sábado, 15 de agosto de 2009

PROFECÍAS DE LA BEATA ISABEL CANORI MORA


Isabel Canori-Mora nació en Roma, en 1774, de familia de noble linaje. A los veintidós años contrajo matrimonio con el doctor Mora, del que tuvo numerosos hijos. Después de la maduración de su santidad heroica en el crisol purificador del sufrimiento, recibió de Nuestro Señor gracias innumerables, como el don de la transverberación del corazón, ilustraciones grandiosas sobre el porvenir de la Iglesia y los terribles combates que tendrá que sostener contra el poder de las tinieblas en los últimos tiempos. Bajo la representación de CINCO ÁRBOLES FATIDICOS que infectan la TIERRA, se le dio a entender los CINCO GRANDES ERRORES de los tiempos modernos y los terribles castigos que se ciernen sobre la HUMANIDAD.(Estos errores parecen ser, según algunos comentaristas, el PANTEISMO, RACIONALISMO, INDIFERENTISMO, MODERNISMO Y COMUNISMO.) “Estos cinco árboles representan -le dice el Señor- las cinco herejías modernas que infestan al mundo en nuestros tiempos en oposición enteramente al Santo Evangelio y que buscan su destrucción. Estos árboles, con sus venenosas raíces, dan vigor a todas aquellas plantas que se desarrollan en la floresta. Estas plantas perniciosas representan la esterilidad digna de llanto de innumerables pobres almas que por la depravación de sus conciencias pueden decirse sin FE y sin RELIGIÓN… Trastornadas y entregadas a las falsas máximas de la filosofía moderna, conculcan la Ley santa de Dios y sus divinos preceptos. Estas plantas son consideradas por el DIVINO DUEÑO no sólo como estériles sino como nocivas y perversas, dignas de se arrojadas al fuego eterno.”

Otra vez vio cuatro árboles de BENDICIÓN, debajo de los cuales se cobijaban los hombres que se mantenían fieles a la ley de Jesucristo y de entre los sacerdotes seculares a los que habían seguido siendo fieles, separándolos de los otros que iban en pos de las máximas de la filosofía moderna , despreciando la santa LEY DE DIOS. A los que se mantenían en el espíritu y amor de Jesucristo los veía bajo el símbolo de blancas ovejitas conducidas por San Pedro a la sombra del misterioso ramaje. De repente se cubría el cielo de un tétrico tenebroso azul que causaba espanto el sólo contemplarlo. Se desencadenaba entonces sobre la tierra un furioso vendaval que, con su agudo y terrorífico silbido, se dejaba sentir en el aire, como tremendo rugido de feroz león, cuyo eco hacía retumbar el universo. Vio entonces también una inmensa legión de demonios que, como ministros de la justicia divina, corrían de una parte a otra, reduciendo a ruinas palacios y villas, destruyendo aldeas, ciudades y provincias enteras y haciendo cruel escarmiento en una multitud de hombres que eran sometidos a una muerte cruel. El 15 de octubre de 1818 tuvo otra terrible visión: “De repente me fue mostrado el mundo.” “Lo veía todo en revolución, sin orden ni justicia. Los SIETE PECADOS CAPITALES eran llevados en triunfo, y por todas partes se veía reinar la injusticia, el fraude, el libertinaje de toda suerte de iniquidades. El pueblo estaba mal formado, sin fe y sin caridad. Todos estaban sumergidos en la crápula y en las perversas máximas de la filosofía moderna. Observaba que tenían más fisonomía de bestias que de hombres, de tal modo los tenía el vicio desfigurados.”

Y en otra visión vio “a los miserables que cada día con mayor orgullo y desfachatez de palabra y de obra, con incredulidad y apostasía, van pisoteando la santa RELIGION y la DIVINA LEY. Se sirven de las palabras de la SAGRADA ESCRITURA y del EVANGELIO, corrompiendo su verdadero sentido, para respaldar así sus perversas intenciones y sus torcidos principios”. (Parece que la vidente no puede puntualizar con mayor claridad y precisión el desorden y la desorientación en que nos debatimos en la actualidad.)

