lunes, 9 de junio de 2014

EL BAILE



Yo me acerqué una vez a una señora y le dije: 

Señora, ¡por Dios! Acabo de ver una cosa que no puedo menos de decírsela; sé que voy a darle un gran disgusto, pero una obligación de amistad y de religión me obliga a ello. 

—¿Qué es? —me preguntó al­go espantada. 

—¡Señora, acabo de sorpren­der a su hija en brazos de un hom­bre!

—¿En brazos de un hombre? —exclamó dando un salto. 

Sí, en brazos de un hombre; un hombre joven por añadidura. La tenía rodeada por la cintura; sus caras estaban juntas: sus mira­das fosforescentes: él la ceñía, la estrechaba. 

—¡Jesús! —exclama desolada la pobre mujer—. ¿Pero es posi­ble? 

—Todavía estarán así aña­dí—: si quiere convencerse, venga a verlo. 

Salimos y la llevo al salón de baile. Allí estaba su hija lo mismo que yo se la había pintado. Un joven la rodeaba la cintura, la apretaba, sus caras juntas, sus miradas brillantes. 

—¡Bah! dijo sonriendo la madre—, ¿pero es eso? ¡Menudo susto me había usted dado! Esto no tiene nada de particular. 

Yo me quedé atónito. Por lo visto en el baile la cintura no es cintura, ni la cara cara, ni las ma­nos manos, ni la vergüenza ver­güenza, ni la moral moral. No he entendido nunca esa lógica de que el lugar cambia el ser de las cosas, y de que una madre que se volvería loca si abrazaran y manosearan a su hija en la calle, se quede tan fresca porque se la abracen y se la manoseen en un salón de baile.

 * ** 

Para el hombre ha inventado Satanás, en su afán de hacer suya a la juventud, multitud de lazos y ocasiones de corrupción. Periódicos impíos, dramas obscenos, clubs rabiosos, emociones del juego, taberna procaz y desvergonzada, bares que son una taberna con camisa limpia, prostíbulos. Lugar apropiado para la mujer no lo había gracias a Dios. Para la niña no había medio entre el recogimiento del hogar doméstico, y una vida públicamente perdida. Y la verdad, entre tales extremos, las mujeres en su generalidad hubieran optado siempre por el primero. 

Faltaba, pues, un medio de corrupción decente —si me permitís, oh hermanos, la aplicación de este adjetivo a aquel sustantivo—, un medio de corrupción que borrase del rostro la modestia, del corazón el pudor, de la mirada el recato, de todo el conjunto femenino las preciosísimas cualidades que son el mejor adorno de la doncella cristiana. Pero que hiciera esto sin mancillar el buen nombre de la seducida, ni turbar su conciencia, sin desgarradores remordimientos, sin avergonzar a la honesta madre, antes llenándola de complacencia y de maternal orgullo. Difícil parecía acertar con una invención que reuniera tan opuestas y al parecer tan contradictorias cualidades. 

Sin embargo Satanás, que es muy listo, porque fue antes ángel, la encontró. ¡Entonces se inventó el baile! 

 * * * 

Dime, joven cristiana, ¿te quieres tú morir en un baile? 

Algunas se han muerto, y yo apelo a tu sinceridad para que me digas, si al oír que una joven como tú quedó repentinamente en los brazos de su pareja de baile no te estremeciste de horror, más que cuando escuchas que una joven ha muerto en su cama. Pues entonces, ¿qué amor tienes a Dios si por propia elección vas a un lugar desde el que no quisieras ir delante de su Tribunal? Si crees que el baile es mala preparación para la muerte, ¿por qué bailas? ¿Por qué vas a un sitio donde no te quisieras morir? 

 * * * 

No sé quién dijo que los bailes son como las setas. Las mejores son peligrosas. Son sabrosas, pero el hombre prudente no se atreve a tocarlas por miedo a que le resulten venenosas. 

