martes, 15 de enero de 2013

DICHOS DE SANTOS


“Jamás se vence el error con el sacrificio de 
un derecho cualquiera de la Verdad”.

San Ireneo

MULTITUDINARIA MARCHA EN FAVOR DE LA FAMILIA EN FRANCIA

14/01/2013 Cientos de miles de opositores al matrimonio homosexual se manifestaron ayer en París participando en una demostración de fuerza contra el proyecto de ley promovido por el gobierno del presidente Hollande. Este -a pesar de la manifestación- será sometido al Parlamento a fines de enero.

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Se habla de un millón a 800 000 personas la que participaron en la manifestación,  que exhibieron esa cifra en pantallas gigantes colocadas en la explanada de Champ de Mars, donde terminó la misma. La Policía, en cambio, estimó en 340 000 el número de manifestantes. Los organizadores habían afirmado que “a partir de 200,000 ó 300,000 personas” la manifestación sería considerada un éxito.

Tras la consigna “Todos nacimos de un hombre y de una mujer”, los manifestantes, que tienen el apoyo del principal partido de la oposición de derecha, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y de la Iglesia Católica, marcharon desde tres puntos distintos de París para converger en la gran explanada de Champ-de-Mars. Los manifestantes, entre ellos muchas familias con sus hijos, enarbolaban banderas rosas, color elegido por los organizadores, y pancartas en las que podía leerse, entre otras frases: “Todos guardianes del Código Civil” , “No hay óvulos en los testículos” o “dos vacas no hacen un ternero”. Jean-François Copé, dirigente de la UMP, afirmó que la marcha “tiene un valor de test para François Hollande” .
El arzobispo de París, monseñor André Vingt-Trois, no participó en la marcha pero estuvo presente en uno de los puntos de partida de la misma para manifestar su “apoyo” y su “aliento” a los manifestantes. Por su parte, el arzobispo de Lyon, cardenal Philippe Barbarin, participó en la manifestación y afirmó que “cambiar el sentido de la palabra matrimonio es una gran violencia para el pueblo”“La manifestación será un éxito cuando el Presidente nos reciba. Es necesario que él nos escuche, que suspenda el proyecto de ley y abra unos estados generales para informar a los franceses del cambio histórico sobre la filiación”, estimó una de las representantes de los organizadores, la humorista Frigide Barjot. 115 parlamentarios firmaron un llamamiento lanzado por Henri Guaino (UMP) a favor de la organización de un referendo sobre el matrimonio homosexual, según una lista publicada por el periódico Journal du Dimanche. El llamamiento de Copé a manifestar no es aprobado unánimemente en su partido. El ex primer ministro François Fillon no participó en la manifestación, pero aportó un respaldo a los opositores al matrimonio gay al exhortar a Hollande a “no imponer por la fuerza” un proyecto que “divide” al país.
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Pese a la manifestación, el gobierno socialista francés anunció de antemano que no retrocederá y que el proyecto será sometido al Parlamento el 29 de enero, como estaba previsto. No obstante, los diputados socialistas trataron de calmar los ánimos al decidir el miércoles que no presentarán una enmienda destinada a abrir la procreación médicamente asistida a las parejas homosexuales.

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viernes, 11 de enero de 2013

GRITAR CONTRA ESE MAL


“Creo que uno de los venenos más activos y eficaces con que cuenta el infierno es la mezcla de la verdad y el error, de lo bueno y de lo malo… Yo he gritado contra ese mal, y aún he sufrido por gritar; no me arrepiento de haber gritado: si en este punto tengo que arrepentirme, será de no haber gritado más. La fe se va perdiendo: el liberalismo ha ganado lo indecible y esta espantosa realidad proclama con tristísima evidencia el más completo fracaso de la pretendida concordia entre católicos y liberales. No cabe la tal concordia sin perjuicio del catolicismo”.

San Ezequiel Moreno Díaz

lunes, 7 de enero de 2013

APELACIÓN


S.S. Benedicto XVI dijo en la reciente peregrinación de la “comunidad ecuménica” de Taizé a Roma:

“Testigo incansable del Evangelio de la paz y de la reconciliación, animado por el fuego de un ecumenismo de la santidad, el Hermano Roger alentó a todos aquellos que pasan por Taizé para que se conviertan en buscadores de comunión”. 

“Les aseguro el compromiso irrevocable de la Iglesia católica para proseguir con la búsqueda de caminos de reconciliación para llegar a la unidad visible de los cristianos”. 

Como a veces recuerdo mis tiempos de abogado en ejercicio, interpongo recurso de apelación ante el Sumo Pontífice porque me causa agravio y no poca confusión eso del “ecumenismo de la santidad” predicado por el protestante hermano Roger. 

