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martes, 5 de marzo de 2019
miércoles, 12 de octubre de 2011
EL AGUA BENDITA

Fuente de los Bienes Espirituales
El Agua Bendita es un sacramental que perdona los pecados veniales. A causa de la bendición a ella adjunta, la iglesia recomienda encarecidamente a sus hijos el uso de la misma, especialmente cuando les amenaza algún peligro, v.g. fuego, tempestades, enfermedades y otras calamidades. Todo hogar Católico debería tener siempre agua bendita disponible.
Aprovechemos los grandes Beneficios que procura
Fomentemos el uso del agua bendita. Cada gota contiene tesoros indecibles de auxilio espiritual para el alma y para el cuerpo.
Pensemos en ello
Si ahora nos diésemos cuenta de sus beneficios como lo comprenderemos después de la muerte la usaríamos más a menudo y con mayor fe y reverencia El agua bendita tiene, su gran poder y eficacia en virtud de las oraciones de la Iglesia que su Divino Fundador siempre acepta con prontitud y complacencia. He aquí la oración de lo que pide la iglesia al bendecir el agua: "Oh Dios... concédenos que esta criatura tuya (el agua) sea dotada de la divina gracia para expulsar los demonios y alejar las enfermedades, y que cualquier cosa en las casas o posesiones de los fieles que fuere rociada con ésta agua quede libre de toda impureza y de todo daño... Que todo lo que amenace la seguridad o la paz de sus habitantes sea expulsado por la aspersión de esta agua, para que la salud implorada por la invocación de tu Santo Nombre sea guardada de todo asalto.
Oraciones Eficaces
Estas oraciones suben al Cielo cada vez que se toma agua bendita con la mano y se rocía una sola gota sobre sí mismo o sobre otros, presentes o ausentes vivos o difuntos; y las bendiciones de Dios descienden sobre el cuerpo y sobre el alma..
Estas oraciones suben al Cielo cada vez que se toma agua bendita con la mano y se rocía una sola gota sobre sí mismo o sobre otros, presentes o ausentes vivos o difuntos; y las bendiciones de Dios descienden sobre el cuerpo y sobre el alma..
Expulsan al Demonio
El diablo como dice Santa Teresa, odia el agua bendita por ese poder especial que tiene sobre él. No puede permanecer largo tiempo cerca de un lugar o de una persona rociada con agua bendita.
Beneficia a los Ausentes
Si nuestros seres queridos se hallan lejos de nosotros, el agua bendita, rociada con intención de que Dios los bendiga donde quiera que estén, puede mover al Sagrado Corazón para que los bendiga, y proteja librándolos de todo mal, de alma y cuerpo. La oración de la Iglesia les puede socorrer a cualquier hora y en cualquier lugar donde se encuentren.
Sobre todo a las Benditas Ánimas
La Iglesia usa Agua Bendita también para alivio de las benditas ánimas del Purgatorio. Sólo allí comprenderemos cuánto la aprecian y desean aquellas almas. Si queremos ahora granjearnos multitud de intercesores, no las olvidemos al tomar de la pila agua bendita, y apliquémosles ese refrigerio. Puede ser que una sola gota les abra las puertas del Cielo a las que ya están para volar a las eternas moradas.
Perdona los Pecados Veniales
El agua bendita porque es un sacramental de la Iglesia, perdona los pecados veniales. Guarda pura tu alma con este sacramental, humedeciendo la punta de los dedos y con ellos haciendo devotamente la señal de la cruz, diciendo la oración recomendada por la Iglesia.
"Oh Señor haz que esta agua bendita nos sea salud y vida" Otra laudable costumbre es derramar unas gotas en el lecho antes del descanso nocturno, pidiendo a Dios su protección.
"Oh Señor haz que esta agua bendita nos sea salud y vida" Otra laudable costumbre es derramar unas gotas en el lecho antes del descanso nocturno, pidiendo a Dios su protección.
Fuente: encuentra.com
viernes, 7 de octubre de 2011
USAR EL AGUA BENDITA
El agua bendita es un sacramental que usa la Iglesia en muchas de sus ceremonias y pone a nuestra disposición como una ayuda para nuestra santificación y protección. El agua es uno de los cuatro elementos primordiales de los Antiguos y a ella está ligada naturalmente la idea de purificación. El agua, además, refresca y da vida. Sin ella ésta no sería posible sobre la Tierra. En el santo bautismo se nos recuerda la doble función del agua, hecha materia de este sacramento: lava el pecado original y da la nueva vida sobrenatural al alma. Por eso se la bendice solemnemente en la Vigilia de Pascua, que recuerda el paso de los hebreos por el Mar Rojo a pie enjuto, librándose de la esclavitud de Egipto y entrando en el camino hacia vida nueva en la tierra prometida.El agua bendita, la que se usa como sacramental (que trae su origen del agua lustral de la Ley Mosaica, presente asimismo en otros ritos purificatorios de la Antigüedad), también es bendecida, aunque no con la solemnidad del agua destinada a la pila bautismal. Se exorciza primero para quitar de ella todo influjo maligno y se la sala un poco para significar la incorrupción. La sal que para ello se utiliza también es exorcizada y se la bendice. Las oraciones que trae el Rituale Romanum para bendecir el sacramental del agua (Ordo ad faciendam aquam benedictam) son bellas y dignas de ser meditadas.
La Iglesia usa el agua bendita para santificar las cosas creadas. No hay bendición en la que no se asperja con ella la persona, el ser o la cosa objeto de la misma. Con ella acompaña a los difuntos en su último viaje. También es una eficaz arma contra las insidias diabólicas. Cada domingo, antes de la misa mayor, se lleva a cabo la aspersión solemne del agua bendita, que comienza por la hermosa antífona Asperges me (en tiempo pascual Vidi aquam). El celebrante comienza tomándola él para sí y después recorre la nave de la iglesia rociando con el hisopo a los fieles congregados. Es una costumbre que, desgraciadamente, se ha enrarecido en nuestros templos.
También en cada iglesia, santuario u oratorio suele haber una pila de agua bendita a la entrada. El fiel que entra en el sagrado recinto, lo primero que debe hacer es acercarse a tomarla con las yemas de los dedos y signarse. Existe un díptico latino que sirve para acompañar este gesto y es muy significativo:
Haec aqua benedicta
sit nobis salus et vita
(Que esta agua bendecida
Nos dé salvación y vida)
sit nobis salus et vita
(Que esta agua bendecida
Nos dé salvación y vida)
Es recomendable que en cada hogar haya también una pequeña pila de agua bendita para que nos acostumbremos a tomarla antes de iniciar nuestra jornada, al salir de casa y regresar. El agua se puede obtener pidiéndola en la parroquia o que nos la bendiga algún sacerdote. De preferencia sería aconsejable asistir a su bendición, con los exorcismos y plegarias, lo que constituye una magnífica catequesis. Si vemos que se va agotando el agua bendita que tenemos en casa, basta añadir de a pocos una cantidad que sea menos de la mitad de lo que nos queda del agua bendita original para que todo quede bendecido. Sin embargo, a no ser en caso de necesidad, es mejor pedirla nueva cada vez.
No dejemos la saludable costumbre de emplear el agua bendita en nuestras acciones principales. Es un auxilio muy fácil que la Iglesia pone a nuestra disposición.
No dejemos la saludable costumbre de emplear el agua bendita en nuestras acciones principales. Es un auxilio muy fácil que la Iglesia pone a nuestra disposición.
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