Te gusta el baile, como te gustan las setas. Hay bailes buenos, como hay setas buenas. Pero si eres prudente, déjalos todos, porque el que menos piensas puede resultarte venenoso. Y uno sólo que resulte venenoso basta para matarte el alma y condenarte. 

Tomado de “Recursos Oratorios” por Francisco Romero. 
Revista Tradición Católica N° 65, febrero 1991.

domingo, 8 de junio de 2014

DEVOCIÓN AL ESPÍRITU SANTO



ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

¡Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma, te adoro! Ilumíname, guíame, fortaléceme consuélame, transfórmame: dime que debo hacer, dame tus órdenes. Te prometo someterme a todo lo que desees de mí y aceptar todo lo que permitas que me suceda; hazme tan sólo conocer tu voluntad 


ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA PARA PEDIR 
ALGUNA GRACIA AL ESPÍRITU SANTO 

Oh, María, Hija humildísima del Padre, Madre purísima del Hijo, Esposa amadísima del Espíritu Santo! Yo te amo y te ofrezco todo mi ser para que lo bendigas, ¡Madre admirable!, Consuelo del que llora, Abogada dulcísima de los pecadores; ten piedad de todos aquellos a quienes amo; y por tu Inmaculado Corazón, Sagrario de la Santísima Trinidad, Asiento de tu poder, Trono de Sabiduría y Océano de bondad, alcánzanos que el Espíritu Santo forme en cada uno de nuestros corazones un nido en el que repose para siempre. 

Alcánzame lo que con todo el fervor de mi alma te pido por los merecimientos de JESÚS y los tuyos, si es para mayor gloria de la Trinidad Santísima y bien de mi alma. ¡Virgen Santa, Esposa del Espíritu Santo, acuérdate de que eres mi Madre! Amén. 

(Tres Avemarías a la Santísima Virgen) 


SIETE VENTAJAS PRECIOSAS PARA EL QUE HA HECHO LA PROMESA DE 
PROPAGAR LA DEVOCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO 

1. Se crea un lazo de amor entre nuestra alma y la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. 

2. Un aumento notable de todas nuestras devociones, especialmente a la Sagrada Eucaristía, al Corazón de JESÚS y a la Stma. Virgen. 

3. Una seguridad de recibir en el alma más inspiraciones del Espíritu Santo y la fuerza para ponerlas en práctica. 

4. Procurar, de una manera excelente, la gloria de Dios, trabajando cada día en hacer conocer y amar al Santificador de las almas. 

5. Trabajar muy especialmente por el advenimiento del Reinado de Dios en el mundo por la acción del Espíritu vivificante. 

6. Ser verdadera y prácticamente Apóstol del Espíritu Santo. 

7. Atraer sobre el alma auxilios espirituales del Espíritu Santo; más íntima unión con Dios por medio del Santificador; mayor progreso en la oración mental; más consuelo, y hasta alegría, en la hora de la muerte después de tan sublime apostolado. 

(El invocar a menudo al Espíritu Santo es prenda segura de acierto y ayuda en nuestros problemas y necesidades espirituales y temporales). 


CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO 

Recibe, ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que te hago en este día para que te dignes ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones: mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el Amor de mi corazón. 

Yo me abandono sin reservas a tus divinas operaciones y quiero ser siempre dócil a tus santas inspiraciones. 

¡Oh, Santo Espíritu, dígnate formarme con María y en María según el modelo de vuestro amado JESÚS. 

Gloria al Padre Creador; Gloria al Hijo Redentor; Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.

(Un Padrenuestro).

