jueves, 4 de abril de 2019

Jorge en Marruecos: predicando un #FAKE “Jesús”


El domingo 31 de marzo de 2019, mientras estaba de gira en Marruecos, Su Humanista (Jorge Bergoglio) se dirigió a una reunión de sacerdotes, religiosos, personas consagradas y una manada de herejes reunidos bajo la bandera del "Consejo Ecuménico de Iglesias".

El discurso de aproximadamente 2.000 palabras invocó la necesidad de "diálogo" y "encuentro" casi dos docenas de veces. Aparentemente, "Francis" (nombre artístico de Jorge Bergoglio) quería asegurar a la mayoría musulmana de Marruecos que no deben temer nada que se parezca remotamente a la auténtica evangelización católica; ya sea de él mismo o de los miembros de la secta que él representa actualmente. Él dijo:

¡Porque Jesús no nos eligió y nos envió a ser más numerosos! Nos llamó a una misión. Nos puso en medio de la sociedad como un puñado de levadura: la levadura de las Bienaventuranzas y el amor fraternal por el cual, como cristianos, todos podemos unirnos para hacer presente su reino...

La gente, entre los católicos que se identifican a sí mismos, solo los invenciblemente ciegos, ignorantes o desinteresados pueden concluir algo más que el hecho de que este “Jesús” de quien habla Bergoglio no es Nuestro Bendito Señor; más bien, es, en palabras del Papa San Pío X, un "Cristo distorsionado y disminuido" ( Notre Charge Apostolique , Against the Sillonist), un impostor de rango.

Este #FAKE (falso)"Jesús" es un producto de la mente conciliar; es el dios falso de la iglesia del hombre, cuya misión no se parece en nada a la misión dada por Cristo Rey a Su Iglesia, la misma que escribió el Papa Pío XI:

En vista de la enseñanza común de los libros sagrados, la Iglesia Católica, que es el Reino de Cristo en la tierra, está destinada a ser difundida entre todos los hombres y todas las naciones. (cf Quas Primas - 12)

¿Y cómo se difundirá este Reino de Cristo en la tierra?

Vayan, pues, a todas las naciones; bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enseñándoles a observar todas las cosas que os he mandado; y he aquí, que Yo estaré con vosotros todos los días, hasta la consumación del mundo. (Mateo 28: 19-20)

Jorge Bergoglio, por el contrario, predica una misión muy diferente; realizarse uno en servicio, no a Jesucristo, sino al dios falso que él y sus hermanos conciliares adoran.

Los caminos de la misión no son los del proselitismo. ¡Por favor, estos caminos no son los del proselitismo! Recordemos a Benedicto XVI: "la Iglesia no crece a través del proselitismo, sino a través de la atracción, a través del testimonio".

Para hacer que esta basura total parezca católica, Bergoglio reclamó el recurso al Santo cuyo nombre robó para hacerse papa:

En este contexto, recuerdo el consejo de San Francisco a sus hermanos cuando los envió: "Salgan y prediquen el Evangelio: y si es necesario, también con palabras".

¡Esto viene de aquel que acaba de hacer público otro ejercicio de verbosidad, Christus Vivit, que pesa más de 30,000 palabras!

En cualquier caso, no se deje engañar por la falta deliberada de contexto con respecto a la cita anterior. San Francisco simplemente dejó en claro que nuestras acciones deben dar testimonio de nuestras creencias; Porque sin esto, nuestras palabras tendrán poco impacto evangélico. Por ejemplo, si un hombre afirmara ser católico y se negara a realizar una genuflexión ante el Santísimo Sacramento, bueno, entonces sabríamos que ese hombre es un fraude.

No se equivoquen, San Francisco (como todo verdadero católico) sabía muy bien que para llevar a cabo la misión que Cristo le dio a la Iglesia, ella y sus miembros, especialmente sus clérigos, deben usar muchas palabras; enseñar, exhortar, evangelizar, condenar el error, invitar a los pecadores al bautismo y la conversión para que puedan ser salvos, etc.

Sin embargo, Bergoglio todavía no había terminado de impugnar la reputación de San Francisco. Continuó diciendo:

¿Cómo podemos dejar de pensar en San Francisco de Asís, quien, en el apogeo de las Cruzadas, fue a encontrarse con el Sultán al-Malik al-Kamil?

