ceremonia de difuntos cada vez que alguien fallece, y se las oye desde la lejanía.

Pero eso aún no es todo. El general superior de Roma y el general de la Provincia han sido llamados a Carpegna porque algo increíblemente desconcertante había tenido lugar un día, reciente. Sobre el altar se había encontrado, junto a las huellas de una mano y de un papel con un escrito en latín que decía: “IN DIE JUDICII” (= en el día del juicio), un cáliz manchado con sangre. El hecho se mantuvo en secreto. A los frailes se les impuso la prohibición de hablar. Sin embargo, el caso se dio a conocer. ¿Es posible que las profecías de la Salette y de Fátima estén en trance de hacerse realidad?

Otro relato

De otro informe, acerca del mismo fenómeno, puede añadirse el siguiente extracto: “En Carpegna (Cf. Cattolica), entre Rimini y Pesaro, tierra adentro por Marciano di Roma, Monte Cerignone; o de Rimini por Santarcangelo di Rom, Novafeltria, Pennabili, sucede, desde el 1 de Noviembre de 1970, un extraordinario y excepcional fenómeno acústico. Casi diariamente, en intervalos irregulares, se oyen toques de campanas de campanario local de la iglesia de San Nicolás, asistida por los frailes menores conventuales franciscanos, residentes en el monasterio adyacente. Las campanas tocan por sí solas, quedando totalmente inmóviles, incluido su badajo…
No obstante, tras llevar a cabo una profunda investigación por parte de los carabinieri no se halló absolutamente nada que pudiera explicar lo que les ocurrió a los frailes. Los quebraderos de cabeza provenían del hecho de que los toques de campana se oían con claridad en un radio a varios kilómetros de la iglesia, pero no se podían apreciar en la inmediata proximidad del campanario. El eco parece venir de las campanas, y sin embargo la causa es invisible. (2)

Notas:
(1) Abril, 1971. Órgano de la Asociación Amigos de la Ciudad Católica; versión alemana en Das Zeichen Mariens, nº3, 5. Julio 1971; págs. 1259-1260.
(2) Das Zeichen Mariens, 1972; págs. 1546-1548.

Tomado de la revista: Tradición Católica nº 205. Mayo-Junio 2006

jueves, 20 de enero de 2011

DESCUBREN FRASCOS Y BOLSAS CON RESTOS HUMANOS DE FETOS ABORTADOS EN LA CLÍNICA DEL ABORTISTA KERMIT GOSNELL


Mataba a los niños que sobrevivían al aborto

En la clínica abortista del médico Kermit Gosnell se ha encontrado «una estantería llena de frascos de cristal con pies cortados, sin ninguna finalidad médica», según el fiscal de Filadelfia. El fiscal dijo que era una verdadera «casa de los horrores», con «bolsas y botes que contenían fetos abortados por todo el edificio». Oficialmente, Gosnell ingresaba unos dos millones de dólares al año, pero sus ganancias reales podrían ser muy superiores


La casa de los horrores

El entorno de trabajo que alguien se crea dice mucho sobre cómo es esa persona. No sólo la relación con los compañeros, sino incluso los objetos físicos del puesto de trabajo revelan muchas cosas sobre la persona que allí trabaja: fotos familiares, pósteres de vacaciones, orden o desorden, estampas religiosas… Si la cara es el espejo del alma, el puesto de trabajo al menos es su reflejo borroso.

¿Qué nos dice, entonces, el entorno de trabajo del Dr. Gosnell? En la clínica del médico abortista norteamericano Kermit Gosnell, se ha encontrado “una estantería llena de frascos de cristal con pies cortados, sin ninguna finalidad médica”, según el fiscal del distrito, además de “bolsas y botes que contenían fetos abortados por todo el edificio”. El fiscal consideró que la clínica era una verdadera “casa de los horrores”.


Este médico, dedicado al aborto durante 30 años, ha sido acusado de asesinato por la muerte de una mujer el año pasado, tras recibir una sobredosis de anestesia prescrita por Gosnell. Existen multitud de historias aún peores de otras mujeres que sólo salvaron la vida al ser tratadas de urgencia en otros hospitales, después de ser literalmente destrozadas por los procedimientos de Gosnell.

