miércoles, 8 de diciembre de 2010

PATRONA DE ESPAÑA: AVE REGINA HISPANITATIS

El Centenario del Dogma de la Inmaculada Concepción,
Alfonso Grosso (1954). Catedral de Sevilla

«Tota pulchra es Maria, et macula originalis non est in te» - «Eres toda Hermosa María, y en ti no hay mancha de pecado original». Así canta la Iglesia en este día y, si en verdad hay una criatura que pueda llamarse hermosa, es la Virgen Santísima. Por eso se ponen en su boca aquellas palabras que la Escritura dice de la Sabiduría divina: «Yo soy la Madre del Amor Hermoso» (Eccli 24,24). Un amor hermoso porque tiene como principio y como fin al Dios tres veces santo, que es toda la Hermosura, toda la Bondad y toda la grandeza.

La Hermosura de María radica en ser toda limpia, llena de gracia. Ella «en el primer instante de su concepción, fue preservada, por singular privilegio de Dios y en virtud de los méritos previstos de Cristo Redentor, de toda mancha de pecado original». Con estas palabras definía ser dogma de fe esta doctrina el Beato Pío IX el 8-diciembre-1854.

Las lecturas de la Misa nos sirven de guía para la contemplación del misterio a lo largo de un arco de tiempo que va desde la Creación hasta la Encarnación, desde el Protoevangelio al relato de la Anunciación por el Evangelista San Lucas.

En los días de la creación, el mal ha entrado en el mundo como consecuencia del pecado original de nuestros primeros padres; pero desde ese mismo instante se perfila en el horizonte la imagen de María de quien, como nueva Eva, nacerá el que vence el mal. En María, desde el primer instante de su existencia, está la plenitud de la gracia (llena de gracia, la llama el Arcángel). A Ella, antes que a cualquier otra criatura, tienen aplicación las palabras de San Pablo: «Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en bienes celestiales en Cristo. Así como nos eligió en Él mismo antes del establecimiento del mundo, para que fuésemos santos y sin mancilla delante de Él en caridad» (Ef 1, 3-4).

Esa Mujer tan exaltada es Madre nuestra: como cristianos hemos sido redimidos por la Sangre de su Hijo y, nosotros mismos, somos hijos de sus dolores maternales. Por eso María Inmaculada es gloria de la humanidad redimida en Cristo y alegría de los fieles. Además, para nosotros, españoles, está fiesta resulta especialmente memorable pues aclamamos a la Inmaculada por celestial patrona.

Hace ahora 250 años, a propuesta unánime de las Cortes Generales Españolas, el Rey Carlos III solicita a la Santa Sede que la Inmaculada Concepción de María sea proclamada Patrona de España. Respondiendo a esta petición, el 8 de noviembre de 1760 el Papa Clemente XIII firmaba un Decreto proclamando a la Inmaculada como Patrona de España. Más tarde, el 25 de diciembre de 1760, la bula "Quantum Ornamenti" de manera solemne ratificaba esta proclamación. El 16 de enero de 1761 el Rey Carlos III firmaba un Decreto-Ley por el que proclamaba patrona de todos sus Reinos «a esta Señora en el misterio de su Inmaculada Concepción». Esta disposición de Ley lleva por título «Universal Patronato de Nuestra Señora en la Inmaculada Concepción en todos los Reinos de España e Indias». De esta manera alcanzaba reconocimiento oficial la veneración que durante siglos se ha dirigido en nuestra Patria a la Virgen Santísima bajo este Misterio.

«Porque el culto y el amor a la Virgen María de tal manera está encendido en los corazones españoles, que se halla enlazado con toda su historia y brilla como una honrosa distinción en el espíritu de sus hijos. No hay acto nacional de trascendental importancia en que no aparezca la imagen de María» (Vázquez de Mella).

Mostrémonos dignos de nuestros antepasados por la devoción al Misterio de la Inmaculada Concepción. Seremos verdaderamente devotos de María cuando sepamos ser verdaderos adoradores de su Hijo. Que el gozo de este día se concrete en propósitos eficaces de ser como Jesús pide y exige de nosotros, de ser puntos luminosos en medio de la oscuridad de este mundo. Será el mejor obsequio que podremos ofrendar a nuestra madre en su día.

