sábado, 9 de febrero de 2013

LOS LIBERALES CAMBIAN DE PELICULA

Fuente: Syllabus

DE
“EL FRANCOTIRADOR”


A
 “APOCALIPSE NOW”



Todo parece indicar que los liberales que están en la Fraternidad ya no tienen mucho más que decir, pues evitando hablar de los problemas doctrinales, terminan limitándose a hablar de los que de diverso modo se han ido o han sido expulsados de la Fraternidad. Y como se evita tocar lo doctrinal, o mencionar los errores de las autoridades, o aquello que pueda resultar ambiguo o conflictivo, se busca –repetimos, cada vez con menos ideas- hacer un análisis psicológico, sociológico o hasta cinematográfico de los llamados “rebeldes”. No faltarán pronto los análisis sanitarios o higiénicos para explicar por qué cunde la desobediencia en las filas de la Fraternidad.

Desde luego que nosotros podemos en algún momento ampliar nuestro análisis a diferentes motivaciones de los que actúan a uno u otro lado de este conflicto, pero sólo después de haber abordado las cuestiones doctrinales y los hechos basándonos en declaraciones, entrevistas, actos u omisiones que se suceden.  

Ahora bien, el artículo de referencia aparecido en el sitio “Panorama Católico Internacional” (“Dialéctica Amigo-Enemigo o la Caridad vs. la ideología”, es el título del mismo) plantea, en apretada síntesis, lo siguiente:

1 Hay algunos tradicionalistas que, tras tantos años en las trincheras, han adquirido un reflejo, “un cierto reflejo condicionado por el ambiente, cuya única posible neutralización se será por la caridad” (sic), y que los hace, frente al enemigo, tirar sin discernimiento. “Ante el enemigo, el gatillo”.

2 Ante autoridades en las que no confían, y que creen los han traicionado, se sienten tentados a ser como Kurtz, el personaje de Joseph Conrad llevado a la pantalla por Francis Ford Cóppola en la película “Apocalipse Now”.

3 Los tradicionalistas (llamados allí “tradis”) son tentados con la rebeldía, rebeldía contra el destino, contra lo mal que han hecho quienes nos precedieron, contra los que conducen la lucha. Esta rebeldía o espíritu de independencia es un gen de desunión que va enquistado en el código de cada obra que nace bajo este espíritu”. Pero Dios nos pide ser obedientes, no rebeldes, no independientes como Kurtz.

4 En definitiva, el católico tradicionalista (o “tradi”) debe someterse a la obediencia debida o sino…Kurtz, es decir “el horror…el horror”.

Partamos de la base de que allí se reduce el personaje de Conrad-Cóppola a lo siguiente: “Kurtz es un hombre de la primera línea de combate, cuyos jefes han decidido retroceder ante el enemigo, y a quien él se niega a obedecer. El combate con convicción, los jefes no. Por supuesto, los jefes de Kurtz mandan un emisario para que lo mate, porque es quien pone en evidencia la traición y molesta las negociaciones de retirada.
Es un personaje que llena el ojo de cualquier persona con ideales nobles. No traiciona, aunque sus jefes traicionen. Lucha solo. Muere solo luchando sin ceder a las tentaciones del desánimo. ¿Quién no quiere ser él? Modelo de almas con vocación heroica”.

Bueno, esto es sencillamente una rebaja inédita de tan recordado personaje, que no “llena el ojo de quien tiene ideales nobles” sino que sirve de advertencia a todo aquel que quiere conservarse mental y espiritualmente sano, y ayuda a descubrir muchas cosas del mundo moderno.