Además de eso, también ha sido acusado de siete asesinatos más: la muerte de siete bebés, que nacieron vivos tras abortos ilegales en el tercer trimestre del embarazo. El doctor tomó personalmente a los niños en sus manos y les cortó la médula espinal con unas tijeras. Se sospecha que Gosnell pudo hacer lo mismo con cientos de otros bebés nacidos vivos a lo largo de sus 30 años como médico abortista, pero no será acusado por ello, ya que no se han conservado registros de estas barbaridades.

De lo que sí se han conservado datos es de las ganancias del doctor, que ingresaba unos dos millones de dólares al año. Al menos oficialmente, porque en el registro de su casa se encontraron doscientos cuarenta mil dólares en efectivo. Por lo visto, además de los abortos, prescribía medicamentos a cambio de dinero.

Y esto, aunque parezca mentira, no es lo peor. No se trata únicamente de las acciones de un médico miserable, sino que a esto hay que añadir que las autoridades sanitarias hicieron la vista gorda por tratarse de una clínica abortista. Según el fiscal, las autoridades estatales ignoraron las numerosas quejas contra la clínica abortista y no la habían inspeccionado ni visitado desde 1993. También señaló que las pacientes sufrían condiciones “bárbaras y miserables”. Y con el doctor colaboraba personal sanitario sin licencia, incluyendo un chico de 15 años, en la realización de las operaciones y al administrar la anestesia.

En el informe del Gran Jurado, se indica: “Hemos descubierto que el Departamento de Sanidad de Pennsylvania decidió deliberadamente no hacer respetar las leyes que deberían proporcionar a las pacientes en clínicas abortistas las mismas salvaguardias y garantías de un cuidado sanitario de calidad que otros centros médicos. Incluso los salones de manicura de Pennsylvania se someten a un control más estricto de la seguridad de los pacientes” y “el departamento ha mostrado el más absoluto desprecio por la seguridad de las mujeres que buscan tratamiento en las clinicas abortistas y por la salud de los fetos cuando ya son viables“. “Lo más asombroso de todo es que la negligencia del Departamento de Sanidad con respecto a la seguridad de los pacientes en los abortos y en relación con la legislación de Pennsylvania no es algo involuntario: Es algo deliberado”.

Esta historia es, sin duda, horrible, tenebrosa y escalofriante. Y hace que me plantee algunas preguntas. ¿Puede alguien escandalizarse de esto en Estados Unidos, cuando el propio Presidente Obama, elegido por mayoría, votó en contra de que los niños nacidos bien en abortos fallidos recibieran atención médica? Y en España es legal abortar durante todo el embarazo a niños, por ejemplo, con síndrome de Down, aunque pudieran nacer en ese momento sin dificultad. ¿Hay realmente alguna diferencia entre hacer que nazcan y cortarles la médula espinal con unas tijeras y hacer lo mismo pero dentro de su madre? ¿O la única diferencia está en que, mientras no lo veamos, en realidad “no está pasando”?

Fuente: Infocatólica

martes, 18 de enero de 2011

HABLA DON MASSIMO SBICEGO, EL SACERDOTE VICENTINO PASADO A LA HSSPX


Traemos aquí nuestra traducción de este artículo aparecido en la web hermana Messa in Latino.

Don Massimo Sbicego, el párroco vicentino que ha entrado a formar parte de la Sociedad de San Pío X, ha tenido la amabilidad de remitirnos una copia de la carta enviada a sus antiguos feligreses, y también de las cartas con la que explicó su decisión a la Curia de Vicenza. Cuál es la opinión personal acerca de la decisión, dolorosa y deliberada, del sacerdote, creo que es muy apreciable su tono amable y respetuoso a las autoridades diocesanas y a los feligreses, acompañado de la justa firmeza y claridad sobre las cuestiones doctrinales y litúrgicas que lo han llevado a dar este gran paso.

Enrico

*** ***

11 de enero 2011


Queridos fieles,

Creo que es apropiado, después de unos días, fuera de la reserva que ha caracterizado mi partida: en primer lugar lamento no haberos saludado personalmente testimoniando el aprecio que tengo hacia vosotros.
La decisión de entrar en la Sociedad de San Pío X, junto con las motivaciones que la impulsan, no es de hoy: hace dos años hablé con Mons. Nosiglia, entonces Obispo de Vicenza, para obtener el permiso de pasar un año "sabático" en una casa de dicho Instituto.
A mediados de diciembre que nuevamente me manifesté abierta y francamente acerca de mi decisión con Monseñor Furian; el Aministrador Diocesano me recibió y escuchó con la mayor benevolencia expresandome el deseo de que dejase gestionar a la autoridad diocesana la tarea de dar explicaciones. Esta intención se me manifestó más tarde a mí también por el Vicario Foráneo. La solicitud parecía razonable y acogerla me parecía que era un signo de buena voluntad para con mis superiores que tenía la intención de dejar libre para manejar mejor la situación que se creó: me he ido tan en silencio, sin embargo, con el fin de evitar vuestra participación directa en este delicado asunto de conciencia. Eso es todo.