Como españoles y cristianos aprendamos a invocar a María como Madre para que vayamos creciendo cada día en amor a la Virgen y que Ella nos vaya haciendo cada día más semejantes a su Hijo Jesucristo.


Fuente: Desde mi Campanario

martes, 7 de diciembre de 2010

MILAGRO EUCARÍSTICO DE POZNAN

En la ciudad de Poznan fueron robadas en 1399 tres Hostias consagradas por unos profanadores, que para despreciarlas las hirieron con unos objetos punzantes. Las Hostias comenzaron a destilar sangre y ninguna tentativa por destruirlas tuvo éxito. Para no ser descubiertos, los malhechores decidieron arrojarlas en un pantano, pero las Partículas se elevaron en el aire y comenzaron a emanar rayos de una luz intensísima. Sólo luego de ardientes ruegos, el Obispo logró recuperar las Partículas que se veneran hasta el día de hoy en la iglesia del Corpus Domini en Poznan.

domingo, 5 de diciembre de 2010

MILAGRO EUCARÍSTICO DE TURÍN

En la Basílica del Corpus Domini de Turín, se encuentra una reja de fierro que protege el lugar donde ocurrió el Milagro Eucarístico del año 1453. Una inscripción en el piso interno del enrejado describe el Prodigio: Aquí cayó postrado el mulo que transportaba el Cuerpo divino aquí la Sagrada Hostia se liberó del saco que la tenía presa, se elevó por sí misma en alto aquí, clemente, descendió sobre las manos suplicantes de los habitantes de Turín aquí, pues, está el lugar santificado por el Prodigio recordándolo, orando en genuflexión te sea para veneración y te inspire temor (6 de junio de 1453).

sábado, 4 de diciembre de 2010

CARTA ABIERTA A LOS CATÓLICOS PERPLEJOS (XVI)

EL NEOMODERNISMO

En el vocabulario enteramente renovado de los hombres de la Iglesia, algunas palabras han logrado sobrevivir; Fe es una de ellas, sólo que se la emplea en las acepciones más diversas. Ahora bien, existe una definición de la fe y no se la puede cambiar. A esta definición debe atenerse el católico cuando ya no entiende nada en el discurso embrollado y presuntuoso que se le pronuncia.

La fe es la adhesión de la inteligencia a la verdad revelada por el Verbo de Dios. Creemos en una verdad que nos viene desde afuera y que no es segregada de alguna manera por nuestro espíritu. Creemos a causa de la autoridad de Dios que nos revela esa fe. No hay que ir a buscar a otra parte.

Nadie tiene derecho a arrebatarnos esa fe y reemplazarla por otra. Vemos ahora resurgir una definición modernista de la fe que ya fue condenada por Pío X hace ochenta años y según la cual la fe sería un sentimiento interior, pues no habría que buscar fuera del hombre la explicación de la religión: "Es pues en el hombre mismo donde se encuentra la fe y, lo mismo que la religión, es una forma de vida en la vida misma del hombre". De modo que la fe sería algo puramente subjetivo, una adhesión del alma a Dios, siendo este mismo inaccesible a nuestra inteligencia, pues cada cual está en sí mismo, cada cual en su conciencia.

El modernismo no es una invención reciente y ya no lo era en 1907, fecha de la famosa encíclica; el modernismo es el perpetuo espíritu de la Revolución Francesa que quiere encerrarnos en nuestra humanidad y poner a Dios fuera de la ley. Su definición falsa sólo busca corromper la autoridad de Dios y la autoridad de Iglesia.

La fe nos viene del exterior y estamos obligados a someternos a ella. "El que crea se salvará, el que no crea se condenará", así lo afirma Nuestro Señor.

Cuando fui a ver al Papa en 1976, me reprochó, para mi inmensa sorpresa, por hacer pronunciar a mis seminaristas un juramento contra él. Yo no podía comprender de dónde provenía semejante idea, pues alguien evidentemente se la habría insinuado con la intención de perjudicarme. Luego la luz se hizo en mi espíritu: habían interpretado malignamente en ese sentido el juramento anti modernista que hasta entonces todo sacerdote debía recitar solemnemente antes de su ordenación y todo dignatario eclesiástico en el momento de recibir su cargo. El propio papa Pablo VI había hecho ese mismo juramento de una vez en su vida. Pero veamos lo que encontramos en ese juramento: "Tengo muy por cierto y lo profeso sinceramente que la fe no es un sentimiento religioso ciego que surge de las tinieblas del subconsciente bajo la presión del corazón y la inclinación de la voluntad moralmente informada, sino que la fe es un verdadero asentimiento de la inteligencia a la verdad recibida desde afuera, por la cual creemos verdadero, a causa de la autoridad de Dios, todo lo que fue dicho, testimoniado y revelado por Dios en persona, nuestro Creador y Nuestro Señor."