El Señor quiso consolar a su sierva con la seguridad del triunfo de la Iglesia, diciéndole en 1821: “Voy a renovar a mi pueblo y a mi Iglesia, voy a enviar celosos sacerdotes que derramaran mi espíritu para renovar la faz de la tierra. Voy a reformar las Ordenes por medio de hombres santos y sabios. Voy a dar a mi Iglesia un nuevo Pastor que, lleno de mi espíritu y animado de mi celo, ha de guiar mi grey.

Y, por último, le certificó que tal obra no tardaría DOSCIENTOS AÑOS en llevarse a feliz término, como ella pensaba, sino que el Señor abreviará ese tiempo en gracia a la oración y penitencia de los hombres: “El tiempo está en mis manos… Ora y mortifícate…, que el tiempo no está tan lejos como tú crees.” Murió la sierva de Dios llena de merecimientos y suspirando por el TRIUNFO DE LA IGLESIA el día 5 de febrero de 1825. Es, por lo tanto, natural que la VERDADERA PAZ NO VENDRA SOBRE EL MUNDO hasta que no se hayan desarraigado los CINCO ÁRBOLES FATIDICOS que infestan el bosque y que, como hemos indicado anteriormente, son, según la opinión del Cardenal SALOTTI, el NACIONALISMO, LIBERALISMO, MASONERIA, MODERNISMO Y COMUNISMO.

A continuación declara la Venerable Isabel Canori que no podía revelar los detalles de esta REFORMA GENERAL, que El le dio a conocer, por habérselo PROHIBIDO EL SEÑOR: “Lo único que sí puedo decir, es que no se realizará esta gran obra sin un profundo trastorno de todo el mundo, de todas las poblaciones, incluso de todo el clero secular y regular, de todas las corporaciones religiosas de uno y otro sexo; debiendo todos ser reformadas según el espíritu del Señor y los dictados de las primitivas reglas de sus santos fundadores”.

DIOS se servirá de la OSCURIDAD para castigar a los IMPIOS. A una señal de su Mano Poderosa, El castigará a todos los BLASFEMOS. Permitirá que estos HIPOCRITAS sean castigados por la crueldad de los mismos demonios: “En seguida una claridad deslumbradora se extenderá sobre la tierra, como señal de la reconciliación de Dios y los hombres. La iglesia será totalmente renovada y los hogares cristianos parecerán conventos; tan grande será la renovación de los hombres." ¡Luego esa transformación de la Iglesia y renovación de la sociedad tendrá lugar después de 1921 y antes del 2021!

(Todas estas manifestaciones y otras muchas referentes a estos temas las encontrará el lector en la “Vida de la Venerable”, por Monseñor Antonio Pagani, o en la de Fray Pedro de Santa Teresa, Provincial de los Trinitarios (1919), sacados de los procesos de Beatificación. Cf. López Galúa, páginas 45-53: “Futura grandeza de España”. “Los Estigmatizados”, Johannes María Hocht, Madrid, 1954, páginas 193-99.)

lunes, 10 de agosto de 2009

PROFECÍAS DE LA BEATA ANA MARÍA TAIGI

La Beata Ana María Taigi (1769-1837), madre de familia, enriquecida con maravillosos carismas. Dios la eligió para que fuera una HOSTIA de EXPIACION Y UN BALUARTE contra los enemigos de la Iglesia en el siglo XVIII. Los dones intelectuales que le fueron concedidos constituyeron UN MILAGRO PERMANENTE sin precedentes en la "HISTORIA DE LA MISTICA". Poco tiempo después de haber entrado en la vida perfecta, vio aparecer ante ella UN GLOBO DE ORO, que se convirtió en un SOL incomparablemente luminoso, en el que veía todas las cosas y sucesos de la tierra. "Sabia con seguridad la suerte de los difuntos. Su mirada llegaba hasta las extremidades del mundo y allí reconocía a personas que nunca había visto y las penetraba hasta el fondo del alma. Los sucesos pasados, las cosas por suceder se revelaban a su mirada. Veía el mundo entero como nosotros vemos la fachada de un edificio", dice uno de sus biógrafos.