Del hombre que predica a un #FAKE Jesús, no es de extrañar que aquí se nos presente un #FAKE de San Francisco. En cuanto al verdadero, John Vennari ( ¡buon'anima! ) Estableció el récord en la edición de abril de 2002 de Catholic Family News, escribiendo sobre su encuentro con al-Kamil:

Cuando lo trajeron al sultán, Francisco dijo: "Me envía el Dios Altísimo, para mostrarle a usted y a su gente el camino de la salvación al anunciarles las verdades del Evangelio". Y cuando San Francisco predicó, el Sultán se sintió a sí mismo muy atraído a Francisco y al poder de sus palabras. Tanto es así, que invitó a San Francisco a quedarse con él.

"Voluntariamente", respondió San Francisco, "si usted y su gente se convertirán a Cristo".

Entonces San Francisco propuso su famoso reto. Él dijo: "Si todavía vacilas entre Cristo y Mahoma, ordena un fuego encendido y yo entraré en él con tus sacerdotes para que veas cuál es la verdadera Fe".

San Francisco entró en el campamento enemigo y desafió a los sacerdotes musulmanes a entrar al fuego con él para ver cuál representaba a la verdadera religión. Los musulmanes se negaron.

[El artículo está disponible AQUÍ en su totalidad y vale la pena leerlo.]

¿Qué estaba haciendo San Francisco? Estaba haciendo proselitismo. Y note muy bien la condición que presentó al musulmán: "Si usted y su gente se convertirán a Cristo".

Jorge Bergoglio, sin embargo, tiene un dios diferente y una misión diferente, y le dice a su audiencia:

En otras palabras, los caminos de la misión no son los del proselitismo. ¡Por favor, estos caminos no son los del proselitismo! Recordemos a Benedicto XVI: “la Iglesia no crece a través del proselitismo, sino a través de la atracción, a través del testimonio”. Los caminos de la misión no son los del proselitismo, que siempre conducen a un callejón sin salida, sino a nuestra manera de estar con nosotros. Jesús y con los demás...

Somos cristianos porque hemos sido amados y encontrados, y no como resultado del proselitismo.

Aclaremos esto, vamos a definir “proselitismo”, o mejor aún, vamos a permitir que Jorge nos diga lo que quiere decir cuando habla de esto. Los lectores pueden recordar su "Top 10 Secrets to Happiness" (agosto de 2014) en el que dijo:

No hagas proselitismo; respeta las creencias de los demás. Podemos inspirar a otros a través del testimonio para que uno crezca en comunicación. Pero lo peor de todo es el proselitismo religioso, que paraliza: 'Estoy hablando con usted para persuadirlo'. No. Cada persona dialoga, empezando por su propia identidad. La iglesia crece por atracción, no por proselitismo.

Verán, cuando Bergoglio habla de "hacer proselitismo", no está hablando de recurrir a tácticas de brazo fuerte para conseguir una conversión; más bien, se está refiriendo a nada más insidioso que persuadir a los que están en el error de que acepten la verdad, ¡especialmente en asuntos religiosos! Eso es.

La misión de la Iglesia exige que sus miembros, en particular los de la jerarquía sagrada, hagan precisamente esto. Como escribe san Pablo:

¿Cómo invocaran a aquel en quien no han creído? Y ¿cómo creerán sin haber oído de Él? Y ¿cómo oirán, si nadie les predica? Y ¿cómo predicarán si no son enviados, como está escrito? ¡Qué hermosos son los pies de los que predican el evangelio! (Romanos 10: 14-15)

Como si esto no fuera lo suficientemente claro, San Pablo también escribió sobre persuadir a los que se equivocaron para que aceptaran la verdad (lo que Jorge Bergoglio llama "proselitismo"):

Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su aparición y por su reino: Predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, vitupera, exhorta con toda longanimidad y doctrina, pues vendrá tiempo en que no sufrirán la sana doctrina; antes por el prurito de oír, se amontonaran maestros conforme a sus pasiones y apartaran los oídos de la verdad para volverlos a las fabulas. (2 Tim 4: 1-4)

Nada puede ser más claro: para llevar a cabo la misión dada por Nuestro Bendito Señor, la Iglesia debe persuadir a los demás para que acepten la verdad que le ha sido confiada.

Entonces, si bien puede darse el caso de que la iglesia del hombre conciliar no crezca por el proselitismo, la Santa Iglesia Católica ciertamente lo hace.