Ahora ya no se exige el juramento antimodernista para ser sacerdote u obispo; si se lo exigiera habría aún menos ordenaciones que las que hay. En efecto, el concepto de fe está falseado y muchas personas, sin pensar mal, se dejan influir por el modernismo.
Por eso aceptan creer que todas las religiones salvan; si cada cual tiene una fe según su conciencia y si es la conciencia la que produce la fe, ya no hay razón de pensar que una fe determinada salva mejor que otra, siempre que la conciencia esté orientada hacia Dios. En un documento de la comisión de catequesis del episcopado francés se pueden leer afirmaciones como ésta: "La verdad no es algo que se recibe, algo ya hecho, sino que es algo que se hace".

La diferencia de óptica es total. Se nos dice que el hombre no recibe la verdad, sino que la construye. Pero nosotros sabemos —y nuestra misma inteligencia nos lo confirma— que la verdad no se crea, que no somos nosotros quienes la creamos.

Pero ¿cómo defenderse contra estas doctrinas perversas que arruinan la religión cuando estos "amigos de novedades" se encuentran en el seno mismo de la Iglesia? Gracias a Dios, han sido desenmascarados desde comienzos del siglo de una manera que permite reconocerlos fácilmente. No pensemos que se trata de un fenómeno antiguo que interesa sólo a los historiadores eclesiásticos: Pascendi es un texto que parece escrito hoy, es de una actualidad extraordinaria y pinta, con una frescura que no se puede dejar de admirar profundamente, a esos enemigos del interior de la Iglesia.

Esos enemigos son así: "escasos de filosofía y de teología serias, se erigen, con menosprecio de toda modestia, en renovadores de la Iglesia,… desprecian toda autoridad y se impacientan por todo freno". "Su táctica consiste en no exponer nunca sus doctrinas metódicamente y en conjunto, sino que las presentan fragmentadas de alguna manera, desperdigadas, aquí y allá, lo cual se presta a que se los considere 'volubles e indecisos; pero en cuanto a sus ideas, en cambio, ellas están perfectamente ajustadas y son coherentes... Alguna página de su obra podría estar firmada por un católico, pero si se vuelve la página cree uno estar leyendo a un racionalista... Amonestados y condenados, continúan por su camino disimulando bajo mentirosas apariencias de sumisión una audacia sin límites... Si alguien tiene la desgracia de criticar una u otra de sus novedades, por monstruosa que sea, se forman filas apretadas para defenderlo; quien niega esa novedad es tratado de ignorante, quien la abraza y la defiende es levantado a las nubes... Aparece una obra, rebosante de novedades por todos los poros, entonces la reciben con aplausos y gritos de admiración. Cuando más un autor haya mostrado audacia para combatir lo antiguo, para socavar la tradición y el magisterio eclesiásticos, más sabio será. Por fin si ocurre que uno de ellos incurre en las condenaciones de la iglesia, los demás inmediatamente se precipitan alrededor de él, lo colman de elogios públicos, lo veneran casi como un “mártir” de la verdad.”

Todas estas pinceladas corresponden tan bien a lo que estamos viendo hoy que se podría creer que han sido trazadas recientemente. EN 1980, después de la condenación de Hans Küng, un grupo de cristianos llevó a cabo frente a la catedral de Colonia un "auto de fe “para protestar contra la decisión de la Santa Sede de privar al teólogo suizo de su “misión canónica”; se había preparado una hoguera sobre la cual arrojaron un maniquí de Küng "a fin de simbolizar la prohibición de un pensamiento valiente y honesto" (Le Monde). Poco antes las sanciones contra el padre Pohier habían provocado otras protestas generales: trescientos dominicos y dominicas redactaron una carta pública contra esas sanciones - unas veinte personalidades firmaron otro texto-, la abadía de Boquen, la capilla de Montparnasse y otros grupos de vanguardia acudieron en su socorro. La única novedad, si comparamos con la descripción de san Pío X, consiste en que ahora los modernistas ya no se disimulan bajo apariencias mentirosas de sumisión; ahora han cobrado seguridad, tienen demasiados apoyos en la misma Iglesia para continuar ocultándose. El modernismo no está muerto, por el contrario, progresó y continúa afirmándose.