El sacerdote, su confesor, tuvo un día una discusión con otra persona sobre EL PEQUEÑO NUMERO DE LOS ESCOGIDOS, o sea de los que se salvan; sostenía que en nuestros día la MAYORIA DE LOS CRISTIANOS SE PIERDEN, y su contrincante defendía lo contrario. Habiendo tenido conocimiento de esta discusión, la venerable mujer miró su SOL y vio en él la suerte de las personas fallecidas durante aquel día ; muy pocas, ni siquiera DIEZ de ellas habían subido al cielo directamente; muchas se detuvieron en el purgatorio y las otras cayeron en el infierno en tan gran número, "COMO LOS COPOS DE NIEVE EN PLENO INVIERNO" (opinión semejante tuvieron muchos santos, entre ellos San Leonardo Porto Mauricio, Santa Teresa de Jesús, los Videntes de Fátima y Sor Josefa Menéndez.)

Las profecías se extienden a todas las cosas: a los vivos, a los difuntos, al orden sobrenatural y al orden moral, a los secretos de la naturaleza, a las enfermedades y su duración, a los pensamientos ocultos y al porvenir de la IGLESIA y de toda la HUMANIDAD.
"Yo he hecho por ti –le dice NUESTRO SEÑOR- lo que no he hecho todavía por ningún otro de mis servidores, al concederte un don que ninguno de ellos poseyó jamás." Su mirada profética abarca hasta la llegada del ANTICRISTO, cuyos tiempos se avecinan… Un día vio que su SOL se abría y daba paso a torrentes de sangre, mientras la VIRGEN intercede para detener los castigos preparados. Símbolos de las grandes crisis, mediante las cuales DIOS iba a purificar la IGLESIA. Parecía desencadenarse un espantoso ciclón, el cielo ardía, temblaba la tierra, se vislumbran pestes, revoluciones, revueltas, matanzas, batallas, negros aeróstatos, que recorrían el cielo cubriendo la tierra de fuego y de tinieblas… Y anunció que DIOS enviaría a la HUMANIDAD dos castidos; uno, en forma de guerras, revoluciones y otras tribulaciones, originados en la tierra, y otro, enviado desde el cielo: Vendrán sobre el mundo unas tinieblas que durarán tres días y tres noches. Nada será visible y el aire se volverá pestilente y nocivo y dañará, aunque no exclusivamente, a los enemigos de la RELIGION. Durante estos días de tinieblas, la luz artificial será imposible, sólo las velas benditas (de cera) darán luz. (Esta bendición es la que se recibe el día 2 de febrero en la Festividad de la Purificación de Nuestra Señora o fiesta de la Candelaria.) Sobre los tres días de tinieblas al fin de los Tiempos o al FIN del MUNDO hablan además de los Evangelios más de 30 Videntes diferentes, resultando uno de los acontecimientos más declarados; pero hay algunos comentaristas que se inclinan a creer en que habrá dos veces las tinieblas anunciadas, o dos VENIDAS de Ntro. SEÑOR, una como SEÑOR Y DOCTOR al fin de los TIEMPOS y otra como JUEZ al final del MUNDO ACTUAL. También hablan de la APARICIÓN de dos VECES la SEÑAL del SEÑOR en los CIELOS.

Los que abrieren las ventanas o miraren fuera por curiosidad, o salieren de su casa caerán muertos fulminantemente. Durante estos tres días de tinieblas, la gente debe permanecer en sus casas rezando el ROSARIO y pidiendo a DIOS misericordia.

Los que abierta o secretamente persiguen a la IGLESIA perecerán en estas tinieblas. Sólo unos pocos, dada la gracia de conversión por NUESTRO SEÑOR, permanecerán con vida. El aire será infestado por los demonios, que se aparecerán en figuras horribles. Las velas benditas salvarán a la gente de la muerte, igualmente las oraciones a la SANTISIMA VIRGEN y a los Santos Ángeles.