LOS SIETE DONES DEL ESPÍRITU SANTO EN IMÁGENES PARA LOS NIÑOS















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sábado, 7 de junio de 2014

PADRE CARDOZO: CARTA A LOS FIELES DE LA RESISTENCIA DE CHIHUAHUA


Junio 2014 

El próximo 17 de junio se cumplirán 2 años del inicio de la resistencia en México con la Santa Misa, más concretamente en Chihuahua. El domingo 10, un grupo de fieles, al oír un sermón mandado a leer por el que fuera mi antiguo Superior de Distrito, decidieron reunirse en casa de las Hermanas Baeza a modo de nuevas “Adelas”; nos prestaron todo el apoyo, para continuar la obra de Mons. Lefevbre, que a las claras se veía truncada y traicionada por la jerarquía de la F.S.S.P.X que ya no sabía distinguir la Iglesia Católica de la falsa iglesia modernista llamada “oficial”, quienes minimizaban los errores conciliares. Sumados a ellos, un conjunto de sacerdotes obedecían a sus malos superiores, que tiempo ha, perdieron la Fe y la vergüenza, y para no abdicar de sus comodidades e intereses, decidieron seguirles, repitiendo la historia de los curas del post-concilio, traicionando así el combate que por la Tradición de la Iglesia, nos había llevado a ingresar en nuestra querida congregación. Graciosamente aún recuerdo algunas frases del tal sermón que me trasmitieron los fieles, “…que había sido expulsado…”, ¿cómo pude ser expulsado de dónde me fui voluntariamente?..., “que no había pedido permiso al Superior para entrar en México…”, si estaba “expulsado”, ¿por qué pedirlo? , “…que quien me viese…”, sufriría graves consecuencias!...jeje!...ni el hereje de Lutero tuvo que sufrir tantas amenazas!!! 

Posteriormente, en mayo del 2013, con motivo del arribo del Padre René Trincado a Chihuahua, la familia Sáenz Hernández ofreció su casa para alojarlo a él y a la Misión, les hacemos patente nuestro agradecimiento.

Lo importante es que desde entonces, la resistencia se afianzó. Algunos por temor o faltos de convicciones regresaron o continuaron con quienes ya tienen una doctrina heterodoxa y liberal; el ejemplo lo tienen en algunos de los asisten a la primera misa del Motu Propio oficiada en la Catedral de Chihuahua, el mes de mayo pasado, donde el celebrante dice:…que no existe oposición alguna entre la Misa del rito ordinario y la celebrada en el Rito Extraordinario, puesto que “las dos son expresión legítima de la fe de la iglesia...” Ver antiguos fieles participando, uno se pregunta ¿para qué tanto tiempo combatiendo por la Misa y la Doctrina, si todo por fin es igual? 

El escándalo dado por Mons. Fellay con sus continuas visitas a Roma, mendigando un lugar para los tradicionalistas dentro de esta falsa iglesia, o su desgraciada frase al Cardenal Cañizares, “que si Mons. Lefebvre hubiese visto una misa nueva bien dicha, no hubiese dado el paso que dió..(SIC!)”, ha dado estos frutos de sincretismo con el enemigo modernista, creen seguir estando en la Tradición, en la Iglesia Católica y se arrodillan frente a sacerdotes que hace años vienen aceptando el Concilio Vaticano II sin chistar, dando una misa nueva protestantizada, aceptando ministras de la eucaristía, ecumenismo, etc., etc.…, Nos permanecemos iguales a los católicos de todos los siglos, abominando las novedades modernas, conservando el ideal de los Cristeros, de los millones de mártires que ofrendaron sus vidas antes de arrodillarse a los errores de la época, antes de claudicar un ápice en su Fe. 

Queridos fieles de Chihuahua! ustedes fueron el primer grupo de laicos que se levantó contra la traición de la Neo FSSPX, después de ustedes siguieron otros, ¡A perseverar esperando seguros el triunfo del Corazón Inmaculado de María!, para lo cual en el mes de agosto, en todas la misiones a nuestros cuidados hemos de consagrarnos al Corazón de nuestra Madre, tal como fue su pedido en Fátima para obtener así el triunfo final y ver realizado aquello de : “…Al fin mi Inmaculado Corazón Triunfará” 

Con mi especial afecto y bendición. ¡V.C.R! 