Continuemos leyendo Pascendi: "Después de esto, no hay por qué asombrarse de que los modernistas persigan con toda su mala voluntad, con toda su acritud, a los católicos que luchan vigorosamente por la Iglesia... No hay injuria que no vomiten contra ellos. Si se tratare un adversario cuya erudición y vigor de espíritu hacen temible, buscarán reducirlo a la impotencia organizando alrededor de él la conspiración del silencio." Eso es lo que ocurre hoy con los padres tradicionalistas, apartados, perseguidos, lo que ocurre con escritores religiosos y laicos de los que la prensa, que está en manos de los progresistas, no dice nunca una palabra. Eso ocurre también con movimientos de jóvenes, mantenidos apartados porque continúan siendo fieles y cuyas edificantes actividades, como peregrinaciones por ejemplo, permanecen ignoradas por el público que podría encontrar sin embargo en ellas consuelo.

"Si escriben historia, investigan con curiosidad y publican a la luz del día, bajo pretexto de decir toda la verdad y con una especie de placer mal disimulado, todo aquello que les parece que mancha la historia de la Iglesia. Dominados por ciertas ideas y a priori, destruyen lo más que pueden las piadosas tradiciones populares. Hacen que parezcan ridículas ciertas reliquias muy venerables por su antigüedad. En fin, están poseídos por el vano deseo de que hablen de ellos y eso no ocurriría, como ellos lo comprenden bien, si dijeran lo que siempre se ha dicho hasta ahora."

En cuanto a su doctrina, descansa en los siguientes puntos que se reconocerán fácilmente en las corrientes actuales: "La razón humana no es capaz de elevarse hasta Dios". Como toda revelación exterior es imposible, el hombre buscará en sí mismo la satisfacción de la necesidad de lo divino que él experimenta y cuyas raíces se encuentran en su subconsciente. Esta necesidad de lo divino suscita en el alma un sentimiento particular "que de algún modo une al hombre con Dios". Esa es la fe para los modernistas, de manera que Dios es así creado en el alma y esto constituye la revelación.

Del sentimiento religioso se pasa al dominio de la inteligencia que va a elaborar el dogma. El hombre debe pensar su fe; ésta es una necesidad para él, puesto que está dotado de inteligencia. El hombre crea fórmulas que contienen, no la verdad absoluta, sino imágenes de la verdad, símbolos. Esas fórmulas dogmáticas están, por consiguiente, sujetas al cambió y evolucionan. "Así queda abierto el camino para la variación sustancial de los dogmas."

Las fórmulas no son simples especulaciones teológicas sino que deben ser vivas para ser realmente religiosas. El sentimiento debe asimilárselas "vitalmente".

Hoy se habla de "vivir la fe". "A fin de que esas fórmulas estén vivas y permanezcan vivas", continúa diciendo San Pío X, "deben ser adecuadas al creyente y a su fe. El día en que esta adaptación cesara, ese mismo día las fórmulas se vaciarían de su anterior contenido; no quedaría otro remedio que el de cambiarlas. Constituyen el carácter tan precario e inestable de las fórmulas dogmáticas, se comprende muy bien que los modernistas las tengan en tan poca estima, si no es que las desprecian abiertamente. El sentimiento religioso, la vida religiosa, son las palabras que ellos siempre tienen en la boca." En las homilías, en las conferencias, en los catecismos se eliminan "las fórmulas ya hechas".

El creyente hace su experiencia personal de la fe, luego la comunica a otros mediante la predicación; así se propaga la experiencia religiosa. "En cuanto: a la fe, se ha hecho común o, como se dice ahora, colectiva" y se siente la necesidad de organizarse en sociedad para conservar y acrecentar el tesoro común. De ahí que se haya fundado una iglesia, la Iglesia es "el fruto de la conciencia colectiva o, dicho de otra manera, el conjunto de las conciencias individuales, conciencias que derivan de un primer creyente de Jesucristo, para los católicos".

