viernes, 11 de marzo de 2011

SAN PÍO DE PIETRELCINA: BONDADOSO CON LOS PECADORES


Anecdota tomada de Los Milagros del P. Pío, P. Luis Butera V. (Producciones Humanas, A.C.), pg. 84.

Para con los curiosos, los hipócritas y los mentirosos, el P. Pío era severo, muy severo. No así para con los pecadores arrepentidos. Un día llegó a San Giovanni Rotondo la riquísima señora Luisa Vairo movida por pura curiosidad y un poco para desafiar la opinión pública. Al llegar a la Iglesia, donde confesaba el P. Pío, sintió una grandísima angustia por sus pecados, que estalló en llanto, sin preocuparse de los presentes. Nadie pudo consolarla. Se le avisó al P. Pío, quien se le acercó, diciéndole:

-Tranquilícese, hija. La misericordia de Dios no tiene límites y la sangre de Jesús lava todos los pecados del mundo.
-Quiero confesarme, Padre. -Dijo la señora desconocida que una hora antes se hubiera burlado de una tal propuesta.
-Primero cálmese, le contestó el Padre; vuelva mañana.

La señora pasó toda la noche trayendo a la mente todos los pecados de su vida. ¡No se confesaba desde su infancia! Al día siguiente, delante del Padre Pío, no pudo decir una sola palabra. Sentía un nudo en la garganta que le impedía confesarse. Viéndole así, el P. Pío le presentó la lista de todos sus pecados, a los
cuales contestaba simplemente con un ‘sí’. Cuando pareció terminar, el Padre le preguntó: -¿No te acuerdas más? La señora se sintió profundamente turbada, y calló. El Padre Pío la miró y esperó la respuesta. Finalmente contestó:

-Me acuso también de esto… Y confesó el más grande de sus pecados.

-¡Bendito sea Dios! -exclamó alegremente el P. Pío- ¡Era esto lo que yo esperaba!

Una vez convertida, la señora Vairo siguió el ejemplo de los grandes penitentes. Una mañana de invierno, ella decidió ir a la iglesia descalza. Hacía mucho frío y estaba lloviendo. El camino era lodoso y con abundante grava que cortaba los pies. Empapada de la lluvia y con los pies ensangrentados, llegó a la puerta de la iglesia y en vez de entrar se desmayó. Al despertar vió al P. Pío que le dijo: “hija mía, también en la santa penitencia es necesario no pasarse”.

Luego, tocándola suavemente en la espalda, le dijo: “Afortunadamente esta agua no moja…” Grande fue la sorpresa de todos los presentes al ver que de pronto, los vestidos de la señora quedaron secos.

Fuente: Padre Pío de Pietrelcina

LA "IDEOLOGÍA" ANTICRISTIANA DEL SURREALISMO


Para comprender la “ideología”, el “que hay detrás” del movimiento “artístico” llamado “surrealismo”, basta leer la doctrina de sus principales promotores. El hombre sin Dios, el hombre que ha renegado de lo sobrenatural, cae, indefectiblemente en lo contranatural.
El filósofo del arte Hans Sedlmayr, en su obra “La muerte de la luz”, hace una interesante compilación de citas de los principales manifiestos y autores del surrealismo. Colección que nos muestra el espíritu anticristiano que guiaba este movimiento.
Veamos qué dice el autor:

El Surrealismo es mucho más que una simple secta artística que se puede, según el propio punto de vista, definir como “interesante” o “disparatada”. Es tal vez la representación más consecuente de la manera como “piensa”, “actúa”, “produce”, el hombre que ha renegado totalmente de Dios; totalmente, sin re­tener la “dignidad del hombre” o la “dignidad del trabajo”. Y esto nos concierne a todos. Frente al surrealismo es necesario to­mar posición. No puede uno ahorrarse esa toma de posición como aquel sector de la élite de la “inteligencia” europea, que escuchó las siguientes blasfemias sin protesta apreciable:


Tabla de valores surrealista I: Contra.

“No hay Dios, ni Biblia ni Evangelio, no hay palabra que de­tenga al espíritu” (La révolution surréaliste, Nº 3, 1925) [1].
“Hay que acabar con la explotación del hombre por medio del recurso absurdo e insultante a un pretendido Dios”. (André Breton, Prolegoménes à un troisiéme manifeste du surréalisme ou non, 1944).
“Catolicismo, clasicismo greco-romano - os cedemos vuestra infame hipocresía” (Lettre ouverte a M. Paul Claudel, 1925).
“... la gran claridad materialista de las iglesias incendia­das... el infinito gusanerío del cristianismo debe ser aniquilado... barrer a Dios de la faz de la tierra" (Manífest “Au feu”, 1931).
“...a la lucha contra ti, Papa, perro...” (del mismo lugar).
“...propietarios de burdeles de oración...” (Aragón dixit).
“...al diablo con la lógica...” (Tomado de Nadeau).
“La belleza, el valiente arte — última consecuencia de la ló­gica, es necesario destruirlos...” (Tomado de Nadeau).
“El arte es una estupidez” (Jacques Vaché dixit).
“...las buenas madres, las buenas hermanas, las buenas se­ñoras, esta peste, estos parásitos de todo sentimiento y de todo amor” (La révolution surréaliste, Nº 9-10, 1927).
“...es necesario emplear todos los medios para acabar con la idea de familia, patria, religión” (Tomado de Nadeau).
“Nunca trabajaré, mis manos están limpias” (Aragón).
“Para los miembros del grupo, prohibición de trabajar” (To­mado de Nadeau).
“Y para empezar destruiremos la civilización que tanto apre­ciáis”. “Somos los derrotistas de Europa” (Aragón, La révolution surréaliste, Nº 4, 1926).
“Nombres de payasos que me gustan... Goethe...” (Ara­gón, 1928).
“¿Ha abofeteado usted ya a un muerto?” (Aragón).
“La esperanza es una falsa actitud del espíritu” (Tomado de Nadeau). "No hay salvación alguna".