Después de las tinieblas, el Arcángel San Miguel descenderá a la tierra y encadenará al demonio hasta el tiempo del ANTICRISTO. Los hombres serán religiosos otra vez y se formará UN SOLO PASTOR Y UN SOLO REBAÑO DE TODA LA IGLESIA, RUSIA, INGLATERRA Y CHINA SE CONVERTIRAN y todos se regocijarán del triunfo de la IGLESIA CATOLICA. Después de las tinieblas de los tres días los de otras creencias volverán al verdadero aprisco de la "IGLESIA CATOLICA". Monseñor Natale su confesor y consejero escribe; Cinco años antes de la muerte de PIO VII (m. en 1823) ella me describió la gran prueba en preparación. Las revoluciones se abatirán sobre Roma (recuérdense las actuaciones de los carbonarios y garibaldinos, el destierro del Papa en GAETA, la toma por fin de la CIUDAD SANTA, etc.).

Los desastres serán aminorados por las satisfacciones de los Santos. La cizaña será arrancada, después la mano de Dios devolverá el orden, allí donde el esfuerzo humano sea impotente. Los azotes provenientes de la tierra serán mitigados, pero los del CIELO serán UNIVERSALES y ESPANTOSOS; millones de hombres morirán por hierro, ya en guerra ya en luchas civiles (cuéntense los millones de las dos guerras universales del 14-18 y del 39-45 y las múltiples guerras civiles como la española, mexicana, vietnamita, etc.), otros millones morirán de muerte imprevista (por la catástrofe del cielo o sea las tinieblas). Después naciones enteras volverán a la unidad de la IGLESIA y muchos turcos, paganos y judíos se convertirán y su fervor llenará de confusión a los viejos cristianos. En una palabra me decía ANA MARIA que el Señor quería limpiar el mundo y su Iglesia, para lo que preparaba un renacimiento milagroso, triunfo de su misericordia… Todo esto ocurrirán cuando parezca que la Iglesia ha perdido todos los medios humanos para enfrentarse a las persecuciones. Las pruebas descubrirán los pensamientos secretos de los corazones. Vencerán aquellos a quienes conceda el espíritu de humildad.

Texto tomado del libro. ¡ALERTA HUMANIDAD!

domingo, 9 de agosto de 2009

PROFECÍA DE SAN FRANCISCO DE PAULA

San Francisco de Paula fue el fundador de los Franciscanos Mínimos en Italia hombre de ardentísima caridad y espíritu profético. Son famosas las cartas dirigidas por él a un caballero español, llamado Simón de Limena, Señor de Montalvo. En ellas habla de una manera clara de los CRUCÍFEROS, caballeros que antiguamente se preocupaban de favorecer a las Misiones y a los Misioneros.

También habla en ellas de la MILICIA DE LA CRUZ, de la que consideran Patrono al profeta ELIAS y cuya Regla es un “AZOTE DE LOS SOLDADOS PREVARICADORES Y DE LOS FALSOS PROFETAS”.

Hace mención también S. Francisco de Paula, en estas cartas, del “GRAN MONARCA”, que regirá la Iglesia de Dios hasta el fin de los siglos y de una CIUDAD importante de España, que será como su capital (pero sin nombrarla).

Otros muchos han hecho referencia a este gran MONARCA como S. Isidoro de Sevilla, S. Alonso Rodríguez de la Compañía de Jesús, De este Gran Monarca dice S. Francisco de Paula en esas famosas cartas que “formará a los Santos Crucíferos y a la MILICIA DE LA CRUZ, que formará un gran ejército, hasta conseguir un solo rebaño y un solo Pastor; PARECE SER QUE SERÁ DE LINAJE ESPAÑOL DESCENDIENTE DE Sta. Elena y de Pipino el Breve de Francia (pero todo solamente son suposiciones piadosas). (Cf. APOLOGIA DEL GRAN MONARCA por el P. José Domingo Corbató, Biblioteca españolista, VALENCIA: pág. 4-6-12).