Y la historia de la Iglesia se escribe del modo siguiente: al principio, cuando todavía se creía que la autoridad, de la Iglesia procedía de Dios, se la concibió como autocrática. "Pero hoy eso ya ha cambiado. Así como la iglesia es una emanación vital de la conciencia colectiva, así también a su vez la autoridad es un producto vital de la iglesia."

Entonces, es necesario que el poder cambie, de manos y proceda de las bases. La conciencia política creó el régimen popular, lo mismo debe suceder en la Iglesia: "Si la autoridad eclesiástica no quiere provocar y fomentar un conflicto en lo más íntimo de las conciencias ha de sujetarse a las formas democráticas”. Ahora ya pueden comprender los católicos perplejos dónde fueron a buscar sus ideas el cardenal Suenens y todos los ruidosos teólogos. La crisis posconciliar está en perfecta continuidad con aquella crisis que agitó el fin del siglo pasado y el comienzo de éste. También comprenden los católicos perplejos por qué en los catecismos que sus hijos llevan a casa todo comienza con las primeras comunidades que se formaron después del día de Pentecostés, cuando los discípulos sintieron la necesidad de lo divino a favor del impacto provocado por Jesús y vivieron juntos "una experiencia original". Así pueden explicarse la ausencia de los dogmas, de la Santísima Trinidad, de la Encarnación, de la Redención, de la Ascensión, etcétera, en esos libros y en los sermones. El Texto de referencia elaborado para la catequesis por el episcopado francés se extiende sobre la formación de grupos que serán "mini iglesias" destinadas a recomponer la Iglesia de mañana según el proceso que los modernistas han creído ver en el nacimiento de la iglesia de los apóstoles: "En el grupo de catequesis, animadores, padres e hijos aportan su experiencia vivida, sus aspiraciones profundas, imágenes religiosas, cierto conocimiento de las cosas de la fe. Sigue luego una confrontación que es condición de verdad en la medida en que pone en movimiento los deseos; profundos de las personas y las empeña realmente hacía las transformaciones inevitables que manifiesta todo contacto con el Evangelio. Son posibles los bloqueos. Pero al término de una ruptura, de una conversación, de cierta muerte, puede verificarse por la gracia la confesión de la fe".

¡Y son los obispos quienes aplican a plena luz del día la táctica modernista condenada por san Pío X. Todo se encuentra en ese párrafo 12 vuélvaselo a leer con atención: el sentimiento religioso provocado por la necesidad, las aspiraciones profundas, la verdad que nace en la confrontación de las experiencias, la variación de los dogmas, la ruptura con la tradición.

Para el modernismo, los sacramentos nacen también de una necesidad "pues (ya lo hemos observado) la necesidad es en su sistema la grande y universal explicación". Hay que dar a la religión un cuerpo sensible: "Los sacramentos son (para ellos) puros signos o símbolos, aunque dotados de eficacia. Los comparan con ciertas palabras de las que se dice vulgarmente que hicieron fortuna porque tienen la virtud de hacer resplandecer ideas fuertes y penetrantes que impresionan y conmueven. Esto equivale a decir que los sacramentos no fueron instituidos sino para nutrir la fe, proposición condenada por el concilio de Trento"
(12 Texte de reference, párrafo 312.)

Volvemos a encontrar esta idea en Besret, por ejemplo, quien fue un "experto" en el concilio: "No es el sacramento lo que pone el amor de Dios en el mundo. El amor de Dios obra en todos los hombres. El sacramento representa el momento de su manifestación pública en la comunidad de los discípulos... Al decir esto, en modo alguno me proponga negar el aspecto eficaz de los signos involucrados. El hombre se realiza también expresándose y esto vale en el caso de los sacramentos como en el resto de su actividad”. 13

¿Y las Sagradas Escrituras? Para los modernistas son "el conjunto de experiencias hechas en una religión dada". A través de esos libros habla Dios, pero el Dios que está en nosotros. Son libros inspirados un poco como se habla de inspiración poética-, la inspiración es asimilada a la intensa necesidad que experimenta el creyente de comunicar por escrito su fe. La Biblia es una obra humana.

En Pierres Vivantes se dice a los niños que el libro del Génesis es un "poema" escrito un día por creyentes que "reflexionaron". Este libro, impuesto por los obispos de Francia a todos los alumnos de catecismo, rebosa modernismo en casi todas sus páginas. Hagamos un paralelo:

San Pío X: "Es una ley (para los modernistas) el hecho que la fecha de los documentos no puede determinarse de otro modo que por la fecha de las necesidades a las que estuvo sujeta sucesivamente la Iglesia."