Es importante dilucidar bien quién es el personaje porque al católico tradicionalista resistente se lo compara con él (del aspecto militar del personaje ya se han ocupado quienes saben del tema):

El Coronel Kurtz (en la película, Marlon Brando) representa de manera simbólica el grado o la función heroica que quiere por sí misma, por sus propias fuerzas, pasar a representar la función sagrada o religiosa, en este caso asumiéndose –o siendo asumido- como un dios por las tribus paganas de un rincón ignoto del sudeste asiático. Y como un dios amoral se permite la crueldad porque él está por encima de las criaturas. No debe olvidarse que más que un film bélico, “Apocalipse Now” es un film de horror. Y más que hablar sobre Vietnam, habla sobre los Estados Unidos de América en tanto que “occidente cristiano” degradado.

Este personaje no “muere solo luchando sin ceder a las tentaciones del desánimo”, sino que, en la película a que se hace referencia en el artículo de “Panorama”, muere sacrificado ritualmente por el emisario de sus superiores del Ejército de, otra vez lo decimos, un degradado occidente cristiano que primero lo encumbró y luego lo destruyó (como hizo, también y digámoslo de paso, con Abraham Lincoln). Willard, su ejecutor, a pesar de la idolatría de los nativos, vencerá la tentación de tomar su lugar para convertirse en un nuevo dios, aunque quedará marcado para siempre por esa aventura.

Lo interesante de la muerte de Kurtz es que la acepta y acepta su derrota porque sabe que ha ido demasiado lejos. Kurtz sucumbió a la tentación pagana, pero sobre todo debido a la desacralización de la sociedad moderna (que tampoco lo necesita ya como héroe). Luego, esa sociedad que lo ha incitado a la grandeza y lo ha abandonado a su suerte, decide que debe eliminarlo. Kurtz ha sido un agente que a través de su grandeza nos permite atisbar el misterio que nos rodea, pero el mundo occidental yanqui no quiere ya nada con el misterio. Y ese misterio se aborda de manera brutal en el mundo pagano irracional del lejano oriente.

En definitiva, el hombre no es un dios, no es Dios, y no hay escape al degradado mundo occidental por ese camino de heroicidad o gigantismo paganos.

¿Cuál es la ideología de Kurtz? Ninguna. Kurtz termina creyendo solamente en sí mismo, esa es su tragedia. ¿Cuál es la ideología de los  resistentes al liberalismo dentro o fuera de la Fraternidad? Se habla en la nota que nos ocupa de la dialéctica convertida en ideología, pero no puede verificarse en lo allí dicho que los “Kurtz” de que se habla sean “dialécticos”. En todo caso, la amplia generalización termina finalmente por resultar ambigua y no definir nada.

Por otra parte, Kurtz no tiene razón de ser sin sus fanáticos acólitos, sin sus adictos y adoradores. ¿Eso quiere decir que los que se acercan a los “Kurtz” tradicionalistas serían otros fanáticos como los nativos de la Indonesia?

Cita luego el artículo un pasaje evangélico que le gusta citar a Mons. Fellay en relación  con la Iglesia conciliar (véase Cor Unum nº 96, Junio 2010):

“El Evangelio nos presenta dos textos que parecen contradictorios: “El que no está Conmigo está en Mí contra, el que no recoge Conmigo, desparrama” (Mt. 12,30).
Pero también: “Entonces respondiendo Juan dijo: —Maestro, vimos a cierto hombre echando fuera demonios en tu nombre, y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.
Jesús le dijo: —No se lo prohibáis. Porque el que no está contra vosotros, por vosotros está”.(Lc. 42, 49-50).
De donde surge que los enemigos de Cristo no siempre son los que no están con nosotros. La radicalidad amigo-enemigo es un planteo válido para con Cristo y con su Iglesia. No para con los cristianos, que tenemos un juicio limitado, pasiones que nos obnubilan, que no conocemos los misteriosos caminos de Dios”.

Veamos: Juan dice que vio a una hombre “echando fuera demonios” en el nombre del Señor. Pero hoy lo que se ve en Roma, y ponemos este ejemplo porque es el centro de las discordias, no es que esté echando fuera demonios, sino más bien todo lo contrario, se los aprueba y se los hace entrar una vez tras otra (recordemos solamente Asís III). Por lo tanto ellos están contra Cristo y contra nosotros.