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN EJEMPLOS -19


MARÍA LA PECADORA, CONVERTIDA 
EN LA HORA DE LA MUERTE

Se cuenta en la Vida de Sor Catalina de San Agustín que en el pueblo donde moraba había también una mujer llamada María, que habiendo sido escandalosa en la juventud, no era mejor siendo ya vieja, por lo cual la echaron del pueblo y se refugió en una cueva, donde al cabo murió medio podrida, sin sacramentos y abandonada de todo el mundo, y así, la enterraron en el campo como a una bestia. Sor Catalina, aunque acostumbrada a encomendar a Dios muy de veras las almas de todas las personas que allí morían, habiendo sabido la desgraciada muerte de la vieja, no pensó en pedir por ella, teniéndola, como ya todos la tenían, por condenada. Al cabo de cuatro años se le aparece de pronto un alma en pena, que le dice: 

«Catalina, ¿he de tener yo tan mala suerte? Tú encomiendas a Dios a todos los que mueren aquí, y sólo de mi alma no tienes compasión.» «¿Quién eres?», le preguntó la sierva de Dios. «Soy María, la que murió en la cueva.» « ¡Cómo!, ¿tú en carrera de salvación?» «Sí — volvió a decir el alma — , lo estoy gracias a la misericordia de la Reina del Cielo. Oye cómo fue. Cuando ya vi cerca la muerte, mirándome tan abandonada y llena de pecados, volví los ojos a la Madre de Dios, diciendo: Señora, no hay quien me valga en este último trance; pero Vos acogéis a todos los desamparados, Vos sois mi única esperanza, Vos sola me podéis ayudar; tened compasión de mí. No se hizo sorda la Virgen sacratísima; me alcanzó de Dios la gracia de hacer un acto de verdadera contrición, morí entonces, y así me salvé. Ahora, en el purgatorio, me ha obtenido también el favor de que se me abrevie la pena, haciendo que sufra con más intensión lo que hubiera tenido que padecer por muchos años, y sólo me falta que se celebren algunas misas por mi alma, las cuales te pido que me mandes decir, y yo te prometo rogar siempre en el Cielo por ti a Dios y a su santísima Madre.» 

Cuidó Sor Catalina que al instante se aplicasen las misas, y a los pocos días se le volvió a aparecer el alma más resplandeciente que el sol, dándole gracias por el beneficio, y diciendo que iba a la gloria a cantar para siempre las misericordias del Señor y a rogar por ella

 Las Glorias de María.
San Alfonso María de Ligorio.

martes, 3 de junio de 2014

NOVENA A MARÍA SANTÍSIMA DE LAS CRUCES, PATRONA DE DAIMIEL



NOVENA

Por la señal de la Santa Cruz, etc.

ACTO DE CONTRICION

Señor mío Jesucristo, mi Dios, mi padre, mi dueño, a quien amo más que a mi vida, más que a mi alma y más que a todas las cosas. Postrado ante vuestra inefable clemencia, cual pródigo de vuestra divina gracia, imploro vuestra piedad infinita. A mí me pesa en mi corazón y en mi alma haber ofendido a una Majestad tan inmensa. Pequé, Señor, ¡oh grave mal! ¡Os ofendí, oh bien sumo! ¡Os dejé, oh Padre mío! Pésame, Señor, haberos ofendido, por ser vos quien sois, tan digno del amor de las criaturas, así del cielo como de la tierra. Propongo, ayudado de vuestra gracia, enmendar los desórdenes de mi vida, llorar y confesar mis culpas, haciendo de ellas rigurosa penitencia. Os ofrezco mi vida, obras y trabajos, con el precio de vuestra sangre préciosa y todos los méritos de nuestra gloriosísima Reina por cuya intercesión poderosa espero perseverar, hasta el fin de mi vida, en vuestro santo temor, amor y gracia. Amén.