Con esto en mente, no pase por alto la importante verdad contenida en la diatriba de Jorge contra el proselitismo, "Recordemos a Benedicto XVI..." De hecho, como escribí en 2017, cuando se trata de esto, Francisco simplemente sigue las pisadas de Benedicto.

Es crucial que los lectores entiendan que Jorge Bergoglio no está haciendo esta locura a medida que avanza; más bien, simplemente está llevando a cabo la revolución conciliar como lo hizo Benedicto XVI antes que él, y Juan Pablo II antes que él, y Pablo VI, etc., aunque de maneras que a veces son más impactantes para la auténtica conciencia católica.

Cuando Bergoglio y Benedicto hayan desaparecido, otro simplemente asumirá la dirección de la nueva religión que surgió después del Concilio.

A esto llegamos al punto más importante: la religión de Jorge Bergoglio, la religión conciliar, es una religión falsa; Una que se presenta simplemente como la religión católica. Tiene santos #FAKE, una liturgia #FAKE, una misión #FAKE e incluso su propio #FAKE "Jesús". Para cualquiera que realmente conozca a la Iglesia Católica: sus Santos, su liturgia, su misión y su Fundador, todo esto es enteramente obvio.

Para aquellos que necesitan más pruebas, Bergoglio proporcionó suficiente solo en este discurso. Por ejemplo:

Porque ser cristiano no tiene que ver con adherirse a una doctrina, a un templo o a un grupo étnico. Ser cristiano es sobre un encuentro, un encuentro con Jesucristo.

Contraste esto con la enseñanza tradicional del Papa Pío XII:

Ahora, dado que su Fundador quiso que este cuerpo social de Cristo fuera visible, la cooperación de todos sus miembros también debe manifestarse externamente a través de la profesión de la misma fe y su participación en los mismos ritos sagrados, a través de la participación en el mismo Sacrificio y la práctica observancia de las mismas leyes. (Papa Pío XII, Mystici Corporis - 69)

¡La membresía en el Cuerpo Místico de Cristo no solo se trata de “adherirse a la doctrina”, sino de manifestar externamente esa adhesión en la profesión de fe! A lo largo de los últimos más de seis años, el hombre conocido como "Francisco" ha manifestado externamente su oposición a la única Fe verdadera.

Como tal, Jorge Bergoglio ha dejado perfectamente claro que no es, por lo tanto, un miembro del Cuerpo de Cristo, y esto por su propia acción. Todos los católicos que se identifican a sí mismos, con oídos para escuchar y ojos para ver, lo saben y, sin embargo, pocos tienen la columna vertebral para decir lo obvio.

Hay algunos en los llamados medios católicos tradicionales que aún insisten en llamar a Jorge Bergoglio, “Santidad”, un hombre que habitualmente predica un #FAKE (falso)“Jesús” en apoyo de una misión humanista, y que claramente desprecia la fe católica. Hablar claramente tiene un costo.

Fuente: Akacatholic

Traducido con google, con algunas correcciones. 

sábado, 16 de marzo de 2019

MILAGROS EUCARISTICOS - 52


EL DIVINO NIÑO
Año 1427, Zaragoza (España)

Entre los muchos prodigios que ha obrado el Señor para dar testimonio contra los infieles de la presencia real y verdadera de Cristo Nuestro Señor en el sacramento de la Eucaristía, es muy célebre la admirable aparición del divino Niño sacramentado, verificada en la Catedral de Zaragoza el año de 1427, siendo Arzobispo de aquella iglesia D. Alonso Arhuello. He aquí la relación que nos dejó escrita de ella el doctísimo Dorner, arcediano de aquella metropolitana. Dice así:

"Consultó en esta ciudad una mujer casada, a un alfaquí, impío curandero, que remedio podría darle para que su marido, que era de condición muy áspera y desabrida, no la tratase con tanta dureza. Le respondió el infame moro que lograría mudase el marido de temperamento y la amase; más que para hacerle el remedio había menester una Hostia consagrada.

"Le prometió la supersticiosa y malvada mujer que ella misma se la traería y pondría en las manos, y para ello fuese a confesar y comulgar en la capilla parroquial de San Miguel, que hay en dicha iglesia metropolitana; y en acabando de recibir la sagrada Comunión, sacó con diabólica astucia de su boca la Forma consagrada y poniéndola en un cofrecillo que para esto llevaba prevenido, se fue luego a la casa del moro para entregársela. Más, ¿qué sucedió?