Por otra parte, este pasaje evangélico, que en realidad está en Marcos IX, 38, y dice en traducción de Mons. Straubinger así: “Pero Jesús dijo: No se lo impidáis, porque nadie, haciendo milagro por mi nombre, será capaz de hablar luego mal de Mí. Porque quien no está contra nosotros, por nosotros está”, se refiere a aquellos que no están manifiestamente contra Cristo. Pero si se fija esto a nivel doctrinal, la Iglesia surgida del Vaticano II no deja de enseñar y hacer cosas contrarias a Cristo –y por los frutos se conoce el árbol- por lo tanto si se disputa a nivel doctrinal, mal puede aplicarse este pasaje evangélico. Por cierto que debe ser aplicado con la mejor disposición para aquellos que no se manifiestan como enemigos. Pero también este pasaje del Evangelio puede serle aplicado a los mismos que desde dentro de la Fraternidad atacan a los que siguen luchando desde afuera, calificándolos de rebeldes, traidores, desertores, francotiradores,  etc., porque los que resisten -desde dentro o fuera- al liberalismo no están contra los verdaderos cristianos y seguidores de Mons. Lefebvre. Y, si hacen cosas buenas en nombre de Cristo, entonces no se puede actuar como intentaban los Apóstoles, esto es, prohibirles el apostolado.
Luego se afirma el autor en uno de los argumentos favoritos –sino el único- de los liberales de la FSSPX para inculpar a los que no acuerdan con ellos: el de la obediencia:Lo que Dios nos pide es la obediencia, no la rebeldía. Ante jefes traidores, timoratos o sospechosos, atenerse al deber. No convertirse en coroneles Kurtz, dueños del juicio de cada circunstancia. (Hay pocos con las agallas de Kurtz, tampoco fantasear lo que no somos). Sobre todo cuando la rebeldía es gratuita y no paga consecuencias.  Mejor dicho, las paga, pero no se sienten en lo inmediato”.

No se aclara allí si en “atenerse al deber” se encuentra servir a Dios en la verdad y señalar los males graves que pueden llevar a la pérdida de la fe propia o del prójimo, o sino en volverse traidor, timorato o sospechoso, cerrando los ojos en cada circunstancia para no ser tildado de “rebelde”. ¡Oh, cómo condenarían con esas palabras a Monseñor Lefebvre, los que hoy tanto le deben, los que hoy ensalzan su nombre!

Termina el artículo diciendo: “Ser tradi hoy es, bajo circunstancias excepcionales pero previstas en las profecías, hacer lo mismo que hicieron siempre los cristianos: ser obedientes a Dios antes que a los hombres, pero ser obedientes a los hombres allí donde la obediencia es debida. Porque así lo quiere Dios”.

Una vez más vemos que los fellaystas nunca hablan del plano doctrinal, nunca discuten de esas cosas, sino que se hace hincapié en la obediencia, como si de repente un virus hubiera contagiado a hombres hasta ayer sensatos y los hubiera vuelto refractarios e individualistas, reacios a toda autoridad. Hay aquí una impresionante evasión a los argumentos de los disidentes. Es como la historia de los militares setentistas contada por los marxistas: un día los militares se despertaron con ganas de perseguir gente buena e idealista. No hubo ningún problema de trasfondo.

Decía Monseñor Lefebvre: “Si estoy en el error, si enseño errores, está claro que se me debe traer de nuevo a la verdad”. Por supuesto que puede haber personalidades conflictivas o problemáticas en las filas tradicionales, sin dudas que sí, pero llevar todo el asunto a ese nivel, sin asomarse a la discusión de fondo, y reducir todo el problema presente a una cuestión de obediencia, simplifica las cosas torpemente de la misma manera que los maliciosos modernistas han hecho siempre con los “lefebvristas”. Terminan así coincidiendo con personajes nefastos, con los periodistas liberales y de la izquierda cuando descalificaban a Mons. Lefebvre acusándolo de “rebelde”.