Tabla de valores surrealista II: Pro.

“El surrealismo proclama la omnipotencia de los apetitos” (Tomado de Nadeau).
“Sólo la tentación es divina” (A. Breton, L'amour fou, 1937).
“La insurrección absoluta, la total negación de la sumisión, el sabotaje como norma” (André Breton).
“No existe ningún orden revolucionario, sólo existen el desor­den y la locura” (Eluard, La révolution surréaliste, Nº 4, 1926).
“Repetimos que nosotros creemos en el poder absoluto de la protesta” (A. Artaud).
“Ellos [los surrealistas, nota del autor] han reconocido la des­moralización como valor eminente, lo han procurado y cultivado sistemáticamente por sí mismo” (Tomado de Nadeau).
“No he buscado nunca otra cosa que el escándalo y lo he bus­cado como valor en sí” (Aragón, Le libertinage, 1924).
“El exhibicionismo es una de las acciones más puras, más des­interesadas que se puedan realizar” (Salvador Dalí).
“El Marqués de Sade es la principal figura de su [de los su­rrealistas, nota del autor] panteón” (Tomado de Nadeau).
“Nuestros héroes son Violette Nozière, los parricidas, el de­lincuente anónimo contra el derecho constituido, el criminal cons­ciente y refinado” (Aragón, Les aventures de Telemaque).
“Abrid las cárceles...” (La révolution surréaliste, Nº 2, 1925).
“El acto surrealista más simple consiste en ir por la calle con un revólver en la mano y disparar a ciegas sobre la multitud” (André Breton, Second manifeste du Surréalisme, 1929).
“No existe frontera alguna entre el hombre normal y el anor­mal” (Tomado de Nadeau).
“El suicidio es un instrumento de selección” (Crevel). "Hay que organizar el pesimismo” (Naville, 1927).
“Una cierta desesperación es la suerte de los espíritus serios” (André Breton). "Los surrealistas están saturados de una pro­funda desesperación” (Tomado de Nadeau).

Hans Sedlmayr, “La muerte de la luz. Perspectivas generales sobre el arte moderno”, Monte Ávila Editores C.A., 1969. Págs., 43-45.

_________________________________________

[1]
Todas las citas están tomadas de M. Nadeau, Histoire du Surréa­lisme (París, 1948).

Fuente: Stat Veritas

jueves, 10 de marzo de 2011

INICIO DE LA CUARESMA


"Si no hacéis penitencia, todos pereceréis igualmente". (Lc, 13-5)


Ayuno y abstinencia

En el sentido que abstinencia significa abstenerse de alimentos, la narración de la Biblia indica el primer caso en que tal conducta fue impuesta por la ley (Gen., 2, l6, 17). El obvio propósito de este mandato era llevar a la cabeza moral de la raza humana, Adán, a reconocer la dependencia natural de las criaturas de su Creador.

La hora que presenció la trasgresión de esta ley marcó un incremento en la deuda que las criaturas tenían con su Creador. La desobediencia de Adán volvió a todos los hombres criminales y responsables de la necesidad de apaciguar la justicia de Dios.

Para satisfacer esta exigencia la naturaleza dictó la necesidad de penitencia; la legislación positiva determinó las leyes y principios de como esta obligación natural puede ser concretada. Los principales resultados de esta determinación son reglas concernientes con el ayuno y la abstinencia.

Las leyes relativas al ayuno tienen por objetivo principal definir lo relativo a la cantidad de alimento permitido en los días de ayuno, mientras que las que regulan la abstinencia regulan lo relativo a la calidad de las viandas. En algunos casos coinciden ambas obligaciones y así
los viernes de Cuaresma son días de ayuno y abstinencia.

El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día. Obliga a todos los que han cumplido 18 años, hasta el comienzo de los sesenta.

La abstinencia consiste en no comer carne. – Obliga a todos los que han cumplido 14 años. La ancianidad, por sí sola, no exime de esta ley de abstinencia.

Son días de abstinencia y ayuno el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo y de abstinencia los viernes del tiempo Cuaresmal.

Con estos sacrificios, se trata de que todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) participe en un acto donde reconozca la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados.


¿Por qué el Ayuno?
Es necesario dar una respuesta profunda a esta pregunta, para que quede clara la relación entre el ayuno y la conversión, esto es, la transformación personal por la que espiritualmente el hombre se vuelve a Dios.

El abstenerse de la comida y la bebida tienen como fin introducir en la existencia del hombre no sólo el equilibrio necesario, sino también el desprendimiento de lo que se podría definir como "actitud consumística".

Tal actitud ha venido a ser en nuestro tiempo una de las características de la civilización occidental. El hombre, orientado hacia los bienes materiales, muy frecuentemente abusa de ellos. La civilización se mide entonces según la cantidad y la calidad de las cosas que están en condiciones de proveer al hombre y no se mide con el metro adecuado al hombre.

Esta civilización de consumo suministra los bienes materiales no sólo para que sirvan al hombre en orden a desarrollar las actividades creativas y útiles, sino cada vez más para satisfacer los sentidos, la excitación que se deriva de ellos, el placer, una multiplicación de sensaciones cada vez mayor, que termina por esclavizarlo.

El hombre de hoy debería abstenerse de muchos medios de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos: ayunar significa abstenerse de algo. El hombre es él mismo sólo cuando logra decirse a sí mismo: No.

No es la renuncia por la renuncia, a la manera de los estoicos, sino para el mejor y más equilibrado desarrollo de sí mismo, para vivir mejor los valores superiores, para alcanzar el dominio de sí mismo, sometiendo lo que es inferior a lo superior.

