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viernes, 13 de mayo de 2016
jueves, 12 de mayo de 2016
martes, 10 de mayo de 2016
PROFECÍAS DE LA VENERABLE MADRE DEL BOURG
«Los ángeles exterminadores, espada en mano, no esperan
más que una señal para herir la tierra... La justicia castigará,
pero la misericordia intervendrá, y seremos salvos. Habrá
una crisis terrible; pero se me ha dicho (por revelación) que
después de este tiempo conducirá el Señor al príncipe Deodato.
El Señor me ha dado terribles quejas: se queja de ese furor en buscar los placeres; se queja de los bailes escandalosos;
de la indecencia y del lujo en los trajes. Si prohíbe en el santo Evangelio hasta una sola mirada, hasta un mal deseo, ¿será
de extrañar que castigue de un modo terrible la corrupción
de costumbres, que es el resultado necesario de todos esos abusos?
El orden social es ficticio: si todavía se mantiene, es por
la fuerza y la violencia. Los castigos del Señor van a caer sobre nosotros de muchas maneras. Azotes, desórdenes, sangre
derramada. Habrá un desorden horrible. Sin embargo, aquellos días serán abreviados en favor de los justos. Dios elevará
sobre el trono a un Rey modelo, a un Rey cristiano... El
Señor le dará la luz, la prudencia y el poderío: El mismo le
ha preparado por largo tiempo y le ha hecho pasar por el crisol de la prueba y del tormento pero lo llamara del destierro, lo tomara de la mano, y en el día fijado lo pondrá en el trono.
(Profecía de 1857)
(Profecía de 1857)
Apología del Gran Monarca 1ª Parte,
pagina 226.
P. José Domingo María Corbató
Biblioteca Españolista. Valencia-Año 1904
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DICHOS DE MONS. MARCEL LEFEBVRE - 7
...no me gusta mucho el término de "católicos tradicionalistas", dado que no veo lo que pueda ser un católico que no es tradicionalista: la Iglesia es una tradición; y por otra parte, ¿qué serían los hombres si no estuvieran dentro de la tradición? ¡Pero si no podríamos vivir! Hemos recibido la vida de nuestros padres, hemos recibido la educación de los que estaban antes de nosotros. Somos una tradición. Dios lo ha querido así. Dios ha querido que las tradiciones vayan pasando de generación en generación tanto para las cosas humanas, para las cosas materiales, como para las cosas divinas. Por consiguiente, no ser tradicional, no ser tradicionalista, es la destrucción de uno mismo, es un suicidio. Entonces, somos católicos, seguimos siendo católicos. Que no existan divisiones entre nosotros. Precisamente si somos católicos, estamos en la unidad de la Iglesia, la unidad de la Iglesia que está en la fe. No hay unidad sino en la fe.
Mons. Lefebvre
Sermón en Lille, Francia.
29 de agosto de 1976
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domingo, 8 de mayo de 2016
MÜLLER, ACLARANDO
Gracias, cardenal Müller, por sus clarísimas palabras durante su visita a España:
No pueden comulgar los divorciados, porque el Papa no puede decir eso.
En mi libro digo que ningún Papa puede decir eso.
Mi libro le encanta al Papa.
El Papa no me dejó presentar la Exhortación. Pero fue una casualidad.
El Papa dice que se debe acoger a los adúlteros y pensar si se les puede dar la comunión.
Todo el mundo se lanza a interpretar lo que ha dicho el Papa.
Cada uno lo interpreta de manera diferente.
Todos -unos y otros-, hablan de que ya se puede/no se puede dar la comunión a los divorciados.
Kasper que sí.
El Filipino y su Conferencia, que sí.
El Schöborn que OK.
Los de periodista digital, que fetén.
Müller, que no. Pero al Papa le gusta su libro. Porque el Papa no ha dicho que sí.
Burke que no es magisterio. No se ha mojado más.
Otros que es magisterio el texto, aunque no la nota a pie de página.
Blázquez que está todo bien claro. ¡Es un genio!
Los que no están de acuerdo con la Letitia dicen que sí, aunque debería haber dicho que no.
Otros, que aunque un Papa nunca puede decir que sí, en realidad en este lugar ha dicho que no, aunque parezca que sí.