No viene mal hacer un repaso:

“El Papa polaco excomulgó al obispo francés rebelde después de que monseñor Lefebvre ordenó en la sede de la Fraternidad en Econe, Suiza, a cuatro obispos, entre ellos Bernard Fellay y Richard Williamson, que también fueron excomulgados”.
(Julio Algañaraz, Clarín, 30 agosto 2005)


“Ayer tarde en ese secular trono se sentó Lefèbvre. Días antes el vicario del Papa para la diócesis de Roma había publicado un artículo en el Osservatore Romano, titulado Un episodio que hay que olvidar, denominando el desafío de Lefèbvre «como un acto presuntuoso que demuestra tal falta de buen gusto y de educación que ruboriza a quienes todavía quisieran conservar sentimientos de veneración por este eclesiástico». Horas antes de la conferencia se esperaba que el obispo rebelde desistiera de su iniciativa”
(El País, 08/06/1977)  


“Lefébvre ha incurrido - como casi todos los cismáticos y herejes - en la idelidad a la Iglesia (a la imagen que él mismo se ha forjado de la Iglesia) y, por tanto, a abandonar la Iglesia que dicen defender.
La Santa Sede ha hecho todo lo posible por evitar que se llegase a esta dolorosa situación para toda la Iglesia, luego de muchos años de dramáticos intentos ha prevalecido un correoso atrincheramiento del Obispo rebeldeen posiciones incompatibles con la fidelidad a todo Magisterio de la Iglesia y con la obediencia a la suprema autoridad del Vaticano de Cristo”.
(Churchforum.org)


 “La Santa Sede calificó ayer la decisión de Lefebvre de consagrar a cuatro obispos como un esto de naturaleza cismática. Al mismo tiempo, el Vaticano ha reaccionado con la publicación de la correspondencia mantenida a tres bandas, entre el Papa, el cardenal Ratzinger y elarzobispo rebelde”.
(El País, 17 junio 1988).


“Ciudad del Vaticano. Miguel Castellví. Monseñor Marcel Lefebvre, elobispo rebelde ha muerto sin modificar su postura”.
(A B C, Martes 26- 3- 91)


“Después de haber sufrido mucho con los caprichos de monseñor Marcel Lefebvre, Pablo VI, el gran papa moderno, no logró convencerlo de que depusiera su actitud rebelde que provocaría un cisma”. 
(La Nación, 15 febrero 2009)


“El prelado también agradeció a Benedicto por levantar la excomunión que pesaba sobre él desde hacía 20 años, cuando fue consagrado obispo por elarzobispo rebelde ultraderechista Marcel Lefebvre”.
(emol.com)


“En enero de 2009, Williamson había desatado uno de los escándalos que vienen jalonando el pontificado de Benedicto XVI, cuando se conocieron sus afirmaciones acerca de que ningún judío hubiera muerto en ninguna cámara de gas, durante el gobierno nacionalsocialista en Alemania. Poco después de esos dichos, el Papa le había levantado la excomunión que sobre él pesaba a causa de haber sido ordenado por el obispo rebelde Marcel Lefebvre”.
(Página 12, 17 abril de 2010)

Creemos conveniente terminar con las palabras del propio Monseñor Lefebvre, hoy de tanta actualidad como cuando fueron pronunciadas:

Somos incriminados porque hemos elegido la supuesta vía de la desobediencia. Pero se trataría de que nos entendamos precisamente sobre lo que es la vía de la desobediencia. Pienso que podemos en verdad decir que si hemos elegido la vía de la desobediencia aparente, hemos elegido la vía de la obediencia real.
Entonces pienso que aquellos que nos acusan han elegido quizá la vía de la obediencia aparente pero de la desobediencia real.” (“El golpe maestro de Satanás”).