Lo que encontrarán a continuación es la misma carta y el billete de acompañamiento, que envié a Monseñor. Furian, después de nuestra reunión personal a mediados de diciembre; son textos que expresan no sólo la conciencia de una situación eclesial, sino también la interioridad de mi persona.

Agradezco a todos aquellos que en los últimos días me han expresado su cercanía; Os saludo con afecto y pido al Señor que os bendiga.


Don Massimo

*** ***


Pedemonte, 21 de diciembre de 2010
Estimado don Ludovico,

Muchas gracias por el paterno coloquio del 14 de diciembre y por tu última carta; en la que he sentido el vivo aprecio, la comprensión, y la humanidad que es mutua.

La elección de la Sociedad de San Pío X, así como la opción de conciencia, se basa en profundas creencias doctrinales, una búsqueda de la Verdad, que es Nuestro Señor, que me han interrogado, a veces inquietado, durante años para poner en discusión el Ministerio recibido. En la fraternidad he encontrado el significado más profundo del sacerdocio católico tanto que me atrevo a decir: "a muchos les parecerá que yo he abandonado la Diócesis, como Católico, vuelvo a casa".

Don Massimo


*** ***

A Mons. Ludovico Furian
Administrador Diocesano


Voy a escribir estas pocas líneas para dar razones de una elección que es una elección de conciencia, de fe, y sobre todo de coherencia con la llamada de Nuestro Señor al sacerdocio y con el ideal sacerdotal.

A menudo a nosotros los Sacerdotes nos preguntan si hemos encontrado a Jesús; yo hoy puedo decir: "¡Sí! Yo lo he encontrado". Lo he encontrado a los pies de una cruz que colgaba sobre un viejo altar, mientras ofrecía la Víctima Santa e Inmaculada, por mis pecados, por los que estuvieron presentes en la Santa Misa, por todos los fieles cristianos vivos y difuntos. Lo he encontrado a través de un rito litúrgico, el mismo de siempre, aquel que el Santo Padre quiere revalorizar a pesar de mil obstáculos, que significa mucho más que una ceremonia exterior: que hace que esté realmente el Calvario y el Sacrificio de la cruz en mis manos, en un modo misterioso pero está claro que me hace sentir y estar unido a Cristo, especialmente por el deseo de imitarlo como sacerdote, pastor y también como víctima de alguna manera, ofreciendo mis cruces diarias en unión con Él.

Celebrando el Santo Sacrificio el Señor mismo ha despertado en mí una semilla latente, casi asfixiado por la pastoral y por el "giro antropológico", la semilla de su llamada al sacerdocio: "te quiero para Mí para la salvación de las almas" es la idea que mana del Santo Sacrificio de la Misa, la única, la Santa Misa de todos los tiempos. Misa de siempre. Para mí es increíble e insoportable que la Santa Misa, el corazón vivo y respiración de la Gracia en la Iglesia, sea examinada por quienes la consideran "aburrida", que sienten la exigencia de "considerar la forma de mejorar los signos" de una manera creativa, con lo que de la vida y del sacrificio Nuestro Señor tiene poco o nada que ver. Por otro lado me doy cuenta de que este problema está relacionado con el carácter relajado del Novus Ordo: la cena si no es atractiva, alegre, emocionante, es llamada inoportuna; y creo que el verdadero riesgo consiste en construir una iglesia y una celebración de adolescentes, dirigida a "participar" en lugar de "santificar".