La Cuaresma

La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el que nos preparamos para la Pascua. Dura cuarenta días. Comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. Los cuarenta días recuerdan muchos acontecimientos bíblicos: 40 días de ayuno de Jesús en el Desierto, 40 años del pueblo de Dios en el desierto, 40 días que Moisés transcurrió en el Monte Sinaí, 40 días de diluvio.

El tiempo de Cuaresma es tiempo de conversión, de arrepentimiento.

La cuaresma nos invita a una purificación e iluminación mediante la práctica del sacramento de la Penitencia y la mayor frecuencia del Sacramento de la Eucaristía.

Es tiempo de penitencia y conversión, es una invitación continua a convertirse en el Señor con todo el corazón. Esta conversión culminará con la celebración del Sacramento de Penitencia, como mejor modo de prepararse para la fiesta de la Pascua.

Durante el tiempo de Cuaresma no se permite adornar con flores el altar -excepto en algunas solemnidades o fiestas-. No se canta el aleluya ni el Gloria en la Misa, sino hasta la Vigilia Pascual.

Miércoles de Ceniza

El miércoles de Ceniza es el primer día de la Cuaresma. Los fieles cristianos inician con la imposición de las cenizas el tiempo establecido para la purificación del espíritu.

Recuerda una antigua tradición del pueblo Hebreo, que cuando se sabían en pecado o cuando se querían preparar par una fiesta importante en la que debían estar purificados se cubrían de cenizas y vestían con un saco de tela áspera. De esta forma nos reconocemos pequeños, pecadores y con necesidad de perdón de Dios, sabiendo que del polvo venimos y que al polvo vamos.


Lectura espiritual:


La Virtud de la Penitencia

Penitencia (poenitentia) designa: 1º una virtud; 2º un sacramento de la Nueva Ley; 3º un castigo canónico infligido según la primitiva disciplina de la Iglesia; 4º una obra de satisfacción impuesta al receptor del sacramento. Estos significados tienen como centro común la verdad de que quien peca debe arrepentirse y hasta donde sea posible reparar ante la justicia divina. El arrepentimiento, es decir, el dolor de corazón con el firme propósito de no pecar más, es así la primera condición de la que depende el valor de todo cuanto el pecador pueda hacer o sufrir como expiación. Aquí trataremos únicamente de la penitencia considerada como virtud.

Penitencia es una virtud moral sobrenatural por la cual el pecador se dispone al odio del pecado como ofensa contra Dios y al firme propósito de enmienda y satisfacción. El acto principal en el ejercicio de esta virtud es la detestación del pecado, no como pecado en general ni como pecado que otros cometen, sino del propio pecado. El motivo de tal detestación es que el pecado ofende a Dios; lamentar las malas acciones a causa del sufrimiento mental o físico, del rechazo social o de la acción de la justicia humana que comportan es algo natural; pero esta pena no basta para la penitencia. Por otra parte, la resolución de corregirse, aunque ciertamente necesaria, no basta por sí misma, es decir, sin aversión al pecado ya cometido; como resolución podría efectivamente resultar carente de sentido; se declararía la obediencia a la ley de Dios en el futuro sin hacer caso al clamor de la justicia divina sobre la transgresión pasada. "Convertíos, y haced penitencia por todas vuestras iniquidades… deshaceos de todas vuestras transgresiones… renovad vuestro corazón y vuestro espíritu" (Ez 18,30-31; Jl 2,12; Jr 8,6). En el mismo espíritu San Juan Bautista exhortaba a sus oyentes: "Haced frutos dignos de penitencia" (Mt 3,8). Semejante es la enseñanza de Cristo expresada en las parábolas del hijo pródigo y del fariseo y publicano, en tanto que la Magdalena, que "limpiaba sus pecados con sus lágrimas", ha sido para todos los tiempos la imagen típica del pecador arrepentido. Los teólogos, siguiendo la doctrina de Santo Tomás (Summa, III, Q. lxxxv, a. 1), consideran la penitencia verdaderamente como una virtud, aunque han discutido bastante sobre el lugar que ocupa entre las virtudes. Algunos la clasifican con la virtud de la caridad, otros con la virtud de la religión, otros incluso como una parte de la justicia. Cayetano parece considerarla como perteneciente a las tres; pero muchos teólogos concuerdan con Santo Tomás (ídem., a.2) que la penitencia es una virtud distinta (virtus specialis). La detestación del pecado es un acto loable, y en la penitencia esta detestación procede de un motivo especial: porque el pecado ofende a Dios (cf. De Lugo "De paenitentiae virtute"; Palmieri, "De paenitentia", Roma, 1879, ths. I-VII).

Necesidad
El Concilio de Trento declaró expresamente (Sesión XIV, c.i) que la penitencia era necesaria en toda ocasión para la remisión del pecado grave. Los teólogos han debatido si esta necesidad proviene de un mandamiento positivo de Dios o independientemente de cualquier precepto positivo. El peso de la autoridad está a favor de esta última opinión; además, los teólogos manifiestan que en el orden presente de la Divina Providencia el mismo Dios no puede perdonar pecados si no hay arrepentimiento real (Sto. Tomás, III:86:2; Cayetano, ídem; Palmieri, op.cit. tesis VII). En la Antigua Ley (Ez, 18, 24) la vida se deniega al hombre que comete iniquidad; incluso "el bien que haya hecho no quedará memoria"; y Cristo reitera la doctrina del Antiguo Testamento, diciendo (Lc, 13, 5): "si no hacéis penitencia, todos pereceréis igualmente". En la Nueva Ley, por tanto, el arrepentimiento es tan necesario como lo era en la Antigua, arrepentimiento que incluye cambio de vida, dolor por los pecados y seria intención de reparar. En la economía salvífica cristiana este acto de arrepentimiento ha sido sometido por Cristo al juicio y jurisdicción de su Iglesia, cuando se trata del pecado cometido después de la recepción del Bautismo (Concilio de Trento, sesión XIV, c.i), y la Iglesia actuando en el nombre de Cristo no sólo declara que los pecados son perdonados, sino que los perdona actual y judicialmente, si el pecador ya arrepentido somete sus pecados al "poder de las llaves" y está dispuesto a cumplir una adecuada satisfacción por el mal que ha hecho.