Pierres Vivantes:
"Para ayudar a esas comunidades a vivir el Evangelio, algunos apóstoles les escriben cartas, que se llaman también epístolas... Pero los apóstoles sobre todo contaron de viva voz lo que Jesús había hecho en medio de ellos y lo que les había dicho... Posteriormente cuatro autores —Marcos, Mateo, Lucas y Juan pusieron por escrito lo que habían dicho los apóstoles." "Redacción de los Evangelios: ¿Marcos alrededor del año 70? ¿Lucas alrededor de 80-90? ¿Mateo alrededor de 80-90? ¿Juan alrededor de 95-100?" "Estos autores contaron los hechos de la vida de Jesús, sus palabras y sobre todo su muerte y su resurrección, para iluminar la fe de los creyentes."

San Pío X: "En los libros santos (dicen ellos), hay muchos pasajes, referentes a la ciencia o a la historia, en los, que se comprueban manifiestos errores. Pero esos libros no versan sobre historia ni sobre ciencias, sólo tratan de religión y de moral."

Pierres Vivantes: "Es un poema (el Génesis) y no un libro de ciencia. La ciencia nos dice que se necesitaron millones y millones de años para que apareciera la vida." "Los Evangelios no refieren la vida de Jesús como hoy se narra un acontecimiento por radio o por televisión o en un periódico."

San Pío X: "No vacilan en afirmar que los libros en cuestión, sobre todo el Pentateuco y los tres primeros Evangelios, fueron elaborados lentamente con agregados hechos a una narración primitiva muy breve; se introdujeron interpolaciones a modo de interpretaciones teológicas o alegóricas o simplemente transiciones y suturas."

Pierres Vivantes: "Lo que está escrito en la mayor parte de esos libros había sido primero contado de padres a hijos. Un día alguien lo puso por escrito para transmitirlo a su vez, y a menudo lo que se escribió fue vuelto a escribir por otros y otros aún. .. En el año 538, el dominio de los persas, la reflexión y las tradiciones se convierten en libros. Esdras, alrededor del año 400, reúne (diversos libros) para hacer con ellos la Ley o Pentateuco. Los rollos de los profetas quedan compuestos y la reflexión de los sabios llega a producir a diversas obras maestras."
(13 De commencement en commencement, pág. 176.)

Los católicos que se sorprenden por el nuevo lenguaje utilizado en "la iglesia conciliar" han de saber que no se trata de un lenguaje tan nuevo, puesto que Lamennais, Fuchs, Loisy lo empleaban ya en el siglo pasado, y que estos mismos autores no habían hecho sino recoger todos los errores que pudieron producirse en el curso de los siglos. La religión de Cristo no ha cambiado ni cambiará nunca, no hay que dejarse embaucar.

Mons. Marcel Lefebvre

(Continuará)

DANZA SACRÍLEGA

De todos los videos que hemos visto de las tristes danzas “homenaje” a la Virgen de Guadalupe… compartimos este que, aunque ya tiene 1 año, vimos hoy a través de Whispers in the Logia. Sin comentarios…




Visto en: Santa Iglesia Mílítante

jueves, 2 de diciembre de 2010

LAS JUVENTUDES SOCIALISTAS LANZAN UNA CAMPAÑA BLASFEMA A FAVOR DEL USO DEL PRESERVATIVO


«Bendito condón que quitas el Sida del mundo»

«Bendito condón que quitas el SIDA del mundo». Ese es el título de la campaña que las Juventudes Socialistas de Andalucía presentaron ayer con motivo del Día Mundial contra el SIDA en respuesta a las palabras del Papa benedicto XVI sobre el uso del preservativos para enfermos del VIH. El Secretario General de Juventudes Socialistas de Andalucía, Juan Carlos Ruiz, señaló, según recoge ABC que «sigue siendo necesario promover conductas sexuales saludables» entre los jóvenes mediante la educación a los jóvenes y «el desarrollo de estrategias que permitan una mayor accesibilidad y facilidad para el uso del preservativo».

(Agencias/InfoCatólica) Por su parte, la secretaria general de la Agrupación Provincial de Juventudes Socialistas de Almería, Rocío Úbeda, ha manifestado que el Sida“no es una enfermedad del pasado sino del presente”, de ahí que siga siendo necesario promover conductas sexuales saludables mediante la educación a los jóvenes y el desarrollo de estrategias que permitan una mayor accesibilidad y facilidad para el uso del preservativo”.