LOS DOS PERSEGUIDOS



Los dos perseguidos San Pío de Pietrelcina (Padre Pío) y Mons Marcel Lefebvre.

sábado, 8 de agosto de 2009

ORACIÓN UNIVERSAL DEL PAPA CLEMENTE XI


Creo Señor, pero afirma mi fe; espero en Ti, pero asegura mi esperanza; Te amo, pero inflama mi amor; me arrepiento, pero aumenta mi arrepentimiento.

Te adoro como primer principio; Te deseo como mi fin ultimo; Te alabo como mi bienhechor perpetuo; Te invoco como mi defensor propicio.

Dirígeme con tu sabiduría, contenme con tu justicia, consuélame con tu clemencia, protégeme con tu poder.

Te ofrezco, Dios mío, mis pensamientos para pensar en Ti, mis palabras para hablar de Ti, mis obras para actuar según Tu voluntad, mis sufrimientos para padecerlos por Ti.

Quiero lo que Tú quieras, porque Tú lo quieres, como Tú lo quieres, y en tanto Tú lo quieras.

No me inficione la soberbia, no me altere la adulación, no me engañe el mundo, no me atrape en sus redes el demonio.

Concédeme la gracia de depurar la memoria, de refrenar la lengua, de recoger la vista, y mortificar los sentidos.

Te ruego, Señor, ilumina mi entendimiento, inflama mi voluntad, purifica mi corazón, santifica mi alma.

Que llore las iniquidades pasadas, rechace las tentaciones futuras, corrija las inclinaciones viciosas, cultive las virtudes necesarias.

Concédeme, oh buen Dios, amor a Ti, odio a mí, celo del prójimo, desprecio del mundo.

Que procure obedecer a los superiores, asistir a mis inferiores, favorecer a mis amigos, perdonar a mis enemigos.

Que venza la sensualidad con la mortificación, la avaricia con la generosidad, la ira con la mansedumbre, la tibieza con la devoción.

Hazme prudente en las determinaciones, constante en los peligros, paciente en las adversidades, humilde en la prosperidad.

Haz Señor, que sea en la oración fervoroso, en las comidas sobrio, en mis deberes diligente, en los propósitos constante.

Que me aplique a alcanzar la inocencia interior, la modestia exterior, una conversación edificante, una conducta regular.

Que me esfuerce por someter a mi naturaleza, secundar a la gracia, observar Tu ley y merecer la salvación.

Dame a conocer cuán frágil es lo terreno, cuán grande lo celestial y divino, cuán breve lo temporal, cuán perdurable lo eterno.

Haz que me prepare para la muerte, que tema el juicio, que evite el infierno y que obtenga el paraíso.

Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

martes, 4 de agosto de 2009

PROMESAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS A SUS DEVOTOS


1. Daré a mis devotos las gracias necesarias a su estado.

2. Pondré paz en sus familias.

3. Los consolaré en sus aflicciones.

4. Seré su amparo y refugio seguro durante la vida y particularmente en la hora de su muerte.

5. Bendeciré abundantemente sus empresas.

6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente inagotable de la misericordia.

7. Las almas tibias se harán fervorosas.

8. Las almas fervorosas se elevarán con gran rapidez a gran perfección.

9. Daré a los Sacerdotes la gracia de mover los corazones más endurecidos.

10. Bendeciré las casas en que la imágen de mi Corazón sea expuesta y honrada.

11. Las personas que propagen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.

12. Yo prometo en la excesiva misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá a todos los que comulguen los nueve primeros viernes consecutivos la gracia de la perseverancia final: no morirán en mi desgracia ni sin recibir los Sacramentos, haciéndose mi Corazón su asilo seguro en aquella última hora.

