viernes, 25 de abril de 2025

Visión de Jacinta de Fátima



Un día fuimos a pasar las horas de la siesta junto al pozo de mis padres. Jacinta, se sentó al borde del pozo; Francisco, vino conmigo a buscar miel silvestre en las matas de un retamar que había allí en una ribera. Pasado un rato, Jacinta me llama:

-¿No viste al Santo Padre?
-No.
-No sé cómo fue, yo vi al Santo Padre en una casa muy grande, de rodillas, delante de una mesa, con las manos en la cara, llorando. Fuera de la casa había mucha gente, unos le tiraban piedras, otros le maldecían y le decían muchas palabras feas. ¡Pobrecito el Santo Padre! Tenemos que pedir mucho por él.

Ya dije cómo un día dos sacerdotes nos recomendaron la oración por el Santo Padre y nos explicaron quién era el Papa. Jacinta me preguntó después:

-¿Es el mismo que yo vi llorando y del cual aquella Señora nos habló en el Secreto?
-Lo es –le respondí.
-Ciertamente, aquella Señora también lo mostró a estos señores Padres; ves, yo no me engañé; es necesario rezar mucho por él.

En otra ocasión fuimos a “Lapa do Cabezo”; llegados allí, nos postramos en tierra, para rezar las oraciones del Ángel. Pasado un tiempo, Jacinta se levanta y me llama:

-¿No ves tantas carreteras, tantos caminos y campos llenos de gente, que llora de hambre y no tienen nada para comer? ¿Y al Santo Padre, en una Iglesia, delante del Inmaculado Corazón de María, rezando? ¿Y a mucha gente rezando con él?

Pasados unos días, me preguntó:

-¿Puedo decir, que vi al Santo Padre y a toda aquella gente?
-No. ¿No ves que eso hace parte del Secreto? ¿Qué por eso, luego se descubriría todo?
-Está bien, entonces no digo nada.

Fuente: MEMORIAS DE LUCIA.

Ediciones "Sol de Fátima".

lunes, 17 de marzo de 2025

PROFECIAS DE LA BEATA ELENA AIELLO. Visión de 1959

 



Jesús, chorreando sangre y con mirada dolorosa y doliente, dijo: “¿Queréis uniros a Mí en Mi agonía? ¡Mira cuánto sufro! ¡Los pecados de los hombres me han reducido a esto! Cuánta amargura se derrama en este Corazón traspasado por tantas almas, que en vez de amarme con sacrificios, y huyendo de las vanidades pecaminosas del mundo corrompido, cometen mucha iniquidad.”

“Ayúdame a sufrir consolando mi Corazón afligido, y repara por los muchos pecados. ¡Oh mi amada esposa, si supieras el dolor que sufre mi Corazón por la pérdida de tantas almas! Satanás viaja victorioso sobre toda la tierra pecadora. Necesito almas generosas para apaciguar la justicia ultrajada del Padre, porque el mundo se dirige a la ruina inminente. ¡Las horas de oscuridad están cerca!”




“Entonces se me apareció la Virgen, triste y derramando lágrimas. Ella dijo”: 'Este gran manto que ves, es la expresión de mi misericordia para cubrir a los pecadores y para salvarlos. Los hombres, en cambio, se cubren con más inmundicias y no quieren confesar sus verdaderas faltas. Por tanto, la justicia de Dios pasará sobre el mundo pecador para purificar a la humanidad de tantos pecados, abiertamente cometidos y ocultos, especialmente los que corrompen a la juventud.'

'Para salvar las almas, deseo que se propague en el mundo la consagración al Inmaculado Corazón de María, Medianera de los hombres, la devoción a la Misericordia de Dios y a la Reina del Universo.'

'El mundo será una vez más afligido por una gran calamidad; con revoluciones sangrientas; con grandes terremotos; con hambres; con epidemias; con temibles huracanes; y con inundaciones de ríos y mares. ¡Pero si los hombres no vuelven a Dios, fuego purificador caerá de los Cielos, como tormentas de nieve, sobre todos los pueblos, y una gran parte de la humanidad será destruida!'

'Los hombres ya no hablan según el verdadero espíritu del Evangelio. La inmoralidad de los tiempos ha alcanzado un pico. Pero los hombres no escuchan mis advertencias maternales, por lo que el mundo debe purificarse pronto.'

'Rusia marchara sobre todas las naciones de Europa, particularmente sobre Italia, y levantará su bandera sobre la cúpula de San Pedro. Italia será duramente probada por una gran revolución, y Roma será purificada en sangre por sus muchos pecados, ¡especialmente los de impureza! El rebaño está a punto de dispersarse y el Papa debe sufrir mucho.

'El único medio válido para aplacar a la Justicia Divina es orar y hacer penitencia, volviendo a Dios con sincero dolor por las faltas cometidas, y entonces el castigo de la Justicia Divina será mitigado por la misericordia. La humanidad nunca encontrará la paz, si no vuelve a mi Corazón Inmaculado como Madre de Misericordia y Medianera de los hombres; y al Corazón de mi Hijo Jesús!'


Visión de 1959