Y Francisco gozando, disfrutando, enredando y destruyendo.
Y los divorciados vueltos a casar, comulgando.
Y los de otras situaciones irregulares, mariposeando.
Y los cardenales, obispos y demás familia, interpretando.
Y Munilla, Iceta y Escribano, releyendo y contextualizando la Letitia en Radio María.
Muy pocos valientes han dicho con toda nitidez que este escrito es una vergüenza. Por cierto, no son cardenales. Deben ser algunos pepinillos en vinagre, agarrados a estructuras caducas y cerrados a las sorpresas del Espíritu que revolotea por Santa Marta.
Resultado:
Sí pero no; aunque en realidad no, pero sí. Hay que pensar si sí, porque si no, algunos creerán que no. Y si decimos que sí, no se puede decir que siempre sí, sino que alguna vez no. No es verdad que siempre no, aunque de vez en cuando sí.
Gracias, cardenal Müller por sus aclaraciones durante su viaje a España.
Gracias Santo Padre, por ser tan claro. Usted es en realidad el único que habla claro.
Y Dios es quien sabe de verdad lo que usted ha dicho, porque ha querido decirlo. A Dios no se le engaña.
Jesucristo no necesita las aclaraciones de nadie, ni siquiera del P. Lombardi.
Para Jesucristo no hay sorpresas del Espíritu.
La Amoris Laetitia no le ha pillado al Señor de sorpresa. Ya se la veía venir. Conoce bien el paño y lo está tolerando de momento.
Yo por mi parte, la he tirado a la papelera de mis novicios. Con toda Laetitia.
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sábado, 7 de mayo de 2016
MÁXIMAS DE LOS SANTOS SOBRE LA DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA
1. "Quien se abandona en María queda
confortado en todos sus afanes, en toda pena y
tribulación y vence todas las tentaciones" (Santa María Magdalena de Pazzis).
2. "Tal es la voluntad de Dios, que quiso
que todo lo tuviéramos por María" (San Bernardo).
3. Más quisiera estar sin pellejo que sin
devoción a María" (San Juan de Ávila).
4. María es la estrella que guía al puerto
del cielo a los que navegamos por este mar del
mundo" (San Bernardo).
5. "La devoción a María puede llamarse
la llave del paraíso" (San Efrén).
6. "María es la escala celestial por la que
Dios ha bajado a la tierra y por la que los hombres suben a Dios" (San Fulgencio).
7. "Si amo a María puedo estar seguro de
mi perseverancia, y todo cuanto quiera lo alcanzaré de Dios; luego, quiero amar a María,
quiero amar a María" (San Juan Berchmans).
8. "Esforcémonos en subir a Cristo por
María, ya que Él descendió por Ella a nosotros" (San Bernardo).
9. "Jamás leí que algún santo no fuese especialmente devoto de la Santísima Virgen"
(San Buenaventura).
10. "Después de la persona del Hijo de
Dios, no hay otra más digna y más semejante a
Él que la persona de la Madre de Dios" (San Alberto Magno).
11. "Oh dignidad y grandeza de María,
cuyos méritos son tantos, cuyas gracias son tan
abundantes que dejan estupefactos a los moradores de los cielos, haciendo que admiren la
naturaleza humana y la veneren los espíritus
bienaventurados" (San Lorenzo Justiniano).
12. "Honrad a María y hallaréis la vida y
la salud eterna" (San Buenaventura).
13. "En los peligros, en las angustias, en
las dudas, piensa en María e invoca a María"
(San Bernardo).
14. "En toda tribulación acude a María y
no temas; invócala en las tentaciones y vencerás" (San Francisco de Sales).
15. "Grandes cosas se han dicho de ti,
Madre divina, pero tus glorias no se agotan y
dan margen todavía a incesantes alabanzas" (San Bernardo).
16. "De tal manera es María la obra de
Dios, que agotó en Ella toda su sabiduría, su
poder y sus riquezas" (San Buenaventura).
17. "La gracia de María ha dado gloria al
cielo, un Dios a la tierra, fe a las naciones,
muerte a los vicios, orden a la vida y regla a
las virtudes" (San Pedro Crisólogo).