Una voz autorizada habló de "apostasía silenciosa": esto he experimentado que se difunde entre nuestros niños y jóvenes en la enseñanza media y superior, encontrándolo en la parroquia en vez de en la calle; creo que esto se deriva de asumir la mente inconsciente del mundo contemporáneo con su egoísmo, la falta de espíritu de sacrificio, de la mortificación, la negación o la ignorancia de lo sobrenatural, el relativismo religioso y ético, etc. El punto dolens sin embargo es que los cursos de catecismo, los grupos, el IRC, favorecen todo esto, donde la doctrina católica se ha olvidado, no enseñada, y a veces incluso ridiculizada en favor de la "dimensión humana" que nunca llegan al punto de: desarrollar una elección consciente e incondicional de fe y de vida Católica.

En esto la Santa Misa Tridentina impone, con la fuerza de la Gracia y de la Tradición, una misa en discusión con nuestra indiferencia, una reforma personal de vida, unida a una eclesiología sensata donde los fieles siguen su lucha en el mundo, en el trabajo, en familia, en el deporte, descubriendo que el mundo no los ama porque son de Cristo y de la Iglesia Católica; los Sacerdotes se dedican a Dios, en la oración en el apostolado, para sostener, exortar, para madurar, dando la Gracia sacramental que es Cristo mismo.

Una lucha pacífica, no pacifista, ciertamente no de "perfil bajo"; siento la urgencia de una Iglesia que tiene el valor de la verdad, de darla hoy, porque la Doctrina no es de su propiedad pero representa el Buen Depósito que Cristo le ha dado: la Unicidad de la Salvación de Nuestro Señor; el sentido de la vida orientada a los Novísimos; el sentido del Sacrificio de Cristo del cual cada uno puede recibir la Gracia que salva; el sentido de compromiso serio, hecho de ascetismo y de caridad que el Señor retribuirá en el momento oportuno; el sentido de la Presencia Verdadera, Real de Cristo en la Hostia; el sentido de la Esperanza para todos los crucificados de la historia porque Cristo ha sido el primero de ellos y continúa siéndolo cotidianamente en el Altar; el sentido de una iglesia que todavía puede enseñar a los jóvenes a arrodillarse para rezar el Santo Rosario; el sentido de una Palabra al servicio del Santo Sacrificio; una Palabra iluminada por la Tradición constante en lugar de abandonarla a las interpretaciones actuales, efímeras, al "magisterio" subjetivas, en lugar de lo improbable que el xegeta de, formula en contra del Magisterio de la Iglesia.

Cuánto me hace pensar el pasaje de San Pablo: "Vendrá el día, infausto, en que no se soportará la sana doctrina, pero por la comezón de oír cualquier cosa, los hombres se rodean de maestros para satisfacer sus propios deseos, negándose a escuchar la verdad para volverse a las fábulas" ... y cuánta confusión siento, cuánta banalidad, cuántos disparates, cuantá "teología" a la carta.

Hoy estoy presto para seguir a nuestro Señor, tal vez más que cuando fui ordenado hace diez años, porque veo la historia que Él ha hecho conmigo; aunque triste que tantos hermanos, también recientemente, han dejado el ministerio, con un poco de nostalgia de la Diócesis que sigo queriendo y a la que sigo muy unido, hoy decido continuar mi vida de consagración, donde Él está presente con Verdad, Fe, Doctrina, Esperanza por un futuro de reconstrucción de la Iglesia: la Hermandad Sacerdotal de San Pío X.

Pido humildemente a un hombre sencillo, de una sonrisa sincera, un Obispo de una altura enorme, Mons. Bernard Fellay, de acogerme en la lucha contra la demolición de la Iglesia, para que Cristo resurja de nuevo en los corazones y la sociedad.

Con la presente donde pido la dimisión como Párroco de la unidad pastoral del Alto Valdalisco, al mediodía del 30 de diciembre, orando por usted, Mons. Vicario, pidiéndole que proporcione cuidado pastoral a mis amados los feligreses.

"Me quedé allí hasta que yo di mi corazón y yo traté de transmitir un poco de la fe católica, sin embargo, sin la Misa de todos los tiempos, la Tridentina, el cielo está cerrado y el resultado es inevitable". ( M. Devies, "La reforma litúrgica Anglicana").

Convencido del respeto mutuo por una decisión de conciencia tan trabajada y de la mutua oración para que nos une a la Única Iglesia Católica, ruego al Señor que: "Corpus Domini nostri Iesu Christi custodiat animam nostram in vitam æternam " ("El Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo guarde nuestras almas para la vida eterna").

Pedemonte, 14 dicembre 2010


con confianza
Don Massimo Sbicego


Fuente: Pro Misa Tradicional en Ciudad Real