EDWARD J. HANNA
Transcrito por Donald J. Boon
Traducido por Josep M. Prunés, O.M.


REFLEXION DESDE LA VIDA DE LOS SANTOS


San Pedro de Alcántara

Pedro de Alcántara es hijo de un noble matrimonio de Alcántara, en Extremadura, 1499. Creció en un ambiente de lucha. Sus padres formaban parte de la nobleza que, con Fernando e Isabel, los Reyes Católicos, habían reconquistado los últimos reductos musulmanes, Granada, en España. Pedro tenía el temple férreo de los conquistadores de América, Pizarro o Hernán Cortés. k.o. la edad progresaba en los estudios, pero él se sentía llamado a otras conquistas. Terminados sus estudios en Salamanca, que afinaron su espíritu y ensancharon su pensamiento, decidió ser franciscano. A los dieciséis años recibió el hábito en el convento de los Manjaretes, frontera con Portugal, y ejerció de custodio y provincial en su Provincia franciscanas, al final, de Comisario General de los Franciscanos Reformados por él; murió en Arenas de San Pedro, cerca de Ávila, en 1562.


PREPARACION MISTICA PARA SU MAGISTERIO CON SANTA TERESA

Cuando Santa Teresa, vivía en el monasterio de la Encarnación de Ávila, se debatía entre grandes pruebas e incomprensiones. La riqueza de la vida mística con que Dios la elevaba era considerada obra del demonio por sus directores espirituales, hasta que, Doña Guiomar de Ulloa, una de sus amigas, le preparó una entrevista con Fray Pedro, a quien Dios había preparado haciéndoles habitar en las cumbres de esos misteriosos caminos de la gracia con regalos sublimes, para que por propia experiencia supiera discernir en seguida que los eran de "la mismo librea". Dios quiso preparar de esta manera a San Pedro para iluminar el espíritu de Santa Teresa de Jesús. "En seguir los consejos evangélicos es infidelidad tomar consejo. El consejo de Dios no puede dejar de ser bue­no." En casos de conciencia y de pleitos, bien están los juristas y los teólogos, "mas en la perfección de la vida, no se ha de tratar sino con los que la viven". Y añade con un poco de ironía: Si quiere tomar consejo de letrados sin espíritu, busque harta renta, a ver si le valen ellos, ni ella, más que el carecer de ella por seguir el consejo de Cristo. Creo más a Dios que a mi experiencia. No crea a los que la dijeren lo contrario por falta le luz, o por incredulidad, o por no haber gustado cuán suave es el Señor.


RESISTENCIA DEL OBISPO VENCIDA POR FRAY PEDRO

El obispo no quería autorizar la fundación. Pedro de Alcántara le escribió, pero no consiguió nada. Bien enfermo Pedro fue a visitarlo al Tiemblo, donde se encontraba; y consiguió que Don Alvaro de Mendoza concediera la autorización para la fundación del convento de San José. Pedro era un hombre alto, espigado, como el modelo de las figuras que pintaba el Greco en Toledo. La resistencia de su organismo era milagrosa, toda su vida era un verdadero milagro; caminaba sobre las aguas, leía los secretos de los corazones, salvaba las distancias con la velocidad del rayo, plantaba su bastón en el suelo y se transformaba en una higuera. Como él cumplía la voluntad Dios, los elementos obedecían la suya. Caminaba con los pies descalzos y la cabeza siempre descubierta y aparecía tan escuálido que, decía Teresa, que "parecía hecho de raíces de árboles". La conversación entre los dos grandes contemplativos serenó definitivamente a la Santa. Fray Pedro aseguró que todo aquello era de Dios, y después convenció de ello a los mismos maestros escépticos. TERESA


TERESA LE ANUNCIA SU MUERTE

Hacía un año que Santa Teresa le había avisado de la proximidad de su muerte, lo cual no le impidió seguir vigilando la observancia y visitando los conventos como Comisario general de los reformados. La última enfermedad le sorprendió en Arenas, en la provincia de Ávila. En el hospital público, oraba sin cesar de repetir: "Señor, lávame más todavía de mi iniquidad." Al llegar el médico, preguntó: "Señor doctor, ¿no hemos de caminar?". "Muy presto, Padre", dijo el doctor; y el santo, lleno de gozo, recitó el verso del salmo: "Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor." "Cuando expiró -dice Santa Teresa- se me apareció y me dijo cómo se iba a descansar y que bienaventurada penitencia, que tanto premio le había merecido. Y he aquí acabada la aspereza de vida con tan gran gloria."


SU REFORMA

Por donde pasaba Fray Pedro, introducía la Reforma en los conventos. Siendo provincial, añade nuevas normas a su regla, funda tres conventos de nueva observancia y crea la nueva custodia de San José, que después sería provincia. Los rigores que impone en las fundaciones son impresionantes: Tres horas de oración mental, además del oficio cantado, disciplina diaria, dormir en el suelo, supresión de estipendios de misas, inspirado en el testamento de San Francisco, para él el pensamiento definitivo del Fundador. Su vida fue una verdadera interpretación hispana del espíritu del Poverello. Su figura, envejecida antes de tiempo, caminaba por valles y montañas para visitar los conventos exhortando a perseverar en la pobreza. Franciscana fue su muerte, rodeado de sus hermanos, en un pueblecito olvidado, recibiendo arrodillado el santo Viático, con palabras de exaltación de la pobreza y de la oración. Su cuerpo fue amortajado con los vestidos más pobres. Se apareció repetidas veces a Santa Teresa a quien reveló la gran gloria le había merecido su penitencia.