sábado, 1 de agosto de 2009

MENSAJE DE SOR LUCÍA DE FÁTIMA AL PADRE FUENTES


El Padre Augustín Fuentes, sacerdote mejicano nombrado vicepostulador de las causas de beatificación de Francisco y Jacinta, tuvo una conversación con Sor Lucía el día 26 de diciembre de 1957. Vuelto a Méjico, el día 22 de mayo de 1958 dió una conferencia en la Casa Madre de las Misioneras del Sagrado Corazón, y habló de esta entrevista. Poseemos dos textos "auténticos" de esa conferencia, uno en español y otro en inglés, (una traducción abreviada del texto en español), esencialmente idéntica al primero.
Aquí presentamos el texto original, español, de las "Declaraciones de Sor Lucía al Padre Agustín Fuentes". - Imprimatur a este texto del Padre A. Fuentes de S.E.R. Arzobispo Mons. Sánchez de Santa Cruz, Méjico.

(Estas DECLARACIONES al Padre Agustin Fuentes, investigador oficial, postulador, del Vaticano en la causa de beatificación de Francisco y Jacinta, están reconocidas por S. S. Pío XII, y fueron publicadas en su día con licencia eclesiástica (imprimatur), en la revista "Fátima Findlings" -Junio de 1959, y en el "Messaggero dell Cuore di Maria." -Septiembre de 1961, entre muchas otras.)
Se habla en las declaraciones de un mensaje recibido «de los labios mismos» de la vidente de Fátima:

«Quiero contaros la última conversación que tuve con ella, que fué el 26 de diciembre del año pasado: La encontré en su convento muy triste, pálida y demacrada; y me dijo: "Padre, la Santísima Virgen está muy triste, porque nadie hace caso a su Mensaje, ni los buenos ni los malos. Los buenos, porque prosiguen su camino de bondad; pero sin hacer caso a este mensaje.
Los malos, porque no viendo el castigo de Dios, actualmente sobre ellos, a causa de sus pecados, prosiguen también su camino de maldad, sin hacer caso a este Mensaje. Pero, créame Padre, Dios va a castigar al mundo y lo va a castigar de una manera tremenda.
El castigo del cielo es inminente. ¿Qué falta, Padre, para 1960; y qué sucederá entonces? Será una cosa muy triste para todos; y no una cosa alegre si antes el mundo no hace oración y penitencia. No puedo detallar más, ya que es aún secreto que, por voluntad de la Santísima Virgen, solamente pudieran saberlo tanto el Santo Padre como el señor Obispo de Fátima.»
«Ambos no han querido saberlo para no influenciarse. Es la tercera parte del Mensaje de Nuestra Señora, (TERCER SECRETO), que aún permanece secreto hasta esa fecha de 1960. Dígales, Padre, que la Santísima Virgen, repetidas veces, tanto a mis primos Francisco y Jacinta, como a mí, nos dijo, que muchas naciones de la tierra desaparecerán sobre la faz de la misma, que Rusia sería el instrumento del castigo del Cielo para todo el mundo, si antes no alcanzábamos la conversión de esa pobrecita Nación (...).»

Sor Lucía me decía también:
Padre, el demonio está librando una batalla decisiva contra la Virgen; y como sabe qué es lo que más ofende a Dios y lo que, en menos tiempo, le hará ganar mayor número de almas, está tratando de ganar a las almas consagradas a Dios, ya que de esta manera también deja el campo de las almas desamparado, y (el demonio) más fácilmente se apodera de ellas.»
«Dígales también, Padre, que mis primos Francisco y Jacinta se sacrificaron porque vieron siempre a la Santísima Virgen muy triste en todas sus apariciones. Nunca se sonrió con nosotros, y esa tristeza y angustia que notábamos en la Santísima Virgen, a causa de las ofensas a Dios y de los castigos que amenazaban a los pecadores, nos llegaban al alma; y no sabíamos qué idear para encontrar en nuestra imaginación infantil medios para hacer oración y sacrificio (...).

Lo segundo que santificó a los niños fue la visión del infierno (...). Por esto, Padre, no es mi misión indicarle al mundo los castigos materiales que ciertamente vendrán sobre la tierra si el mundo antes no hace oración y penitencia. No. Mi misión es indicarles a todos el inminente peligro en que estamos de perder para siempre nuestra alma si seguimos aferrados al pecado.»