Por otro lado, Úbeda ha señalado que “la actitud de la Iglesia busca confundir a la ciudadanía, porque el preservativo es el único medio eficaz para frenar el VIH”.

Arenas dice que no es necesario ofender a nadie

El presidente del PP-A, Javier Arenas, ha asegurado que se pueden hacer campañas para defender tus ideas “sin necesidad de ofender a nadie”, en referencia a la campaña 'Bendito condón, que quitas el SIDA del mundo' puesta en marcha por Juventudes Socialistas de Andalucía (JSA), coincidiendo con el Día Mundial contra el Sida.

A preguntas de los periodistas, tras presidir la reunión de la Junta Directiva Regional de Nuevas Generaciones, Arenas ha indicado que en una sociedad democrática hay que respetar todas las ideas y a todas las instituciones y que uno puede hacer campañas “perfectamente defensoras” de tus ideas sin necesidad de ofender como, en este caso, a la Iglesia.

Fuente: InfoCatólica

EL MARIDO DE ASIA BIBI ESTÁ DISPUESTO A IRSE A VIVIR A ITALIA O ESTADOS UNIDOS SI LIBERAN A SU MUJER


ENTREVISTADO POR LA AGENCIA FIDES

«Estamos tristes y preocupados. Echamos mucho de menos a Asia, mis hijos lloran y la buscan todos los días. Llevamos una vida de perseguidos, estamos en el punto de mira de grupos extremistas, y tememos por nuestras vidas. Estamos preparados para irnos a Italia o América, nada más sea liberada Asia», dice en una entrevista exclusiva a la Agencia Fides el marido de Asia Bibi, Ashiq Masih.

(Fides/InfoCatólica) La agencia comenta que han podido llegar hasta el marido de Asia Bibi en Lahore gracias a la «Masih Foundation», la ONG que se ocupa de la protección de la familia y está prestando asistencia jurídica a Asia Bibi. Esta es la entrevista que Ashiq Maíz a concedido a la Agencia Fides:

–Sr. Ashiq, ¿cuáles son tus sentimientos actualmente? ¿Y cómo están sus hijos?

Estamos muy tristes y preocupados por esta historia absurda. Echamos mucho de menos a Asia, sobre todo los 4 niños (una quinta hija de la pareja está casada) la extrañan tanto: lloran y preguntan todos los días por su madre, quieren que regrese a casa. La Fundación Masih se está ocupando de nosotros, les damos las gracias por su apoyo.

–¿Cuando ha visto a Asia por última vez? y ¿que le ha dicho Asia?

La he visto ayer, martes, en la cárcel. Me pareció triste, está muy preocupada por su familia y sus hijos. Es una mujer inocente que está en la cárcel desde hace más de un año. Desearía que esta historia hubiese terminado ya.
–¿Confía en las instituciones de Pakistán?

Gracias a la Fundación Masih estamos realizando todos los pasos necesarios a nivel legal para seguir el caso de Asia y para nuestra protección. El Presidente y el gobierno se han interesado en nuestro caso, han comprendido que Asia es inocente y han expresado su preocupación, pero están bajo la presión de grupos extremistas islámicos. Vamos a actuar conforme a la ley, vamos a seguir adelante con el proceso.

–¿Ha recibido amenazas?

Muchos militantes islámicos radicales nos amenazan, otros muchos nos están buscando. Vivimos en un lugar seguro, pero en constante temor por nuestras vidas.

–¿Estáis dispuestos a salir del país?

Estamos dispuestos a hacerlo tan pronto como Asia sea liberada, y esperamos que ocurra pronto. Si tenemos la oportunidad de trasladarnos a Italia o Estados Unidos, vamos a hacerlo sin demora. Hoy estamos muy preocupados por la educación de los niños y por su vida futura.

–¿Qué le diría al Santo Padre, que ha lanzado un llamamiento por Asia?

Le damos las gracias con todo el corazón y queremos expresarle todo nuestro amor. Estamos muy complacidos y alentados por el llamamiento que ha hecho por nosotros, por su atención al caso de Asia y al de todos los cristianos que sufren en Pakistán.

Fuente: InfoCatólica