"Al abrir la cajita echó de ver, con grande espanto, que en lugar de la Hostia santa había allí un pequeño y hermoso Niño, que despedía de si admirables resplandores, Atemorizada la mujer a la vista de aquel portento, no sabía qué hacer, si dar cuenta del prodigio o consumar su sacrílega iniquidad. Le dijo entonces el moro que tomase el cofrecillo y lo quemase todo ocultamente en su casa. Lo hizo así la atrevida mujer; más pronto observo que abrasado y reducido a cenizas el cofrecillo, quedaba el Divino Niño del todo ileso, arrojando de su cuerpecito rayos de maravillosa claridad.

"Turbada y fuera de sí la mujer con esta nueva maravilla, se vuelve a la casa del criminal consejero, para decirle lo que había pasado. Tembló entonces el moro, oyendo las palabras de la mujer, se llenaron los dos de confusión y espanto; temiendo que les amenazaba alguna terrible venganza del cielo si no se rendían a la fuerza de aquel prodigio, y no hacían penitencia de su pecado. Determinaron, pues, irse entrambos a la Seo, ella para confesarse y él para dar noticia del suceso al Vicario general, como en efecto lo hizo, pidiéndole, además, con muchas lágrimas la gracia del santo Bautismo.

"Se dio luego entera cuenta de todo lo acaecido al señor Arzobispo D. Alonso, el cual mandó que se averiguase muy bien el caso, y se tratase con personas graves y doctas lo que en él se había de hacer; y certificados todos de la verdad de aquel suceso tan extraordinario acordaron que se había de restituir procesionalmente aquel Niño Dios sacramentado, desde la casa de la mujer al santo templo.

"Se ordenó, pues, aquel mismo día que era sábado, una procesión general, a la que asistieron los dos Cabildos, el de la iglesia del Salvador y el de la iglesia del Pilar, el clero secular y regular, los magistrados de la ciudad, la nobleza y el pueblo, cerrando la magnífica y numerosísima procesión el señor Arzobispo, que debajo del palio caminaba llevando en sus manos, con grande reverencia, el divino Niño reclinado en una patena de oro.

"Todos los ojos llenos de lágrimas se ponían en el maravilloso Infante, el cual a su paso robaba los corazones de todos llegada, por fin, la procesión a la Seo, se colocó aquel Santo Niño sobre el altar de San Valero, para satisfacer a los deseos de la muchedumbre ansiosa de verlo y se terminó esta solemne traslación con una piadosa plática que pronunció el señor Arzobispo muy conmovido por tan grande maravilla.

"Se dejó manifiesto el divino Niño sobre el altar todo el resto de aquel día y toda la noche, para que el católico pueblo de Zaragoza se hartase de mirarlo y venerarlo; y venida la mañana del siguiente día que era domingo, celebró el Prelado en aquel mismo altar Misa del Santísimo Sacramento. Entonces sucedió otro caso maravilloso, y fue que al llegar el Arzobispo celebrante a la ceremonia del Ofertorio, desapareció el admirable Niño de la patena en que estaba, dejando en su lugar la sagrada Forma, que fue sumida por el señor Arzobispo en la Comunión.

"Creció desde aquel día en todo el pueblo de Zaragoza la fe y la veneración debida al sacrosanto Misterio de nuestros altares.

"En el archivo del Cabildo Metropolitano se conserva la relación del milagro, acreditado por innumerables testigos, y el arte con sus primores lo ha perpetuado en los grandes lienzos que adornan la capilla de San Dominguito del Val."


(P. Fr. Roque Faci, Aragón reino de Cristo y dote de María 
Santísima.—P. Fr. Jaime Barón. Luz de la Fe y de la ley.
lib. 3, cap. 45.)

P. Manuel Traval y Roset

viernes, 1 de marzo de 2019

Carta de Bernardette a María y a Jesús agradeciendo sufrimientos y humillaciones


Por la indigencia de mamá y de papá, por la ruina del molino, por el vino del cansancio, por las ovejas con roña: gracias, Dios mío. Por el Procurador, el Comisario y los Gendarmes, por las duras palabras del párroco Don Peyramale.

Por los días en que viniste, Virgen María, y por los días que no viniste, no sabré darte las gracias más que en el Paraíso. Pero por las burlas y los ultrajes, por quienes me han tomado por loca, por quienes me han considerado mentirosa, por quienes me han tachado de interesada, gracias, Virgen Santa.