18. "Dios no pudo hacer nada más grande
que María. Pudo hacer un mundo más grande,
pudo hacer un cielo más grande, pero no pudo
hacer una madre más grande que la Madre de
Dios" (San Buenaventura).
19. "Por María el cielo se llena, y el infierno se halla más vacío" (San Bernardo).
20. "¡Oh Santísima Virgen María! Vos sois
más santa que todos los santos y sois el tesoro
de toda santidad" (San Andrés Cretense).
21. "María es la escala de los pecadores,
es mi mayor confianza, y sobre todo, es el fundamento de mi esperanza" (San Bernardo).
22. "María es la puerta del cielo y el manantial de toda luz" (San Juan Damasceno).
23. "Así como la respiración continua es
señal de vida, la frecuente invocación a María
es prueba de que se goza de verdadera vida, y
Ella da esta vida y la conserva" (San Germán).
24. "Nadie puede salvarse si no es por Ti,
¡Oh Virgen Santísima!" (San Germán).
25. "¡Oh María! aquel que Vos queráis que
se salve, se salvará, y aquel de quien Vos apartéis vuestra mirada, sufrirá la muerte eterna"
(San Buenaventura).
26. "Ninguna lengua humana podrá jamás
ensalzar a María como ella se merece. A los
que de corazón deseamos servirla y obsequiarla, bástenos creerla y proclamarla más grande
y más excelsa de todo lo que puede entender
la inteligencia humana" (San Buenaventura).
27. "¡Oh Señora! Nadie ni nada hay semejante a Ti. Todo cuanto existe está en un plano
diferente al tuyo: sobre Ti sólo Dios; debajo
de Ti todo cuanto no es Dios" (San Anselmo).
28. ¡ Ah! Qué excelencia y qué perfección
debió atesorar el alma de María para llegar a
ser digna Madre de Dios" (Santo Tomás de
Villanueva).
29. "Su eminente santidad y su gracia excepcional, la merecieron el singularísimo privilegio de ser juzgada digna de recibir en su
seno el Verbo de Dios" (San Agustín).
30. "Por eso la saludó el Arcángel Gabriel:
"Dios te Salve, llena de gracia...", porque, en
efecto, Ella está sobresaturada de gracias, hasta
tal punto que esta sobreabundancia desborda
sobre nosotros en este triste valle de lágrimas"
(Santa Teresa Petyt).
31. "No hallamos lugar seguro sino bajo
tu manto protector; Tú eres nuestra única esperanza; Tú sola nuestra Madre y defensora a
quien volvemos nuestros ojos" (Santo Tomás de
Villanueva).
32. "Toda gracia que a este mundo se concede, viene a nosotros por un triple conducto;
de Dios a Cristo, de Cristo a la Virgen, y de la
Virgen a los hombres" (San Bernardino de Sena).
33. María es la dispensadora de todas las
gracias, y como con cierto derecho de Madre,
administra los méritos de Cristo" (San Pío X).
34. "El devoto de María que fielmente le sirve e implora su socorro, no pueden condenarse" (San Alfonso María de Ligorio).
35. "Quién pretende las gracias sin acudir
a María es como pretender volar sin alas" (San Ambrosio).
36. Todas las gracias que nos han venido
del cielo nos han llegado por manos de María" (San Antonio de Padua).
37. "En vano busca la gracia quien no busca por María" (San Buenaventura).
38. "¡Oh Señora! tanto es lo que Dios te
ha exaltado, que por Él lo puedes todo" (San Anselmo).
39. "La devoción a María es el salvaconducto seguro que nos libra del infierno" (San Efrén).
40. "Dudo de las personas que no tienen
devoción a la Santísima Virgen" (San Francisco
de Borja).
41. "El camino para ir a Cristo es acercarse a María, los que huyen de Ella, no encontrarán la paz" (San Buenaventura).
42. "María es la Mediadora universal. Sin
Ella no hay gracia y sin gracia no hay salvación" (San Bernardo).
43. "No desconfíes, pecador, acude a María a quien hallarás siempre dispuesta a socorrerte" (San Basilio).