Y pregunto también si el “compromiso irrevocable de la Iglesia católica para proseguir la búsqueda de caminos de reconciliación” incluirá la reinvindicación de Martín Lutero y Juan Calvino, entre otros.

Quizás algún tonti-católico o un cato-clerical que estén en el ajo se dignen responder a este nostálgico carbonero.

(En la foto, S.S.Benedicto con el hermano Alois, sucesor de Roger).


Preguntas catapúlticas

1) ¿La fe del hermano Roger era la fe católica, acaso? 

2) ¿En Taizé no se celebraba la cena protestante con los textos del Novus Ordo? ¿Y ahora sigue la misma práctica?

Fuente: Catapulta

ESPAÑA TIENE 1227 MEZQUITAS

246 EN CATALUÑA, 184 EN ANDALUCIA Y 105 EN MADRID


Cataluña es la comunidad autónoma con más mezquitas en España, según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso (PDF) en España, dependiente del Ministerio de Justicia. El Principado tiene 246, frente a otras comunidades como Andalucía (184) o Madrid (105). En toda España hay 1.227 mezquitas registradas oficialmente.

DE LA OBEDIENCIA Y SUJECIÓN


Gran cosa es estar en obediencia, vivir debajo de un superior y no tener voluntad propia. Mucho más seguro es estar en sujeción que en mando. Muchos están en obediencia más por necesidad que por caridad; los cuales tienen trabajo y ligeramente murmuran, y nunca tendrán libertad de ánimo si no se sujetan por Dios de todo corazón. Anda de una parte a otra, y no hallarás descanso sino en la humilde sujeción al superior. La imaginación y mudanza de lugar, a muchos ha engañado. 

Verdad es que cada uno se rige de buena gana por su propio parecer, y se inclina más a los que siguen su sentir. Mas si Dios está entre nosotros, necesario es que dejemos algunas veces nuestro parecer por el bien de la paz. ¿Quién es tan sabio que lo sepa todo enteramente? Pues no quieras confiar demasiado en tu opinión; más gusta también oír de buena gana el parecer de otro. Si tu parecer es bueno y lo dejas por Dios y sigues el ajeno, más aprovecharás de esta manera.

Porque muchas veces he oído decir ser más seguro oír y tomar consejo que darlo. Bien puede también acaecer que sea bueno el parecer de uno; mas no querer sentir con otros cuando la razón o la causa lo demandan, es señal de soberbia y terquedad.

IMITACIÓN DE CRISTO
Tomás de Kempis

sábado, 5 de enero de 2013

MILAGROS EUCARÍSTICOS - 11


EL SUCESO DE TUMACO

Retroceden las olas del mar ante la Hostia consagrada. 

El siguiente suceso tuvo lugar el 31 de enero de 1906, en el pueblo de Tumaco, perteneciente a la República sudamericana de Colombia, y situado en una pequeñísima isla a la parte occidental de aquella República, bañada por el océano Pacífico. Hallábase allí de cura misionero, en dicho tiempo, el reverendo padre fray Gerardo Larrondo de San José, teniendo como auxiliar en la cura de almas al padre fray Julián Moreno de San Nicolás de Tolentino, ambos recoletos. 

Eran próximamente las diez de la mañana, cuando comenzó a sentirse un espantoso temblor de tierra, siendo este de tanta duración que, segun cree el padre Larrondo, no debió bajar de diez minutos, y tan intenso, que dio con todas las imágenes de la iglesia en tierra. De más está decir el pánico que se apoderó el pueblo, el cual todo en tropel se agolpó en la iglesia y alrededores, llorando y suplicando a los padres organizasen inmediatamente una procesión y fueran conducidas en ellas las imágenes, que en un momento fueron colocadas por la gente en sus respectivas andas. 

Parecíales a los padres más prudentes animar y consolar a sus feligreses, asegurándoles que no había motivo para tan horrible espanto como el que se había apoderado de todos, y en esto se ocupaban los dos fervorosos ministros del Señor cerca de la iglesia, como advirtieron que, como efecto de aquella continua conmoción de la tierra, iba el mar alejándose de la playa y dejando en seco quizá hasta kilometro y medio de terreno de lo que antes cubrían las aguas, las cuales iban a la vez acumulándose mar adentro, formando como una montaña que, al descender de nivel, había de convertirse en formidable ola, quedando probablemente sepultado bajo ella o siendo tal vez barrido por completo el pueblo Tumaco, cuyo suelo se halla precisamente a más bajo nivel que el del mar. 