PROMOTOR DE FERVOR RELIGIOSO EN ESPAÑA Y EN PORTUGAL

Su fama no sólo se difundió por España, sino que llegó también a Portugal, por lo que el rey Juan III lo llamó a Lisboa donde dejó una huella de santidad y de prestigio por sus virtudes. Fray Luís de Granada será amigo suyo y también San Francisco de Borja, el Duque de Gandía. Y las hermanas de Felipe II. El mismo Carlos V, ya retirado en Yuste, le pidió que dirigiera su conciencia: "Padre, mi intención es que os encarguéis de mi alma", le dijo el emperador. "Señor, yo no podré desempeñar ese cargo, tenéis que buscar a otro". –"Haced lo que os mando, que yo se bien lo que me conviene", respondió el emperador contrariado. –"Señor, tenga por bien que se haga la voluntad de Dios. Si no vuelvo, tenga vuestra majestad por respuesta que no se sirve de ello"

"Bienaventurada penitencia, que le HA CONSEGUIDO tan gran premio".

Pudo ser un gran reformador porque era gran penitente. La ascesis sólo es un medio para evitar los peligros que la carne combate los vue­los del espíritu, y así lo entendía San Pedro de Alcántara. Su fin es la unión con Dios, y aunque a San Pedro se le cono­ce, sobre todo, por sus proverbiales penitencias, es más admirable en él el contempla­tivo que el asceta. Oraba sin cesar y en todas partes. A veces, una sola palabra le arrebataba de tal modo, que lanzaba gritos ininteligibles, entraba en éxtasis y quedaba suspenso en el aire. Un día ensayaba un joven en la huerta del convento el principio del evangelio de San Juan, las palabras: "el Verbo se hizo carne" le impresionaron tanto, que empezó a volar, levantado un codo sobre el suelo y atravesó cuatro puertas, llegó al altar mayor y quedó en éxtasis. Otra vez, no pudiendo sufrir los ardores que le abrasaban salió a la huerta y quedó suspendido en el aire delante de una cruz.


SANTA TERESA NOS REVELA SUS CONFIDENCIAS

Santa Teresa nos relata en su Vida:."Paréceme fueron cuarenta años los que me dijo había dormido sólo hora y media entre noche y día, y que éste era el mayor trabajo de penitencia que había tenido en los principios, de vencer el sueño, y para esto estaba siempre de rodillas o en pie. Lo que dormía era sentado y con la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared..." Jamás, añade la Santa, se puso cosa alguna en los pies, ni otro vestido que un hábito de sayal y un manto, sin ninguna otra cosa sobre las carnes... Decía que en los grandes fríos se quitaba el manto y dejaba la puerta y ventanilla abiertas de la celda, para componerse con el manto más tarde y cerrarlas, contentando así al cuerpo "para que sosegase con más abrigo". "Comer a tercer día era muy ordinario y díjome que de qué me espantaba, que muy posible era a quien se acostumbraba a ello...". Al completo retrato que traza Santa Teresa, añaden los biógrafos varias anécdotas, como la de la vez en que un padre dominico le encuentra casi desnudo en la huerta del convento, apenas cubierto con un viejo manto descuartizado, y ante la extrañeza del visitante, responde fray Pedro: "Échele vuestra merced la culpa al Evangelio, el cual nos aconseja tener una sola túnica. La mía la he estado lavando y no tengo qué ponerme".


SU CARIDAD

Severidad terrible para consigo mismo, pero siempre ungida de la humildad más franciscana y la caridad más tierna. Les decía a sus frailes: "Si vierais a vuestro hermano pecar, no os ofendáis y no os turbéis, sino, llenos de mansedumbre, habladle al corazón y avisadle con amor, acordándoos que vosotros habéis sido hechos del mismo barro." Y el amor de Dios le llenaba tanto el alma, que le traspasaba hasta el pecho y tenía que dejar su celda para salir a refrescarse al aire libre. Muchas veces le resultaba muy difícil hacer oración o celebrar la Misa sin quedar en éxtasis hasta levantarse en el aire. A menudo le invadía el Espíritu, y le hacía proferir grandes gritos y tenía que correr a encerrarse en su celda, como un día, en que instruyendo a sus hermanos sobre el Evangelio, se quedó gritando "Dios se ha hecho carne", y hubo de correr a la celda, donde pasó tres horas en éxtasis. Él sí que podía hablar sobre el amor con toda propiedad, como lo hace en su "Tratado de la Oración y de la Contemplación", joya de gran valor, aunque breve, que alimentó a grandes espíritus y mereció los elogios de San Francisco de Sales. Éste fue el testamento espiritual de aquel reformador de frailes, uno de los más grandes promotores del fervor religioso en la España de su tiempo.

Enviado por P. Cardozo

miércoles, 9 de marzo de 2011

NUEVAS FORMAS DE VIDA CONSAGRADA (¿LERMA VA CAMINO DE ESTO?)


Con la metamorfosis de las ex-clarisas de Lerma y sus nuevos hábitos y sus nuevas formas, se ha hecho patente en España un fenómeno que en Europa se conoce hace ya varias décadas: Los nuevos institutos religiosos con una 'nueva impronta monacal'.

La impresión que dan es esa misma que dan las de Lerma, un juvenil entusiasmo animado por una espiritualidad neo-católica (postconciliar-juanpablista, es decir) con elementos más o menos reconocibles, unos tomados de la tradición religiosa monacal/conventual católica, y otros más novedosos y modernos. Personalmente - y supongo que más de uno compartirá conmigo esta impresión - distingo ciertos tonos, algunos detalles que parecen inspirados incluso en el cine.