ORACION PREPARATORIA
PARA TODOS LOS DIAS

Inmenso y piadosísimo Dios que, movido de tu inefable caridad, inclinaste amoroso tus oídos a los ayes y lamentos de tu pueblo que, bajo el cruel yugo de Faraón, ansioso suspiraba por su libertad, la que concedió tu mano poderosa por medio de aquella prodigiosa zarza, que por símbolo de nuestra gloriosa Reina María Santísima de las Cruces, conservó intacto su verdor, sin sentir de las llamas la voracidad; postrado ante vuestro acatamiento divino, os pido, oh dulcísimo dueño, que, pues suspiramos en el Egipto de este mundo, no nos oprima más el Faraón del demonio. Logremos, Señor, nuestra deseada libertad, para gozar la verdadera tierra de promisión; mirad que, triste y afligido, vuestro pueblo espera en la animada Zarza de María el alivio de sus trabajos; hablar, Señor, a nuestras almas por medio de vuestra Madre escogida; concededme lo que os pido en esta novena, si es para gloria vuestra y bien de mi alma, para que, por medio de tu inefable clemencia, dirija mis pensamientos a la consecución de la bienaventuranza. Amén

ORACION
PARA EL PRIMER DIA

Emperatriz inefable y soberana de tu pueblo, amada protectora, mística vara del poder divino, en quien depositó Dios lo portentoso de su virtud: suplícote, Madre amorosísima mía, centro de toda piedad y clemencia, por los repetidos y singulares beneficios que. aun entre sombras, te debió el antiguo pueblo, que oigas clemente mis súplicas y me hagas merecedor de tus antiguas gracias, y pues eres de este pueblo la honra, la gracia y la alegría, haz, Señora, no me oprima la cadena de la culpa ni padezca el deshonor de ser esclavo de ella, y qué, preocupada mi alma de la gracia, regule mis pasos a la consecución de la gloria donde, con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, vives y vivirás por los siglos de los siglos. Amén.

ORACION
QUE SE REPETIRA TODOS LOS DIAS

Amada princesa del Empíreo, glorioso complemento de la Trinidad Santísima, gozo de los Celestiales Espíritus y deliciosa complacencia de los bienaventurados: a vuestra admirable y soberana presencia está mi alma humildemente rendida; volved, Señora, vuestros hermosos ojos y compadeceos de mis miserias y trabajos; y pues sois madre de este triste pueblo, oíd piadosa sus gemidos, acordaos que jamás dejasteis sin consuelo al que humilde implora vuestro patrocinio; confiado, pues, en vuestras piadosas entrañas, os represento mis fatigas. No queráis, Madre del Divino Verbo, despreciar mis lágrimas y suspiros; oídme propicia y piadosa, y concededme lo que os pido en esta novena, si es para gloria de Dios y bien de mi alma, y no siendo así, alcanzadme de la divina piedad me abrace gustoso con la cruz de la penitencia, para, que, con la tolerancia en los trabajos, consiga por su amor el reino de los cielos. Amén.

Aquí cada uno, con humildad y confianza, pedirá a Dios el favor que pretende alcanzar por intercesión de María Santísima de las Cruces.

OFRECIMIENTO
PARA TODOS LOS DIAS

María Santísima de las Cruces, reina de los ángeles, refugio de pecadores y consuelo de afligidos: a vos vengo, ¡oh Madre de piedad!, ¡oh bondad compasiva!, ¡oh dulcísima clemencia! ¡oh tiernísima misericordia!, ¡oh piadosísima reina! Confiado que me habéis de conceder el favor que os pido, si es para gloria de Dios y bien de mi alma; y no siendo así, protesto ante mi ángel custodio, ante vuestra presencia y del divino acatamiento, que quiero que mis deseos sean nulos y mis súplicas no sean oídas. Y en agradecimiento de que así os lo pido y suplico, os ofrezco el amor con que os ama vuestro hijo mi Señor Jesucristo, el amor de los serafines, las alabanzas de los ángeles, las reverencias de las dominaciones, la alegría de los bienaventurados, los corazones de los justos y el deseo que tengo de que todos os amen en la tierra como os aman los moradores de la gloria, en cuya compañía espero, por vuestra intercesión, alabaros por toda una eternidad. Amén.

Sea bendito y alabado el Santísimo Sacramento...