Aterrado entonces el padre Larrondo, lanzóse precipitadamente hacia la iglesia, y, llegándose al altar, sumió a toda prisa las Formas del sagrado copón, reservándose solamente la Hostia grande, y, acto seguido, vuelto hacia el pueblo, llevando el copón en una mano y en otra a Jesucristo Sacramentado, exclamó: Vamos, hijos míos, vamos todos hacia la playa y que Dios se apiade de nosotros. Como electrizados a la presencia de Jesús, y ante la imponente actitud de su ministro, marcharon todos llorando y clamando a su Divina Majestad tuviera misericordia de ellos. El cuadro debió ser ciertamente de lo más tierno y conmovedor que puede pensarse, por ser Tumaco una población de muchos miles de habitantes, todos los cuales se hallaban allí, con todo el terror de una muerte trágica grabado ya de antemano en sus facciones. Acompañaban también al divino Salvador las imágenes de la iglesia traídas a hombros, sin que los padres lo hubieran dispuesto, sólo por irresistible impulso de la fe y la confianza de aquel pueblo fervorosamente cristiano.

Poco tiempo había pasado, cuando ya el padre Larrondo se hallaba en la playa, y aquella montaña formada por las aguas comenzaba a moverse hacia el continente, y las aguas avanzaban como impetuoso aluvión, sin que poder alguno de la tierra fuera capaz de contrarrestar aquella arrolladora ola, que en un instante amenazaba destruir el pueblo de Tumaco. 

No se intimidó, sin embargo, el fervoroso recoleto; antes bien, descendió intrépido a la arena y, colocándose dentro de la jurisdicción ordinaria de las aguas, en el instante mismo en que la ola estaba ya llegando y crecía hasta el último límite el terror y la ansiedad de la muchedumbre, levantó con mano firme y con el corazón lleno de fe la sagrada Hostia a la vista de todos, y trazó con ella en el espacio la señal de la Cruz. ¡Momento solemne! ¡Espectáculo horriblemente sublime! La ola avanza un paso más y, sin tocar el sagrado copón que permanece elevado, viene a estrellarse contra el ministro de Jesucristo, alcanzándole el agua solamente hasta la cintura. Apenas se ha dado cuenta el padre Larrondo de lo que acaba de sucederle, cuando oye primeramente al padre Julián, que se hallaba a su lado, y luego a todo el pueblo en masa, que exclamaban como enloquecidos por la emoción: ¡Milagro! ¡Milagro! 

En efecto: como impelida por invisible poder superior a todo poder de la naturaleza, aquella ola se había contenido instantáneamente, y la enorme montaña de agua, que amenazaba borrar de la faz de la tierra el pueblo de Tumaco, iniciaba su movimiento de retroceso para desaparecer, mar adentro, volviendo a recobrar su ordinario nivel y natural equilibrio. 

Ya comprende el lector cuánta debió ser la alegría y la santa algazar de aquel pueblo, a quien Jesús Sacramentado acaba de librar de una inevitable y horrorosa hecatombe. 

A las lágrimas de terror sucediéronse las lágrimas del más íntimo alborozo; a los gritos de angustia y desaliento siguieron los gritos de agradecimiento y de alabanza, y por todas partes y de todos los pechos brotaban estentóreos vivas a Jesús Sacramentado. 

Mandó entonces el padre Larrondo fuesen a traer de la iglesia la Custodia, y, colocando en ella la Sagrada Hostia, organizóse, acto seguido, una solemnísima procesión, que fue recorriendo calles y alrededores del pueblo, hasta ingresar Su Divina Majestad con toda pompa y esplendor en su santo templo, de donde tan pobre y precipitadamente había salido momentos antes. 

Como el dicho estremecimiento no tuvo lugar sólo en Tumaco, sino en gran parte de la costa del Pacífico, por los grandes daños y trastornos que aquella ola, rechazada en Tumaco, causó en otros puntos de la costa harto menos expuestos que éste a ser destruidos por el mar, se puede calcular la importancia del beneficio que Jesús dispensó a aquel cristiano pueblo, el cual, por estar, como hemos dicho, a nivel más bajo que el del mar, probablemente hubiera desaparecido con todos sus habitantes. He aquí lo que en carta que tenemos a la vista nos dice hablando de esto el misionero reverendo padre fray Bernardino García de la Concepción, que por entonces se hallaba en la ciudad de Panamá: "En Panamá estaba en la mayor bajamar, y de repente (lo vi yo) vino la pleamar y sobrepasó el puerto, entrando en el mercado y llevándose toda clase de cajas: las embarcaciones menores que estaban en seco fueron lanzadas a grande distancia, habiendo habido muchas desgracias". 

El suceso de Tumaco tuvo grandísima resonancia en el mundo, y de varias naciones de Europa escribieron al padre Larrondo, suplicándole una relación de lo acontecido. 

(P. Pedro Corro, en Agustinos amantes de la Sagrada Eucaristía)

Prodigios Eucarísticos 
Fr. Antonio Corredor García, o.f.m.