¿Recuerdan ustedes la peli de Franco Zeffirelli Fratello Sole Sorella Luna/Hermano Sol Hermana Luna? Pues miren estas fotos y comparen:

Una neo-conventualidad mixta e idílica

Si quieren saber más sobre el grupo, lean aquí:

La Fraternidad de Tiberíades

Y aquí un enlace a la página web de la susodicha comunidad:

Fraternité de Tibériade

Si echan un vistazo a las galerías de fotos verán una exposición a la par encantadora, ingénua, sorprendente y a veces chocante.

No es la única. En Francia y Bélgica hay otras más por el estilo. Las ex-clarisas de Lerma van por el mismo camino. No sé si se habrán planteado lo de crear la rama para los chicos, pero no sería extraño, ya lo he comentado alguna vez.

El estilo compagina lo naturalista con una espiritualidad inspirada en el espíritu de las Bienaventuranzas y otros elementos contemporáneos, unas formas con cierto sabor a grupos de scouts, grupos de animación juvenil, grupos de oración y reflexión etc. Yo diría también que es manifiestamente reconocible la impronta de Taizé, así como la influencia de las Comunidades Neocatecumenales y bastants elementos de la Renovación Carismática. En Bélgica surgió la Communauté des Beatitudes - Comunidad de las Bienaventuranzas que ha sido un poco el modelo matriz de estos nuevos grupos.

De hecho suponen una contra-oferta a la vocación monacal tradicional. Estas nuevas formas parecen prender más facilmente en el ánimo quizá poco formado, diluído, de algunos jóvenes con cierta intención vocacional, que se alejan de la vida monacal tradicional, quizá por falta de una oportuna dirección espiritualidad y un adecuado discernimiento.

Pero las vocaciones de nuestro siglo XXI no son las de hace cuarenta o cincuenta años. Sin ser experto en el tema, me parece obvio el tirón/impacto que la presentación de una vida consagrada 'idílica', con esa ambientación juvenil-naturista, puede causar en el ánimo impresionable de un joven 'urbano' de perfil post-moderno.

El 'encanto' y la simpática impresión de estos grupos es parte de su éxito, una amable tarjeta de presentación. Que a veces se acompaña también de un reconocimiento más formal, con más sustancia. Por ejemplo, uno de los autores de espiritualidad católica más leidos y mejor recibidos de estos últimos años, el p. Jacques Philippe, es miembro de las Beatitudes. Destaco a este autor porque sus libros han sido editados y difundidos en distintos medios y ambientes católicos con notorio éxito. Y lo recalco para que se entienda que hay más, algo más sólido que esa primera impresión poco sustancial, o al menos ingénua.

¿Subsistirán? Sí, si perseveran. El entusiasmo juvenil se irá moderando con el temple de la madurez y la sabiduría de la ancianidad. Si perseveran, como digo.

Si son fieles, un día dejaran atrás el franciscanismo amable y descubrirán y experimentarán el temor y el temblor de la Cruz, con su dolorosa sabiduría. Dejarán las estampas luminosas y bucólicas y se verán inmersos en el contraluz zurbaranesco o el tenebrismo de la celda con flagelo y bodegón con calavera y vánitas, que todo eso es también vida consagrada. Si perseveran irán pasando por todas las estancias del Castillo Interior, algunos se adentrarán más, otros se pararán en alguna alcoba, en algún nivel. Pero no podrán perpetuarse ni madurar en virtudes y vida religiosa practicando un perpetuo juniorado.

Me preocupa especialmente la alteración de la liturgia, la mixtificación de estilos e influencias espirituales con otras más ambientales, superficiales. Echo en falta la búsqueda realista de las raíces que ha sido una de las características más reconocibles y apreciables de los movimientos de renovación intra-católicos, cuando los ha habido. Una sólida inspiración en los orígenes y los hitos de la vida consagrada de ayer para revivirla ahora.

Oremus!

+T.

Fuente: Ex Orbe

martes, 8 de marzo de 2011

DISCURSO DEL PAPA URBANO II CONVOCANDO LA PRIMERA CRUZADA


Hemos escuchado el mensaje de los cristianos de Oriente. Nos describe la lamentable situación de Jerusalén y del pueblo de Dios. Nos relata cómo la ciudad del Rey de Reyes, que trasmitió la fe pura a todas las otras ciudades, fue obligada a pagar tributo a las supersticiones paganas. Y cómo el milagroso Sepulcro, donde la muerte no podía guardar a su Prisionero, el Sepulcro que es la fuente de la vida futura y, sobre todo, donde el Sol de la Resurrección se levantó, fue ensuciado por aquellos que no se levantará de nuevo excepto para servir de paja para el fuego eterno.

Una victoriosa impiedad ha cubierto las tierras más fértiles de Asia de tinieblas. Las ciudades de Antioquía, Éfeso y Nicea ya han sido tomadas por los musulmanes. Las hordas bárbaras de los Turcos han colocado sus estandartes en las mismas fronteras de Helesponto[donde el mar Egeo se reúne con el Mar de Marmara], donde amenazan a todas las naciones cristianas. Si el único Dios verdadero no contiene su triunfante marcha, armando a sus hijos, ¿qué nación, qué reino podrá cerrarles a ellos las puertas de Oriente?.