44. Pide al Señor todas las gracias que desees, pero sabe que no obtendrás ninguna si
no es por intercesión de María" (San Cayetano).
45. "Nadie puede entrar en la gloria si no es
por María que es la puerta" (San Buenaventura).
46. "¿Quién se podrá salvar? ¿Quién se librará de los peligros? ¿Quién podría alcanzar
la gracia de la salvación si no es por Ti, Virgen
llena de gracia?" (San Germán).
47. "El mundo entero estaría ya aniquilado si no nos hubiera protegido la poderosa
intercesión de la Santísima Virgen" (San Fulgencio).
48. "Qué refugio más seguro que el seno
compasivo de María, donde el pobre halla asilo, el enfermo medicina, el afligido consuelo,
el que duda, consejo, y socorro el desesperado" (San Ligorio).
49. "Como María es tan generosa, paga los
más pequeños servicios que le hacemos, con
inmensos beneficios" (San Andrés Cretense).
50. "Oh María, si pongo mi confianza en Vos,
seguro que me salvaré" (San Juan Damasceno).
51. "Si estoy bajo vuestra protección, oh
María, a nada ni a nadie debo temer" (San Antonio de Padua).
52. "Sin Ti no hay piedad ni bondad, porque Tú eres la madre de toda virtud y de todo
bien" (San Anselmo).
53. "De lo más íntimo del corazón, con todos los afectos y ternuras del alma hemos de
venerar a María, porque así lo quiere quien ha
dispuesto que todo lo obtengamos por Ella: esta
es su voluntad en favor nuestro" (San Bernardo).
54. "Por Ella pasó toda la gracia, creada e
increada, que vino o había de venir al mundo.
Es por tanto, Madre de todo bien, de toda gracia, de toda misericordia" (San Alberto Magno).
55. "Todo cuanto quisieres ofrecer, acuérdate de ofrecerlo por María, para que el don
vuelva al dador de la gracia por el mismo cauce que a ti bajara" (San Bernardo).
56. "Por experiencia se sabe que el que no
reza el Rosario, nada reza, ni tampoco vive
como debe vivir un cristiano verdadero" (San Antonio María Claret).
57. "El Rosario es la oración más bella,
más rica en gracias, y la más agradable a la
Santísima Virgen" (San Pío X).
58. "No es posible expresar cuánto estima
la Santísima Virgen el Rosario, sobre todas las
demás devociones y cuán magnífica es en recompensar a quienes trabajan por propagarlo"
(San Luis Grignión de Montfort).
59. Después de la Misa, es el Rosario el
mejor medio de aliviar y aún de librar a las almas del Purgatorio" (San Alfonso María de Ligorio).
60. "En tus manos, oh María, se hallan todos los tesoros de la misericordia del Señor"
(San Pedro Damián).
61. "El que abandona a María, no tiene
salvación, ni vida" (San Cipriano).
62. "Como Madre del Creador, Tú puedes
todo lo que quieres... Nada hay Oh Purísima,
que limite tu acción, y tanto puedes cuanto
quieres y deseas" (San Eutimio).
63. "Tu patrocinio es más grande de lo que
pueda alcanzar la inteligencia humana. Tú diariamente tiendes tu mano ayudadora a los que
fluctúan en el piélago de los pecados" (San Germán).
64. "Si Dios ha colmado de gracias a sus
buenos servidores, ¿cuáles serán los dones
concedidos a su Madre? ¿No serán incomparablemente superiores a los favores concedidos a los servidores?" (San Basilio de Seleucia).
65. "Oh Virgen Santísima, el que haya dicho de Vos todo lo que hay de venerable y de
glorioso, no ha pecado contra la verdad, sino
que no ha alcanzado vuestra dignidad" (San Basilio de Seleucia).
66. "Vos sois el espíritu y la vida de los
cristianos, pues así como la respiración es la
prueba de que nuestro cuerpo está vivo, así
vuestro santísimo nombre incansablemente
pronunciado por la boca de vuestros servidores, en todo tiempo y lugar, no solamente es la
prueba, sino también la causa de la vida, de la
alegría y del socorro seguro para nosotros" (San Germán).
La Devoción a María Santísima
San Alfonso María de Ligorio
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