AVE MARIA
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ORACION
PARA EL SEGUNDO DIA

¡Oh poderosísima María! ¡Mar inmenso de divinas gracias! ¡Abismo insondable de perfecciones!, en cuyo venturoso seno tomó cuerpo el divino Verbo para que el tirano Faraón del demonio viese infeliz la destrucción de su imperio. Suplícote, Princesa soberana, con la humildad más profunda, que, así como el antiguo pueblo halló en las aguas del mar su protección y amparo, porque eran de tu soberanía místico símbolo, así este tu pueblo, triste y desconsolado, libre de las invasiones del común enemigo, que cruel intenta subyugarlo, por medio de las cristalinas aguas de la gracia, camine por el desierto de este mundo a la tierra deseada de la promisión, donde, haciendo coro con los angélicos espíritus, alabando y bendiciendo tus piadosísimas entrañas, le demos a la Majestad de Dios todo honor, toda gloria, porque vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.

ORACION
PARA EL TERCER DIA

¡Excelentísima María! Refugio y consuelo de las almas, mística piedra de Oreb, formada a desvelos de la deidad para saciar la sed de los mortales y que no desfallezcan en el camino de las virtudes. Con todo mi corazón y alma te suplico, gloriosísima reina, que así como el pueblo de Israel logró saciar la sed que le afligía, así, ostentando ahora tu clemencia con este pueblo, que humilde te venera, con los copiosos raudales de la gracia, apagues en nosotros los desordenados afectos de concupiscencia, y que cobremos vida, para que, abrasado nuestro corazón en verdadera fe, amor y caridad, caminemos por este peligroso destierro, sin que nos alcancen las asechanzas del demonio, y sólo nos preocupe una sed grande de gozar de nuestro Dios y Señor, que vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.

ORACION
PARA EL CUARTO DIA

Princesa inmaculada de los cielos, arca que fabricó el divino poder para depósito del Verbo increado, que es de las grandezas de Dios el más precioso tesoro: suplicámoste, dulcísima María, feliz esperanza de nuestras almas, por la gloria y grandeza inefable de ser digna Madre de nuestro Dios hombre, que así como los hijos de Israel, en sus aflicciones, trabajos y congojas hallaron en el arca la, protección más divina, así este vuestro pueblo amado, que humilde implora, vuestro celestial patrocinio, halle en las que le comprimen y, cercan, así en, el cuerpo como en el alma, el refugio que, confiado, espera de vuestras piadosísimas entrañas. No miréis, Señora, que lo desmerecemos por nuestras culpas y que sólo somos acreedores a las mayores penas. Atended, sí, a que sois nuestra clementísima Madre, y que, corno a tal, os ruega nuestro corazón humilde, para que, puestos bajo vuestra admirable sombra y regulando los pasos de nuestra vida, merezcamos veros y gozaros en la eterna. Amén.

ORACION
PARA EL QUINTO DIA

¡Oh clementísima María!, regalado maná de la gloria, en quien las celestiales jerarquías hallan las más deliciosas complacencias: a ti, Señora, recurre humilde mi alma como a centro de toda piedad y clemencia. Suplícote, pues, amada protectora de mi vida, que así como las israelíticas turbas, en la soledad penosa del desierto, hallaron para su hambre el más abundante socorro en aquel dulce maná con que el cielo los regaló, así este tu pueblo afligido logre satisfacer el hambre que padece de la gracia y bienes celestiales, con el místico maná de tus virtudes. Sea sólo éste el alimento que dé a nuestros corazones el verdadero gusto para que, aborreciendo los viles y groseros que ofrece el Egipto de este mundo, caminemos seguros de perecer hasta que alimentemos nuestras almas con la vista clara de Dios. Amén.