Por la ortografía que nunca he sabido, por la memoria que nunca he tenido, por mi ignorancia y mi estupidez, gracias. Gracias, porque si hubiera habido en la tierra una niña más estúpida que yo, la habrías escogido a ella.

Por mi madre que murió lejos de mí, por la pena que sentí cuando mi padre, en vez de abrir los brazos a su pequeña Bernadette, me llamó Sor Marie Bernarde: gracias, Jesús. Gracias por haber saciado de amargura este corazón demasiado tierno que me has dado; por la Madre Josefina que me ha proclamado una inútil. Gracias.

Por los sarcasmos de la madre Maestra, por su dura voz, sus injusticias, sus ironías, y por el pan de la humillación, gracias. Gracias por haber sido aquella a quien la Madre Teresa podía decir: “No sé cómo te las apañas para combinar tantos desastres”. Gracias por haber tenido el privilegio de los reproches, por ser aquella de quien las otras hermanas de comunidad decían: “¡Qué suerte no ser como Bernardette”.

Gracias por haber sido Bernadette, amenazada de cárcel porque te había visto, Virgen Santa. Mirada por la gente como un bicho raro, esa Bernadette tan mezquina, que al verla se decía: “Pero ¿quién es esa?”.

Por este mísero cuerpo que me has dado, por esta enfermedad de fuego y de humo, por mis carnes que se están pudriendo, por mis huesos llenos de caries, por mis sudores, mi fiebre, mis dolores sordos y agudos, gracias, Dios mío.

Por esta alma que me has dado, por el desierto de la aridez interior, por tu noche y tus relámpagos, por tus silencios y tus rayos; por todo, por Ti, ausente y presente, gracias; gracias, ¡oh, Jesús!


sábado, 23 de febrero de 2019

RESPUESTA DE MOVIMIENTO POR ESPAÑA A LA CARTA DEL VATICANO AL GOBIERNO


COMUNICADO

En respuesta a la carta del Vaticano al gobierno

Madrid, 21 de febrero de 2019 – La carta dirigida ayer por el Secretario de Estado del Vaticano a la ministra Carmen Calvo apoyando implícitamente al gobierno en su plan de exhumación de Franco e instando al prior a no oponerse no nos ha cogido por sorpresa, aunque sí nos ha producido un gran escándalo, como a la mayoría de los católicos españoles. Por desgracia, la interferencia extemporánea en los asuntos internos de una nación, tras haber manifestado anteriormente que la exhumación era competencia de la familia y la iglesia local, además de la autoridad competente, no es nada nuevo en la política del Vaticano actual. Eso mismo hizo Bergoglio en el caso de Colombia, presionando a los católicos a apoyar el referéndum de Santos en el “proceso de paz” con las FARC, con la amenaza de suspender una visita ya programada. También hizo lo propio con el tirano de Venezuela cuando arreciaban las protestas contra él: lo llamó al Vaticano a una reunión privada para bendecirlo públicamente, enviando la foto a todos los medios. Esa foto encabezaba nuestra pancarta de nuestra “interpelación al Vaticano”, ante la negativa del nuncio a recibirnos ni contestarnos a lo largo de todo estos meses (ver). Desgraciadamente, nuestras previsiones aciagas se han cumplido.

El escándalo producido por la nueva intromisión del Vaticano se agrava por el contraste con su negativa reciente de apoyar al nuevo presidente en funciones de Venezuela alegando no querer interferir en asuntos internos de otro país. Más aún, la carta pone en entredicho la integridad del prior, presionándole a obrar contra la moral cristiana, el Código de Derecho Canónico y el Magisterio de la Iglesia. ¡Todo un ejemplo de prevaricación por parte del Vaticano! Un Vaticano que recientemente traicionó a la Iglesia de China entregándola a sus enemigos comunistas y cuyos escándalos de corrupción, herejía y sodomía llenan los titulares un día sí y otro no. A ese Vaticano aplauden los enemigos de la Iglesia que derriban sus cruces y piden su desamortización.

Por ello, repudiamos esta nueva tropelía del Vaticano y expresamos todo nuestro apoyo al prior y a los deudos de Franco, así como a la FNFF, en su lucha por la justicia y la verdad histórica. Y por último, pedimos a los magistrados del Tribunal Supremo que no cedan a las presiones torticeras que también contra ellos se dirigen, y cumplan la palabra dada a la familia de Franco en su auto anterior, y con su deber de defender el Estado de Derecho y la tutela judicial efectiva.

Fdo. Pilar Gutiérrez

Movimiento por España