El pueblo digno de gloria, el pueblo bendecido por Dios Nuestro Señor gime y cae bajo el peso de esos atropellos y más vergonzosas humillaciones. La raza de los elegidos sufre atroces persecuciones, y la raza impía de los sarracenos no respeta ni a las vírgenes del Señor ni los colegios de sacerdotes. Atropellan a los débiles y a los ancianos, a las madres les quitan sus hijos para que puedan olvidar, entre los bárbaros, el nombre de Dios. Esa nación perversa profana los hospicios… El templo del Señor es tratado como un criminal y los ornamentos sagrados robados.
¿Qué más debo deciros?
¡Somos deshonrados, hijos y hermanos, que viven en estos días de calamidades! ¿Podemos ver al mundo en este siglo reprobado por el cielo presenciar la desolación de la Ciudad Santa y permanecer en paz mientras es tan oprimida? ¿No es preferible morir en la guerra en vez de sufrir por más tiempo un espectáculo tan horrible? Lloremos por nuestras faltas que aumentan la ira divina, si, lloremos… Pero que nuestras lágrimas no sean como las semillas arrojadas sobre la arena. Dejemos que el fuego de nuestro arrepentimiento levante la Guerra Santa y el amor de nuestros hermanos nos lleven al combate. Dejemos que nuestras vidas sean más fuertes que la muerte para luchar contra los enemigos del pueblo cristiano.

Guerreros que escucháis mi voz, vosotros que iréis a la guerra, regocijaos, porque estáis tomando una guerra legítima… Armaos con la espada de los Macabeos e id a defender la casa de Israel que es la hija del Señor de los Ejércitos.

Ya no es asunto de vengar las injurias hechas a los hombres, sino aquellas que son hechas a Dios. Ya no es cuestión de atacar una ciudad o un castillo, sino de conquistar los Santos Lugares. Si triunfáis, las bendiciones del cielo y los reinos de Asia serán vuestra recompensa. Si sucumbís, alcanzaréis la gloria en la misma Tierra donde Jesucristo murió, y Dios no olvidará que os vio en la Santa Milicia.

No os quedéis cobardemente en vuestros hogares con los afectos y sentimientos profanos. Soldados de Dios, no escuchéis nada sino los lamentos de Dios. Romped todos vuestros lazos terrenales y recordad que el Señor dijo: ‘El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí… Y todo aquel que abandone sus casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos, o tierras por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna.

He aquí que hoy se cumple en vosotros la promesa del Señor que dijo que donde sus discípulos se reúnen en su nombre, Él estará en medio de ellos. Si el Salvador del mundo está ahora entre vosotros, si fue Él quien inspiró lo que yo acabo de escuchar, fue Él quien ha sacado de vosotros este grito de guerra, ‘¡Dios lo quiere!,’ y dejó que fuese lanzado en todas partes como testigos de la presencia del Señor Dios de los Ejércitos!

Es el mismo Jesucristo que deja su Sepulcro y os presenta su Cruz. Será el signo que unirá a los hijos dispersos de Israel. Levantadla sobre vuestros hombros y colocadla en vuestros pechos. Que brille en vuestras armas y banderas. Que sea para vosotros la recompensa de la victoria o la palma del martirio. Será un incesante recordatorio de que Nuestro Señor murió por nosotros y que debemos morir por Él.

S.S. Urbano II: Discurso del Romano Pontífice en el Concilio de Clermont, noviembre de 1095, convocando la Primera Cruzada, ante más de 200 Arzobispos y Obispos, 4.000 eclesiásticos y 30.000 legos.

RITOS SATÁNICOS EN UNA IGLESIA DE ALMERÍA


Un grupo de satánicos celebran una ‘misa negra’ en las entrañas de la iglesia de Las Salinas de Almería, titulaba ayer, 7 de marzo, el diario Ideal. Según han denunciado los vecinos de la barriada almeriense, los bancos del templo están destrozados y las paredes y el suelo están llenos de figuras e imágenes que evocan al diablo. Lo cuenta el redactor Fran Gavilán.

El interior de la iglesia de Las Salinas amaneció en la mañana del pasado domingo 6 de marzo llena de figuras y pinturas de color rojo y negro que dan a suponer que durante la madrugada se llevó a cabo un ritual satánico. Así lo han denunciado los salineros a este periódico. Al parecer, el interior del templo está completamente atestado de figuras y pinturas que evocan al diablo. Un aspecto, explican los salineros, que podría dar a entender que se ha celebrado una ‘misa negra’, es decir, un ritual que celebran las sectas satánicas y que comparten las características de simbolismo, veneración y admiración por Satán.

La asociación Amigos de la Iglesia de Las Salinas, que denunció unos días atrás en este diario que la puerta central del monumento estaba abierta, siendo el templo víctima de expolios y saqueos, explicó a Ideal que no dan crédito a esta situación y no saben «cómo se ha podido producir esté acto». Asimismo, el colectivo no sabe como catalogar este suceso: «como un acto satánico o como un acto vandálico».

A la espera de que se pronuncie el Obispado de Almería, que estaba a la espera de recibir todos los permisos en mano para comenzar la rehabilitación que demandaban los vecinos desde hace años, la asociación Amigos de la Iglesia de Las Salinas han anunciado que emitirán un comunicado en las próximas horas para denunciar un hecho que han catalogado de «surrealista».

Desde hace varias semanas, los vecinos de la iglesia de las Salinas han denunciado a través de este periódico la situación de derrumbe que sufre actualmente el templo. Con esta última noticia, el templo suma un nuevo deterioro que hace que su situación esté más condenada «al exterminio», según apuntan los salineros.

Por otra parte, según explicaba recientemente El Almería, pese a las dificultades económicas que han evitado hasta el momento la rehabilitación del edificio, el obispo de Almería, Adolfo González Montes, ha destacado la “significativa historia de la iglesia de Las Salinas, que forma parte del barrio de Cabo de Gata”. Además, como titular del inmueble no ha dudado en agradecer el apoyo municipal para su próxima restauración, debido a “la importancia de recibir apoyos para que proyectos como el de su rehabilitación puedan salir adelante y ser una realidad”.

La iglesia podrá lucir a partir de los próximos meses en todo su esplendor y dejará de ser escenario de ruinas a un templo con el encanto que merece el emplazamiento con el que cuenta.