La santa desobediencia de Monseñor Lefebvre a los errores modernistas y sus autores está explicada por él mismo, y nos sirve de guía para no volvernos desobedientes a los ojos de Dios:

“Nuestra desobediencia está motivada por la necesidad de salvaguardar la fe católica. Todos los teólogos enseñan que si el Papa con sus actos destruye la Iglesia nosotros no podemos obedecerle; es más, él debe ser reprendido respetuosa pero públicamente”.


jueves, 7 de febrero de 2013

BULA "QUO PRIMUM TEMPORE" DEL PAPA SAN PÍO V


SAN PÍO V
"Quo primum tempore" 
Bula sobre el uso a perpetuidad de la Misa Tridentina 
1570 

Desde el primer instante de nuestra elevación a la cima de la jerarquía Eclesiástica NOS hemos dirigido con agrado todo nuestro ánimo hacia aquellas cosas que por su naturaleza tienden a conservar la pureza del culto de la Iglesia, y con la ayuda de DIOS Nos hemos esforzado en realizarlas en plenitud, poniendo en ello todo nuestro cuidado. Como entre otras decisiones del Santo Concilio de Trento, Nos incumbe decidir la edición y reforma de los libros sagrados, el Catecismo, el Breviario y el Misal, después de haber ya, gracias a DIOS, editado el Catecismo, para la instrucción del pueblo y para que sean rendidas a DIOS las alabanzas que le son debidas; corregido completamente el Breviario, para que el Misal corresponda al Breviario (lo que es normal y natural, ya que es sumamente conveniente que no haya en la Iglesia de DIOS más que una sola manera de salmodiar, un solo rito para la Misa). 

Nos pareció necesario pensar lo más pronto posible en lo que faltaba por hacer en este campo, a saber, editar el mismo Misal. Es por esto que Nos hemos estimado deber confiar este cargo a sabios escogidos; y de hecho son ellos, quienes, después de haber reunido cuidadosamente todos los manuscritos, no solamente los antiguos de nuestra Biblioteca Vaticana, sino también otros buscados en todas partes, corregidos y EXENTOS de alteración, así como las decisiones de los Antiguos y los escritos de autores estimados que no nos han dejado documentos relativos a la organización de estos mismos ritos, han restablecido el mismo Misal conforme a la regla y a los ritos de los Santos Padres. 

Una vez éste revisado y corregido, después de madura reflexión, para que todos se aprovechen de esta disposición y del trabajo que hemos emprendido, Nos hemos ordenado que fuese impreso en Roma, lo más pronto posible, y que una vez impreso, fuese publicado, a fin de que los sacerdotes sepan con certeza qué oraciones deben utilizar, cuáles son los ritos y cuáles las ceremonias que deben, bajo OBLIGACIÓN, conservar en adelante en la celebración de las Misas: para que todos acojan por todas partes y observen lo que les ha sido transmitido por la Iglesia Romana, Madre y Maestra de todas las otras Iglesias y para que en adelante y para el tiempo futuro perpetuamente, en todas las iglesias, patriarcales, catedrales, colegiatas, y parroquiales, de todas las provincias de la cristiandad, seculares o de no importa qué Ordenes Monásticas, tanto de hombres como de mujeres, aún Ordenes Militares regulares y en las iglesias y capillas sin cargo de almas, en las cuales la celebración de la Misa conventual en voz alta con el coro, o en voz baja siguiendo el rito de la Iglesia Romana es costumbre u obligación, no se canten o no se reciten otras fórmulas que aquellas conformes al Misal que Nos hemos publicado, aún si estas mismas iglesias han obtenido una dispensa cualquiera por un indulto de la Sede Apostólica, por el hecho de una costumbre, de un privilegio o de un juramento mismo, o por una confirmación apostólica, o están dotados de otros permisos cualesquiera; a menos que después de que se hubiere establecido la costumbre, esta última o la institución misma hayan sido observadas sin interrupción en estas mismas iglesias por la celebración de Misas durante más de doscientos años. En este caso Nos no suprimimos a ninguna de estas iglesias su institución o costumbre de celebrar la Misa; pero si este Misal que Nos hemos hecho publicar les agrada más, con la aprobación y consejo del Obispo o del Prelado, o del conjunto del Capítulo, Nos permitimos que, no obstando nada en contrario, ellas puedan celebrar la Misa siguiendo éste. 

