martes, 31 de marzo de 2020

ACTO DE CONSAGRACIÓN Y DESAGRAVIO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


¡Oh Corazón de Jesús!: Yo quiero consagrarme a Ti con todo el fervor de mi espíritu. Sobre el ara del altar en que te inmolas por mi amor, deposito todo mi ser: mi cuerpo, que respetaré como templo en que Tú habitas; mi alma, que cultivaré como jardín en que te recreas; mis sentidos, que guardaré como puerta de tentación; mis potencias, que abriré a las inspiraciones de la gracia; mis pensamientos, que apartaré de las ilusiones del mundo; mis deseos, que pondré al abrigo de tu protección; mis pasiones, que se someterán al freno de tus mandamientos; mis pecados, que detestaré mientras haya odio en mi pecho y que lloraré sin cesar mientras haya en mis ojos lágrimas. Mi corazón quiere ser desde ahora para siempre todo tuyo, como Tú, ¡oh Corazón Divino!, has querido ser siempre todo mío. Tuyo todo. Tuyo siempre; no más culpas, no más tibiezas. Yo te serviré por los que te ofenden; pensaré en Ti por los que te olvidan; te amaré por los que te odian; y lloraré, gemiré y me sacrificaré por los que te blasfeman sin conocerte. Tú, que penetras los corazones y sabes la sinceridad de mi deseo, comunícame aquella gracia que hace al débil omnipotente; dame el triunfo del valor en las batallas de la tierra y cíñeme la oliva de la paz en las mansiones de la gloria. Amén.

San Antonio María Claret
Camino Recto y Seguro para llegar al Cielo

ACTO DE REPARACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


¡Oh Inmaculado Corazón de María, traspasado de dolor por las injurias con que los pecadores ultrajan vuestro santísimo nombre y vuestras excelsas prerrogativas! Aquí tenéis, postrado a vuestros pies, un indigno hijo vuestro que, agobiado por el peso de sus propias culpas, viene arrepentido y lloroso, y con ánimo de resarcir las injurias que, a modo de penetrantes flechas, dirigen contra Vos hombres insolentes y malvados. Deseo reparar, con este acto de amor y rendimiento que hago delante de vuestro amantísimo Corazón, todas las blasfemias que se lanzan contra vuestro augusto nombre, todos los agravios que se infieren a vuestras excelsas prerrogativas y todas las ingratitudes con que los hombres corresponden a vuestro maternal amor e inagotable misericordia.

Aceptad, ¡oh Corazón Inmaculado!, esta pequeña demostración de mi filial cariño y justo reconocimiento, junto con el firme propósito que hago de seros fiel en adelante, de salir por vuestra honra cuando la vea ultrajada y de propagar vuestro culto y vuestras glorias. Concededme, ¡oh Corazón amabilísimo!, que viva y crezca incesantemente en vuestro santo amor, hasta verlo consumado en la gloria. Amén.

Récense tres Avemarías en honra del poder, sabiduría y misericordia del Purísimo Corazón de María, menospreciados por los hombres. Díganse también las siguientes jaculatorias:

¡Oh Corazón Inmaculado de María, compadeceos de nosotros!

Refugio de pecadores, rogad por nosotros. 

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria a intención del Papa (I).

(I) Haciendo, en el primer sábado de mes, éste u otro parecido ejercicio de piedad en honor del Corazón de María, para desagraviarlo de las ofensas que se le hacen, se gana indulgencia plenaria, con las condiciones de confesión, comunión, visita y preces a intención del Papa.

San Antonio María Claret
Camino Recto y Seguro para llegar al Cielo