«Padre —me decía Sor Lucía—, no esperemos que venga de Roma una llamada a la penitencia, de parte del Santo Padre, para todo el mundo; ni esperemos tampoco que venga de parte de los señores Obispos cada uno en su diócesis; ni siquiera tampoco de parte de las Congregaciones Religiosas. No; ya Nuestro Señor usó muchas veces estos medios, y el mundo no le ha hecho caso.

Por eso, ahora que cada uno de nosotros comience por sí mismo su reforma espiritual; que tiene que salvar no sólo su alma, sino salvar a todas las almas que Dios ha puesto en su camino... Padre, la Santísima Virgen no me dijo que nos encontramos en los ULTIMOS TIEMPOS del mundo, pero me lo dió a demostrar por tres motivos:

El primero, porque me dijo que el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva, es una batalla final en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de qué partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios, o somos del demonio; no hay término medio.

Lo segundo, porque me dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Y, al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros.

Y tercero, porque siempre en los planos de la Divina Providencia, cuando Dios va a castigar al mundo, agota antes todos los demás medios; y cuando ha visto que el mundo no le ha hecho caso a ninguno de ellos, entonces, como si dijéramos a nuestro modo imperfecto de hablar, nos presenta con cierto temor el último medio de salvación, su Santísima Madre.

Si despreciamos y rechazamos este último medio, ya no tendremos perdón del cielo; porque hemos cometido un pecado, que en el Evangelio suele llamarse pecado contra el Espíritu Santo; que consiste en rechazar abiertamente, con todo conocimiento y voluntad, la salvación que se presenta en las manos.

Y también porque Nuestro Señor es muy buen hijo... y no permite que ofendamos y despreciemos a su Santísima Madre, teniendo como testimonio patente la historia de varios siglos de la Iglesia que, con ejemplos terribles, nos indica cómo Nuestro Señor siempre ha salido en defensa del honor de su Santísima Madre.»

«Dos son los medios para salvar al mundo, me decía Sor Lucía de Jesús: la oración y el sacrificio (...) Y luego, el Santo Rosario. Mire Padre, la Santísima Virgen, en estos ULTIMOS TIEMPOS en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. De tal manera que ahora no hay problema, por más difícil que sea, sea temporal o sobre todo espiritual, que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros; o a la vida de nuestras familias, sean familias del mundo o Comunidades Religiosas; o la vida de los pueblos y naciones.

No hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario.

Con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Y luego, la devoción al Corazón Inmaculado de María, Santísima Madre, poniéndonosla como sede de la clemencia, de la bondad y el perdón; y como puerta segura para entrar al cielo. Esta es la primera parte del Mensaje referente a Nuestra Señora de Fátima; y la segunda parte, que, aunque es más breve, no es menos importante, se refiere al Santo Padre.»
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Texto extraído de "La verdad sobre el Secreto de Fátima, Fátima sin mitos", libro del Padre Joaquín Alonso, sacerdote Claretiano muy erudito, nombrado archivero oficial de Fátima e investigador de los hechos. Monseñor João Venancio, obispo de Fátima, le encargó en 1966 relatar una historia crítica y completa de las REVELACIONES, para defenderlas de los ataques y escepticismos modernistas.
El Padre Alonso, estudió los archivos, habló con Sor Lucia, y testificó públicamente que las "Declaraciones de Sor Lucia al P. Agustín Fuentes", en 1957, eran auténticas y verídicas. En 1975, terminado su estudio sobre las REVELACIONES, "Textos y estudios críticos de Fátima", con 5.396 documentos, listo ya para la impresión, el nuevo obispo de Fátima, Msr. do Amaral, lo archivó.
Antes de su fallecimiento el 12.12.1981, el Padre Alonso publicó algunos folletos sobre el mensaje de Fátima, y el libro.
Tomado de Stat Veritas