Pero, ciertamente, al retirar a todas las iglesias antes mencionadas el uso de sus misales propios y dejarlos totalmente, determinamos que a este Misal justamente ahora publicado por Nos, nada se le añada, quite o cambie en ningún momento y en esta forma Nos lo decretamos y Nos lo ordenamos a PERPETUIDAD, bajo pena de nuestra indignación, en virtud de nuestra constitución, Nos hemos decidido para el conjunto y para cada una de las iglesias enumeradas arriba, ... que ellos deberán, en virtud de la santa obediencia, abandonar en el futuro y enteramente todos los otros principios y ritos, por antiguos que sean, provenientes de otros misales, los cuales han tenido el hábito de usar, y cantar o decir la Misa según el rito, la manera y la regla que Nos enseñemos por este Misal y que ellos no podrán permitirse añadir, en la celebración de la Misa, otras ceremonias ni recitar otras oraciones que las contenidas en el Misal. Y aún, por las, disposiciones de la presente y en nombre de nuestra Autoridad Apostólica, Nos concedemos y acordamos que este mismo Misal podrá ser seguido en la totalidad en la Misa cantada o leída en todas las iglesias, sin ningún escrúpulo de conciencia y sin incurrir en ningún castigo, condenación o censura y que podrá válidamente usarse, libre y lícitamente y ESTO A PERPETUIDAD (etiam perpetuo). Y de una manera análoga, Nos hemos decidido y declaramos que los Superiores, Administradores, Canónigos, Capellanes y otros Sacerdotes o religiosos de una Orden cualquiera, no pueden ser obligados a celebrar la Misa de otra manera diferente a como Nos la hemos fijado y que JAMÁS NADIE, quienquiera que sea podrá contradecirles o FORZARLES A CAMBIAR DE MISAL o anular la presente instrucción o a modificarla, sino que ella estará siempre en vigor y válida con toda fuerza, no obstante las decisiones anteriores y las Constituciones Generales o Especiales emanadas de Concilios Provinciales o Generales, ni tampoco el uso de las iglesias antes mencionadas, confirmadas por una regla muy antigua e inmemorial, ni las decisiones ni las costumbres contrarias cualesquiera que sean. Nos queremos, al contrario, y Nos lo decretamos con la misma autoridad, que después de la publicación de la presente constitución así como del Misal, todos los sacerdotes que estén presentes en la Curia Romana están obligados a cantar o a decir Misa según este Misal, dentro de un mes...
...QUE ABSOLUTAMENTE NADIE, POR CONSIGUIENTE, PUEDA ANULAR ESTA PAGINA QUE EXPRESA NUESTRO PERMISO, NUESTRA DECISIÓN, NUESTRA ORDEN, NUESTRO MANDAMIENTO, NUESTRO PRECEPTO, NUESTRA CONCESIÓN, NUESTRO INDULTO, NUESTRA DECLARACIÓN, NUESTRO DECRETO, NUESTRA PROHIBICIÓN, NI OSE TEMERARIAMENTE IR EN CONTRA DE ESTAS DISPOSICIONES. SI, A PESAR DE ELLO, ALGUIEN SE PERMITIESE UNA TAL ALTERACIÓN, SEPA QUE INCURRE EN LA INDIGNACIÓN DE DIOS TODOPODEROSO Y SUS BIENAVENTURADOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO. 

Dado en Roma, año 1570, quinto de nuestro pontificado.