No es la primera vez


Desde la entrada principal hasta el altar, el templo de Las Salinas de Cabo de Gata amaneció cubierto de pintadas propias de un ritual satánico, con símbolos y frases de invocaciones en latín que aludían a Lucifer. Según explica en El Almería Iván Gómez, el suelo de la iglesia fue convertido en una especie de pergamino con una cuidada simbología que requirió, a simple vista, horas y no minutos para llevar a cabo su elaboración final. Imágenes que también se extienden por las paredes y que causan estupor al observarlas en su conjunto. Y no es la primera vez. Según han confirmado a este periódico fuentes del Obispado de Almería, la parroquia ubicada junto a la empresa salinera, había sido con anterioridad escenario de rituales y ceremonias ligadas a las sectas satánicas. La última que recuerdan los vecinos de la zona fue hace exactamente un par de años, principalmente porque la deteriorada iglesia se mantiene abandonada y no acoge ninguna misa desde finales de 2004.

Los vecinos de Las Salinas han asegurado no tener constancia de cuando se produjeron los hechos porque el templo, que desde hace meses permanece sin ningún tipo de seguridad por las deficiencias del vallado, es visitado a diario por curiosos. Los ventanales y las puertas han sido destrozadas y el acceso de cualquiera es sencillo. De ahí que los residentes de Las Salinas de Cabo de Gata no hayan tenido constancia de la celebración de ningún tipo de ritual en los últimos días.

La Asociación de Amigos de la iglesia de Las Salinas reclama desde hace meses el incremento de las medidas de protección para evitar la entrada de personas a la parroquia, ante la posibilidad de que sufran accidentes o causen nuevos destrozos, hasta que el Obispado de Almería inicie las obras de rehabilitación integral de la parroquia.

Además del barrido de Cabo de Gata, otros municipios de la provincia como Benahadux, Alhama y Carboneras han sido escenario de rituales de origen satánico en los que aparecieron símbolos de las invocaciones e incluso restos del sacrificio de animales. Es más, a finales de septiembre de 1990 se produjeron interrogatorios por parte de la Guardia Civil para dar con los autores de algunos de los rituales celebrados normalmente en los cementerios. Misas negras y ritos de brujería se celebraron ese año dando lugar al inicio de una investigación por la posible presencia de una secta satánica en la provincia. El cementerio de La Cañada también acogió poco después otras ceremonias en las que fueron sacrificados corderos y cuencos de barro con la sangre y se dio un caso de exorcismo en un cortijo de Vícar.

Un estudio que fue realizado por el sacerdote y catedrático de la Facultad de Teología del Norte de España Manuel Guerra, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), estimó la presencia de medio centenar de sectas satánicas en España, siendo el levante una de las zonas con mayor implantación. Citó a las provincias de Almería, Murcia y Málaga entre las que estaban experimentando un crecimiento considerable de los grupos de personas fascinadas por lo oculto. El rebrote del demonismo llegó a la provincia de Almería a través de la secta conocida como Hijos de Lucifer. Entre los orígenes de la expansión el sacerdote destaca “la profunda crisis de principios y de los valores religiosos y éticos”.

También en el diario La Voz de Almería puede leerse una breve noticia en su edición digital y puede verse una foto del lugar, correspondiente al altar.

Fuente: InfoCatólica

sábado, 5 de marzo de 2011

MILAGROS Y PRODIGIOS DEL SANTO ESCAPULARIO DEL CARMEN - 3


MILAGRO EN LA CIUDAD DE SEVILLA

El día 7 de julio del año 1615 aconteció en Sevilla que una niña de ocho años de edad, hija de don Sebastián Flores y de doña Teresa, su mujer, naturales de Sevilla y con domicilio en la calle de Redes, núm. 8, estando jugando con un trocito de jarro de vidrio quebrado y entrándoselo en la boca quedó casi ahogada, teniéndola ya por muerta todos cuantos la vieron en semejante trance. La pobre madre, toda desolada, con su hijita en los brazos yerta y amoratada, y con el dolor y sentimiento que es de suponer, sacóse del pecho el Escapulario de nuestra Madre del Carmen, que siempre llevara, y poniéndoselo a su hijita en el cuello, invocando con gran fervor y confianza a la Santísima Virgen, de la que era en extremo devota, vio como al punto arrojó la niña, sin esfuerzo alguno, el vidrio que la ahogaba. Todos los presentes que lo vieron, y eran muchos, atraídos por los lloros y lamentos de la madre, confesaron a una voz ser ciertamente un milagro obrado por la Madre amantísima del Carmen, mediante su bendito y milagroso Escapulario, ya que, al sólo contacto del mismo, había desaparecido el motivo de semejante aflicción.

Agradecidos aquellos buenos padres a la Reina del Carmelo, corrieron presurosos al vecino convento del Carmen, a tributar humildes y rendidas gracias a su celestial Bienhechora; y después de publicar esta maravilla en presencia de aquellos buenos religiosos, que no cesaban de alabar a su Madre amantísima por sus muchas bondades, difundieron por toda la ciudad del Betis el prodigio que había obrado con su pequeña hijita; y, para perpetuar su memoria, hicieron pintar un devoto lienzo que atestiguase el favor y recordase a las generaciones venideras las bondades y misericordias de María Santísima del Carmen, lienzo que, como exvoto junto con una garganta de plata, se conservó en el camarín de la Señora hasta la invasión francesa, como atestiguan los anales de aquel convento y nos refieren sus cronistas, desde Fray Pedro de Quesada hasta Fr. Miguel Rodríguez Carretero, quienes a fuer de hijos amantísimos de nuestra Madre, no dejaron de consignar cuanto sirviese para estimular la devoción y el fervor hacia tan dulce y amorosa Madre.

Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O. C.