ORACION
PARA EL SEXTO DIA

Augustísima reina de los cielos, dulce embeleso de los angélicos coros, místico y peregrino altar, en cuyas virginales aras se ofreció el mismo hijo de Dios, como sacrificio el más solemne por los repetidos pecados de los hombres. A ti, amantísima Señora, dirige nuestro rendimiento sus súplicas; sean aceptos nuestros clamores en el sagrado altar de tus piedades, para que, aplacando de Dios el justo enojo, siéndole agradables nuestros humildes sacrificios, merezcamos por tu intercesión soberana, como en el desierto los afligidos israelitas, el ser objeto de tu inefable misericordia, para que, viviendo y muriendo en su santa gracia, puesta nuestra alma en tus manos, sea digno sacrificio en el templo de la gloria donde vives y reinas. Amén.

ORACION
PARA EL SEPTIMO DIA

Madre del verbo increado, místico precioso candelero en quien, sobre la raíz y fundamento de la fe, puso el Señor el oro de la caridad, para que su amado querido pueblo, firme en la creencia de los misterios divinos, rendido adorase a la deidad, observando diligente los preceptos de la ley: humildes te suplicamos, Señora, que oigas clemente nuestros súplicas, y pues imperas amorosa en nuestras almas, haz se disipen las densas tinieblas con que las aflige la niebla opaca de la culpa, para que, iluminados con las luces de tus virtudes, caminemos con fe por este triste valle, hasta merecer por tu intercesión poderosa gozar felices de la bienaventuranza. Amén.

ORACION
PARA EL OCTAVO DIA

Oh liberalísima y suprema reina!, mística vara del Divino poder, mar inmenso de divinas gracias, abismo de perfecciones, refugio y consuelo de las almas, mística piedra de Oreb, arca que fabricó el poder divino, regalado maná de la gloria, dulce embeleso de los angélicos coros, místico precioso candelero, seguro amparo de nuestras almas, piscina caudalosa de misericordia y acueducto de las celestiales influencias en cuyas puras cristalinas aguas halló Israel el universal remedio a sus dolencias. A vos recurrimos, vida y consuelo de nuestras almas, haciéndonos presentes las enfermedades que nos cercan; fijad en nosotros vuestros ojos celestiales, y oíd cariñosa nuestros clamores para que consiguiendo, como los hijos de Israel, la deseada salud en lo espiritual y temporal, logremos felices, por vuestra piadosa intercesión, lo que os pide nuestro corazón con rendida humildad, para que haciéndonos por este medio merecedores de los divinos auxilios, publiquemos en el mundo vuestros favores soberanos, ínterin que os darnos rendidas y repetidas gracias en el altar supremo del reino de la gloria

ORACION
PARA EL NOVENO DIA

María Santísima de las Cruces, celestial prodigio, tesoro de gracia, milagro de la divinidad, arcano de amor, fuente de vida, medianera entre Dios y los hombres, triunfadora de los demonios, escuela de la divinidad, escala del paraíso, áncora de la esperanza, nieve de la virginidad, incendio de caridad, terso, puro y celestial espejo donde la imagen inmensa de nuestro Dios se retrata con perfección la más singular, y a quien puso en el tabernáculo de su templo, para que adornase sus almas el pueblo israelítico. Disponed, Señora, nuestros corazones para que, solícitos en adquirir virtudes, y purificados con el fuego de la caridad, nos miremos como en un espejo en vuestra imagen preciosísima, donde, delineando cuidadosos vuestras perfecciones, nos hagamos a los ojos de Dios tan agradables, que, deponiendo el justo formidable enojo con que nos mira justiciero por el pecado, seamos como retrato de vuestras virtudes, amados hijos de tus caricias y favores, para que, caminando perfectos por este destierro, logremos gozosos el galardón del Empíreo. Amén,—Ave María.


Fray D. Manuel de Oviedo y Treviño.
Del hábito de Calatrava y Cura que fue de
la Parroquía de Santa María de Daimiel.

EL CREDO EN IMÁGENES PARA LOS NIÑOS

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, 


Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; 


padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, 


muerto y sepultado; descendió a los infiernos; 


al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos; 


y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. 


Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el Perdón de los pecados, 


la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén. 


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