Tomado de Jovenes Lourdes

DICHOS DE SANTOS


"El modernismo es la cloaca de todas las herejías"

San Pío X

miércoles, 6 de febrero de 2013

SACRILEGIO EN UNA IGLESIA DE BADAJOZ


UNA VEZ MÁS, EXTREMADURA A LA CABEZA DEL LAICISMO AGRESIVO
La Policía Nacional ha detenido a dos jóvenes de 20 y 24 años, respectivamente, calificados en los medios de comunicación como presuntos autores de un robo con fuerza y de daños, a pesar de haber sido sorprendidos cuando estaban en el interior de las dependencias de la Iglesia de San Juan de Dios (Badajoz).
Los hechos sucedieron el pasado día 1 de febrero, alrededor de 05,00 horas, momento en el que la Policía Nacional recibió la llamada de un vecino, tras lo que se desplazaron hasta el lugar de los hechos, observando cómo una de las puertas de entrada a las oficinas de la iglesia estaba forzada.
Los delincuentes fueron sorprendidos ‘in fraganti’ en el pasillo de la primera planta, “con las caras tapadas con pasamontañas y protegiendo sus manos con guantes”. No solamente buscaban objetos materiales, que amontonaban al lado de una de las ventanas, sino que habían realizado todo tipo de pintadas, tanto en el templo como en el edificio anexo y profanaron el Sagrario.

martes, 5 de febrero de 2013

DICHOS DE SANTOS


"La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón (del alma) que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra nonada y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre."

Santa Teresita del Niño Jesús

lunes, 4 de febrero de 2013

LOS ÁNGELES Y SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS


Teresa animó a su hermana Celina a vivir el santo abandono invocando la presencia de su Ángel de la guarda: “Jesús ha puesto ahí a tu lado a un Ángel del cielo que te guarda siempre y que te lleva de la mano para que tu pie no tropiece en ninguna piedra. Tú no lo ves y, sin embargo, es él quien desde hace veinticinco años ha preservado tu alma y quien le ha conservado su blancura virginal, es él quien aleja de ti las ocasiones de pecado... Fue él quien se te mostró en aquel sueño maravilloso que te envió cuando eras niña: veías a un Ángel que llevaba una antorcha y que caminaba delante de nuestro padre querido. Sin duda, quería darte a conocer la misión que más tarde ibas a cumplir... Tu Ángel de la guarda te cubre con sus alas, y en tu corazón reposa Jesús, pureza de las vírgenes. Tú no ves tus tesoros. Jesús duerme y el Ángel permanece en su misterioso silencio. Sin embargo, están ahí, con María, que te esconde, también ella, bajo su manto... (Carta 161, abril 26 de 1894). 

En un plano personal, Teresa buscó la guía de su Ángel de la guarda y su protección para no caer en pecado: ¡Santo Ángel de la guarda, cúbreme con tus alas, / que iluminen tus fuegos mi peregrinación! / Ven y guía mis pasos..., te suplico me ayudes (Poema 5, v. 12), “Santo Ángel de mi guarda, cúbreme siempre con tus alas, para que nunca tenga la desgracia de ofender a Jesús” (Oración 5,7 vº). 

Confiada en su íntima amistad con su Ángel, Teresa no dudó en solicitarle favores particulares. Así, por ejemplo, en una carta a su tío, entristecido por la muerte de un amigo, escribe: “Lo pongo en manos de mi Ángel de la Guarda, creo que un mensajero celestial cumplirá bien mi encargo; le envío al lado de mi tío querido, para que vierta en su corazón tanto consuelo cuanto nuestra alma puede contener en este valle de lágrimas... (Carta 59, agosto 22 de 1888).

De igual manera podía enviar a su Ángel a participar en la Misa que su hermano espiritual, el Padre Roulland, misionero en China, ofrecería por ella: “El 25 de diciembre no dejaré de enviarle a mi Ángel de la Guarda para que deposite mis intenciones junto a la hostia que usted consagrará” (Carta 201, noviembre 1 de 1896).

Fuente: Catolicidad

sábado, 2 de febrero de 2013

DICHOS DE SANTOS


"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo".

San Antonio de Padua